jueves, 14 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2398

El libro de los Hechos de los Apóstoles es un libro de historia. Jesús dio una gran misión a sus apóstoles. Les dijo: «vayan por todo el mundo y prediquen el Evangelio a toda criatura. El que creyere y fuere bautizado, se salvará; mas el que no creyere, se condenará» (Mc 16,15-16). Casi acabando de decirles estas palabras, el Señor Jesús se separó de ellos. Al abrir el libro de los Hechos, vemos a los apóstoles reunidos en Jerusalén, donde Jesús les había dicho que esperaran hasta que recibieran el poder de lo alto. El poder del Espíritu Santo vino el día de Pentecostés. Entonces, los apóstoles salieron, porque el Señor les había dicho que fueran a hacer discípulos a todas las naciones.

Escucha al Señor...

"Dios habló a Israel en visión nocturna, diciéndole: «Jacob, Jacob»; él contestó: «Heme aquí» (Gn 46,2).

miércoles, 13 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2397

En el segundo capitulo del libro de los Hechos de los Apóstoles, tenemos un relato del sermón presentado por san Pedro, es la primera evidencia que tenemos de que el Evangelio fue predicado. La Buena Nueva había sido predicada antes proféticamente durante la dispensación mosaica por los hombres que habían profetizado la venida del Mesías. Había sido predicado en principio, durante la existencia de Juan el Bautista y durante el ministerio de Jesús. Pero ahora, por primera vez, el Evangelio   fue predicado como una realidad entre los hombres. A todos los oyentes se les ofreció la oportunidad para convertirse en miembros de la iglesia que Jesús edificó.

Una llamada al arrepentimiento...

"Tal vez te escuchen y se conviertan cada uno de su mal camino, y me arrepienta yo del mal que por sus malas obras había determinado hacerles" (Jer 26,3).

martes, 12 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2396

Abrir la Biblia es embarcarse en una aventura maravillosa. Decídete a tomar en tus manos la Sagrada Escritura pero no por conocer el bestseller por excelencia o por una simple curiosidad, sino para saborear el amor de Dios que camina a nuestro lado en esta hermosa historia de nuestra salvación.

Un pueblo de cabeza dura...

"Conoce el buey a su dueño, y el asno el pesebre de su amo, pero Israel no entiende, mi pueblo no tiene conocimiento" (Is 1,3).

lunes, 11 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2395

San Pablo, en la Biblia, nos cuenta que él nació en Tarso, que fue hijo de padre judíos  a una país griego. Hizo sus estudios en Tarso y luego en Jerusalén, participó en la ejecución de Esteban, el primer mártir de la fe, y emprendió un viaje a Damasco a fin de perseguir a los cristianos. Fue allí donde tuvo la experiencia del encuentro con Cristo cuando menos lo esperaba. El relato de san Lucas al respecto es muy interesante y está en el libro de los Hechos. (cf. Hch 7,58-60. 9,1-30).

Adorar al Señor...

"Entonces todo el pueblo a una se apresuraba a caer rostro en tierra para adorar al Señor Altísimo. al Santo de Israel" (Eclo 50,19).

domingo, 10 de septiembre de 2017

«Listas, listas y más listas»... Un libro de Paula Rizzo

Quienes viven cerca de mí me dicen que se admiran de que sea tan organizado (!!!!!!!!!!!). Obviamente eso me causa risa algunas veces, me avergüenza otras, me deja pensando en ocasiones y siempre me motiva a crecer, pues a veces, como vulgarmente se dice, no doy pie con bola entre tanta desorganización que se va presentando en la vida diaria de un pastor en plena misión de una parroquia urbana en la que el fuego del Espíritu Santo no deja a veces tiempo para organizarse y organizar.

Afortunadamente, en la selva urbana, hay refugios para descansar un poco y tomar entre las manos un libro que relaje y enseñe; que anime a mejorar y que a la vez llene la vida de ideas prácticas para servir más y mejor. Este es el caso del libro de Paula Rizzo «Listas, listas y más listas», que me ha dejado grandes enseñanzas y uno que otro nuevo truco para organizarme un poco mejor.

La autora, desde su propia experiencia, comparte cómo utilizar las listas para ser más productivos, y menos estresados. Encontrar suficientes horas en el día para hacer todos los pendientes y tener tiempo para relajarte puede ser una lucha. –y lo digo pro experiencia–. No es de extrañar que muchos de nosotros nos estresemos, exhaustos y agotados ante tantas cosas que tenemos que hacer. Más de la mitad de las personas que trabajan están abrumadas y saturadas. «Listas, listas y más listas» es un libro que demuestra que la vida no tiene por qué ser así. Todavía es posible encontrar tiempo para relajarse, leer un buen libro y buscar algún momentito para hacer las cosas que nos gustan. Vale la pena echarle un vistazo a este libro cargado de consejos indispensable para aprovechar mejor el tiempo, organizarse, aumentar la productividad, incluso ahorrar dinero y reducir el estrés. Madonna, Martha Stewart, John Lennon, Ellen DeGeneres, Ben Franklin, Ronald Reagan, Leonardo da Vinci, Thomas Edison y Johnny Cash nos muestran, con sus vidas, que las listas son fundamentales para una buena organización. 

Yo creo que por lo pronto, luego de cerrar la última página de este libro, di un paso más después de leerlo en esta cuestión de la organización, pues ya en el teléfono tengo listas de algunas cosas como intenciones de misas que me piden, cosas que me faltan de la despensa, personas pendientes con las que debo hablar, pagos por hacer, libros que me gustan, películas que quiero ver, música y libros para recomendar en el blog, etc. Me seguiré riendo cuando me digan: ¡Qué organizado! y piense en mi escritorio... pero vamos, como dice un padrecito americano: «step by step» o como decía aquel slogan de la famosa tienda de «El Boulevard» en mi querido Monterrey: «paso a paso, despacito». 


Paula Rizzo,
"Listas, listas y más listas",
Ed. Aguilar,
192 páginas.

«Orfeo y Eurídice»... La reforma de la Ópera

Cristobal Wildebardo Gluck figura en la historia de la música como un gran reformador de la ópera, a la que devolvió su carácter dramático, despojándola de los artificios del«bell canto» y de la superficialidad a la que le habían llevado los compositores italianos. Gluck nació en Austria el 2 de septiembre de 1714. Recibió las primeras lecciones de música a los doce años y en Praga aprendió a tocar el violoncello. Tuvo durante su vida muchos éxitos con su reforma operística. En el año de 1779 fue elevado por el Papa a la dignidad de «Caballero e la Espuela de Oro» y recibió muchas otras condecoraciones. Un pequeño ataque de apoplejía lo obligó a interrumpir su labor y pasó sus últimos años en Viena, donde igualmente fue admirado por muchos. Ahí murió el 15 de noviembre de 1787.

Con libreto de Raniero de Calzabigi, basada en el mito de Orfeo, Gluck compuso «Orfeo y Eurídice», ópera estrenada en el Teatro de la Corte de Viena el 5 de octubre de 1762. La obra tiene una estructura sencilla basada sólo en tres personajes, ballet y coro, siendo la primera pieza de esa reforma operística planeada por Gluck.

Gluck se propuso subordinar la música a la poesía con el fin de reforzar la expresión de los sentimientos, despojando a aquella de adornos superfluos. Esta reforma gluckiana, afectó a la estructura de esta ópera, cuestión notable en que no hay recitativos «secos», sino sólo acompañados por la orquesta. Las arias son sencillas y sin la estructura tripartita de la ópera seria (aria da capo) excepto la última, «Che faro senza Euridice», universalmente alabada por su belleza. Pese a su intento de eliminar a los cantantes «de exhibición», Gluck se vio obligado a utilizar al castrato del teatro imperial vienés para el papel principal. Años más tarde, al presentar esta ópera en París, con libreto francés de Pierre-Louis Moline basado en el de Calzabigi, completó la reforma, cambiando el castrato protagonista por un tenor. Esta versión es más completa, porque Gluck redondeó la escena de los Campos Elíseos. El estreno de esta versión, tuvo lugar en París el 2 de agosto de 1774.

La ópera es la más popular de las obras de Gluck y una de las más influyentes en la ópera alemana posterior. Las reformas de Gluck, que empezaron con esta obra, han tenido una influencia significativa a lo largo de la historia de la ópera. Los ideales de Gluck influyeron profundamente en las obras populares de Mozart, Wagner y Weber. Les invito a ver y escuchar «Orfeo y Eurídice».

Cápsula Bíblica 2394

La Sagrada Escritura nos anima a aceptar ayuda de quienes la entienden mejor (Hechos 8,30-31). Muchas parroquias ofrecen cursos bíblicos gratuitos. Al igual que los primeros cristianos, en estos grupos de estudio se analizan diversas citas bíblicas para ayudar a otras personas a entender lo que la Biblia realmente enseña (Hechos 17,2-3).

Las consecuencias del pecado...

"Y se lamentaron los príncipes y los ancianos; las doncellas y los jóvenes perdieron su vigor y palideció la belleza de las mujeres" (1 Mac 1,27).

sábado, 9 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2393

Una manera muy  eficaz para aprender lo que la Palabra de Dios nos enseña, es analizarla por temas. Conviene comenzar con las primeras enseñanzas, es decir, las más básicas que podemos encontrar en los evangelios para que luego a cosas más avanzadas (Hebreos 6,1-2). Al comparar distintos pasajes, vemos cómo la Biblia se explica a sí misma, y hasta las «cosas más difíciles de entender» quedan claras (2 Pedro 3,16).

Permisiones de Dios para corregir a su pueblo...

"Ahora ya no hay en nosotros auxilio, y Dios nos ha entregado en sus manos para que ante ellos caigamos de sed y suframos completa rutina" (Jdt 7,25).

viernes, 8 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2392

Procura leer la Biblia diariamente, porque si estudiamos la Palabra de Dios a menudo, la aprovecharemos mejor que si solo la estudiamos de vez en cuando (Josué 1,8).

Ensalzar al Señor...

"Yo ensalzo a mi Dios, Rey de los cielos; mi alma se regocijará en su grandeza" (Tob 13,9).

jueves, 7 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2391

Estudiar la Biblia nos permite comprender no sólo las Palabras de Dios, sino aún las inquietudes que han afligido a los hombres a lo largo de miles de años. Quizás, una de las partes más apasionantes del estudio de la Biblia sea el poder identificarnos con las preguntas desafiantes de Job, con la indignación perturbadora de Habacuc o con la tristeza agónica de Jeremías en el Antiguo Testamento. Cada uno de ellos trae a colación una pregunta, un interrogante que quiere plantearlo delante de Dios: Por qué el sufrimiento del justo, en quién confiar cuando todas las certezas se han ido o cómo escapar de la seducción que provoca sobre el ser humano la pregunta por lo trascendente.

Dios es siempre justo...

"Pero tú has sido justo en todo lo que sobre nosotros ha venido; tú has obrado justamente, mientras nosotros hicimos el mal" (Neh 9,33).

miércoles, 6 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2390

Estudiar el texto bíblico a profundidad a muchos les puede parecer aburrido e infructuoso. La verdad es que muchos acercamientos al texto lo son. Cuando nos proponemos adentrarnos al texto por seguir una disciplina determinada, a veces dejamos de lado aquel motor que nos impulsa a seguir adelante hasta las últimas consecuencias. No es lo mismo estudiar un libro, seguir un curso o una carrera sintiendo a cada paso que es un deber que hay que cumplir, en lugar de sentirlo como una pasión que nos come por dentro. No es lo mismo adentrarnos al texto bíblico llevados por calmar la conciencia o cumplir con leer, que estudiarlo llevados por una pasión que nos come por dentro, tratando de ir más allá en la comprensión de un capítulo, de un versículo o de una sola palabra.

Nuestro Dios...

"Es Yahvé nuestro Dios. Por la tierra toda prevalecen sus juicios" (1 Cro 16,14).

martes, 5 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2389

Cuando leas la Biblia pide al Señor te de sabiduría par entender el mensaje que te quiere decir, no te confíes solamente a lo que tú entiendes de por sí. En el libro de los Proverbios en el capítulo 3 versículo 5, la Sagrada Escritura nos dice: «No te apoyes en tu propio entendimiento». Es vital que uno «siga pidiéndole a Dios» la sabiduría necesaria para comprender las Escrituras (St 1,5).

Una súplica al Señor...

"Oye desde los cielos sus oraciones y súplicas y hazles justicia" (1 Re 8,45).

lunes, 4 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2388

para poder captar con sencillez lo que la Biblia nos dice, cuando la leemos, debemos tener la actitud adecuada. Es preciso ser humildes y reconocer que la Biblia es la Palabra de Dios que nos es dirigida en el momento en que leemos, meditamos y oramos con ella. Sabemos que al Señor no le agrada que seamos orgullosos (1 Tes 2,13; St 4,6). Pero, tampoco hay que leer con una fe ciega o cerrada a ver solamente lo que queramos ver; Dios espera que usemos nuestra capacidad de razonar (Rm 12,1,2).

Unidos para vencer al enemigo...

"El número de los hijos de Israel reunidos, son contar a los de Benjamín, fue de cuatrocientos mil; todos hombres de guerra" (Jue 20,17).

domingo, 3 de septiembre de 2017

«INOCENCIA RADICAL»... La vida en busca de pasión y sentido

Acabo de terminar de leer el libro «INOCENCIA RADICAL», de Elsa Punset, un libro que hace alusión al hecho de que los seres humanos nacemos inocentes, «sin emociones mezcladas, sin dudas, sin miedos, sin mentiras, luminosos y coherentes». Estamos programados para la supervivencia y para amar y para compartir. Llegamos a este mundo vulnerables pero abiertos a la existencia, animados por una curiosidad rotunda y radical, dotados de la pasión por vivir. Es entonces cuando comienza la búsqueda del sentido en una realidad diaria de luces y de sombras donde nos asaltan el amor, el miedo, la tristeza o la tentación. Cómo nos enfrentemos a estas etapas cruciales, desde la inocencia o desde la rigidez, determinará el tejido de nuestra existencia, de cada emoción, de cada gesto, de cada pensamiento... , pero, ¿por qué perdemos la inocencia? ¿Por qué perdemos esa confianza y esa curiosidad inicial apasionadas, por qué nos cobijamos en la concesión y en la tristeza?

Elsa nos habla de un cerebro inquieto, que se ancla en el presente porque nos movemos ordinariamente entre el deseo y el miedo, buscando el Amor, amar y ser amados. Lo que nos iguala con el resto del mundo —afirma la autora— es el amor, cuando surge y desarma. Cuando no elegimos el amor, cuando olvidamos o rechazamos darle forma, calla hasta volverse invisible. Cuando lo esperamos de manera pasiva, sólo se manifiesta por su áspera ausencia. La Dra. Punset nos recuerda que las trampas del amor pueden ser la dependencia y el maltrato psicológico —dice—, pero sus dones son el aprendizaje y la transformación. Hay dos formas de mirar a los demás: desde la dependencia o desde la libertad. Como fuentes de seguridad o como fuentes de aprendizaje” porque, citando a Marianne Williamson Elsa afirma: «Nuestra tarea no es buscar el amor, es buscar todas las barreras que oponemos a su llegada».

Elsa Punset concluye este libro hablando del gran don de la libertad. La última cita de esta Inocencia radical es de Jung, al final de su existencia: «El significado de mi vida es que la vida me ha planteado una pregunta concreta. O, tal vez, que yo soy la pregunta planteada al mundo y que debo comunicar mi propia respuesta». 

Un muy buen libro que me dejó muy buen sabor y varias frases para compartir en mi blog www.unadosisdiaria.wordpress.com para animara otros a recuperar la inocencia perdida.


Elsa Punset,
"Inocencia Radical",
Ed. Aguilar,
México 2015,
220 páginas.

«La Traviata»... la ópera más representada

Junto a «Rigoletto» (compuesta en 1851) y «El Trovador» (completada en 1853), La Traviata conforma una terna de óperas que consagraron a Giusseppe Verdi tras muchos años en los que los encargos de las distintos teatros habían hecho sufrir el talento del compositor. Sólo había que esperar dos años para que «La Traviata» se estrenase en el mismo lugar, donde había cosechado el gran éxito de «Rigoletto»... pero, no resultó así. El estreno fue un fracaso debido al elenco escogido por la dirección del Teatro de la Fenice en Venecia, según cuenta el mismo Verdi. Un año después volvió a la ciudad, pero a otro teatro, el San Benedetto, y ahí es donde llegó el verdadero triunfo de esta ópera emblemática.

«La Traviata» (título original en italiano, que en castellano podría traducirse como La Extraviada o La Perdida) es una ópera en tres actos con música de Giuseppe Verdi y libreto en italiano de Francesco Maria Piave, basado en la novela de Alexandre Dumas (hijo) «La dama de las camelias» (1852), aunque no directamente sino a través de una adaptación teatral. Titulada en principio «Violetta» —nombre del personaje principal—, está basada en la vida de una cortesana parisiense de nombre Alphonsine Plessis. Piave y Verdi querían seguir a Dumas dándole a la ópera una ambientación contemporánea, pero las autoridades de La Fenice insistieron en que se ambientara en el pasado, «hacia 1700». No fue hasta la década de 1880 que se respetaron los deseos originales del compositor y del libretista y se representaron producciones «realistas» como se hace incluso hasta el día de hoy. El 24 de mayo de 1856, esta ópera se presentó en la versión revisada en Londres, y le siguió el 3 de diciembre de aquel año en Nueva York. Desde entonces su popularidad ha sido constante y se ha mantenido en el repertorio hasta la actualidad. «La Traviata» sigue siendo muy importante dentro del repertorio operístico estándar, y varias veces ha aparecido como la número uno en la lista elaborada por Operabase de las óperas más representadas en todo el mundo.

Ésta es una ópera que tiene encanto. Desde la fecha de su estreno, se la ha llevado a los escenarios con cantantes muy diversos. La obra se desarrolla, en sus tres partes, de esta manera:

Parte I: Violetta Valery da una fiesta en su hogar parisino para celebrar su recuperación después de una enfermedad. Gastón, uno de los invitados, ha llevado consigo a su amigo, el joven noble Alfredo Germont, quien anhelaba hacía un año conocer a Violetta y quien, para acercarse a Violetta, primero le expresa su preocupación por su frágil salud y luego le declara su amor. Violetta lo rechaza pero le da una camelia, diciéndole que regrese cuando la flor se haya marchitado. Luego de que los invitados se retiran, Violetta contempla la posibilidad de una relación real, con amor verdadero, pero finalmente rechaza la idea. Necesita libertad para vivir la vida, día y noche, de un placer a otro.
 
Parte II: Un tiempo después, Alfredo y Violetta viven una idílica existencia en una casa del campo, en las afueras de París –Violetta se ha enamorado de Alfredo y ha abandonado completamente su antiguo estilo de vida. Cuando Alfredo descubre, sin embargo, que Violetta ha vendido sus pertenencias para sostener sus vidas en el campo, se apresura para ir a París para rectificar la situación. Durante la ausencia de Alfredo, el padre de éste visita a Violetta y le dice que la relación con su hijo ha destruido el futuro de Alfredo y la fortuna de su hermana (la reputación de Violetta como cortesana ha comprometido el apellido Germont). Con crecientes remordimientos ella escucha las patéticas palabras del anciano Germont y, por medio de su influencia, deja a Alfredo, dándole como explicación un deseo de su antigua y salvaje existencia.

Parte III: Con el fin de vencer su dolor, Violetta se sumerge más profundamente que nunca en su anterior estilo vida. Poco tiempo después, Alfredo confronta a Violetta en una fiesta y la avergüenza delante de los demás invitados al arrojarle dinero – el cual él dice que le debe por los servicios rendidos mientras vivían juntos en el campo. (El no sabe acerca de la visita de su padre y cree que Violetta lo ha dejado por otro hombre). Violetta superando su enfermedad y su pena, se desmaya. Germont entra y reprocha a Alfredo por tratar a una mujer tan irrespetuosamente. El barón Douphol, la escolta de Violetta, reta a Alfredo a un duelo. Violetta se recupera concientemente y declara su amor por Alfredo. Unos pocos meses luego de la fiesta, la tuberculosis ha confinado a Violetta a la cama. El anciano Germont le envía una carta que dice que ha informado a Alfredo del sacrificio que ella ha hecho por él y su hermana. Alfredo (regresando del exilio luego de herir al barón durante su duelo), se apresura por llegar a su lado, entendiendo que Violetta se ha sacrificado por él, y le ruega que lo perdone. Ella muere en sus brazos.

Aquí pueden ver y escuchar dos versiones diferentes:


Cápsula Bíblica 2387

En la Sagrada Escritura, la costumbre de la santificación del séptimo día no comenzó hasta después del Éxodo. No se hizo antes ni desde el inicio de la creación. Esto es algo que forma parte de las ceremonias, no de la ley natural. Puesto que es un mandamiento de la ley ceremonial y no de la ley natural, Dios puede cambiar el día en el cual Él es honrado específicamente. Por supuesto, los protestantes que sostienen que la ley del sábado  aún permanece vigente, no siguen los demás aspectos de la ley ceremonial del Antiguo Testamento, solo ese. Ellos no consideran que sea obligatoria la circuncisión ni llevan a cabo los sacrificios rituales, pero sí observan la ley del sábado ceremonial. Esto no es ni bíblico ni lógico. Los Apóstoles claramente consagraban el domingo y no el sábado. En la Biblia leemos que los primeros cristianos se reunían para la Eucaristía, para partir el pan, en el primer día de la semana –el domingo– que es día de la Resurrección del Señor : «Y el primer día de la semana, reuniéndose los discípulos para partir el pan, Pablo les predicaba; y habiendo de partir al día siguiente, alargó su discurso hasta la media noche» (Hch 20,7).

Clamar al Señor...

"Los hijos de Israel clamaron al Señor, su Dios, pues perdieron el ánimo al verse cercados por sus enemigos, sin posible escape" (Jd 7,19).

sábado, 2 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2386

La Virgen María es la madre de Jesús y por lo tanto es Madre de Dios. Contrariamente a lo que afirman algunos, la Iglesia católica no enseña y nunca ha enseñado que la Virgen María es Dios. Eso sería una herejía. María es solamente una criatura, pero es la mayor de los seres humanos creados por Dios y es la primera que escucha «La Palabra» y la pone en práctica (Lc 8,21).

Contentos y agradecidos...

"Hasta el presente, el Señor nos dio de qué vivir y vivíamos contentos" (Tob 5,19).

viernes, 1 de septiembre de 2017

Cápsula Bíblica 2385

El estudio de la Palabra de Dios no es algo fácil per se. No hay éxitos que se consigan de la noche a la mañana en esta aventura de adentrarse en la Biblia, pero hay numerosos premios, sorpresas, y estímulos a lo largo de irse adentrando en sus páginas. Hay cuestiones básicas que se necesitan cultivar para ser un buen estudiante de la Biblia (ej., estudiando, aplicando, y enseñando a otros). Pero, lo primero, es adentrarse en Jesucristo, que es el centro de la Sagrada Escritura (cf. Flp 4,13).

Nunca estamos solos...

"Cuando oí esto me senté y lloré, y estuve por muchos días desolado. Ayuné y oré ante el Dios de los cielos" (Neh 1,4).

jueves, 31 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2384

Luego de leer la Palabra de Dios, siempre queda un deseo contagioso de compartir lo leído y meditado con otros. En Colosenses 3,16 san Pablo dice que esta actitud debería caracterizar a todos los cristianos. San Pablo dice: «La palabra de Cristo habite en abundancia en ustedes. Enséñense y exhórtense unos a otros con toda sabiduría. Canten con gracia en sus corazones al Señor, con salmos, himnos y cánticos espirituales».

Fraternidad...

"Estuvieron allí tres días con David, comiendo y bebiendo, pues sus hermanos les habían provisto de víveres" (1 Cro 12,39).

miércoles, 30 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2383

Quien vive según el Evangelio es un «hombre nuevo», ha recibido el Espíritu de Dios y sus frutos: amor, alegría, paz… La moral cristiana es fruto del Espíritu. «El fruto del Espíritu es: amor, alegría, paz, comprensión, servicio, bondad, lealtad, amabilidad, dominio de sí. Contra esto no va la Ley» (Ga 5,22-23). Quien vive así es ya «hombre nuevo», ha recibido el Espíritu de Dios, por eso conviene hacerse un lector asiduo de la Palabra de Dios, sobre todo del Evangelio.

martes, 29 de agosto de 2017

lunes, 28 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2382

En la lectura del Evangelio, los fieles tenemos siempre una luz firme y segura de nuestra fe, porque Jesucristo quiso edificar su Iglesia sobre Pedro y sus sucesores y nos dejó sus enseñanzas gracias a los evangelistas en estas letras que acompañan nuestro diario vivir. En el Evangelio hallamos una roca inconmovible como Pedro, frente a los oleajes de la confusión doctrinal que hoy en día se arremolinan por doquier.

Dios siempre reconstruye...

"Aquel día levantaré el tugurio caído de David, repararé sus brechas y alzaré sus ruinas y le reedificaré como en los días antiguos" (Am 9,11).

domingo, 27 de agosto de 2017

«Caminos del Espíritu»... Un libro de Espiritualidad siempre actual

Hoy quiero hablar de un verdadero «compendio de teología espiritual», libro de texto y manual de estudio en muchos seminarios y que en una nueva edición incorpora una riquísima y actualizada bibliografía en este tema de la teología espiritual que tanto se necesita profundizar en nuestros días en que el mundo parece alejarse de los caminos de Dios.

Conservar una síntesis de espiritualidad en las presentes circunstancias es una tarea urgente y hacer esa síntesis es una tarea muy difícil. Este libro es siempre actual. Los temas, antiguos y recientes, tienen ramificaciones innumerables que el autor desarrolla de manera sencilla y profunda a la vez.

El autor de este libro, el Carmelita Federico Ruiz Salvador, se mantiene en contacto directo con la existencia, e intenta al mismo tiempo desarrollar un esquema de una teología espiritual siempre actual. Sin renunciar a la amplitud temática e informativa de esta parte de la teología, sabe hacer una selección, dada la abundancia de experiencias y doctrinas espirituales, dejando para la posteridad un tratado en materia espiritual. 

Hoy día, en este campo de la espiritualidad, siento que el peligro mayor está en el exceso de información, que lleva a tratar indiscriminadamente como teología espiritual todos los temas y problemas de la existencia personal y social recurriendo, además, a una serie de doctrinas que no aparecen como muy sólidas. Algunos libros recientes, más que obras de espiritualidad, parecen reseñas de cultura general o compendios de doctrinas psicológicas con mezclas de New Age  aderezadas por otras culturas como las venidas del hinduismo y del budismo.

La visión de conjunto que Ruiz nos deja de la Teología Espiritual, beneficia no solamente a los lectores que van de paso por la espiritualidad, sino también a quienes trabajan asiduamente en sectores particulares y monográficos de esta misma disciplina. Vale la pena dedicar un buen rato a leerlo poco a poco, saboreando los «Caminos del Espíritu».



Francisco Ruiz Salvador,
"Caminos del Espíritu",
Ed. de Espiritualidad,
Madrid,
736 páginas.

«Daphnis et Chloé»... La Suite Nº 2 de Ravel

El mismo año del estreno de su ballet «Daphnis et Chloé», Ravel extrajo una parte, la Suite N° 2, tomada de las tres escenas finales del mimso y que se ha convertido en la más demandada en los escenarios del mundo, y con ello, en la más popular de las suites del ínclito compositor francés.

El ballet original, descrito por Ravel como una "sinfonía coreográfica", de alrededor de una hora de duración, sufrió numerosos problemas de producción a los que se sumaron pudorosas trifulcas entre egos, a lo que no resultó ajeno Ravel quien no compartía para nada la opinión de Diaghilev de que la coreografía debía tener prominencia sobre la música. Debido a todo ello no logró estrenarse sino hasta tiempo después de ser compuesto, con un recibimiento tibio, que sin embargo logró revertir en su reestreno al año siguiente. Hoy es considerado uno de los trabajos más brillantes de Ravel, si no es que su obra maestra. El austero Stravinsky llamó a Daphnis «no sólo el mejor trabajo de Ravel, sino también uno de los productos más bellos de toda la música francesa».

La obra, en un solo acto dividido en tres escenas, está basada en un poema griego del siglo II y cuenta la azarosa historia de amor entre dos niños: un pastor de cabras, Daphnis, y una pastora de ovejas, Chloé, que termina con la dicha repartida para ambos en partes iguales.

La obra requiere de una enorme orquesta que incluye cerca de quince instrumentos de percusión y un coro "mudo" (sin palabras) en el escenario y fuera de él. Esa complejidad de producción llevó a Ravel, un año antes de su estreno, a extraer de las partituras una suite orquestal con las primeras escenas que no se interpreta mucho, y esta otra, la Nº 2, que es la más hermosa.

«Daybreak», la primera parte de la Segunda Suite (derivada de una partitura que incluye un coro sin palabras), es una maravilla de la pintura de tono orquestal, repleta de calor y luz y la maravilla del despertar de la naturaleza. Los vientos de madera y el arpa se precipitan silenciosamente en interminables cascadas de notas ascendentes y descendentes, como las aguas burbujeantes de un arroyo aguas abajo. Las aves comienzan a chirrido; una melodía cálida en las cuerdas inferiores se extiende lujosamente y una explosión orquestal efusiva señala el abrazo de los amantes cuando se reúnen.

La sección «Pantomima» resplandece con el paganismo de la languidez de la flauta solo que la domina. En este punto en el ballet, Daphnis y Chloé expresa la historia de Pan y Syrinx. El solo de la flauta es la súplica de Pan al reacio Syrinx. (¿Cómo pudo resistirse a tales elocuentes súplicas?). Es uno de los solos de flauta más suntuosos del repertorio orquestal, que viene luego compartido progresivamente por los cuatro miembros de la sección de flauta incluyendo piccolo y alto.

El «General Dance», incluso con sus fuertes ecos de Rimsky-Korsakov, vibra con un verdadero esplendor raveliano: música delirantemente emocionante para la celebración de la reunificación de «Daphnis y Chloé».

Ravel declaró que la obra estaba «construida sinfónicamente en un esquema clave muy estricto, usando un pequeño número de motivos cuyo desarrollo asegura la homogeneidad sinfónica de la obra». La partitura revela la influencia de Stravinsky en Firebird , así como Scheherazade, de Rimsky-Korsakov, y tiene paralelismos con Sirènes de Debussy debido al uso de un coro sin palabras en la sección final, pero ciertamente el resultado final es un Ravel puro.



Cápsula Bíblica 2381

San Pablo escribió varias cartas pastorales, mismas que van acompañadas de valiosos consejos sobre el gobierno de la Iglesia, entre ellas hay algunas con temas pastorales pero que no van dirigidas a comunidades, sino a personas: dos a Timoteo y una a Tito.

Cuidado con lo que se siembra...

"Pues siembran vientos, recogerán tempestades. La espiga no dará fruto ni formará harina, y si algunas la dieron, las devorará el extranjero" (Os 8,7).

sábado, 26 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2380

En la Biblia hay dos cartas que san Pablo escribe a los corintios. El tema central de estos escritos es exhortar a la unidad de la fe y normar la celebración de la Eucaristía en la comunidad. Son dos cartas muy ilustrativas de una comunidad que se ha dejado atrapar por el Evangelio, a pesar de estar sumergida en un ambiente pagano y de un puerto a donde llegaba de todo. Tienes muchas palabras de aliento para una sociedad como la nuestra.

Bendigamos al Señor...

"Bendigan al Señor todas las obras del Señor, cántenle y alábenle por los siglos" (Dan 3,57).

viernes, 25 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2379

Cuando Dios se revela a los patriarcas Abrahán, Isaac y Jacob, éstos son aún nómadas; comparten con los demás nómadas una religión simple, hecha de apego al «Dios de sus padres» y de veneración de un cierto número de pequeños ídolos familiares. Pero el encuentro con el Dios Vivo los va a llevar a una nueva toma de conciencia: Dios ampara a los que elige. Gran cantidad de pruebas parecerán contradecir la promesa que Dios les ha hecho, pero Dios intervendrá cada vez en favor de sus fieles. Desde entonces se establece entre Dios y los patriarcas una relación privilegiada, caracterizada por la fidelidad de Dios a su palabra y por la confianza inquebrantable de sus fieles. A través de ellos Israel será incitado a contemplar, a lo largo de su camino, tanto las maravillas de Dios en favor de aquellos que ha elegido como la fe indefectible de sus padres.

Apreciar la tarea sacerdotal...

"Con toda tu alma honra al Señor y reverencia a los sacerdotes" (Eclo 7,31).

jueves, 24 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2378

Dios no entregó su Palabra a un individuo o a unos cuantos, sino a una comunidad, a su Pueblo; y ese Pueblo, hoy, no es otro que la Iglesia. Por otra parte, Dios tiene que querer de manera eficaz que su Verdad llegue íntegra a los hombres. Para llevar a cabo esto, ha confiado a su Iglesia la misión de transmitir su Palabra salvadora a todos los hombres, a fin de que participen de la vida divina. De esta misión o deber sagrado, nace el derecho que la Iglesia tiene de proclamar la divina Palabra. Ella, la Iglesia, es la depositaria y la guardiana del tesoro sagrado de la Revelación y la única intérprete auténtica de la Biblia, siendo infalible en sus interpretaciones doctrinales sobre las cuestiones concernientes a la fe y a las costumbres. A este ejercicio divino y permanente de la enseñanza de la Iglesia se le llama magisterio vivo.

La visión que tienen muchos...

"Mas para los hombres nuestra existencia es un pasatiempo, y la vida, una feria en que hacer ganancias" (Sab 15,12).

miércoles, 23 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2377

En el estudio de la Sagrada Escritura, a lo largo de los años la observación astronómica fue descubriendo poco a poco unas leyes que no estaban en conformidad con los enunciados que la Biblia sostenía. Tarde o temprano había de crearse el conflicto entre la posición de los teólogos y la orientación de la ciencia. El caso Galileo constituye la punta de iceberg de este conflicto con su teoría sobre la traslación de la tierra en torno al sol. La mentalidad escolástica, formada a base de la lectura lógica de los textos bíblicos, no estaba capacitada para una conversión mental, como la exigida por el problema suscitado por Galileo. No ha de olvidarse, con todo, que Galileo no fue condenado por exponer su teoría (se le permitió seguir manteniéndola en privada, y como teoría y no como afirmación), sino por no obedecer el mandato de la Inquisición Romana de no exponerla ni defenderla públicamente de palabra o por escrito.

Los pecados de la lengua...

"El malvado se enreda en pecados de lengua, el justo se libra de ellos" (Prov 12,13).

martes, 22 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2376

Hay en la Biblia aparentes contradicciones entre algunos datos bíblicos y lo que dice la ciencia. Por ejemplo, en la creación del mundo, en la creación del hombre, en datos de geografía y de historia antigua. Son «aparentes errores», porque la Escritura no intenta darnos enseñanza científica, sino que quiere darnos un mensaje religioso y en cuanto a eso posee la «inerrancia», es decir que, inspirada por Dios, toda su doctrina es Palabra de Dios y en ella no puede haber error o falsedad en lo concerniente a la salvación y las ciencias naturales, porque tienen al mismo Dios como autor y creador. Por eso es que, cuando los escritores sagrados hablan de asuntos de ciencias, se acomodan al común sentir de la gente de su tiempo. 

Piedad, Señor, piedad...

"Ten piedad de mí, ¡oh Yahvé!, pues estoy desfallecido. Sáname, Yahvé, pues tiemblan mis huesos" (Sal 6,3).

lunes, 21 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2375

Aunque haya sido escrita en un largo tiempo, y por diversos autores sagrados, la Biblia es producto de la sabiduría de Dios, un solo autor, que quiere revelar al hombre un mensaje central: «El misterio de Dios, preparado en el pueblo de Israel y manifestado en Cristo Jesús».

Algo que, por desgracia, no es nuevo...

"Grave e insoportable era para la muchedumbre el progreso de la maldad" (2 Mac 6,3).

domingo, 20 de agosto de 2017

«José y María, historia de un gran amor»... Un libro para ver a María desde José

Llegó apenas a mis manos este libro de Carlos Saravia Máynez titulado: «José y María, historia de un gran amor». Pocos libros hay que hablen de san José y ya que llegó hasta mí inesperadamente, me pareció interesante leerlo desde que en el preámbulo, vi que el autor nos invita a redescubrir el lugar importantísimo que José ocupa en la Sagrada Familia, dado que esta se constituye a partir del gran amor humano que José tuvo por María y María por José.

En una época en la que lo que brota a flote es el «desamor» entre los matrimonios que aún los más jóvenes parecen padecer, la lectura de unas sencillas lineas en una historia cargada de amor, pero de amor del bueno, animan a cualquiera a luchar para construir, en la familia, la anhelada civilización del amor.

¡Cuánto habrá amado José a María y ella a su santo esposo! Jesús creció en medio de esta historia de amor que Saravia va describiendo en una sencilla narración cuyos capítulos inician siempre con una cita bíblica que da pie a la reflexión, a la reflexión que el autor hace y a la que cada uno de los lectores puede hacer. El prólogo está a cargo de Roberto O'Farrill que nos presenta, además, la figura del autor, un prolífico escritor, teólogo y ventrílocuo, admirador incansable de María y de san José. El Antiguo Testamento —apunta—, comienza con una pareja, la de Adán y Eva; la del nuevo, con otra pareja, la de José y María. 

En la página 86 de este libro, encontré una de las frases que más me han gustado y, al invitarlos a buscar por no se donde, este libro, la comparto: «No todos pueden ser teólogos como san Agustín, ni predicadores como Santo Domingo, ni misioneros en tierras lejanas como san Francisco Javier, en cambio todos podemos ser como san José. Y esto es así porque todos podemos creer y obrar como san José. Porque todos podemos ser custodios del Jesús interior que Dios nos dio. Hemos de cuidarlo y defenderlo sobre todo de nuestras propias ofensas». ¡Qué gran enseñanza! Me basta quedarme con esto de todo el libro.


Carlos Saravia Máynez,
"José y María, historia de un gran amor",
Ed. Rotodiseño y Color,
Ciudad de México 2011,
115 páginas.

«Danzas de Galanta»... La obra cumbre de Zoltán Kodály

Hace mucho prometí que un día hablaría de las «Danzas de Galanta», o como se dice en húngaro «Galántai Táncok», una obra compuesta para el aniversario 80 de la Sociedad Filarmónica de Budapest por Zoltán Kodály (1882 - 1967), basada en música gitana. En esta obra, que homenajea en su título a la ciudad donde el compositor pasó su infancia, el compositor húngaro recrea con la orquesta sinfónica el color del folclore húngaro.

Escritas tras ese encargo de la Sociedad Filarmónica de Budapest, estas «Danzas de Galanta», fueron estrenadas en la capital húngara el 23 de octubre de 1933. Como digo, Kodály había vivido su infancia en el pueblo de Galanta, una localidad húngara musicalmente famosa por disponer de una orquesta cíngara estable. Su padre era jefe de estación en esa localidad que tenía el honor de ser una de las paradas de la línea de ferrocarril Viena-Budapest que vertebraba el agonizante imperio austrohúngaro. Como en cualquier otra ciudad del mundo, las gentes de Gálanta cantaban y bailaban. Y cuando la Sociedad Filarmónica de Budapest encargó al ya consagrado y veterano Zoltan Kódaly una obra para conmemorar el 80º Aniversario de su fundación, el compositor húngaro echó mano de las canciones de su pueblo, de su infancia, que eran canciones que lo mismo le cantaban a los marciales húsares del XVIII que a los cíngaros errantes.

Al parecer, algunas de las danzas ejecutadas por dicho conjunto fueron publicadas en una colección de la que tal vez se sirvió Kodály. Con todo, el maestro húngaro dejó testimonio en esta colección de danzas de su enraizamiento con el folklore húngaro, adaptando a su visión sonora los aires exóticos y nostálgicos, siempre indomables, que desprende dicha música popular. Las Danzas de Galanta constituyen una de las obras más famosas de Kodály y su popularidad se debe especialmente al extraordinario hilo rítmico que siguen y a la brillantez de la escritura orquestal. La forma del conjunto se aproxima a la de un rondó, tras una lenta introducción seguida por la exposición temática del clarinete, concluyendo la obra con una espectacular y muy desarrollada coda.

Disfruten esta bella composición:



Cápsula Bíblica 2374

La Biblia es muy diferente a todos los otros libros que podamos leer. Es la Palabra de Dios, y algo más maravilloso que tenerla en físico, en e-reader o en un teléfono celular, es tenerla en la mente y en el corazón. Ojalá pudiéramos memorizar algunos pasajes, por lo menos los más esenciales aunque no nos aprendamos los capítulos y versículos. Eso ayuda a meditar los pasajes y así conocer la Palabra de Dios mucho más.

Nada de falsías...

"Lejos de ti toda falsía de la boca y aparta de ti toda iniquidad de los labios" (Prov 4,24).

sábado, 19 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2373

¿Quién es el autor de la Biblia? Esa es una buena pregunta. A lo largo de mil seiscientos años, fueron unos cuarenta hombres quienes redactaron los libros. Sin embargo, es interesante que ninguno afirmó ser el autor de lo que escribió. Es más, uno de ellos dijo: «Toda Escritura es inspirada por Dios» (2 Timoteo 3,16). Y otro afirmó: «El espíritu de Yahvé fue lo que habló por mí, y su palabra estuvo sobre mi lengua» (2 Samuel 23,2). Como vemos, los escritores bíblicos señalaron a Dios, el Soberano del universo, como el Autor de las Sagradas Escrituras. En sus páginas se nos revela que él nos las otorgó para que lo conozcamos.

Reblandecer el corazón...

"No endurezcan su corazón como en Meribá, como el día de Masá n el desierto" (Sal 95,8).

viernes, 18 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2372

Jesucristo eligió a Pedro como cabeza de su Iglesia y le dijo: «todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos» (Mt 16, 19). Él confirma y mejora al antiguo testamento. Sin embargo, en sus indicaciones a los Apóstoles nunca habló de seguir la Biblia, sino de predicarle a Él y sus enseñanzas. Jesús dijo a los Apóstoles: «Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo cuanto les he mandado» (Mt 28, 19-20). El Hijo de Dios no quiso dejar ningún texto escrito, sino que prefirió elegir a sus Apóstoles como transmisores de su doctrina con la ayuda del Espíritu Santo. Las enseñanzas de Cristo son igual o más importantes que las contenidas en el antiguo testamento. Y el Señor prefirió transmitirlas oralmente dando así una categoría decisiva a la Tradición y al Magisterio de la Iglesia. Jesús no quiso escribir, esto se hizo después, por inspiración divina.

Urge regresar a Dios para recobrar la libertad...

"Pero ustedes me han dejado a mí para servir a dioses extraños. Por eso no los libraré más" (Jue 10,13).

jueves, 17 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2371

La Biblia es, con mucho, el libro de mayor distribución de la historia. ¿Has leído esta extraordinaria obra? A lo largo de los siglos, personas de todas las culturas han encontrado consuelo y esperanza en su mensaje y se han beneficiado de sus prácticos consejos. Sin embargo, aún hay muchos que no la han leído y por lo tanto, no conocen plenamente a Cristo y su amor, y a algunos —sean creyentes o no— les vendría bien conocerla mejor. No dejemos de leer, cada día, la Sagrada Escritura con ese deseo de encontrarnos con Cristo.

Pagar por los pecados...

"Sus hijos errarán por el desierto cuarenta años, llevando sobre sí sus rebeldías, hasta que sus cuerpos se consuman en el desierto" (Núm 14,33).

miércoles, 16 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2370

Para llevar el Evangelio por todo el mundo, Jesús encargó a los apóstoles y a sus sucesores: «Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días has-ta que se termine este mundo» (Mt. 28,18-20). En este pasaje bíblico notamos cómo Jesús ordenó «predicar» y «proclamar» su Evangelio. Y de hecho los Apóstoles «predicaron» la Buena Nueva de Cristo. Años después algunos de ellos pusieron por escrito esta predicación. Es decir, al comienzo la Iglesia se preocupó de predicar el Evangelio. Por supuesto, el Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles no estaba escrito. Jesús no escribió nunca una carta a sus Apóstoles; su enseñanza era solamente oral. Así lo hicieron también los Apóstoles y después todo, por inspiración divina, se fue consignando por escrito.

Guardar los mandamientos...

"Guarden mis leyes y practíquenlas. Yo soy Yahvé el que los santifica" (Lev 20,8).

martes, 15 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2369

Cualquier persona, al leer un libro, lo comprende de una manera que puede ser diferente al modo de entenderlo de otro lector. Esto se da también al leer la Biblia. Sin embargo, puede suceder que alguna lectura obtenga conclusiones opuestas a lo que Dios quiere decirnos. Por esto, conviene que además de las opiniones personales, exista una interpretación auténtica que garantice la fidelidad al deseo divino. Entre los católicos, esta tarea la realiza el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con la Tradición.

Hospitalidad...

"«Y les traeré un bocado de pan y se confortarán; después seguirán, pues no en vano han llegado hasta su siervo». Ellos contestaron: «Haz como has dicho»" (Gn 18,5).

lunes, 14 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2368

En la teoría protestante, imperan todavía los lemas de «sola scriptura» y «libre examen», que no aceptan la Tradición y Magisterio eclesiástico, para afirmar que cada uno interprete la Biblia a su manera. Por esto han surgido numerosas divisiones en el protestantismo. Sin embargo en la práctica, los protestantes interpretan la Biblia según la tradición de su rama religiosa, y según las explicaciones de sus dirigentes. Es lógico que sea así, porque de alguna manera, siempre se busca una unidad aunque sea relativa.  

Compartir en la fe...

"Al ver tantos manjares dije a mi hijo: «Vete y trae el primer necesitado que encuentres de nuestros hermanos, que me recuerde al Señor; yo espero por ti»" (Tb 2,2).

domingo, 13 de agosto de 2017

«Dios y tu soledad»... aprender a estar con uno mismo y con Él

En mayo de 2015, comenté un libro de Florence Wedge titulado «Dios y tus preocupaciones», un librito que me gustó mucho. En estos días di con otro libro de esta famosa educadora norteamericana y quiero decirles que encontré en este libro que creo será difícil de conseguir, a menos de que sean como yo «ratones de bodegas de libros usados» o lo busquen en mercado libre o segunda mano, un tratado sencillo y profundo sobre la soledad en nuestras vidas. No quiero dejar de compartirles el inmenso bien que ha hecho a mi alma la lectura de este libro de solo 55 páginas titulado «Dios y tu soledad» y en el que Florence condensa el preciado valor de la soledad cuando se aprende a vivirla cual debe ser, un espacio para el encuentro son Dios.

A lo largo de la vida, antes o después, creo que todo ser humano se topa, en mayor o menor grado, con la soledad, esa soledad que no está cortada en todos con el mismo patrón y que puede convertirse con facilidad en amiga o enemiga del alma. El autor afirma que «de todos los corazones solitarios que laten en estos momentos en el mundo no hay dos que experimenten la soledad exactamente en la misma medida y por las mismas razones».

La autora, Florence Wedge, dice que «solamente en la soledad es que se aprende a ser profunda y perfectamente feliz consigo mismo» y cuánta razón tiene. No se puede ser feliz en la vida si antes no se logra una cierta medida de felicidad con uno mismo y eso se conoce, se analiza y se acrecienta en la soledad.

En fin, un librito que valió la pena leer.


Florence Wedge,
"Dios y tu soledad",
Ed. Studium,
Madrid 1965,
55 páginas.

«Sinfonía nº 40 de Mozart en Sol menor»... Una de las más conocidas sinfonías de Mozart

Nadie se sabe la razón por la que Wolfgang Amadeus Mozart ((Salzburgo, 27 de enero de 1756-Viena, 5 de diciembre de 1791) escribió sus tres últimas sinfonías en un tiempo record de seis semanas, durante el verano de 1788, una de las etapas más tristes del compositor, pues a su precaria situación económica se sumó que el estreno de su ópera «Don Giovanni», en Viena, había sido un fracaso y, sobre todo, porque tres días después de terminar la 39 murió su hija Teresa, nacida el año anterior.

Célebre por su primer movimiento, sumamente popular, es una de las dos únicas sinfonías escritas por Mozart en tonalidad menor. La nº 40  y la  nº 25, también en Sol menor, son las dos únicas obras en modo menor que compuso el compositor  austriaco pera el género sinfónico.

Al igual que sucede con la sinfonía Júpiter —la número 41—, no existe prueba documental de que haya sido interpretada en vida del compositor. Pero Mozart realizó cambios en ella, y se conservan ambos manuscritos, lo que ha llevado a un estudioso a afirmar, razonablemente, que el compositor «no se hubiera tomado el trabajo de añadir las partes de los clarinetes y reescribir las de flautas y oboes si no las hubiese escuchado interpretadas».

Su orquestación tiene dos versiones: en la primera la  orquesta clásica, sin trompetas y timbales, está formada por   la sección de cuerda  con una flauta, dos oboes, dos fagotes y una trompa en Sib (Corno in B alto) y otra en Sol (Corno in G). En la segunda  versión Mozart reescribe la parte de oboes e incorpora dos clarinetes. Su estructura en 4 movimientos sigue los convencionalismos típicos de su época: Molto allegro, Andante, Menuetto - Allegretto - Trio y Finale - Allegro assai.

El primer movimiento, contiene las características típicas de la  Forma sonata, con un desarrollo extenso basado en el motivo inicial  del tema principal que se combina con un pasaje de ritmo continuo de corcheas. El tema secundario contiene sutilezas orquestales en los cambios entre cuerdas y madera que dan un color único a una melodía de carácter cromático.

El segundo movimiento, el Andante, también con  Forma sonata, se inicia con una textura imitativa que, de agudo a grave, asciende en la sección de cuerdas, con ayuda de las trompas.

El tercer movimiento  el Menuetto - Allegretto - Trio, que genera juegos rítmicos que contrastan al alegretto con la sencillez del Trio.

Con el cuarto movimiento, también en  Forma Sonata, se culmina y concluye toda la sinfonía.

Los dos primeros videos muestran al genial compositor austriaco Nikolaus Harnoncourt dirigiendo la obra en dos ocasiones:




Esta es una versión con la sinfónica de Galicia


Y para quien le gusta la salsa, aquí está esta simpática versión:

Cápsula Bíblica 2367

Es muy natural que el hombre sea curioso acerca de su origen. Siempre así lo ha sido. Varias teorías han sido propuestas en diferentes tiempos por filósofos. La más moderna es la teoría de la evolución, la cual afirma que los ancestros humanos son los animales. No hay evidencias que el hombre primitivo haya sido diferente al hombre moderno. El hecho de que la sangre humana es «una» a través del mundo, prueba que no es un proceso de evolución (Hechos 17,26). La sangre de los animales no sustenta la vida humana. No podemos mezclar nuestra sangre con la sangre de los animales. Desde los peces a las aves, desde los animales al hombre, Dios creó cada uno según su género (Génesis 1,24-25).

Gloria a nuestro Dios...

"Crezcan más bien en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él la gloria asé ahora como en el día de la eternidad" (2 Pe 3,18).

sábado, 12 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2366

Alguien ha denominado a la Biblia como «la biblioteca divina», y esta es una declaración verdadera. Pese a que consideramos la Biblia como un libro, no obstante está conformada por 73 libros individuales, de los cuales el primero es Génesis y el último es Apocalipsis, y están divididos en 2 secciones principales: la primera es llamada el Antiguo Testamento y contiene 46 libros; la segunda es el Nuevo Testamento y tiene 27 libros. Al principio de la mayoría de las Biblias hay un índice con el listado de los nombres de los libros, y nos indica el número de la página en que cada libro comienza.
"Y sabemos que el Hijo de Dios vino y nos dio inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero, y nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna" (1 Jn 5,20).

viernes, 11 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2365

No hay tema más importante que pueda ocupar la mente, que el estudio de Dios y la relación del hombre con él. Por eso la Biblia, que es su Palabra, hay que leerla lentamente, frecuentemente y en plena oración. Es una mina de riquezas, un paraíso de gloria y un río de placer. Recompensará la labor más grande y condenará a todos los que menosprecian su contenido sagrado. Es el Libro de los libros – El Libro de Dios – La revelación de Dios a la humanidad.

La Jerusalén celestial...

"En ella  no entrará cosa impura ni quien cometa abominación y mentira, sino los que están escritos en el libro de la vida del Cordero" (Ap 21,27).

jueves, 10 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2364

Dios es Trinidad, «La Santísima Trinidad». La Biblia enseña no sólo que hay un Dios, sino que también hay 3 personas en un solo Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esto es un misterio para la mente humana, pero aunque no pueda ser entendido, puede ser creído porque la Palabra de Dios así lo dice. La palabra «trinidad» no se encuentra en la Biblia, pero la verdad es encontrada en los siguientes pasajes: El Bautismo de Jesús (Mateo 3,16-17). La misión del Resucitado a los discípulos (Mateo 28,19). La bendición de los Corintios (II Corintios 13,14). El Padre es llamado Dios en Romanos 1,7. El Hijo es llamado Dios en Hebreos 1,8. El Espíritu Santo es llamado Dios en Hechos 5,3-4.

Orar con sencillez...

"Ezequías volvió su rostro contra la pared y oró a Yahvé" (2 Re 20,2).

miércoles, 9 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2363

Una de las verdades fundamentales de nuestra religión católica es que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Él vino a este mundo como hombre por el milagro de su nacimiento virginal. Por causa de su nacimiento no recibió la naturaleza pecaminosa o adámica (Romanos 5,12) Debido a esto y por sus méritos, María fue concebida inmaculada, limpia de todo pecado, para ser recipiente de Dios. Como verdadero hombre, Cristo estuvo absolutamente libre de todo pecado. Su vida inmaculada y su resurrección corporal de entre los muertos confirman estas verdades.

Cuidado con lo que se hace y se dice...

"Mientras tu siervo andaba de una parte para otra, el hombre desapareció. El rey de Israel le dijo: «Tú mismo te juzgas; ésa es tu sentencia»" (1 Re 20,40).

martes, 8 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2362

El pecado es algo que quiebra nuestra comunión con Dios, apaga al Espíritu Santo y habilita al diablo para desviar nuestra senda a un camino de perdición, sin la bendición de Dios. Gálatas 5,19-21, nos da una lista de cosas contra las cuales debemos ser muy sensibles. Debemos darnos cuenta claramente que Satanás es el enemigo de nuestras almas. Esta es la batalla cotidiana que debemos pelear (Efesios 6,11-18). La victoria viene «cuando caminamos en la luz así como Él (Dios) es luz, y, tenemos comunión unos con otros (Dios y los hermanos) y la sangre de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado (I Juan 1,7). Manteniendo cuentas cortas con Dios a cada hora del día y recurriendo frecuentemente al sacramento de la Reconciliación, nos mantenemos en comunión con el Dios. La confesión sacramental de nuestros pecados es nuestra eficaz defensa contra el enemigo de nuestras almas. Lee varias veces y memoriza el capítulo 1 de la primera carta de Juan. Es el secreto de un andar victorioso en la vida cristiana.

Compartir...

"Ahí tienes este presente, que tu sierva trae a mi señor, que se reparta entre la gente que sigue a mi señor" (1 Sam 25,27).

lunes, 7 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2361

Nuestro Señor dijo en la Biblia: «El que a mí viene, no le echo fuera» (Juan 6,37). La verdadera fe nunca queda sin recompensa. Nadie jamás ha confiado en Dios en vano si tiene una fe auténtica que debe tener tres cosas: conocimiento, creencia y confianza. Todo pecador que se ha arrepentido de sus pecados, que se ha reconciliado con Dios en el sacramento de la Penitencia y que ha puesto su fe en Jesucristo, alcanza la salvación.

Una casa bendita...

"Que sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a Judá, por la descendencia que de esa joven te de Yahvé" (Jue 4,12).

domingo, 6 de agosto de 2017

«EL HOMBRE QUE SALVÓ MI ALMA»... Una historia real sobre el poder de la amistad

Hoy hablo de un libro un tanto especial que me regaló Armandina, una amiga Vanclarista a quien le fascina leer y comparte conmigo los libros que ya ha leído. Se trata de una historia con un inicio abrupto e impresionante que parece dejar un mal sabor pero que engancha al ver el giro inesperado que da y conduce luego a un final encantador. En 1956, a los catorce años de edad, Tony tiene un encuentro mucho muy comprometedor con una mujer casada, Lucy, la esposa de su mentor y amigo Ben, un ferviente católico que le da clases de catecismo. Cuando él los descubre, en una actitud más que sospechosa, le propone a Tony acompañarle a la Abadía de Quarr, en la isla de Wight, donde vive el Padre Joseph Warrilow, un monje benedictino que podrá aconsejarle moralmente y enseñarle su camino, porque está preocupado por el alma de Tony. 

El Padre Joe —como era conocido— se convierte en su guía espiritual y amigo, luego de que lo que esperaba Tony, ser humillado por sus imperdonables pecados. Con él Tony habla de sus incertidumbres religiosas, los místicos de la Edad Media, el arte, la guerra y el sexo. Decide entonces que quiere ser monje y entrar en la Abadía de Quarr, pero finalmente, bajo la insistencia del Padre Joe, acepta una beca y entra en la Universidad de Cambridge. Allí descubre el teatro contemporáneo y su predilección por la sátira y se olvida de la idea de hacerse monje. Poco a poco empieza a dedicarse a la sátira social, escribe para periódicos y revistas y trabaja en los teatros como cómico. Llega a Los Ángeles dejando en Inglaterra a su novia Judy y a su hija. Con cierto sentimiento de vergüenza escribe ocasionalmente al Padre Joe que le contesta regularmente y con mucho cariño.

Durante cuarenta años, a medida que la vida de Tony experimenta drásticos altibajos en el mundo, descubre que sus visitas al padre Joe son la única constante de su vida en una relación de amistad que lo salva en más de una ocasión. «EL HOMBRE QUE SALVÓ MI ALMA» es el sincero relato de un hombre que aprendió a amar gracias a su guía espiritual, quien fue, sobre todo, un amigo incondicional.

El libro es como una especie de autobiografía. Tony Hendra, el autor, escritor cómico de origen inglés, cuenta parte de su vida como típico humorista polémico, que gana dinero a base de destrozar al prójimo. Él se descubre en el libro como el hombre inmerso en la espiral de la fama, la televisión, las publicaciones. Un ser que destroza sus matrimonios por puro egoísmo; y que juega con otras mujeres, según fluye su vida y sus mil historias laborales. Pero que no olvida que habría querido ser monje. Digo que es una especie de autobiografía, porque, aunque cuenta aparentemente la vida del autor, en realidad tiene la intención de mostrarnos a un hombre ejemplar, el padre Joe. 

Me parece una historia extraordinaria de la fuerza de la fe religiosa en el mundo moderno. Un libro perfecto para tiempos de crisis, animando a seguir adelante sin perder la esperanza de volver a empezar. Creo que puede ser de gran utilidad para muchas personas, aunque, de entrada, puede incluso resultar un tanto escandaloso. Es una historia dura, con muchas páginas de crítica a algunos aspectos de la religión, pero tiene su sentido en el conjunto del libro. Por lo tanto es un libro que no se puede dejar a medias.

Armandina: ¡Gracias por este regalo!


Tony Hendra,
"El hombre que salvó mi alma",
Ed. Maeva,
Madrid 2004,
293 páginas.

«La fábula de Orfeo» de Monteveri... Una ópera de las más antiguas

«La fábula de Orfeo» (en italiano: «La favola d'Orfeo») es una ópera compuesta por un prólogo y cinco actos, con música del compositor italiano Claudio Monteverdi (Cremona, bautizado el 15 de mayo de 1567 - Venecia, 29 de noviembre de 1643). El libreto de la obra es de Alessandro Striggio el Joven. Es una de las primeras obras que se cataloga como ópera. Su primera representación fue en la Academia degl’Invaghiti de Mantua en Febrero de 1607 y el 24 de Febrero del mismo año en la Corte teatral de Mantua. Y fue publicada en Venecia en 1609.

Esta composición, conocida también como «el Orfeo», destaca por su poder dramático y su animada orquestación. Monteverdi utilizó una plétora de instrumentos poco usual para aquella época: violas, violines, flautas, oboes, cornos, trompetas, trombones, claves, arpas y dos órganos pequeños. El Orfeo es uno de los primeros ejemplos de la asignación específica de algunos instrumentos a ciertas partes de una obra. Monteverdi junta la monodia acompañada con coros, conjuntos vocales renacentistas y con una orquesta de cuarenta instrumentos.

El prólogo transcurre en la corte del duque de Mantua. Allí anuncia la duquesa, vestida como la Música (o la musa de la música), que contará a todos los presentes una fábula, la leyenda de Orfeo, el poeta mítico cuya música era capaz de conmover a los animales salvajes, a las piedras e incluso a los poderes del mundo subterráneo.

En el primer acto, Orfeo y Eurídice celebran sus bodas rodeados de ninfas y pastores danzando con alegría. Antes de su unión definitiva los dos amantes deben separarse una vez más por un breve tiempo, a fin de pedir la bendición y el auxilio de los dioses.

En el segundo acto, Orfeo recorre Tracia cantando alegremente. Piensa en la época en que allí vivía triste, pues su amada Eurídice todavía no le había dicho que le correspondía. Aparece una mensajera y anuncia que Eurídice ha muerto mordida por una serpiente venenosa mientras recogía flores. Sin vacilar, Orfeo parte para rescatar del mundo subterráneo a su amada, sin la cual no habrá vida para él, o para quedarse junto a ella para siempre en el reino de las sombras. La Esperanza conduce a Orfeo por ese difícil camino.

En el tercer acto, Orfeo ha alcanzado las puertas del tenebroso reino. La Esperanza debe abandonarlo allí: así lo estipulan las leyes. Caronte se niega a transportar a Orfeo por el río de los muertos; sin embargo, no puede resistirse al canto de Orfeo y cae en un ligero sueño. Orfeo empuña los remos y se dirige hacia las regiones vedadas a los mortales.

En el cuarto acto, Orfeo se encuentra frente a Plutón, soberano del mundo subterráneo. Proserpina, la esposa de Plutón, le ruega a éste que le conceda al poeta lo que pide. Plutón consiente en el regreso de ambos amantes a la superficie. Solamente pone una condición: Orfeo no debe mirar a Eurídice en ningún momento durante el regreso. Su firmeza debe sufrir difíciles pruebas; las Furias rodean a la pareja y amenazan a Eurídice. Desesperado, Orfeo se vuelve para mirarla, entonces la figura de Eurídice desaparece en la niebla y se pierde para siempre.

El quinto acto nos muestra a Orfeo todo consternado, que vive otra vez en Tracia, cuyo espíritu recuerda incansablemente a Eurídice en medio de un salvaje dolor. Por último, Apolo se apiada de él y lo convierte en una estrella que brilla para siempre en el cielo. Conmovidos, los pastores alaban su amor fiel y su arte inolvidable.

Esta y las demás óperas de Monteverdi, se han catalogado como barrocas tempranas, o pre-barrocas. Por aquel entonces, la música del norte de Italia transitaba entre el estilo renacentista tardío y el barroco temprano, y los compositores vanguardistas como Monteverdi, combinaban las tendencias estilísticas que se utilizaban en los círculos musicales más importantes como Florencia, Venecia o Ferrara.

«La fábula de Orfeo» puede considerarse como una obra maestra de la historia de la música, porque consolida la ópera, que se desarrollaría mucho más durante el Barroco. Como digo, es una de las óperas más antiguas del repertorio, aunque no está entre las más representadas. ¡Disfrútenla!



Cápsula Bíblica 2360

El Evangelio es la buena noticia de que Dios en su infinita gracia ha provisto abundantemente su salvación a través de la persona y obra de su amado Hijo.

Servicio...

Israel sirvió a Yahvé durante toda la vida de Josué y durante toda la vida de los ancianos que le sobrevivieron y conocían cuanto había hecho Yavhé en favor de Israel" (Jos 24,31).

sábado, 5 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2359

La razón por la cual Dios envió a su Hijo Jesucristo al mundo fue para morir por los pecados y derrotar a Satanás, de manera que pueda abrir un camino para que pudiésemos «nacer de nuevo». «El que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios» (Juan 3,3). Este Nuevo nacimiento espiritual nos coloca en la familia de Dios. 

Dios acompaña a su pueblo...

"Ha hecho gracia a su pueblo, todos sus santos están en su mano. Que reanudando su marcha a pie, prosiguieron por el medio del desierto" (Dt. 33,3)