domingo, 20 de agosto de 2017

«José y María, historia de un gran amor»... Un libro para ver a María desde José

Llegó apenas a mis manos este libro de Carlos Saravia Máynez titulado: «José y María, historia de un gran amor». Pocos libros hay que hablen de san José y ya que llegó hasta mí inesperadamente, me pareció interesante leerlo desde que en el preámbulo, vi que el autor nos invita a redescubrir el lugar importantísimo que José ocupa en la Sagrada Familia, dado que esta se constituye a partir del gran amor humano que José tuvo por María y María por José.

En una época en la que lo que brota a flote es el «desamor» entre los matrimonios que aún los más jóvenes parecen padecer, la lectura de unas sencillas lineas en una historia cargada de amor, pero de amor del bueno, animan a cualquiera a luchar para construir, en la familia, la anhelada civilización del amor.

¡Cuánto habrá amado José a María y ella a su santo esposo! Jesús creció en medio de esta historia de amor que Saravia va describiendo en una sencilla narración cuyos capítulos inician siempre con una cita bíblica que da pie a la reflexión, a la reflexión que el autor hace y a la que cada uno de los lectores puede hacer. El prólogo está a cargo de Roberto O'Farrill que nos presenta, además, la figura del autor, un prolífico escritor, teólogo y ventrílocuo, admirador incansable de María y de san José. El Antiguo Testamento —apunta—, comienza con una pareja, la de Adán y Eva; la del nuevo, con otra pareja, la de José y María. 

En la página 86 de este libro, encontré una de las frases que más me han gustado y, al invitarlos a buscar por no se donde, este libro, la comparto: «No todos pueden ser teólogos como san Agustín, ni predicadores como Santo Domingo, ni misioneros en tierras lejanas como san Francisco Javier, en cambio todos podemos ser como san José. Y esto es así porque todos podemos creer y obrar como san José. Porque todos podemos ser custodios del Jesús interior que Dios nos dio. Hemos de cuidarlo y defenderlo sobre todo de nuestras propias ofensas». ¡Qué gran enseñanza! Me basta quedarme con esto de todo el libro.


Carlos Saravia Máynez,
"José y María, historia de un gran amor",
Ed. Rotodiseño y Color,
Ciudad de México 2011,
115 páginas.

«Danzas de Galanta»... La obra cumbre de Zoltán Kodály

Hace mucho prometí que un día hablaría de las «Danzas de Galanta», o como se dice en húngaro «Galántai Táncok», una obra compuesta para el aniversario 80 de la Sociedad Filarmónica de Budapest por Zoltán Kodály (1882 - 1967), basada en música gitana. En esta obra, que homenajea en su título a la ciudad donde el compositor pasó su infancia, el compositor húngaro recrea con la orquesta sinfónica el color del folclore húngaro.

Escritas tras ese encargo de la Sociedad Filarmónica de Budapest, estas «Danzas de Galanta», fueron estrenadas en la capital húngara el 23 de octubre de 1933. Como digo, Kodály había vivido su infancia en el pueblo de Galanta, una localidad húngara musicalmente famosa por disponer de una orquesta cíngara estable. Su padre era jefe de estación en esa localidad que tenía el honor de ser una de las paradas de la línea de ferrocarril Viena-Budapest que vertebraba el agonizante imperio austrohúngaro. Como en cualquier otra ciudad del mundo, las gentes de Gálanta cantaban y bailaban. Y cuando la Sociedad Filarmónica de Budapest encargó al ya consagrado y veterano Zoltan Kódaly una obra para conmemorar el 80º Aniversario de su fundación, el compositor húngaro echó mano de las canciones de su pueblo, de su infancia, que eran canciones que lo mismo le cantaban a los marciales húsares del XVIII que a los cíngaros errantes.

Al parecer, algunas de las danzas ejecutadas por dicho conjunto fueron publicadas en una colección de la que tal vez se sirvió Kodály. Con todo, el maestro húngaro dejó testimonio en esta colección de danzas de su enraizamiento con el folklore húngaro, adaptando a su visión sonora los aires exóticos y nostálgicos, siempre indomables, que desprende dicha música popular. Las Danzas de Galanta constituyen una de las obras más famosas de Kodály y su popularidad se debe especialmente al extraordinario hilo rítmico que siguen y a la brillantez de la escritura orquestal. La forma del conjunto se aproxima a la de un rondó, tras una lenta introducción seguida por la exposición temática del clarinete, concluyendo la obra con una espectacular y muy desarrollada coda.

Disfruten esta bella composición:



Cápsula Bíblica 2374

La Biblia es muy diferente a todos los otros libros que podamos leer. Es la Palabra de Dios, y algo más maravilloso que tenerla en físico, en e-reader o en un teléfono celular, es tenerla en la mente y en el corazón. Ojalá pudiéramos memorizar algunos pasajes, por lo menos los más esenciales aunque no nos aprendamos los capítulos y versículos. Eso ayuda a meditar los pasajes y así conocer la Palabra de Dios mucho más.

Nada de falsías...

"Lejos de ti toda falsía de la boca y aparta de ti toda iniquidad de los labios" (Prov 4,24).

sábado, 19 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2373

¿Quién es el autor de la Biblia? Esa es una buena pregunta. A lo largo de mil seiscientos años, fueron unos cuarenta hombres quienes redactaron los libros. Sin embargo, es interesante que ninguno afirmó ser el autor de lo que escribió. Es más, uno de ellos dijo: «Toda Escritura es inspirada por Dios» (2 Timoteo 3,16). Y otro afirmó: «El espíritu de Yahvé fue lo que habló por mí, y su palabra estuvo sobre mi lengua» (2 Samuel 23,2). Como vemos, los escritores bíblicos señalaron a Dios, el Soberano del universo, como el Autor de las Sagradas Escrituras. En sus páginas se nos revela que él nos las otorgó para que lo conozcamos.

Reblandecer el corazón...

"No endurezcan su corazón como en Meribá, como el día de Masá n el desierto" (Sal 95,8).

viernes, 18 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2372

Jesucristo eligió a Pedro como cabeza de su Iglesia y le dijo: «todo lo que ates sobre la tierra quedará atado en los cielos, y todo lo que desates sobre la tierra quedará desatado en los cielos» (Mt 16, 19). Él confirma y mejora al antiguo testamento. Sin embargo, en sus indicaciones a los Apóstoles nunca habló de seguir la Biblia, sino de predicarle a Él y sus enseñanzas. Jesús dijo a los Apóstoles: «Vayan, pues, y hagan discípulos a todos los pueblos, bautizándoles en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo; y enseñándoles a guardar todo cuanto les he mandado» (Mt 28, 19-20). El Hijo de Dios no quiso dejar ningún texto escrito, sino que prefirió elegir a sus Apóstoles como transmisores de su doctrina con la ayuda del Espíritu Santo. Las enseñanzas de Cristo son igual o más importantes que las contenidas en el antiguo testamento. Y el Señor prefirió transmitirlas oralmente dando así una categoría decisiva a la Tradición y al Magisterio de la Iglesia. Jesús no quiso escribir, esto se hizo después, por inspiración divina.

Urge regresar a Dios para recobrar la libertad...

"Pero ustedes me han dejado a mí para servir a dioses extraños. Por eso no los libraré más" (Jue 10,13).

jueves, 17 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2371

La Biblia es, con mucho, el libro de mayor distribución de la historia. ¿Has leído esta extraordinaria obra? A lo largo de los siglos, personas de todas las culturas han encontrado consuelo y esperanza en su mensaje y se han beneficiado de sus prácticos consejos. Sin embargo, aún hay muchos que no la han leído y por lo tanto, no conocen plenamente a Cristo y su amor, y a algunos —sean creyentes o no— les vendría bien conocerla mejor. No dejemos de leer, cada día, la Sagrada Escritura con ese deseo de encontrarnos con Cristo.

Pagar por los pecados...

"Sus hijos errarán por el desierto cuarenta años, llevando sobre sí sus rebeldías, hasta que sus cuerpos se consuman en el desierto" (Núm 14,33).

miércoles, 16 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2370

Para llevar el Evangelio por todo el mundo, Jesús encargó a los apóstoles y a sus sucesores: «Vayan y hagan que todos los pueblos sean mis discípulos. Bautícenlos en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo y enséñenles a cumplir todo lo que yo les he encomendado. Yo estoy con ustedes todos los días has-ta que se termine este mundo» (Mt. 28,18-20). En este pasaje bíblico notamos cómo Jesús ordenó «predicar» y «proclamar» su Evangelio. Y de hecho los Apóstoles «predicaron» la Buena Nueva de Cristo. Años después algunos de ellos pusieron por escrito esta predicación. Es decir, al comienzo la Iglesia se preocupó de predicar el Evangelio. Por supuesto, el Evangelio que Jesús entregó a los Apóstoles no estaba escrito. Jesús no escribió nunca una carta a sus Apóstoles; su enseñanza era solamente oral. Así lo hicieron también los Apóstoles y después todo, por inspiración divina, se fue consignando por escrito.

Guardar los mandamientos...

"Guarden mis leyes y practíquenlas. Yo soy Yahvé el que los santifica" (Lev 20,8).

martes, 15 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2369

Cualquier persona, al leer un libro, lo comprende de una manera que puede ser diferente al modo de entenderlo de otro lector. Esto se da también al leer la Biblia. Sin embargo, puede suceder que alguna lectura obtenga conclusiones opuestas a lo que Dios quiere decirnos. Por esto, conviene que además de las opiniones personales, exista una interpretación auténtica que garantice la fidelidad al deseo divino. Entre los católicos, esta tarea la realiza el Magisterio de la Iglesia, de acuerdo con la Tradición.

Hospitalidad...

"«Y les traeré un bocado de pan y se confortarán; después seguirán, pues no en vano han llegado hasta su siervo». Ellos contestaron: «Haz como has dicho»" (Gn 18,5).

lunes, 14 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2368

En la teoría protestante, imperan todavía los lemas de «sola scriptura» y «libre examen», que no aceptan la Tradición y Magisterio eclesiástico, para afirmar que cada uno interprete la Biblia a su manera. Por esto han surgido numerosas divisiones en el protestantismo. Sin embargo en la práctica, los protestantes interpretan la Biblia según la tradición de su rama religiosa, y según las explicaciones de sus dirigentes. Es lógico que sea así, porque de alguna manera, siempre se busca una unidad aunque sea relativa.  

Compartir en la fe...

"Al ver tantos manjares dije a mi hijo: «Vete y trae el primer necesitado que encuentres de nuestros hermanos, que me recuerde al Señor; yo espero por ti»" (Tb 2,2).

domingo, 13 de agosto de 2017

«Dios y tu soledad»... aprender a estar con uno mismo y con Él

En mayo de 2015, comenté un libro de Florence Wedge titulado «Dios y tus preocupaciones», un librito que me gustó mucho. En estos días di con otro libro de esta famosa educadora norteamericana y quiero decirles que encontré en este libro que creo será difícil de conseguir, a menos de que sean como yo «ratones de bodegas de libros usados» o lo busquen en mercado libre o segunda mano, un tratado sencillo y profundo sobre la soledad en nuestras vidas. No quiero dejar de compartirles el inmenso bien que ha hecho a mi alma la lectura de este libro de solo 55 páginas titulado «Dios y tu soledad» y en el que Florence condensa el preciado valor de la soledad cuando se aprende a vivirla cual debe ser, un espacio para el encuentro son Dios.

A lo largo de la vida, antes o después, creo que todo ser humano se topa, en mayor o menor grado, con la soledad, esa soledad que no está cortada en todos con el mismo patrón y que puede convertirse con facilidad en amiga o enemiga del alma. El autor afirma que «de todos los corazones solitarios que laten en estos momentos en el mundo no hay dos que experimenten la soledad exactamente en la misma medida y por las mismas razones».

La autora, Florence Wedge, dice que «solamente en la soledad es que se aprende a ser profunda y perfectamente feliz consigo mismo» y cuánta razón tiene. No se puede ser feliz en la vida si antes no se logra una cierta medida de felicidad con uno mismo y eso se conoce, se analiza y se acrecienta en la soledad.

En fin, un librito que valió la pena leer.


Florence Wedge,
"Dios y tu soledad",
Ed. Studium,
Madrid 1965,
55 páginas.

«Sinfonía nº 40 de Mozart en Sol menor»... Una de las más conocidas sinfonías de Mozart

Nadie se sabe la razón por la que Wolfgang Amadeus Mozart ((Salzburgo, 27 de enero de 1756-Viena, 5 de diciembre de 1791) escribió sus tres últimas sinfonías en un tiempo record de seis semanas, durante el verano de 1788, una de las etapas más tristes del compositor, pues a su precaria situación económica se sumó que el estreno de su ópera «Don Giovanni», en Viena, había sido un fracaso y, sobre todo, porque tres días después de terminar la 39 murió su hija Teresa, nacida el año anterior.

Célebre por su primer movimiento, sumamente popular, es una de las dos únicas sinfonías escritas por Mozart en tonalidad menor. La nº 40  y la  nº 25, también en Sol menor, son las dos únicas obras en modo menor que compuso el compositor  austriaco pera el género sinfónico.

Al igual que sucede con la sinfonía Júpiter —la número 41—, no existe prueba documental de que haya sido interpretada en vida del compositor. Pero Mozart realizó cambios en ella, y se conservan ambos manuscritos, lo que ha llevado a un estudioso a afirmar, razonablemente, que el compositor «no se hubiera tomado el trabajo de añadir las partes de los clarinetes y reescribir las de flautas y oboes si no las hubiese escuchado interpretadas».

Su orquestación tiene dos versiones: en la primera la  orquesta clásica, sin trompetas y timbales, está formada por   la sección de cuerda  con una flauta, dos oboes, dos fagotes y una trompa en Sib (Corno in B alto) y otra en Sol (Corno in G). En la segunda  versión Mozart reescribe la parte de oboes e incorpora dos clarinetes. Su estructura en 4 movimientos sigue los convencionalismos típicos de su época: Molto allegro, Andante, Menuetto - Allegretto - Trio y Finale - Allegro assai.

El primer movimiento, contiene las características típicas de la  Forma sonata, con un desarrollo extenso basado en el motivo inicial  del tema principal que se combina con un pasaje de ritmo continuo de corcheas. El tema secundario contiene sutilezas orquestales en los cambios entre cuerdas y madera que dan un color único a una melodía de carácter cromático.

El segundo movimiento, el Andante, también con  Forma sonata, se inicia con una textura imitativa que, de agudo a grave, asciende en la sección de cuerdas, con ayuda de las trompas.

El tercer movimiento  el Menuetto - Allegretto - Trio, que genera juegos rítmicos que contrastan al alegretto con la sencillez del Trio.

Con el cuarto movimiento, también en  Forma Sonata, se culmina y concluye toda la sinfonía.

Los dos primeros videos muestran al genial compositor austriaco Nikolaus Harnoncourt dirigiendo la obra en dos ocasiones:




Esta es una versión con la sinfónica de Galicia


Y para quien le gusta la salsa, aquí está esta simpática versión:

Cápsula Bíblica 2367

Es muy natural que el hombre sea curioso acerca de su origen. Siempre así lo ha sido. Varias teorías han sido propuestas en diferentes tiempos por filósofos. La más moderna es la teoría de la evolución, la cual afirma que los ancestros humanos son los animales. No hay evidencias que el hombre primitivo haya sido diferente al hombre moderno. El hecho de que la sangre humana es «una» a través del mundo, prueba que no es un proceso de evolución (Hechos 17,26). La sangre de los animales no sustenta la vida humana. No podemos mezclar nuestra sangre con la sangre de los animales. Desde los peces a las aves, desde los animales al hombre, Dios creó cada uno según su género (Génesis 1,24-25).

Gloria a nuestro Dios...

"Crezcan más bien en la gracia y en el conocimiento de nuestro Señor y Salvador Jesucristo. A Él la gloria asé ahora como en el día de la eternidad" (2 Pe 3,18).

sábado, 12 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2366

Alguien ha denominado a la Biblia como «la biblioteca divina», y esta es una declaración verdadera. Pese a que consideramos la Biblia como un libro, no obstante está conformada por 73 libros individuales, de los cuales el primero es Génesis y el último es Apocalipsis, y están divididos en 2 secciones principales: la primera es llamada el Antiguo Testamento y contiene 46 libros; la segunda es el Nuevo Testamento y tiene 27 libros. Al principio de la mayoría de las Biblias hay un índice con el listado de los nombres de los libros, y nos indica el número de la página en que cada libro comienza.
"Y sabemos que el Hijo de Dios vino y nos dio inteligencia para que conozcamos al que es Verdadero, y nosotros estamos en el Verdadero, en su Hijo Jesucristo. Él es el verdadero Dios y la vida eterna" (1 Jn 5,20).

viernes, 11 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2365

No hay tema más importante que pueda ocupar la mente, que el estudio de Dios y la relación del hombre con él. Por eso la Biblia, que es su Palabra, hay que leerla lentamente, frecuentemente y en plena oración. Es una mina de riquezas, un paraíso de gloria y un río de placer. Recompensará la labor más grande y condenará a todos los que menosprecian su contenido sagrado. Es el Libro de los libros – El Libro de Dios – La revelación de Dios a la humanidad.

La Jerusalén celestial...

"En ella  no entrará cosa impura ni quien cometa abominación y mentira, sino los que están escritos en el libro de la vida del Cordero" (Ap 21,27).

jueves, 10 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2364

Dios es Trinidad, «La Santísima Trinidad». La Biblia enseña no sólo que hay un Dios, sino que también hay 3 personas en un solo Dios, el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo. Esto es un misterio para la mente humana, pero aunque no pueda ser entendido, puede ser creído porque la Palabra de Dios así lo dice. La palabra «trinidad» no se encuentra en la Biblia, pero la verdad es encontrada en los siguientes pasajes: El Bautismo de Jesús (Mateo 3,16-17). La misión del Resucitado a los discípulos (Mateo 28,19). La bendición de los Corintios (II Corintios 13,14). El Padre es llamado Dios en Romanos 1,7. El Hijo es llamado Dios en Hebreos 1,8. El Espíritu Santo es llamado Dios en Hechos 5,3-4.

Orar con sencillez...

"Ezequías volvió su rostro contra la pared y oró a Yahvé" (2 Re 20,2).

miércoles, 9 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2363

Una de las verdades fundamentales de nuestra religión católica es que Jesucristo es verdadero Dios y verdadero hombre. Él vino a este mundo como hombre por el milagro de su nacimiento virginal. Por causa de su nacimiento no recibió la naturaleza pecaminosa o adámica (Romanos 5,12) Debido a esto y por sus méritos, María fue concebida inmaculada, limpia de todo pecado, para ser recipiente de Dios. Como verdadero hombre, Cristo estuvo absolutamente libre de todo pecado. Su vida inmaculada y su resurrección corporal de entre los muertos confirman estas verdades.

Cuidado con lo que se hace y se dice...

"Mientras tu siervo andaba de una parte para otra, el hombre desapareció. El rey de Israel le dijo: «Tú mismo te juzgas; ésa es tu sentencia»" (1 Re 20,40).

martes, 8 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2362

El pecado es algo que quiebra nuestra comunión con Dios, apaga al Espíritu Santo y habilita al diablo para desviar nuestra senda a un camino de perdición, sin la bendición de Dios. Gálatas 5,19-21, nos da una lista de cosas contra las cuales debemos ser muy sensibles. Debemos darnos cuenta claramente que Satanás es el enemigo de nuestras almas. Esta es la batalla cotidiana que debemos pelear (Efesios 6,11-18). La victoria viene «cuando caminamos en la luz así como Él (Dios) es luz, y, tenemos comunión unos con otros (Dios y los hermanos) y la sangre de Jesucristo, Su Hijo, nos limpia de todo pecado (I Juan 1,7). Manteniendo cuentas cortas con Dios a cada hora del día y recurriendo frecuentemente al sacramento de la Reconciliación, nos mantenemos en comunión con el Dios. La confesión sacramental de nuestros pecados es nuestra eficaz defensa contra el enemigo de nuestras almas. Lee varias veces y memoriza el capítulo 1 de la primera carta de Juan. Es el secreto de un andar victorioso en la vida cristiana.

Compartir...

"Ahí tienes este presente, que tu sierva trae a mi señor, que se reparta entre la gente que sigue a mi señor" (1 Sam 25,27).

lunes, 7 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2361

Nuestro Señor dijo en la Biblia: «El que a mí viene, no le echo fuera» (Juan 6,37). La verdadera fe nunca queda sin recompensa. Nadie jamás ha confiado en Dios en vano si tiene una fe auténtica que debe tener tres cosas: conocimiento, creencia y confianza. Todo pecador que se ha arrepentido de sus pecados, que se ha reconciliado con Dios en el sacramento de la Penitencia y que ha puesto su fe en Jesucristo, alcanza la salvación.

Una casa bendita...

"Que sea tu casa como la casa de Fares, el que Tamar dio a Judá, por la descendencia que de esa joven te de Yahvé" (Jue 4,12).

domingo, 6 de agosto de 2017

«EL HOMBRE QUE SALVÓ MI ALMA»... Una historia real sobre el poder de la amistad

Hoy hablo de un libro un tanto especial que me regaló Armandina, una amiga Vanclarista a quien le fascina leer y comparte conmigo los libros que ya ha leído. Se trata de una historia con un inicio abrupto e impresionante que parece dejar un mal sabor pero que engancha al ver el giro inesperado que da y conduce luego a un final encantador. En 1956, a los catorce años de edad, Tony tiene un encuentro mucho muy comprometedor con una mujer casada, Lucy, la esposa de su mentor y amigo Ben, un ferviente católico que le da clases de catecismo. Cuando él los descubre, en una actitud más que sospechosa, le propone a Tony acompañarle a la Abadía de Quarr, en la isla de Wight, donde vive el Padre Joseph Warrilow, un monje benedictino que podrá aconsejarle moralmente y enseñarle su camino, porque está preocupado por el alma de Tony. 

El Padre Joe —como era conocido— se convierte en su guía espiritual y amigo, luego de que lo que esperaba Tony, ser humillado por sus imperdonables pecados. Con él Tony habla de sus incertidumbres religiosas, los místicos de la Edad Media, el arte, la guerra y el sexo. Decide entonces que quiere ser monje y entrar en la Abadía de Quarr, pero finalmente, bajo la insistencia del Padre Joe, acepta una beca y entra en la Universidad de Cambridge. Allí descubre el teatro contemporáneo y su predilección por la sátira y se olvida de la idea de hacerse monje. Poco a poco empieza a dedicarse a la sátira social, escribe para periódicos y revistas y trabaja en los teatros como cómico. Llega a Los Ángeles dejando en Inglaterra a su novia Judy y a su hija. Con cierto sentimiento de vergüenza escribe ocasionalmente al Padre Joe que le contesta regularmente y con mucho cariño.

Durante cuarenta años, a medida que la vida de Tony experimenta drásticos altibajos en el mundo, descubre que sus visitas al padre Joe son la única constante de su vida en una relación de amistad que lo salva en más de una ocasión. «EL HOMBRE QUE SALVÓ MI ALMA» es el sincero relato de un hombre que aprendió a amar gracias a su guía espiritual, quien fue, sobre todo, un amigo incondicional.

El libro es como una especie de autobiografía. Tony Hendra, el autor, escritor cómico de origen inglés, cuenta parte de su vida como típico humorista polémico, que gana dinero a base de destrozar al prójimo. Él se descubre en el libro como el hombre inmerso en la espiral de la fama, la televisión, las publicaciones. Un ser que destroza sus matrimonios por puro egoísmo; y que juega con otras mujeres, según fluye su vida y sus mil historias laborales. Pero que no olvida que habría querido ser monje. Digo que es una especie de autobiografía, porque, aunque cuenta aparentemente la vida del autor, en realidad tiene la intención de mostrarnos a un hombre ejemplar, el padre Joe. 

Me parece una historia extraordinaria de la fuerza de la fe religiosa en el mundo moderno. Un libro perfecto para tiempos de crisis, animando a seguir adelante sin perder la esperanza de volver a empezar. Creo que puede ser de gran utilidad para muchas personas, aunque, de entrada, puede incluso resultar un tanto escandaloso. Es una historia dura, con muchas páginas de crítica a algunos aspectos de la religión, pero tiene su sentido en el conjunto del libro. Por lo tanto es un libro que no se puede dejar a medias.

Armandina: ¡Gracias por este regalo!


Tony Hendra,
"El hombre que salvó mi alma",
Ed. Maeva,
Madrid 2004,
293 páginas.

«La fábula de Orfeo» de Monteveri... Una ópera de las más antiguas

«La fábula de Orfeo» (en italiano: «La favola d'Orfeo») es una ópera compuesta por un prólogo y cinco actos, con música del compositor italiano Claudio Monteverdi (Cremona, bautizado el 15 de mayo de 1567 - Venecia, 29 de noviembre de 1643). El libreto de la obra es de Alessandro Striggio el Joven. Es una de las primeras obras que se cataloga como ópera. Su primera representación fue en la Academia degl’Invaghiti de Mantua en Febrero de 1607 y el 24 de Febrero del mismo año en la Corte teatral de Mantua. Y fue publicada en Venecia en 1609.

Esta composición, conocida también como «el Orfeo», destaca por su poder dramático y su animada orquestación. Monteverdi utilizó una plétora de instrumentos poco usual para aquella época: violas, violines, flautas, oboes, cornos, trompetas, trombones, claves, arpas y dos órganos pequeños. El Orfeo es uno de los primeros ejemplos de la asignación específica de algunos instrumentos a ciertas partes de una obra. Monteverdi junta la monodia acompañada con coros, conjuntos vocales renacentistas y con una orquesta de cuarenta instrumentos.

El prólogo transcurre en la corte del duque de Mantua. Allí anuncia la duquesa, vestida como la Música (o la musa de la música), que contará a todos los presentes una fábula, la leyenda de Orfeo, el poeta mítico cuya música era capaz de conmover a los animales salvajes, a las piedras e incluso a los poderes del mundo subterráneo.

En el primer acto, Orfeo y Eurídice celebran sus bodas rodeados de ninfas y pastores danzando con alegría. Antes de su unión definitiva los dos amantes deben separarse una vez más por un breve tiempo, a fin de pedir la bendición y el auxilio de los dioses.

En el segundo acto, Orfeo recorre Tracia cantando alegremente. Piensa en la época en que allí vivía triste, pues su amada Eurídice todavía no le había dicho que le correspondía. Aparece una mensajera y anuncia que Eurídice ha muerto mordida por una serpiente venenosa mientras recogía flores. Sin vacilar, Orfeo parte para rescatar del mundo subterráneo a su amada, sin la cual no habrá vida para él, o para quedarse junto a ella para siempre en el reino de las sombras. La Esperanza conduce a Orfeo por ese difícil camino.

En el tercer acto, Orfeo ha alcanzado las puertas del tenebroso reino. La Esperanza debe abandonarlo allí: así lo estipulan las leyes. Caronte se niega a transportar a Orfeo por el río de los muertos; sin embargo, no puede resistirse al canto de Orfeo y cae en un ligero sueño. Orfeo empuña los remos y se dirige hacia las regiones vedadas a los mortales.

En el cuarto acto, Orfeo se encuentra frente a Plutón, soberano del mundo subterráneo. Proserpina, la esposa de Plutón, le ruega a éste que le conceda al poeta lo que pide. Plutón consiente en el regreso de ambos amantes a la superficie. Solamente pone una condición: Orfeo no debe mirar a Eurídice en ningún momento durante el regreso. Su firmeza debe sufrir difíciles pruebas; las Furias rodean a la pareja y amenazan a Eurídice. Desesperado, Orfeo se vuelve para mirarla, entonces la figura de Eurídice desaparece en la niebla y se pierde para siempre.

El quinto acto nos muestra a Orfeo todo consternado, que vive otra vez en Tracia, cuyo espíritu recuerda incansablemente a Eurídice en medio de un salvaje dolor. Por último, Apolo se apiada de él y lo convierte en una estrella que brilla para siempre en el cielo. Conmovidos, los pastores alaban su amor fiel y su arte inolvidable.

Esta y las demás óperas de Monteverdi, se han catalogado como barrocas tempranas, o pre-barrocas. Por aquel entonces, la música del norte de Italia transitaba entre el estilo renacentista tardío y el barroco temprano, y los compositores vanguardistas como Monteverdi, combinaban las tendencias estilísticas que se utilizaban en los círculos musicales más importantes como Florencia, Venecia o Ferrara.

«La fábula de Orfeo» puede considerarse como una obra maestra de la historia de la música, porque consolida la ópera, que se desarrollaría mucho más durante el Barroco. Como digo, es una de las óperas más antiguas del repertorio, aunque no está entre las más representadas. ¡Disfrútenla!



Cápsula Bíblica 2360

El Evangelio es la buena noticia de que Dios en su infinita gracia ha provisto abundantemente su salvación a través de la persona y obra de su amado Hijo.

Servicio...

Israel sirvió a Yahvé durante toda la vida de Josué y durante toda la vida de los ancianos que le sobrevivieron y conocían cuanto había hecho Yavhé en favor de Israel" (Jos 24,31).

sábado, 5 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2359

La razón por la cual Dios envió a su Hijo Jesucristo al mundo fue para morir por los pecados y derrotar a Satanás, de manera que pueda abrir un camino para que pudiésemos «nacer de nuevo». «El que no naciere de nuevo no puede ver el Reino de Dios» (Juan 3,3). Este Nuevo nacimiento espiritual nos coloca en la familia de Dios. 

Dios acompaña a su pueblo...

"Ha hecho gracia a su pueblo, todos sus santos están en su mano. Que reanudando su marcha a pie, prosiguieron por el medio del desierto" (Dt. 33,3)

viernes, 4 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2358

Dios creó el primer hombre del polvo de la tierra (Génesis 2,7). De todos modos, a través de la historia Dios creó seres humanos de diferentes maneras: Por concepción entre hombre y mujer (lo ordinario); sin hombre ni mujer, como Adán; sin la participación de una mujer, en el caso de Eva; sin la participación de un hombre, Como la concepción virginal de Cristo en el seno de María Santísima. Todo esto es evidencia del poder de Dios sobre la vida. Dios dice acerca de su criatura el hombre, «para gloria mía los he creado, los formé y los hice» (Isaías 43,7). Entonces la pregunta es ¿Cuál es la meta final del hombre? Apropiadamente podemos responder como san Ireneo lo afirma: «la meta final de todo hombre es glorificar a Dios.»

El día del Señor...

"El día octavo tendrás asamblea solemne y no harás en él trabajo servil alguno" (Núm 29,35).

jueves, 3 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2357

La obra del Espíritu Santo es producir el fruto del Espíritu en nuestras vidas. Todos los bautizados gozamos de los frutos del Espíritu Santo. Él nos da sus frutos, así que Él produce todo o nada en nuestras vidas si lo dejamos o no actuar, dependiendo de nuestra relación espiritual con Dios. Cuando el pecado entra, el fruto cambia del fruto del Espíritu al fruto de la carne. El deseo de cada cristiano debe ser llegar a ver el correcto fruto en su vida y darlo a los demás. El Espíritu Santo obra en nuestras vidas y produce su fruto cuando nos sometemos a su control. Si Él no es Señor de todo, Él no es Señor de nada (Gálatas 5,22-24).

Los Mandamientos...

"Estos son los mandamientos, estatutos y leyes que Yahvé estableció entre sí y los hijos de Israel, en el monte Sinaí, por medio de Moisés" (Lv 26,46).

miércoles, 2 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2356

La Sagrada Escritura nos enseña que al final de su ministerio en la tierra, Cristo fue elevado al cielo (Lucas 24,51; Hechos 1,9-11). Su cuerpo fue visible para aquellos que fueron testigos oculares mientras Él ascendió al cielo para cumplir su promesa de Juan 14,2-3. Él dijo: «Voy a preparar lugar para ustedes. Y si me fuera y les preparara lugar, vendré otra vez, y los tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, ustedes también estén» (Juan 14,2-3). Él ascendió para poder entrar en su gloria (Juan 17,5), y continuar su ministerio por su gente. El primer capítulo del Apocalipsis es el testimonio de Juan sobre el Cristo entronizado como Rey y Señor.

Nuestro Dios es Santo...

"Hicieron de oro puro la lámina, diadema sagrada, y grabaron en ella como se graban los sellos, «Santidad a Yahvé» (Ex 39,30).

martes, 1 de agosto de 2017

Cápsula Bíblica 2355

La Biblia no procura probar la existencia de Dios. El hecho de que hay un Dios es asumido a través de las Escrituras. Antes de que algo llegara a ser, Él era, «en el principio Dios». El primer versículo de la Biblia comienza asumiendo Su pre-existencia. «En el principio creó Dios los cielos y la tierra.» La existencia de Dios es presentada como una declaración de un hecho que no necesita pruebas. El hombre que dice que no hay Dios es llamado un necio en Salmo 14,1. 

El respeto y el amor a los padres perdura...

"Cayó José sobre el rostro de su padre, y lloró sobre él y le besó" (Gn 50,1).

lunes, 31 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2354

Uno de los personajes más importantes del Nuevo Testamento es san Pablo, el Apóstol de las Gente que está marcado por su propia historia y presenta el encuentro con la fe como una conversión más o menos dramática. El hombre es esclavo del pecado (convendrá ver lo que Pablo entiende con esto) y quisiera liberarse de él, pero le falta la clave para comprenderse a sí mismo: ha sido creado para compartir la vida de Dios, y hasta que no lo consiga, experimentará una rebelión consciente o inconsciente contra Dios. ¿Habrá que volverse hacia la religión? Con eso se ganaría muy poco, dice Pablo con una insistencia que sorprenderá a muchos; pues mientras se piense encontrar la superación en las prácticas religiosas, se dará la espalda a la única fuerza que puede liberarle: el amor misericordioso de Dios. Pero Dios tiende la mano y enseña a amar. Jesús viene al encuentro y es crucificado y así Dios manifiesta su amor y perdón. Sólo espera respuesta de un acto de fe, una fe que libera de un solo golpe.

A los pies del Maestro...

“María ha escogido la mejor parte, que no le será arrebatada” (Lc 10,42).

domingo, 30 de julio de 2017

«Dios en tu prójimo»... Recuerdos del tiempo en que leí a Louis Évely

Hoy, después de haber releído un librito que siendo seminarista leí por primera vez, hace miles de años «Dios en tu prójimo», quiero hablar, más que esta pequeña obra, de su autor, Louis Évely (1910-1985), porque es alguien que leí y después de tiempo supe quién era y que había sido de su vida. ¡Todos podemos fallar! ¡Todos podemos equivocarnos! Por eso, como decía san Felipe Neri, yo también constantemente le digo al Señor: «No me sueltes de tu mano, porque te traiciono».

Louis Évely fue un escritor espiritual belga que leí mucho cuando era seminarista en Monterrey, sin saber, sino tiempo después, que se trataba de un sacerdote que en 1968 había sido reducido al estado laical. Évely publicó varios libros sobre la vida espiritual. Después de dejar el sacerdocio se casó pero permaneció activo como un líder espiritual.

Évely fue un pedagogo de la vida espiritual y al mismo tiempo una maravilla editorial. Varias de sus obras se vendieron en cientos de miles y fueron traducidas a 25 idiomas. La fama de Louis Évely fue grandísima en los años 1960 y se extendió, pues yo leí muchos de sus libros en los 80s.

La mayor parte del trabajo de Évely, más que el fruto de la investigación académica, proviene de la predicación en conferencias y retiros y de la respuesta que la resonancia de sus palabras hicieron en el corazón de miles de cristianos Muchos de sus oyentes transcribieron el texto de las conversaciones para difundirlas entre sus iglesias, a menudo en copias de carbono o fotocopias, mucho antes de que los textos llegaran a editores e impresores.

Louis Évely nació en Bruselas el 5 de noviembre de 1910. Considerado un estudiante brillante, también era un adolescente místico que descubrió, gracias al Movimiento Scout, un sentido de solidaridad hacia los demás y de lo práctico. Después de haber completado su educación universitaria y obtenido dos doctorados, uno en derecho y otro en filosofía, entró en el seminario mayor en Malines-Bruselas a la edad de 23 años. Fue ordenado sacerdote a los 27 años asignado a asistir a una escuela rural muy pobre. Esta experiencia se convirtió para el joven sacerdote en una oportunidad. A través de su experiencia de catequizar a los niños, Louis aprendió a presentar el mensaje del Evangelio con una sencillez para la que más tarde adquirirá renombre.

Se le ocurrió una experiencia similar como capellán de la resistencia anti-nazi de la Segunda Guerra Mundial en las Ardenas. El sacerdote de repente se enfrentó a la tarea de abordar agnósticos o anticlericales Maquis. Después de la guerra, apreciado por su trabajo con la resistencia, se convirtió en el director de una escuela, mientras trabajaba también como maestro y capellán de varios grupos católicos cercanos. Dibujado por la espiritualidad del beato Charles de Foucauld, comenzó en Bélgica algunas fraternidades inspiradas por las ideas de Foucauld. En ese momento, la reputación de Évely como predicador lo llevó a convertirse en un director de retiros espirituales popular, orador en conferencias religiosas ,  predicador y eventualmente colaborador de una serie de direcciones de radio cuaresmales. Fue a partir de estos discursos que se desarrollaron sus primeros libros.

Évely comenzó a adquirir la reputación de hablar con humor y cierta audacia que más tarde parecía haber anticipado las afirmaciones del Concilio Vaticano II, pero que en ese momento irritaba a sus superiores. En 1957 su arzobispo, el cardenal Leo Jozef Suenens, que había sido compañero de clase, le pidió que no publicara más libros porque algunos contenían ideas erróneas. Poco después se vio obligado a dimitir como director de la escuela. La salud de Évely se deterioró seriamente y se le ordenó tomar un tiempo de descanso en las montañas de Francia, que duró varios meses. Al completar su descanso, en lugar de regresar a Bélgica, se convirtió en oblato en la abadía cisterciense de Aiguebelle, en Provenza, Francia. Sin tomar los votos monásticos, tomó la vida de un monje: de cantar y rezar, participar en la obra manual de la abadía, así como en los tiempos de estudio y de oración. Esta vida contemplativa satisfacía plenamente sus aspiraciones místicas, pero con la ayuda del abad se dio cuenta de que su verdadera vocación era la de ser un evangelizador. Así se convirtió en predicador itinerante en el suroeste de Francia, ayudando al resurgimiento espiritual de las parroquias y dirigiendo retiros.

La manera de hablar sobre la fe introducida en el Vaticano II a principios de los años sesenta por el santo Papa Juan XXIII, pareció coincidir con el estilo de predicación y escritura que era entonces la marca de Louis Évely, pero enfrentó muchos obstáculos cuando su obispo le rechazó el imprimatur de una de sus obras, una declaración entonces esencial para la publicación de un libro escrito por un sacerdote. En contraste, las traducciones de sus obras obtuvieron fácilmente la bendición de los obispos en todo el mundo. Después de una serie de luchas internas, solicitó ser reducido al estado laical, petición que las autoridades de la iglesia le concedieron en el verano de 1967. Comenzó entonces un período prolífico en el que produjo y refinó algunas de sus obras más prestigiosas, particularmente las tocantes a la oración de hombres y mujeres modernos. ¿Qué lo llevó a tomar esa determinación? No lo se, ni lo encontré nunca en sus libros. Ahora que tenemos la magia de Internet, he buscado algo en relación a él y no encuentro nada, o casi nada. No me toca a mi juzgar su decisión, lo que sí puedo afirmar, es que muchas de sus obras alentaron mi caminar en los años iniciales de mi formación sacerdotal.

Tres años más tarde de su reducción al estado laical, a la edad de 60 años, Évely se casó con una antigua amiga, Mary, con la que estableció una casa en Piégros-la-Clastre, un pequeño pueblo de Provenza. Allí, poco a poco, recuperó su predicación pública, incluyendo a menudo charlas a protestantes, en Alsacia y Suiza. En respuesta a reiteradas peticiones, la pareja Évely inició una casa de oración, conocida como "L'Aube", donde todavía hoy en día una comunidad realiza ejercicios espirituales y cursos de formación. En la década de los 80s, que fue cuando yo leí varios de sus libros, Evely sintió que su fuerza disminuía a medida que su salud decaía, probablemente afectada por una enfermedad tropical contraída durante una gira de conferencias en África. Murió el 30 de agosto de 1985, poco antes de la medianoche, a la edad de 75 años.

El libro que acabo de releer, «Dios en tu prójimo», es un libro de 115 páginas que contiene resúmenes, ideas y comentarios redactados a vuela pluma del autor sobre temas referentes a Dios, al hombre y a los hermanos. El título no se lo dio él, sino la editorial que lo publicó. Para nosotros leer el libro es hacerlo desde «el hoy», que hace fácil entender la teología espiritual que el autor maneja, pero, en su tiempo, parecía haberse adelantado demasiado con mucho atrevimiento. Es un buen libro para reflexionar cómo andamos en nuestra relación con Dios, a quien no vemos, y al prójimo, en quien debemos ver a Dios. Muchas cosas de las que aquí Évely escribe, siguen siendo un reto, como por ejemplo las palabras iniciales del libro: «La religión de muchos de nuestros contemporáneos se caracteriza por ser la religión de la ausencia de Dios. La vida religiosa actual anda escasa de valentía y de entusiasmo (en-Theos quiere decir Dios-en-nosotros, según su etimología griega). El libro ha sido reeditado muchas veces. La edición más nueva que conocí es de 1980 y es la novena edición.


Louis Évely,
"Dios en tu prójimo",
Ed. Sígueme,
Salamaca 1966,
115 páginas.

«La entrada de los gladiadores»... La obra más conocida de Juluis Fucik

Julius Ernst Wilhelm Fucik (18 de julio de 1872-15 de septiembre de 1916) fue un compositor y director de bandas militares que nació en la ciudad de Praga cuando la urbe formaba parte del Imperio austro-húngaro. Fucik pasó la mayoría de su vida como dirigente de bandas militares y fue un prolífico compositor, llegando a escribir alrededor de 300 marchas, polkas y valses. Por su trabajo en estas bandas es conocido como el «Sousa Bohemio», relacionado con el compositor estadounidense de marchas John Philip Sousa de quien ya hablaré en otra ocasión.

Hoy en día algunas de sus marchas son interpretadas en la República Checa como música patriótica. Sin embargo su fama internacional se resume a su marcha Op. 68: «La entrada de los gladiadores» (Vjezd gladiátorů), conocida por su interpretación en los circos de todo el mundo cuando los payasos entran en escena. A pesar de ser esta obra tan conocida, el nombre de su autor es ignorado por la mayoría de la gente. Esta es la obra que hoy quiero compartir con mis 15 seguidores.

Esta marcha, compuesta en 1897 originalmente se llamó «Gran marcha cromática», reflejando el uso de escalas cromáticas lo largo de la pieza, pero Julius cambió el título, sobre la base de su interés personal en el Imperio Romano. La marcha —creo yo— no encanta a todos, pero no puedo imaginarme a los recios luchadores esclavos saliendo a la arena a vencer o morir al son de esta música. ¿En qué estaría pensando Julius al darle este nombre?

Alrededor de 1901, la pieza ganó su popularidad como una marcha de animación para el circo, utilizada muy a menudo para introducir a los payasos. Y como he dicho, hoy es conocida principalmente por esta asociación, aunque el título y compositor son desconocidos por casi todos. La marcha a veces se interpreta en salas de concierto. El estallido de la Primera Guerra Mundial representó un duro golpe para Fucik y todos los artistas en general. Su estabilidad como artista y hombre de negocios principiante empezaron a tambalear. El negocio se vino abajo, su salud se debilitó súbitamente y el 25 de septiembre de 1916 murió cerca de Berlín a la edad de 44 años. Además de la mundialmente conocida Entrada de los Gladiadores, Julius Fucik dejó también obras ligeras, operetas y valses que reflejaron el entusiasmo de parte de la época que le tocó vivir.

La obra se divide en tres partes. La primera contiene la melodía de la trompeta y varias partes de soporte. La segunda es la sección donde el metal (principalmente las tubas) toman la escala cromática Por último, en la tercera parte, hay un trío o una sección melódica lenta, donde hay un fuerte equilibrio entre los instrumentos de viento de madera y de metal. El trío tiene una parte similar para el segundo tercio, con uso de escalas cromáticas. La pieza está en compás de 2/4 y originalmente en tempo de marcha; sin embargo, suele tocarse más rápido cuando se usa para animar.

¡Escuchen y diviértanse!



Cápsula Bíblica 2353

El libro bíblico de los Números, en el Antiguo Testamento, toma su nombre del censo del pueblo que aparece en sus primeros capítulos, aunque después se detiene a narrar la vida de Israel a través del desierto con sus múltiples vicisitudes.

La revelación del amor del Padre...

“Todo me ha sido entregado por mi Padre, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Padre, y quién es el Padre sino el Hijo y aquel a quien el Hijo quiere revelárselo” (Lc 10,22).

sábado, 29 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2352

Exhaustivos estudios Bíblicos nos dicen que con mucha probabilidad San Lucas, compañero de San Pablo en sus viajes, redactó su obra completa, inspirado por Dios, en dos volúmenes (el Evangelio y los Hechos) en los años 60-63. Terminó los Hechos un poco antes de la muerte de San Pablo, que ignora su libro. Escritor y testigo muy notable, retomó el evangelio griego que ya utilizaba cuando acompañaba a San Pablo en sus viajes misioneros, con o sin el título de evangelista, y lo completó con otros documentos que había encontrado en las iglesias de Palestina, sobre todo la famosa fuente Q. 

Honrar al Padre...

“Para que todos honren al Hijo como honran al Padre. El que no honra al Hijo, no honra al Padre, que le envió” (Jn 5,23).

viernes, 28 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2351

En el Nuevo Testamento viene recogido un conjunto de 27 escritos: cuatro evangelios, los Hechos de los apóstoles, catorce cartas de san Pablo, las siete cartas llamadas católicas (de Santiago, 1 y 2 de Pedro; 1, 2 y 3 de san Juan, y Judas Tadeo) y, finalmente el Apocalipsis. Hay que recordar que el Nuevo Testamento no es un libro de historia, sino un conjunto de libros que contiene el anuncio del mensaje de la fe. En él hay muchos datos históricos, más que en el resto de los libros no cristianos, pero lo más importante es la fe y la conversión. Por lo mismo, no podemos mirar estos libros con ojos de historiador, sino con corazón de creyente. También hay otros libros cristianos que hablan de Jesucristo, pero no han sido recibidos por la Iglesia como auténticos y revelados. En ellos cuenta más que la fe y la historia la exageración maravillosa, la admiración humana milagrera, las reflexiones particulares. A estos libros se les llama apócrifos.

La sutileza de la traición...

“El traidor le había dado esta señal: a quien besare yo, ése es; préndanle y llévenlo a buen recaudo” (Mc 14,44).

jueves, 27 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2350

En el libro Bíblico del profeta Oseas, Dios se nos presenta fiel y misericordioso, a pesar de nuestras infidelidades. Dios viene presentado como Padre y como Esposo; pero también sabe castigar para corregir a su pueblo e invitarle a la conversión (cf. Leer 2, 18-25; 6, 1-6). La Alianza de Dios con nosotros es un pacto de amor. Nos invita a la esperanza, pues a pesar de nuestra infidelidad, Dios nos da una nueva oportunidad (cf. Leer 11, 1-11).

El hombre y Dios...

“Ya lo testificó en cierto lugar al decir: «¿Qué es el hombre para que te acuerdes de él, o el hijo del hombre para que tú le visites?»” (Heb 2,6).

miércoles, 26 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2349

En la Biblia, Dios, al llamar a algunos personajes a seguir su llamada, les cambia el nombre. Esto es debido a que en la cultura judía, el significado del nombre tiene gran importancia. Por ejemplo  Abraham Se llamaba Abram, que significa «padre venerado». Pero Dios le cambia el nombre y le pone Abraham, que significa «padre de una muchedumbre». Dios cuando cambia un nombre lo hace en vistas a una nueva misión. 

El pan de cada día...

“Danos cada día el pan cotidiano” (Lc 11,3).

martes, 25 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2348

En el primer capítulo del Génesis dijo Dios, y es la creación. En el capítulo 9, de nuevo dijo Dios, y es para dar su bendición a toda la humanidad. En el capítulo 12, dijo Dios por tercera vez, y es el comienzo del pueblo de Dios. Son tres pasos de muy desigual extensión de la Biblia, ya que la revelación hecha al pueblo de Dios va a ocupar gran parte de ésta. Lo que en ella leeremos interesa en realidad a toda la humanidad, pero será lo que Dios ha dicho y hecho con su pueblo en particular.
Si nos compenetramos del espíritu de la Biblia, descubriremos que estos tres aspectos de la obra divina conforman un todo y se armonizan entre sí de mil maneras. Pero, ¡cuidado! Si no hemos captado bien el sentido de esas tres palabras, llegará un momento en que no podremos aceptar más el testimonio de la Biblia y Jesús se nos esfumará. Porque esas tres palabras chocan con algunos prejuicios que marcan profundamente a nuestro tiempo.

Para ir al Padre...

“Nadie puede venir a mí si el Padre, que me ha enviado, no lo trae, y yo lo resucitaré en el último día” (Jn 6,44).

lunes, 24 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2347

La palabra «Pentateuco» viene de la lengua griega y significa «Libro de los cinco estuches»: Génesis, Éxodo, Números, Levítico y Deuteronomio. Estos libros son considerados como una sola unidad. Y se les llama la Torah o Ley. Se llamaba la Ley porque lo fundamental de estos libros era la ley de Moisés, dada por Dios en el monte Sinaí, es decir, las prescripciones que regulan la vida moral, social y religiosa del pueblo. Para nuestros ojos modernos, el rasgo más llamativo de esta legislación es su carácter religioso, la compenetración de lo sagrado y lo civil y cultural. Y este es el rasgo que quisieron dejar los autores.

Volver al Padre...

“Me levantaré e iré a mi padre y le diré: Padre, he pecado contra el cielo y contra ti” (Lc 15,18).

domingo, 23 de julio de 2017

«El lado fácil de la gente difícil»... Un libro de César Lozano

Hoy traigo a colación un libro del Dr. César Lozano, «El lado fácil de la gente difícil», que más que un libro yo diría que estas páginas de César Lozano forman un manual en el cual el autor explica y brinda consejos para superar las carencias y aprender a respetar la opinión de los demás.

«El lado fácil de la gente difícil» es una buena guía para alejarse de la amargura para ser maravillosamente felices a pesar de la gente difícil que se encuentre en el camino o de lo difícil que uno mismo sea. Bien decía la beata Madre Inés: «¡No somos monedita de oro!»

El mismo autor dice que su libro constituye una gran herramienta para sobrellevar a personas envidiosas, soberbias, chismosas, a los vampiros emocionales, a los chantajistas sentimentales, difamadores y demás seres en peligro de no extinción. Y pregunta: «Tú, ¿has sido violento con un conocido o algún familiar por defender tu punto de vista? ¿Conoces a alguien que se comporta prepotente con sus compañeros de trabajo, sin detenerse en sus groserías? ¿Eres de las personas que insultan, hacen comentarios hirientes y, además, alardean de su mala educación? ¿Eres la típica persona le-pongo-peros-a-todo, vives con un hombre insoportable, no sabes qué hacer con un amigo insufrible?» No te preocupes más —dice el autor— este libro es para ti. Así, este manual se recomienda por sí solo y vale la pena leerlo.

Se trata de explicaciones francas que ayudan a superar diversas deficiencias en las relaciones con o entre gente difícil y de un conjunto de ejercicios para alejarse cuanto antes del club de los indeseables. Las páginas contienen emotivas lecciones de vida con frases «matonas» como las llama César, para no engancharse con amarguras y necedades, así como consejos invaluables para aprender a respetar la opinión de los demás.

El autor ha impartido conferencias y programas de capacitación a más de 20 millones de personas, que han obtenido valiosas herramientas para una superación personal con temas de Calidad en el Servicio, Liderazgo, Relaciones Humanas, Ventas y Actitudes Positivas, entre otros. Más de 2000 empresas e instituciones nacionales e internacionales avalan su experiencia. Recibió el galardón de «Mejor Conferencista Hispano del 2014» otorgado por la Asociación de Conferencistas Hispanos.


César Lozano,
"El lado fácil de la gente difícil",
Ed. Aguilar,
2013,
304 páginas.

«Masquerade»... Una hermosa suite de Khachaturian

Aram Ilich Jachaturián (1903–1978) es un compositor soviético de origen armenio de quien ya he publicado varias obras. Hoy quiero hablar de «Masquerade», la suite basada en una obra del autor ruso Mikhail Lermontov. Khachaturian compuso en 1941 la música escénica para la obra dramática de Mikhail Lermontov y en 1944 realizó una suite compuesta por cinco de sus números con el mismo título «Masquerade» Op.48. cuyo vals se ha hecho muy popular.

La obra representa la tragedia de una mujer que es asesinada por su marido sobre una falsa acusación de infidelidad. La historia comienza con un gran baile de disfraces con el famoso Vals que abre la suite orquestal. En esta fiesta la baronesa Schiller, que está secretamente enamorada del príncipe, le otorga un brazalete como muestra de su afecto. Como la baronesa está disfrazada por su máscara, el príncipe no sabe quién es, lo que le lleva a confiar en su conocido Arbenin, que buscará hasta encontrar a la mujer misteriosa que le dio el regalo.

Las cosas se complican cuando Arbenin llega a su casa y se da cuenta de que a su esposa, Nina, le falta un brazalete que se asemeja sospechosamente al que el príncipe poseía. Asegurando a su marido que ella probablemente perdió la pulsera descuidadamente en la mascarada, Nina visita la casa de la baronesa en busca de sus joyas extraviadas. Desafortunadamente ella encuentra al príncipe en lugar de otro y en un malentendido magnífico el príncipe está convencido que ella le dio la pulsera. Los chismes se diseminaron alrededor de la comunidad y alcanzan a un Arbenin furioso.

Enfurecido de que su esposa lo engañe, Arberin comienza a planear la venganza celosa de su esposa infiel. Mientras tanto, la baronesa se da cuenta de todo el lío y confiesa al príncipe que fue ella quien le dio la pulsera y que Nina es totalmente inocente. En el siguiente encuentro, el príncipe devuelve el brazalete a Nina y le advierte de la intensidad de la ira y desconfianza de su marido. Por supuesto Nina no lo toma en serio y más tarde, en la noche, cuando ella de repente cae gravemente enferma, su marido revela que envenenó el helado que le dio antes y que seguramente morirá. En la desesperación Nina trata de convencer a su marido que es inocente y que todo es un malentendido, pero finalmente es demasiado tarde, ella muere.

Sólo después, cuando ya está más calmado, Arbenin se da cuenta del error que ha cometido. Para aportar sal a la herida, el príncipe llega para confirmar que no hay relación entre Nina y él y le entrega a Arbenin una carta de la baronesa que lo explica todo.




Este video es del vals incial:

Cápsula Bíblica 2346

Todo el Antiguo Testamento podemos dividirlo en libros históricos, libros proféticos y libros doctrinales. Los judíos lo dividen así: a) La Ley o Torah: los primeros cinco libros. b) Los Profetas o Nebim: los libros proféticos. c) Los Escritos o Ketubim: los Salmos, Proverbios, Job, Cantar, Ruth, Lamentaciones, Cohelet, Esther, Daniel, Esdras y Crónicas.

El que vive reflexiona...

“Mejor es ir a casa de luto que a casa de banquete, porque aquél es el fin de todo hombre, y el que vive reflexiona” (Ecl 7,2).

sábado, 22 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2345

En el Antiguo Testamento, la Pascua conmemoraba el paso del ángel exterminador en Egipto. Se celebra entre el 14 y 15 de Nissán (Marzo; casi al final de invierno e inicio de la primavera). Se ofrecían las primicias del rebaño. Se sacrificaba un cordero, que debía ser perfecto, y que era sacrificado por el padre de familia. Con la sangre del cordero eran teñidos los postes y el dintel de la casa. La carne se comía asada, sin romper ningún hueso, de prisa, sin salir de casa. Si sobraba algo, debía ser quemado. Se comía además pan ácimo, es decir, sin levadura, sin aceite ni sal. Se hacía con harina nueva, y así se ofrecía a Dios la primera cosecha agrícola. (Cf. Ex 12,14; Lev 23,4-8; Num 28, 16-25). Para los católicos, nuestra Pascua es Cristo, enviado por el Padre para nuestra salvación.

El mundo tiene sed de Dios...

“Felipe le dijo: Señor, muéstranos al Padre y nos basta” (Jn 14,8).

viernes, 21 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2344

La Iglesia siempre ha afirmado que la Biblia no es un libro meramente humano, sino que hay en ella un valor superior, por estar inspirada por Dios, y así lo ha declarado en cuatro grandes concilios: Florentino, Tridentino y Vaticano I y II. Por tanto, es una verdad de fe revelada, que hay que creer.

Envía, Señor, tu Espíritu a nuestras almas...

“Dicho esto sopló y les dijo: Reciban el Espíritu Santo” (Jn 20,22).

jueves, 20 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2343

No olvidemos que la Biblia no es un libro donde se pueda buscar y encontrar datos de la historia o geografía, o datos científicos del origen del Universo. Al autor sagrado no le interesa la verdad histórica o geográfica, sino una enseñanza religiosa sobre el sentido de la vida humana, en relación con Dios, a fin de que el hombre llegue a la salvación.

Maná del Cielo...

“Él, el Señor, te afligió, te hizo pasar hambre, y te alimentó con el maná, que no conocieron tus padres, para que aprendieras que no sólo de pan vive el hombre, sino de cuanto procede de la boca de Yahvé” (Dt 8,3).

miércoles, 19 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2342

El pueblo de Israel, que la Sagrada Escritura nos presenta como elegido por Dios para iniciar la carrera de la historia de nuestra salvación, era un pequeño pueblo, de poco interés para la historia de las grandes civilizaciones, como Egipto, Siria, Persia, Grecia y Roma. La historia de Israel no despertaba mucho interés; es uno de los tantos pequeños pueblos que habitaban la llanura de Canaán. Al inicio es sólo una familia nómada (Abraham) que buscaba un pedazo de tierra para vivir. A través del tiempo se desarrolló en doce pequeñas tribus, que se establecieron en Canaán (actual Palestina). Después de un período de permanencia en Egipto (esclavitud), volvió a su tierra, porque su posición geográfica (entre las dos potencias de Egipto y de Siria), no les favorecía. Padecieron invasiones de una y ahora de otra de las dos naciones. Fue víctima del poder de los persas, de los griegos y de Roma, llegando a ser una pequeña provincia del imperio romano.

Vida en Cristo...

“Por esto el Padre me ama, porque yo doy mi vida para tomarla de nuevo” (Jn 10,17).

martes, 18 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2341

Cuando en la Iglesia se habla e «Tradición», se quiere significar primeramente la Tradición apostólica, en la que y de la que nació el Nuevo Testamento y la Escritura cristiana. Tradición viva, es decir, que progresa en la Iglesia con la asistencia del Espíritu Santo. Toda la Iglesia constituye la Tradición viva y por ello toda la Iglesia contribuye a la correcta interpretación de la Escritura: los Padres, los fieles cristianos, los exegetas, el Magisterio. Éste último goza del carisma de la interpretación auténtica, bajo la guía del mismo Espíritu Santo que inspiró el texto sagrado. La Tradición tiene una función hermenéutica de guía y de norma, porque nos ofrece un horizonte de comprensión. Es como el lecho por el que corre el río de la Palabra de Dios y de su comprensión ininterrumpida.

Hambre y arrepentimiento

“Volviendo en sí, dijo: ¡Cuántos jornaleros de mi padre tienen pan en abundancia, y yo aquí me muero de hambre!” (Lc 15,17).

lunes, 17 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2340

Los libros proféticos de la Biblia, son un género de libros ardientes e inflamados, que narran la lucha por la fidelidad a Dios por parte de un pueblo que una y otra vez es sorprendido con las manos en la masa de su pecado y de su fracaso. Los profetas se convierten aquí en los grandes incitadores del pueblo de Dios para alcanzar el cambio. Ellos son los que mantienen la fidelidad a la Alianza, los creadores de la esperanza en el futuro. Son hombres inspirados que se adelantan a su tiempo y van creando, poco a poco, nuevas relaciones entre el Dios vivo e Israel, pueblo escogido.

Dar la vida con libertad y amor...

“A mí nadie me quita la vida, yo la doy porque quiero. Tengo poder para darla y poder para volver a tomarla. Tal es el mandato que del Padre he recibido” (Jn 10,18).

domingo, 16 de julio de 2017

«Dublineses»... Una brillante manera de acercarse a Joyce

Publicado hace ya más de 100 años, en 1914, «Dublineses» es uno de los libros de relatos más unitarios y perfectos alumbrados por un autor, James Joyce, nacido en Irlanda en 1882 y considerado uno de los representantes más destacados del llamado modernismo anglosajón. En «Dublineses», escrita a la edad de 32 años, Joyce realiza un importante ejercicio de observación de la gente de su ciudad. Él, que pasó la mayor parte de su vida adulta fuera de Irlanda, se toma muy en serio su deseo de recrear la vida y costumbres de la capital.

Pese a gravitar en su totalidad en torno a Dublín y sus personajes enmarcados en un periodo histórico muy concreto (el que habría de anteceder en breve a la independencia de la católica Irlanda respecto al protestante Reino Unido, y sobre todo Inglaterra), Joyce muestra en los quince cuentos que integran «Dublineses», una sensibilidad y penetración difícilmente igualables a la hora de captar la naturaleza humana en sus distintas edades y condiciones, así como en el laberinto de las relaciones personales y sociales. 

Las historias se escribieron en un momento en el que el nacionalismo irlandés estaba en su apogeo y dominaba en Irlanda la búsqueda de una identidad nacional, que se materializaría en la declaración de independencia de julio de 1921. Atrapado en una encrucijada de la historia y de la cultura, el país se encontraba sacudido por varias ideologías e influencias convergentes, y estos relatos ofrecen una visión de los conflictos, a menudo fútiles, que estas tensiones generaron en la vida diaria de la gente de Dublín.

Esta semana les invito a leer, este libro de una estructura impecable que parte de las primeras experiencias infantiles del autor, para ir recorriendo el arco de la existencia humana, y culmina en esa obra maestra que es el relato titulado «Los muertos» sin duda alguna una de las cumbres del género.



James Joyce,
"Dublineses",
Editorial Losada,
232 páginas.

«CONCIERTO DEL SUR»... Música para guitarra de Manuel M. Ponce

La música clásica mexicana es de una variedad insondable, entre ella están las obras del compositor mexicano con más grabaciones en la historia Manuel M. Ponce. El catálogo musical de este prolífico compositor es abundante y en especial en piezas cortas para guitarra.La figura del gran guitarrista español Andrés Segovia, su amigo, fue de capital importancia en el desarrollo profesional del compositor mexicano. Entre sus composiciones para este instrumento, Manuel tiene un estupendo concierto para llamado «Concierto del Sur». En él Ponce hace una orquestación diáfana que hace un perfecto marco para el instrumento solista, con una discreta sección de cuerdas, flauta, oboe, clarinete, fagot, timbales y un pandero (que se escucha solamente unos compases antes de que concluya la obra).  desde su estreno mismo tuvo una buena aceptación, no sólo en el ámbito musical mexicano, sino también en el extranjero.

Este domingo les invito a escuchar este «Concierto del Sur»  y gozar de un movimiento en forma sonata con dos temas de elegancia inusitada y una cadencia solista que explota el virtuosismo del intérprete y las posibilidades tímbricas y colorísticas de la guitarra. Desde el inicio del concierto, se ve moldeado claramente sobre el patrón rítmico de la sevillana, y a lo largo de toda la obra están presentes algunos elementos que pudieran remitirnos al barroco español, todo ello matizado aquí y allá con toques muy mexicanos. Una obra exquisita, de gran refinamiento musical y expresividad 

El segundo tiempo es, en palabras de Eduardo Contreras Soto, “una de las músicas más inspiradas de Ponce”, con toques exóticos que parecen venidos de la música árabe, pero que nos remiten más directamente a aquella Andalucía soñada por el autor. Cierra la partitura con un movimiento de gran vigor, con ambiente festivo y luminoso. Sin duda, Manuel M. Ponce es un compositor que continuamente sorprende. Prolífico y no repetitivo, llegó a inventarse estilos y maneras diversas de componer, siempre en pro de resultar novedoso y, a veces, innovador, su obra siempre suena original. Como este concierto.

El Concierto del sur fue estrenado por Andrés Segovia en Montevideo, el 14 de octubre de 1941, con el compositor dirigiendo la orquesta.



Cápsula Bíblica 2339

Los libros apócrifos que no entran en el Canon de la Iglesia son: Del Antiguo Testamento tenemos: Libros de Enoc, libro de los Jubileos o ―Pequeño génesis, 3 y 4 de los Macabeos, oración de Manasés o salmo penitencial, 3 y 4 libro de Esdras, Los Salmos de Salomón. Del Nuevo Testamento son: Evangelio de Tomás, Evangelio de los Hebreos, Evangelio de Pedro, Proto-evangelio de Santiago, La Asunción de María, Carta de Nuestro Señor a Abgar, Cartas Apostólicas, 3 carta de san Pablo a los Corintios.

La visión del Padre...

“No que alguno haya visto al Padre, sino sólo el que está en Dios, ése ha visto al Padre” (Jn 6,46).

sábado, 15 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2338

Ciertos libros religiosos, que la Iglesia no ha aceptado como inspirados, a pesar de que su contenido sea a veces semejante al de la Biblia reciben el nombre de «Apócrifos». La palabra apócrifo es griega y quiere decir «oculto, escondido». Tradicionalmente se les ha negado la inspiración y la canonicidad, porque la mayor parte de las iglesias no aceptaron su origen apostólico, ya que contenían hechos exagerados e imaginarios, y porque en algunos puntos no concordaban con la regla de la fe.
Fueron escritos entre finales del siglo II y el IV, aunque algunos de tales escritos tuvieron muchísima difusión durante la Edad Media.

El Buen Pastor...

“¿Quién habrá entre ustedes que, teniendo cien ovejas y habiendo perdido una de ellas, no deje las noventa y nueve en el desierto y vaya en busca de la perdida hasta que la halle?” (Lc 15,4).

viernes, 14 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2337

La carta a los Filipenses, es una carta verdadera y personal de san Pablo, llena de atenciones y de delicadeza, que envió desde la prisión a la comunidad que siempre se había preocupado más por él. Más de una vez san Pablo había contado con su ayuda material, manifestando así la confianza que tenía en ellos. Para evitar cualquier suspicacia de interés personal, casi siempre prefería ganarse la vida trabajando y dedicándose totalmente a su misión, pero es un hombre agradecido y que se deja ayudar.

Amar es cumplir los mandamientos...

“Si me aman, guardarán mis mandamientos” (Jn 14,15).

jueves, 13 de julio de 2017

Cápsula Bíblica 2336

Las Cartas de San Pablo, mantienen viva la herencia del Apóstol de las Gentes, dado que había corrientes que querían una especie de vuelta al judaísmo. Estos escritos defienden el carácter genuino del Evangelio, para que no se diluyese en una especie de intimismo esotérico y sectario, que evadía los problemas del mundo, en busca de pura interioridad espiritual, y con una visión dualista del mundo (maniqueísmo). Nos dan las pautas sobre la organización de la Iglesia, con las funciones de los varios ministerios y aportan unas reglas de vida para la fe de la comunidad: la fe verdadera es la que enseñaron los apóstoles, y fue transmitida en los inicios; los ministros deben mantener intacto el depósito de la fe recibido por los apóstoles; los creyentes crecerán en la fe, no pronunciando discursos inútiles, sino guardando la unidad con los apóstoles y poniendo en práctica la bondad que Cristo enseñó.