viernes, 12 de mayo de 2017

Un pueblo malagradecido...

"El pueblo murmuraba por el camino contra Dios y contra Moisés, diciendo: «¿Por qué nos han sacado de Egipto a morir en este desierto? No hay pan ni agua y estamos ya cansados de un tan ligero manjar como este" (Num 21,5).

jueves, 11 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2272

Los acontecimientos narrados en el Nuevo Testamento van desde el nacimiento de Jesús hasta el año 60-65. Los libros del Nuevo Testamento fueron escritos desde el año 51 (Tesalonicenses) hasta el año 90-100 (Apocalipsis Hebreos). Los escritos del Nuevo Testamento nacen dentro de los primeros grupos cristianos organizados en comunidades, surgidas en las poblaciones principales del imperio romano, sobre todo, en las provincias romanas desde Roma hacia Oriente: Italia, Macedonia, Acaya, Asia, Galacia, Cilicia y Siria; es decir, en una zona de cultura helenística cuya lengua era el griego común (Koiné), lengua en la que están escritos todos los libros del Nuevo Testamento.

Reunirse en el el nombre del Señor...

"Josué reunió en Siquem a todas las tribus de Israel y convocó a los ancianos, a los jefes, a los jueces y a los oficiales. Todos se presentaron ante Dios" (Jos 24,1).

miércoles, 10 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2271

La Sagrada Escritura nos enseña que el pecado es pretensión de hacernos dioses a nosotros mismos, olvidándonos de nuestra situación de criatura, como los que quisieron construir la Torre de Babel (cf Gn 11). El pecado es buscar la propia autonomía en clave de independencia, como endiosamiento de las propias apetencias, deseos y realizaciones. Es querer realizarnos a nosotros mismos, en virtud de nuestra técnica y esfuerzo, al margen de Dios. Es querer dominar incluso a Dios, para usurparle su lugar y rechazar el Plan que Él tenía para el hombre. Es querer levantar un monumento, donde dar culto idolátrico al egoísmo, al placer, a la libertad, a la moda. Dios, ante tan grande soberbia e insolencia, intervino con severidad. Pero, no olvidemos, el castigo del pecado lo escogemos nosotros. Cf. Rm 5, 12-21.

Siempre actuar en nombre de Dios...

"David respondió al filisteo: «Tú vienes a mí con espada, lanza y venablo, pero yo voy contra ti en el nombre de Yahvé de los ejércitos, Dios de los escuadrones de Israel a quien has insultado" (1 Sam 17,45).

martes, 9 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2270

Estudios bíblicos nos dicen que las narraciones de los primeros capítulos del Génesis, no son del todo originales. En la literatura antigua de los pueblos cercanos a Israel, como toda la región de Mesopotamia, existen leyendas, cuentos, relatos populares, mitos que hablan de los orígenes del mundo. En ellos se aprecia mucha semejanza con las páginas bíblicas, especialmente en algunas obras de Babilonia, como: el poema de Enuma-Elish, la epopeya de Atra-hasis, el poema de Gilgamesh. Sin embargo, las semejanzas son sólo aparentes: se habla del hombre creado con el barro, de una serpiente, del diluvio, etc. pero el pensamiento es muy diferente. En el texto bíblico salta a la vista la enseñanza que, por inspiración divina, se hace del monoteísmo, contra el mundo poblado de dioses en Babilonia; la Biblia habla de un Dios-Amor, que es el Señor, amigo del hombre, mientras que los mitos de Mesopotamia dan una visión de dioses fracasados, egoístas, opresores del hombre, quien es el juguete de los vicios de los mismos dioses. Finalmente, el relato bíblico está purificado de toda tentación fantástica y mitológica: se presenta sobrio y concentrado en la reflexión teológica, en contraste con las fantasías de los relatos extra-bíblicos.

La omnipotencia de Dios...

"«¿Querrá el censor contender todavía con el Omnipotente? El que pretende enmendar la plana a Dios, responda» (Job 39,32).

lunes, 8 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2269

El mensaje de salvación que Dios quiere darnos se esconde debajo de la historia, leyes, costumbres del pueblo de Israel. La verdad que el Señor quiere darnos en el Pentateuco, no está en los hechos en sí mismos, sino en el mensaje o enseñanza que el escritor sagrado quiere darnos, a través de esos acontecimientos particulares. La Biblia, entonces, hay que leerla, no como si fuera un libro de historia, sino como un libro de fe y de salvación.

Agua venida del cielo...

"Bebe el agua de tu cisterna, los raudales de tu pozo" (Prov 5,15).

domingo, 7 de mayo de 2017

«A los quebrantados de corazón»... Un libro para levantar el ánimo y seguir

El Papa Francisco ha puesto incapié en los importante que es buscar el acercamiento con la iglesia protestante. Él ha visitado diversas iglesias e incluso se reunió con su amigo, Giovanni Traettino, que es es pastor de la Iglesia Evangélica de la Reconciliación. El Papa Francisco incluso ha pedido perdón a los evangélicos, debido a la persecución hecha contra ellos por muchos católicos: «Entre las personas que también persiguieron a los pentecostales hubo católicos. Yo soy el pastor de los católicos y pido perdón por aquellos hermanos y hermanas católicos que no entendían y fueron tentados por el diablo», dijo el Papa. 

Todo este preámbulo es porque hoy quiero hablar de un libro cuyo autor es un pastor protestante, Benjamín Esquer Cruz. El libro se llama «A los quebrantados de corazón» y es un libro que levanta el ánimo  para seguir adelante venciendo los obstáculos de la vida y a la vez unir el corazón de quien lo lee al corazón de Jesús para agradarle y vivir solo para él.

Benjamin Esquer, en unas cuantas páginas, nos invita a ver la imagen de un camino ancho y largo en el que se ve el encanto de las hojas en su color otoñal, que se sabe dónde empieza, mas no dónde acaba.

El libro habla del viaje de la vida en el cual cada uno puede decidir lamentarte toda la existencia por lo que le han hecho los demás o ha hecho a los demás, eligiendo amargarse el corazón con ideas dañinas o dejar todo en las manos de Dios y que sea Él quien guíe y sane todo lo que hay en ese caminar.

En 13 capítulos sencillos, el autor del libro va llevando al creyente a dejar que Dios toque el corazón para que no permanezca desentendidamente frío y se pierda en las contrariedades de la vida. Dios ha diseñado nuestras vida de una forma perfecta, pero nosotros sólo conocemos lo que vamos viviendo, mientras que Él tiene todo el panorama completo. Cuando la vida se vuelve sin sentido, aparece entonces  la mayor esperanza: ¡Jesús llega a nuestro encuentro!

Estas páginas son folios de aliento que vale la pena leer y meditar, sin apartarse del gran amor a la Iglesia, que, como Madre y Maestra, cuida de nosotros y de nuestra fe. El Papa Francisco ha afirmado que «el verdadero ecumenismo se basa en la conversión común a Jesucristo como nuestro Señor y Redentor. Si nos acercamos juntos a Él, nos acercamos también los unos a los otros». Es interesante ver, desde este aspecto ecuménico, el aporte de un pastor protestante que se esfuerza por mostrar el aliento y la esperanza en Cristo en un mundo secularizado que parece que se aleja más y más de Dios y se hunde en la depresión y la angustia. 

Esquer finaliza estas hermosas páginas afirmando que «si queremos, Jesús nos espera en casa, con la mesa servida y la chimenea encendida, para el día en que nos llame a cenar juntos»... ¡Dios quiera que lleguemos un día a cenar así, todos juntos, habiendo sanado los quebrantos del corazón.


Benjamín Esquer Cruz,
"A los Quebrantados de Corazón",
Ed. Christian Editing,
Colombia 2013
78 páginas.

«El Salmo 150»... Una versión orquestal de Ginastera

Alberto Ginastera (Buenos Aires, 11 de abril de 1916 - Ginebra, 25 de junio de 1983) se definía siempre como un católico practicante y a lo largo de su vida compuso varias obras sobre textos religiosos, siendo la más relevante la que esta semana les invito a escuchar: «El Salmo 150». Hombre de oración y diálogo íntimo con el Señor, Alberto compuso además «Lamentaciones del profeta Jeremías» y «Turbae ad Passionem Gregorianam», claramente emparentadas con la tradición de escritura de la música religiosa erudita occidental. Además de que se sirve también, como un recurso dramático, de pasajes de canto gregoriano en su ópera Bomarzo.

Esta es una composición que realizó en 1938, cuando solamente contaba con 22 años de edad, recién egresado del Conservatorio Nacional de su natal Argentina. Catalogada como una obra hermosa y conmovedora, sin puntos de contacto con una estética nacionalista como otras de sus obras, El Salmo 150, para coro mixto, coro de niños y orquesta, fue estrenado en el Teatro Colón por el eminente director Albert Wolf, para luego contar con ejecuciones en diversas partes del mundo, entre las que se destacó la que ofreció, en Estados Unidos, Eugene Ormandy, con la Orquesta de Filadelfia, de la que fue brillante titular.

La versión que presento es de muy alta calidad, a partir del perfecto equilibrio logrado entre la masa coral y la orquesta. El buen desempeño del coro de niños (que parece estar integrado por muchos que ya no lo son, se siente sensacional) y la ya tradicional calidad de la Orquesta Sinfónica Nacional de Argentina.

Cabe destacar que la obra adquiere una luminosa culminación en el Aleluya y constituye un ejemplo de colorida orquestación.

Cápsula Bíblica 2268

El castigo del exilio, en la Biblia, no es la última palabra del Señor en el Antiguo Testamento, sino que de nuevo les mostrará su misericordia, devolviéndoles a la tierra que habían perdido y dándoles la esperanza de una nueva alianza que no fallaría como la anterior. El pueblo del exilio reconoce su error y se convierte al Señor. Al regresar a la tierra comienza ese pueblo a vivir la época de los humildes comienzos, sin grandes seguridades humanas. Sólo con la seguridad de la promesa divina va preparándose en el anhelo y la esperanza de la plenitud de los tiempos, la venida del Mesías y la instauración del reinado universal y definitivo de Dios.

Gente que ha traicionado a Dios

"Ajab dijo a Elías: «¿Me has hallado, enemigo mío?» Y Elías le respondió: «Te he hallado. Porque tú te has vendido para hacer el mal a los ojos de Yahvé»" (1 Re 21,20).

sábado, 6 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2267

¿Qué significa el desierto en la Biblia? Tiene una doble significación religiosa: Tierra estéril, tierra que no ha bendecido Dios, tierra temible y espantosa. El desierto es una época privilegiada en que Israel nace como pueblo al calor de la elección divina y en la que, con Dios como guía, alcanza la tierra prometida, una época de amores e infidelidades (cf. Jer 2, 2; Os 2, 16-17; Ez 20, 10ss; Sal 78, 15-17.40; 95, 8-10; 106). El desierto se revela también, en el Nuevo Testamento, como señal de salvación (cf. Is 32, 15; 35, 1; 41, 18; 43, 19-20; Mt 4, 1; Lc 1, 80; 4, 1; Mc 1, 12). El desierto marca la personalidad de sus habitantes como nómadas. El nómada adquiere el hábito del silencio, de la reflexión; busca más los valores interiores, es orgulloso de su independencia y de su libertad interior. La lucha contra un medio ambiente adverso convierte a las personas en fuertes y tenaces. Esta misma aridez del desierto fue la que permitió la conservación de muchos documentos que estuvieron sepultados por miles de años, por ejemplo, los documentos de Qumrán, descubiertos en 1947, que pertenecían a los esenios, que estaban dedicados al estudio de la Ley.

Somos elección de Dios...

"Pero Yahvé, Dios de Israel, me eligió de toda la casa de mi padre para que perpetuamente fuese rey de Israel, pues eligió a Judá por caudillo, y de la casa de Judá, a la familia de mi padre, y de entre los hijos de mi padre, se agradó de mí para hacerme rey de todo Israel" (1 Cro 28,4).

viernes, 5 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2266

Es interesante saber que los 73 libros que componen la Biblia, son fruto de un discernimiento, inspirado por Dios que hizo la Iglesia declarando cuáles libros son canónicos y cuáles apócrifos —es decir secretos, no inspirados—. La pregunta que salta a la vista es saber quién tiene la autoridad o la capacidad para decidir si un libro pertenece o no a la Biblia. La Iglesia es quien tiene esa autoridad, ella lo único que hace es atestiguar que cada libro existente ha sido inspirado por Dios, además de afirmar y defender que no es la Iglesia quien ha inventado los libros.

Es grande la pena que el pecado causa a Dios...

"Pero te irritaron rebelándose contra ti, y echaron tu Ley a sus espaldas; y mataron a tus profetas, que los reprendían para convertirlos a ti, e hicieron grandes abominaciones" (Neh 9,26).

jueves, 4 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2265

Los personajes del Antiguo Testamento oían la divina Palabra descalzos y con el rostro en tierra (cf. Éxodo 3, 5-6). Si el valor de un cuadro o de un libro se aprecia por la firma de su autor, ¿en qué grado de estima no ha de tener el cristiano la Biblia, sabiendo que su autor es el mismo Dios? Los primeros cristianos tenían una gran veneración a la Sagrada Escritura. Por eso, copiaban capítulos enteros de su puño y letra, y los llevaban consigo, y, al morir, los familiares los depositaban sobre su pecho.

De Dios venimos y a él vamos...

"Diciendo: «Desnudo salí del vientre de mi madre y desnudo tornaré allá. Yahvé lo dio, Yahvé lo ha quitado. ¡Bendito sea el nombre de Yahvé! (Job 1,21).

miércoles, 3 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2264

La Biblia es un monumento literario de gran belleza; sobre todo, algunos libros son de un encanto particular, por ejemplo Génesis, Éxodo, Rut, Job, Salmos, Cantar de los Cantares, Evangelios. Por tanto, podemos leer también la Biblia como obra literaria. Baste recordar cómo los temas bíblicos se han inmortalizado en literatura, escultura, pintura, mosaicos, vidriería, orfebrería, arquitectura, música, teatro. Pero, por supuesto, no basta esta lectura literaria de la Biblia, pues así no sacaremos todo el fruto espiritual que Dios quiere para nosotros aquí y ahora. Esta actitud literaria nos llevaría sólo a ser diletantes y literatos de la Biblia.

No desmayar...

"No temas, que yo estoy contigo; no desmayes, que yo soy tu Dios. Yo te fortaleceré y vendré en tu ayuda, y con la diestra victoriosa te sostendré" (Is 41,10).

martes, 2 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2263

La Biblia no es un libro como cualquier otro. No se puede leer así, de corrido, como una novela, o un periódico. La Biblia, siendo Palabra misma de Dios, deberá ser leída y meditada como un encuentro vivo con Dios. Nos dice el documento del Concilio Vaticano II: «Los cristianos deben recibir los libros sagrados con devoción, porque expresan un vivo sentido de Dios, contienen enseñanzas sublimes sobre Dios y una sabiduría salvadora acerca del hombre, encierran tesoros de oración y esconden el misterio de nuestra salvación» (Dei Verbum, n. 15).

Hay que confiar en Dios...

"¡No vaticinen! ¡No vaticinen respecto de esto! ¡El oprobio nos alcanzará!" (Miq 2,6).

lunes, 1 de mayo de 2017

Cápsula Bíblica 2262

La Iglesia tiene una larga tradición de conocimiento sobre discernimiento espiritual, cuyas bases son la Biblia y los escritos de incontables santos y místicos

La promesa de la resurrección...

"El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida eterna y yo le resucitaré el último día" (Jn 6,54).

domingo, 30 de abril de 2017

«La Ciudad de las Bestias»... Una novela de Isabel Allende para jóvenes y aventureros

No cabe duda de que entre la narrativa hispanoamericana del «post-boom», sin duda, uno de los nombres que más sobresalen es el de Isabel Allende (Lima, Perú, 2 de agosto de 1942), la escritora iberoamericana más leída y reconocida internacionalmente.

He comentado solamente uno de sus libros: «Paula», aunque siendo un lectófilo desde pequeño, he leído varios. Sus libros son de por sí interesantes, porque entre alegrías y penas, facilidades y tribulaciones, lágrimas y carcajadas, la escritora chilena que vive en California nos deja mucho de su persona, de sus triunfos y fracasos y por qué no decirlo, a mi juicio, mucho del vacío existencial que experimenta y que por algo, que no se bien que fue, hace que se manifieste tan en contra de la Iglesia y en especial de la fe católica. Sus obras siempre contienen situaciones muy ajenas a la moral cristiana que en medio de historias interesantísimas, dejan al creyente un mal sabor. ¿Qué le faltará a Isabel para encontrarse, por ejemplo, con la vida de tantos santos y beatos que han transformado su entorno? ¿Qué le hará ver el mundo así como ella lo pinta, tan lejos de Dios? Ella, con sus propias palabras dice: «Soy una cazadora de historias; tengo buen oído para escuchar. Todo el mundo tiene una historia y todas son interesantes si son bien contadas. Leo los periódicos y a veces alguna viñeta enterradas en las páginas puede inspirarme. También me inspiran los viajes, mi familia, mi propia experiencia de vida.»... ¿Y las vidas de los santos? ¿Por qué no le interesan?

La escritora chilena sostiene que las religiones son pura fantasía y que "as inventaron los hombres. Ella confiesa abiertamente que no pertenece a ninguna religión organizada, pero afirma que tiene una práctica espiritual diaria y siente respeto por las creencias ajenas, aunque dice que le espanta el auge del fundamentalismo. Isabel varias veces ha comentado que la criaron en la Iglesia Católica, pero que a los quince años dejó la Iglesia y no volvió más. Ha manifestado recientemente que le encanta el papa Francisco, aunque eso no significa que se vaya a acercar a la iglesia católica. Pero dice que está abierta a todas las posibilidades, que son maravillosas. 

El caso es que ahora que me topé con el primer libro que escribió para un público integrado por lectores mucho más jóvenes de los que ella estaba acostumbrada a llegar, quiero hablar un poco de ella y este volumen que les invito a leer. Se trata de «La Ciudad de las Bestias», el primer libro de una trilogía escrita en especial para jóvenes. En esta novela Isabel nos narra las aventuras que vive Alexander Cold, un muchacho americano de quince años que parte al Amazonas con su abuela Kate, periodista especializada en viajes. La narración se lleva a cabo en la selva amazónica en medio de una expedición que busca una extraña bestia gigantesca. Junto con su compañera de viaje, Nadia Santos, y un centenario chamán indígena, Alex conocerá un mundo sorprendente y juntos vivirán una gran aventura. El par de jóvenes protagonistas se interna en la inexplorada selva del Amazonas llevando de la mano al lector de cualquier edad en un viaje sin pausa por un territorio misterioso donde se borran los límites entre la realidad y el sueño, en el que hombres y dioses se confunden y los espíritus andan de la mano con los vivos.

El universo ya conocido y de por sí basto, de Isabel Allende, se amplía tremendamente en «La Ciudad de las Bestias» con nuevos elementos de realismo mágico, aventura y contemplación de la naturaleza, pues quienes hemos leído a Isabel Allende, sabemos que no escatima en adjetivos para definir hasta lo mas simple.

Me parece un buen libro muy bueno para aquellos que no leen mucho, aunque pudieran asustarse por el grosor de este volumen –como otros de Allende–, pero la trama se mueve a un ritmo acelerado, entrelazada con sorpresas y giros inesperados... Además, Isabel no pierde la oportunidad para mostrarse como es y nos muestra en él una dura crítica contra la deforestación de la selva más grande del mundo, el Amazonas, también contra las personas que quieren acabar con los aborígenes para apoderarse de sus territorios ricos en oro, y que deberíamos respetar su cultura y sus tradiciones. 

No se si vuelva a recomendar algún otro libro de Isabel Allende, pero la seguiré leyendo de seguro. Por eso, dejo algo de sus datos biográficos en esta entrada.

Isabel nació en Lima (Perú) en octubre de 1942. Tuvo dos hermanos, pero la familia se rompió pronto por la incompatibilidad de los cónyuges, y la madre con sus tres hijos volvió a Santiago de Chile, a la casa paterna. En esta ciudad creció hasta que la familia e trasladó a Beirut. Tras permanecer varios años en el Líbano, regresaron a Chile, donde estudió, ejerció el periodismo y se casó por primera vez a los diecinueve años. Con la llegada al poder, en septiembre de 1970, de Salvador Allende, primo de su padre, tuvo colaboración con el gobierno de éste. Tras el golpe de Estado de Pinochet, abandona Chile en 1975 para instalarse en Caracas por trece años. Fue allí donde comenzó su fructífera carrera literaria cuando en 1982 publicó «La casa de los Espíritus».



Isabel Allende,
"La Ciudad de las Bestias",
Ed. Plaza & Janes Editores
304 páginas.

La Tercera Sinfonía de Rihm... Música clásica actual

Wolfgang Rihm es un compositor alemán que nació en un lugar llamado Karlsruhe el 13 de marzo de 1952.

Rihm es una figura prominente en la nueva escena musical europea. Su obra temprana combina técnicas compositivas contemporáneas con la volatilidad emocional de Mahler y del periodo expresionista de Schoenberg. En los últimos años de la década de los setenta y primeros años ochenta su nombre estuvo asociado con el movimiento denominado Nueva Simplicidad. En la actualidad, sus trabajos continúan explorando el terreno expresionista. Este compositor es extremadamente prolífico, con cientos de composiciones, de las cuales la mayoría aún no ha sido grabada comercialmente. Su obra incluye doce cuartetos de cuerda, las óperas Die Hamletmaschine (1983-1986, con textos de Heiner Müller) y Die Eroberung von Mexico (1987-1991, basada en textos de Antonin Artaud), más de veinte ciclos de canciones, el oratorio Deus Passus (1996), la pieza para orquesta de cámara Jagden und Formen (1995-2001) y una serie de trabajos orquestales publicados bajo el título Vers une symphonie fleuve.

Este hombre, megalómano de corazón y compositor incansable, nunca considera una de susobras como totalmente finalizada. A modo de ejemplo de esto que digo está su obra orquestal «Ins Offene...» que fue compuesta en 1990, para luego, en 1992 ser reescrita completamente y posteriormente usada como base para su concierto para piano «Sphere» en 1994, antes de que la parte de piano de «Sphere» fuese retomada a su vez para la obra para piano solo «Nachstudie», también de 1994. Rihm ostenta en la actualidad el cargo de Jefe del Instituto de Música Moderna del Conservatorio de Karlsruhe y ha sido compositor residente de los festivales de Lucerna y Salzburgo.

Esta semana les invito a escuchar su Tercera Sinfonía, obra en la que se puede apreciar esa combinación de técnicas contemporáneas con el expresionismo de Mahler y Schoenberg.

En esta composición, Rihm deja sentir su sensibilidad como pensador y compositor contemporáneo en una expresión siempre vigorosa y que él es un innovador de terrenos fronterizos en la música. Notas, estructuras sonoras y esquemas rítmicos van haciendo una composición excelente con un aura y profundidad sonora. Interesado en una proximidad directa entre la nota musical y la vida. La autenticidad musical se esta obra está alimentada por su inagotable pasión de observar escuchando. 

Cápsula Bíblica 2261

Los libros de Eclesiastés o Qohélet, Cantar de los Cantares y Sabiduría, son tres libros de la Sagrada Escritura que los antiguos atribuyeron a Salomón. En ellos se esconden las grandes verdades eternas. Son tres libros interesantes que vale la pena leer.

Dios nos consuela...

"Acrecienta mi magnificencia y vuelve a consolarme" (Sal 71,21).

sábado, 29 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2260

Los dos Testamentos en la Biblia (Antiguo y Nuevo) no son independientes uno del otro, sino que el antiguo es preparación para el nuevo y ambos están estrechamente unidos. Ambas Alianzas constituyen la historia de la salvación, en la cual Dios interviene con sus palabras y con sus obras en la vida de los hombres para llevar a cabo su plan. Todos nosotros junto con Dios somos los protagonistas de esta historia sagrada; todos con Dios estamos dentro de ella porque todos los hombres vamos en peregrinación hacia el Padre. Siguiendo la historia del Pueblo escogido llegamos a descubrir nuestra propia historia. Igual que el Pueblo de Israel, Dios nos ofrece su amor y nos hace comprender cómo podemos responderle, no obstante nuestras rebeldías y pecados.

No se puede comprar a Dios...

"Le dijo Pedro: Sea ese tu dinero para perdición tuya, pues has creído que con dinero podía comprarse el don de Dios" (Hch 8,20).

viernes, 28 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2259

«Biblia» es una palabra griega que significa libros. Proviene de una ciudad llamada Biblios, donde se fabricaba el papiro para hacer los pergaminos (libros de aquel entonces). Hoy en día, la «Biblia» es el Libro Santo escrito por hombres, bajo la inspiración y dirección de Dios. No es un solo libro, sino una colección de Libros Sagrados, que narran la historia de la Salvación, es decir, todo el esfuerzo de Dios para salvarnos, para atraernos a Él y formar con Él una comunión de vida y de amor.

Peregrinos...

"No construyan casas, ni hagan siembras, ni planten ni posean viñas, sino que habitarán en tiendas todo el tiempo de su vida, para que vivan muchos días sobre la tierra en la que son peregrinos" (Jr 35,7).

jueves, 27 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2258

¡Qué hermoso es saber que Dios ha hablado a la humanidad, al hombre, a cada hombre! Primero eligió un Pueblo, el pueblo de Israel; pero en él estábamos representados todos los pueblos. ¿Por qué se escogió ese pueblo? La respuesta sólo Dios la sabe? Después fundó un nuevo pueblo, la Iglesia, abierto a todas las fronteras de raza, lengua y color. En la Biblia Dios nos habla a todos, sin excepción. Sólo pide oídos abiertos para escucharle, docilidad de corazón para aceptar su Palabra y voluntad decidida para ponerla en práctica, cueste lo que cueste.

Adorar solamente al Señor

"Entonces Naamán le dijo «pues te niegas, permite que den a tu siervo tierra de ésta, la carga de dos mulos, pues en adelante no ofrecerá tu siervo sacrificio ni holocausto a otros dioses, sino a Yahvé" (2 Re 5,17).

miércoles, 26 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2257

Abrir la Biblia es comprometerse con Dios, que nos habla. No se puede acercarse a la Biblia simplemente como cualquier curioso, sino como creatura ante el Creador, como hijo ante su Padre, como siervo ante el Señor: ―Habla, Señor, que tu siervo escucha. La Sagrada Escritura es un libro, no sólo para estudiar, sino para meditar, vivir y transmitir. ―Bienaventurados los que escuchan la Palabra de Dios y la ponen en práctica (cf. Lc 11, 28).

Vencer los pecados, nuestros enemigos...

"Y Bendito el Dios Altísimo, que a puesto a tus enemigos en tus manos" (Gn 14,20).

martes, 25 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2256

Antes de comenzar a leer algún pasaje de la Sagrada Escritura, es conveniente hacerse preguntas como éstas: ¿Quién escribió estos versículos? ¿Para quién lo hizo? ¿Por qué está esto en la Biblia? ¿Qué deseo saber o aprender durante mi lectura de hoy? ¿Qué desearía el Señor que yo aprendiera de estos pasajes de las Escrituras? A medida que uno lee, va encontrando respuestas a estas y otras preguntas. 

Los enviados de Dios...

"Llegó de Judá a Betel un hombre de Dios, por mandato de Yahvé, mientras estaba Jeroboam en el altar para sacrificar" (1 Re 13,1).

lunes, 24 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2255

La Biblia se escribió por inspiración divina; por consiguiente, se comprende mucho mejor cuando invocamos la asistencia del Espíritu Santo. En el Antiguo Testamento, aprendemos acerca de un sacerdote llamado Esdras, que «había preparado su corazón para inquirir la ley de Yahvé» (Esdras 7,10). Cada vez que oramos cuando vamos a leer las Escrituras, preparamos nuestro corazón para hacerlo.

Dios protege siempre...

"Hizo Dios que hallase Daniel gracia y favor ante el jefe de los eunucos" (Dn 1,9).

domingo, 23 de abril de 2017

«ESPIRITUALIDAD»... Un libro de Ansel Grün sobre espiritualidad cristiana

He hablado ya mucho sobre Anselm Grün al recomendar algunos de los libros que he leído y que son de su autoría. Hoy les invito a leer el que lleva por título «ESPIRITUALIDAD» con un subtitulo que dice «Para que mi vida tenga sentido». 

La espiritualidad cristiana es siempre una espiritualidad apasionada como la vida de este autor. Ella no cercena las pasiones sino que las integra en la propia vocación, como la de él, que es la de monje. La espiritualidad es vida a partir del Espíritu. Este amor apasionado de Jesús a los hombres, que llegó a su plenitud con su muerte en la cruz y transformó el mundo para siempre.

Ciertamente la espiritualidad no está separada del mundo ni es ajena a él, sino que actúa concretamente sobre la vida de la sociedad y en la propia vida. Sí, en última instancia, la vida sólo puede resultar si se vive espiritualmente desde lo profundo y si esta fuente da pasión a la vida cotidiana y revitaliza el ser y el quehacer ordinarios. Si es así, la vida es capaz de dar muchos frutos, y en abundancia para la propia persona y para los demás. En este libro de apenas 128 páginas Grün responde a la pregunta de si es posible vivir de una manera espiritual en un mundo cada vez más ajeno a este tipo de búsqueda. A lo largo de estas páginas, Anselm Grün nos revela que no sólo es posible, sino que es necesario para darle un genuino sentido a nuestra vida Espiritual.

Con ejemplos que resultan cotidianos y un lenguaje llano y claro, este libro habla de la espiritualidad como un trayecto hacia el yo interno, en busca del verdadero ser, de la armonía que no ayuda a la huida de la vida diaria, sino a su transformación. Además, propone la búsqueda de un tiempo y un lugar sagrados para conectarnos primero con nosotros mismos, antes que con todo lo que nos espera durante cada día; como un entrenamiento en la libertad interior y también un camino para aceptar nuestros propios límites. Una forma de encontrar al médico interior que nos pone en contacto con las fuerzas sanadoras que nos habitan.


Anselm Grün,
"Espiritualidad",
Ed. Agape.Bonum-Guadalupe-Lumen-San Pablo
Buenos Aires 2011
128 páginas.

«Segundo Cuarteto de cuerda»... De Borodín a su esposa

De Aleksandr Porfírievich Borodín (1833-1887) les invito a disfrutar este Domingo su «Segundo Cuarteto de cuerdas», dedicado por Borodín a su esposa, como evocación de los tiempos en que ambos se conocieron en Heidelberg (Alemania).

El Rey sin corona de la música de cámara sigue siendo el Cuarteto de Cuerda. Y esta obra es una excelente muestra de este tipo de música con un fuerte contenido emocional. El protagonismo corresponde al primer violín y al violonchelo. Y prácticamente son estos instrumentos los encargados de ir llevando los diversos temas que componen la obra, mientras los dos restantes, el segundo violín y la viola, hacen siempre funciones de acompañamiento.

No podemos olvidar que Borodin era, en realidad, químico. Y además, un químico de los mejores de su época, que se formó en los mejores laboratorios occidentales, como Heidelberg, por ejemplo. Él descubrió (y describió) una serie de reacciones y procedimientos químicos en el campo de los aldehídos, reacciones y procedimientos químicos que hoy llevan el nombre de otros químicos franceses o alemanes… es lo que tenía investigar en la apartada Rusia del Siglo XIX: lo que ocurría allá apenas tenía repercusión donde de verdad se cocía la ciencia del momento.

Pero Borodin, además era un elegante, filántropo, bohemio y una especie de «compositor dominical», como se refería con sorna a sí mismo. Sus obligaciones durante el resto de la semana le impedían dedicarse a su pasión: apenas podía tocar el violonchelo con sus amigos, con lo que le gustaba, y menos aún componer. Como consecuencia, su producción musical es patéticamente escasa: un par de preciosas (y muy rusas, por cierto) sinfonías, una tercera sinfonía incompleta, pues falleció antes de poder terminarla, que fue rematada y orquestada por Glazunov, una ópera (pero ¡qué opera!: El Príncipe Igor (De la que algún día hablaré), que es uno de los iconos de la ópera rusa, por no decir el icono), que también dejó inconclusa a su muerte y que fue terminada también por Glazunov y por otro de los integrantes de los Cinco: Nikolai Rimsky-Korsakoff, un poema sinfónico (el antes mencionado En las Estepas de Asia Central), un par de cuartetos de cuerda, un par de quintetos, una sonata… Y algo más.

Nuestro buen químico —quizás debido precisamente a su profesión— como buen intelectual, se interesó mucho en la música per se, como vehículo para expresar sus emociones. Sus dos cuartetos de cuerda son maravillosos: emotivos, vibrantes, seductores… quizá el número 1 sea más del agrado de la crítica, yo hablaré ahora del segundo, sin haber presentado antes el primero, lo haré en otra ocasión porque me gusta más el número 2. Además, en este Cuarteto compuesto en 1881, está el Nocturno, una de las músicas más líricas y evocadoras que conozco (y de las más conocidas de la música de cámara). Sí, el «Nocturno» es el fragmento más popular de este Cuarteto y ha sido objeto de numerosos arreglos para todo tipo de formaciones vocales e instrumentales. El tema principal es presentado por el violonchelo, sostenido por un acompañamiento de acordes a cargo de violines y viola, acompañamiento que varía en cada exposición del tema. De esta forma se evita la monotonía y se enriquecen las texturas. La sección central posee un entramado más complejo y en ella toman protagonismo materiales provenientes de temas secundarios. Finalmente, se produce una reexposición del tema principal a cargo del primer violín.

Espero disfruten esta hermosa y emotiva pieza:


Cápsula Bíblica 2254

La Biblia no es letra muerta o muda. Ella nos interroga, nos interpela, nos anima, nos acusa, nos enseña, nos amonesta. A quien medita la Biblia le pasará lo que a aquellos dos discípulos de Emaús, cuyos corazones ardían al hablarles Jesús por el camino de la vida (cfr. Lc 24, 13-15).

Consolados para consolar...

"Que nos consuela en todas nuestras tribulaciones para que podamos consolar nosotros a todos los atribulados con el consuelo con que nosotros somos consolados por Dios" (2 Cor 1,4).

sábado, 22 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2253

Estudiar la Biblia es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: ―Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado. ¡No es verdad! Dios siempre ha hablado y sigue hablando a los hombres. Y lo hace a través de su Palabra contenida en la Sagrada Escritura. ¿Queremos escuchar a Dios? Abramos la Biblia. Ahí está todo lo que debemos hacer para llegar al cielo. Ahí está el camino para la verdadera felicidad. Ahí está la solución para todos nuestros problemas. Sólo tenemos que abrir, leer, meditar, interiorizarlo, hacerlo vida y transmitirlo.

Las tribulaciones producen paciencia...

"Y no solo esto, sino que nos gloriamos hasta en las tribulaciones, sabedores de que la tribulación produce la paciencia" (Rom 5,3).

viernes, 21 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2252

¿Por qué la mayoría de los católicos no estudia la Palabra de Dios? Tal vez escuchemos muchas explicaciones, pero tres de ellas parecen ser las más comunes: La primera es que la gente no sabe cómo hacerlo. La segunda es que no estudian la Biblia porque no se sienten motivados. La tercera razón es que son perezosos. El estudio bíblico es un trabajo difícil, y no hay atajos para llegar a él. Es como todo en la vida que de veras es valioso. Requiere tiempo, esfuerzo, concentración y persistencia. Las más grandes verdades de la Palabra de Dios no yacen en la superficie. Hay que cavar para encontrarlas. Así como el oro solo se puede encontrarse en el fondo de una mina o una perla en el fondo del mar, las verdades más profundas de Dios hay que buscarlas con gran diligencia.

Conocer a Dios...

"Gimió y le dirigió instantes súplicas, y fue atendido, pues oyó su oración y le volvió a Jerusalén, a su reino. Entonces conoció que Yahvé es Dios" (2 Cro 33,13).

jueves, 20 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2251

1 Pedro 3,15, nos recuerda que nuestra apologética (Defensa de la Fe) debe hacerse con el respaldo de la oración y después de haber dedicado nuestro corazón a Cristo como Señor. También debemos explicar con amabilidad y respeto las razones de nuestra creencia. Por lo tanto, para obtener mejores resultados, es necesario que expongamos nuestra defensa de la fe cristiana sujetos a Cristo, en humilde dependencia de Su Espíritu y dentro del contexto de relaciones interpersonales cordiales y respetuosas.

Dar frutos...

"Todo sarmiento que en mí no lleve fruto, mi Padre lo cortará, y todo el que dé fruto lo podará, para que dé más fruto" (Jn 15,2).

miércoles, 19 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2250

La teología, con fundamento bíblico, sostiene que Dios es omnisciente (sabe todas las cosas) y omnipotente (todopoderoso) y que estos atributos son esenciales y necesarios para la deidad. Los seres humanos se caracterizan por no poseerlos. 

Cordero de Dios...

"Clamaban con grande voz, diciendo: Salud a nuestro Dios, al que está sentado en el trono y al Cordero" (Ap 7,10).

martes, 18 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2249

La palabra «Apologética» deriva del término griego apologia, que se aplicaba originalmente a un discurso de defensa. En la antigua Atenas, se refería a la defensa que tenía lugar en el tribunal como parte de un procedimiento judicial. Después de la acusación, se le permitía al acusado refutar las acusaciones con una defensa (apologia). El ejemplo clásico de una apología es la defensa de Sócrates contra la acusación de que predicaba dioses extraños. Platón, su discípulo más famoso, plasmó esa defensa en el diálogo titulado La apología. El griego apologia aparece 17 veces en el Nuevo Testamento como sustantivo y como verbo, y en todos los casos puede traducirse como «defensa» o «vindicación». La idea de presentar una defensa razonada de la fe resulta evidente en Flp 1,7.16 y especialmente en 1 P 3,15, si bien en el Nuevo Testamento no aparece una teoría específica sobre la apología.

La prueba...

"He aquí que te probé al fuego, y no había plata; te he pasado por la hornaza de la aflicción" (Is 48,10).

lunes, 17 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2248

San Pablo tuvo varias razones para escribir la carta a los Filipenses. Por un lado, el Apóstol de las Gentes quiso agradecer a la iglesia la ayuda material que le habían hecho llegar. Los Filipenses habían enviado a Epafrodito para que visitara a san Pablo en la cárcel y, en repetidas ocasiones, le habían enviado dinero para cubrir sus necesidades. Además, san Pablo estaba preocupado por la unidad entre los cristianos. Tal vez, anticipaba y temía una posible división en la comunidad (4,2-3), y era consciente del daño que esto podría causar (1,12-19). ¡Hay que leer esta carta!

Conversión de vida...

"Muchos serán purificados, emblanquecidos y depurados; los impíos seguirán el mal, y ninguno de los malvados entenderá, pero los que tienen entendimiento comprenderán" (Dn 12,10).

domingo, 16 de abril de 2017

«El tiempo para Dios»... Un sencillo libro para acrecentar nuestra vida de oración

Es Domingo de Pascua, con un gozo inmenso hemos celebrado la noche de anoche la gran «Vigilia Pascual», una bellísima y prolongada Misa cargada de elementos que nos hacen vibrar con la historia de nuestra salvación y con la presencia del Resucitado en medio de nosotros. 

Quiero compartir con ustedes, mis 14 seguidores, este pequeño libro escrito por Jacques Philippe titulado: «El tiempo para Dios», una guía para la vida de oración y el diálogo constante con el Señor.

El autor ofrece en este breve y jugoso libro, sugerencias y consejos sencillos que orientan a toda persona deseosa de hacer oración. Son páginas que ayudan a perseverar y aportan respuesta a las dudas que puedan surgir en el itinerario orante. Para ello se apoya en las experiencias de grandes contemplativos de la Iglesia, como Juan de la Cruz, Teresa de Jesús o Teresa de Lisieux.

Jacques Philippe nos dice que las técnicas de meditación que hoy abundan por todos lados, se reducen a un conjunto de métodos que centralizan su esfuerzo en el hombre, en lo que él pude lograr; en cambio —afirma el autor— la contemplación cristiana es Dios mismo que se da al hombre gratuitamente.

El libro ayuda a aclarar que cuando nuestra oración depende de un método, hacemos que su importancia se fije en nosotros, pero la oración no es algo que se trate de un poco de práctica o de aprender ciertos trucos, sino un «encuentro».

Si la oración dependiera de técnicas, la consecuencia sería que habría personas capaces de orar y otras a quienes no se les daría. Philippe nos dice que cada uno con su propia personalidad y limitaciones es capaz de lograr, si corresponde fielmente a la gracia divina, una vida de oración muy profunda.

¡Felices Pascuas a todos!



Jacques Philippe,
"El tiempo para Dios",
Ed. San Pablo,
Argentina 2006,
128 páginas.

«Yo sé que vive mi Señor»... Una bella composición para celebrar la resurrección del Señor

Pocos o más bien poquísimos datos tengo del compositor Samuel Medley de quien este Domingo de Resurrección quiero presentar su obra «I know that my Redeemer lives». Solamente se que Medley fue un predicador bautista inglés y compositor que nació en Cheshunt, a 10 kilómetros al sur de Hertford, el 23 de junio de 1738 y murió en Liverpool el 17 de julio de 1799. 

Tras servir algún tiempo en la Marina (1755-59), Samuel fue a la escuela en Londres (1762-66), entrando al ministerio en Watford, Hertfordshire (1767) y fue ordenado pastor de la Iglesia Bautista en 1768; desde 1772 hasta su muerte fue pastor de la capilla Byrom Street en Liverpool. Allí compuso varios himnos que han pasado a ser obras clásicas especialmente de la Iglesia Bautista. Les invito a escuchar estas diversas versiones de esta bellísima obra.

La letra de este Himno en inglés es:

1. I know that my Redeemer lives.
What comfort this sweet sentence gives!
He lives, he lives, who once was dead.
He lives, my ever-living Head.
He lives to bless me with his love.
He lives to plead for me above.
He lives my hungry soul to feed.
He lives to bless in time of need.

2. He lives to grant me rich supply.
He lives to guide me with his eye.
He lives to comfort me when faint.
He lives to hear my soul's complaint.
He lives to silence all my fears.
He lives to wipe away my tears.
He lives to calm my troubled heart.
He lives all blessings to impart.

3. He lives, my kind, wise heav'nly Friend.
He lives and loves me to the end.
He lives, and while he lives, I'll sing.
He lives, my Prophet, Priest, and King.
He lives and grants me daily breath.
He lives, and I shall conquer death.
He lives my mansion to prepare.
He lives to bring me safely there.

4. He lives! All glory to his name!
He lives, my Savior, still the same.
Oh, sweet the joy this sentence gives:
"I know that my Redeemer lives!"
He lives! All glory to his name!
He lives, my Savior, still the same.
Oh, sweet the joy this sentence gives:
"I know that my Redeemer lives!"

La letra en español:

1. Yo sé que vive mi Señor;
consuelo es poder saber
que vive aunque muerto fue
y siempre Su amor tendré.
El vive para bendecir,
y ante Dios por mí pedir.
El vive para sustentar
y a mi alma alentar.

2. El vive para sostener
y con Su mano proteger.
El vive para escuchar
y oídos a mis quejas dar.
El vive para alentar
y mis angustias sosegar.
El vive para ayudar
y a mi alma consolar.

3. El vive, mi amigo fiel;
me ama para siempre El.
El vive y siempre cantaré:
El vive, mi Señor y Rey.
Por El la vida yo tendré;
la muerte yo conquistaré.
Mi gran mansión preparará,
y viviré con El allá.

4. El vive, y yo lo honraré.
A Cristo siempre alabaré.
Gozoso, canto con fervor:
Yo sé que vive mi Señor.
El vive, y yo lo honraré.
A Cristo siempre alabaré.
Gozoso, canto con fervor:
Yo sé que vive mi Señor.




Cápsula Bíblica 2247

La resurrección corporal de Jesucristo fue necesaria para cumplir la profecía, para completar la obra de la cruz (Romanos 4,25), y para elevar a Cristo a su presente obra en el cielo. El cuerpo resucitado de Jesucristo era real. No era un espíritu (Lucas 24,39). Fue el mismo cuerpo que había sido crucificado, porque tenía las marcas de los clavos y la herida en su costado (Juan 20,27). Él se ha quedado ahora vivo para nosotros en la Eucaristía.

Cristo resucitó...

"Vayan luego y digan a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos y que los precede a Galilea; allí le verán" (Mt 28,7).

sábado, 15 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2246

En la Biblia, la fe es confianza personal y comunitaria en Dios. Significa que creemos lo que Él dice, y confiamos como personas y como como comunidad de creyentes que Él nos puede salvar y guardar de todo pecado. La fe abarca tres cosas: conocimiento, creencia y confianza. La fe es confianza en el Señor a quien no vemos, pero en quien creemos y esperamos con amor. 

Humillarse...

"Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que a su tiempo los ensalce" (1 Pe 5,6).

viernes, 14 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2245

Leyendo la Biblia, vemos que cada creyente puede producir dos clases de frutos en su vida, pero sólo una clase será evidente en su tiempo. Recuerda, como que como cristiano, tú puedes producir uno de estos frutos, dependiendo de tus deseos. Puede ser el fruto de la carne o el fruto del Espíritu. El fruto dependerá de quien tenga el control de tu vida. «Anden en el Espíritu y no satisfagan los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne» (Gálatas 5,16-17). 

Pedir por la paz...

"¡Rueguen por la paz de Jerusalén! ¡Vivan en paz los que te aman! (Sal 122,6).

jueves, 13 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2244

Cristo es presentado en la Biblia como un Profeta, un Sacerdote y un Rey. Como Profeta, Él transmite a los hombres lo que Dios debe decirles y Él revela a Dios a los hombres (Juan 1,18). Como Sacerdote, Él representa a los creyentes delante de Dios (Hebreos 4,14-16). Como Rey, Él reina hoy en los corazones de aquellos que se someten a Él. En el tiempo venidero, El reinará sobre la tierra por mil años (Apocalipsis 20,2-3). El Salmo 72 describe su reino sobre la tierra. Desde entonces, y por la eternidad el Señor continuará siendo nuestro Rey de Reyes y Señor de Señores.

En Cristo estamos llamados a la gloria...

"Y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos los justificó; y a los que justificó, a ésos también los glorificó" (Rm 8,30).

miércoles, 12 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2243

En el Antiguo Testamento Dios dijo a Moisés: «YO SOY EL QUE SOY.» Este nombre fue usado frecuentemente por Jesús para demostrar su divinidad. Cuando Él frecuentemente usaba el nombre YO SOY, estaba diciendo, «Yo soy Dios.» YO SOY el pan que descendió del cielo (Juan 6,41). YO SOY la luz del mundo (Juan 8,12). YO SOY la puerta (Juan 10,7). YO SOY el buen pastor (Juan 10,11). YO SOY la resurrección y la vida.” (Juan 11,25). YO SOY el camino, la verdad y la vida (Juan 14,6). YO SOY la vid verdadera (Juan 15,1).

Confiar siempre en Dios...

"En ti, ¡oh Yahvé!, confío; no sea yo nunca confundido, líbrame en tu justicia" (Sal 31,2).

martes, 11 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2242

En la Biblia el Nuevo Testamento comienza con los 4 Evangelios, los cuales presentan la vida de nuestro Señor Jesucristo. El libro de los Hechos de los Apóstoles nos narra la historia del cristianismo en su infancia, revela el comienzo de la Iglesia y nos da testimonios personales de encuentros con el Evangelio de Jesucristo, incluyendo la conversión del gran apóstol san Pablo. De Romanos a Judas, encontramos cartas a iglesias e individuos, desarrollando las grandes verdades de la fe cristiana, e instrucción práctica concerniente a la vida cristiana. El Apocalipsis, el último libro de la Biblia, nos da una visión del futuro sobre eventos que tendrán lugar en los cielos, en la tierra y en el infierno.

Imposible esconderse de Dios...

"¿Dónde podría alejarme de tu espíritu? ¿A dónde huir de tu faz?" (Salmo 139,7).

lunes, 10 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2241

Al leer la Biblia y conocerla más y más, nos damos cuenta de que nos va presentando un registro del mundo desde el principio del tiempo (creación) hasta el fin futuro. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento, el Génesis nos habla de la creación del mundo, la entrada del pecado, el diluvio y el comienzo de la nación de Israel. Desde el Éxodo hasta Ester tenemos la historia de Israel hasta cerca de 400 años antes del nacimiento de Cristo. Los libros que van desde Job hasta el Cantar de los Cantares contienen maravillosa poesía y sabiduría. El resto del Antiguo Testamento, desde Isaías a Malaquías, es profético; eso es, estos libros contienen mensajes de Dios a Israel concernientes a su presente condición y su futuro destino.

Perseverar en medio de la persecución...

"Perseguidos, pero no abandonados; abatidos pero no aniquilados" (2 Cor 4,9).

domingo, 9 de abril de 2017

«Curso de Teología Dogmática»... Un libro de estudio que no puede faltar

Esta semana, al adentrarnos en la Semana Santa quiero hablar un poco de un libro que, para muchas de las clases que me ha tocado dar a laicos, seminaristas y estudiantes del Instituto Diaconal se ha convertido en un fiel compañero por años. La formación siempre ha sido una tarea importante en la Iglesia y es algo en lo que todos debemos invertir, como se acostumbra decir, tiempo, dinero y esfuerzo.

Este «Curso de Teología Dogmática»sale al encuentro de muchas de las interrogantes transcendentales que se plantea todo hombre deseoso de llegar al conocimiento de la verdad. Los autores  hablan con bastante claridad de esta parte de la Teología que trata del conjunto de verdades reveladas por Dios y propuestas como tales por el Magisterio de la Iglesia. 

¿Es demostrable la existencia de Dios? La religión, ¿es un artilugio, una necesidad o un modo de huir de la realidad? ¿Quién es Cristo? ¿Qué son los milagros? ¿Qué son los ángeles y los demonios? ¿Realmente existen?, ¿cómo actúan? ¿Qué es la Iglesia? Y dentro de la Iglesia ¿qué son los obispos, los cardenales o los monseñores? Es un hecho que todos moriremos, pero… ¿qué hay más allá? En este libro se habla con claridad de la muerte, del infierno, del purgatorio, del cielo y de la resurrección de la carne. Iglesia y Estado: ¿debe o no haber relaciones?…

Los autores, miembros del Opus Dei son los sacerdotes Pablo Arce (a quien aún recuerdo como concelebrante en mi Ordenación Sacerdotal y a quien de cariño llamábamos en aquel entonces «el padre Pablito») y el padre Ricardo Sada a quien también tuve el gusto de conocer, tratan con bastante claridad los temas propios de esta ciencia como muerte, el infierno, el purgatorio, el cielo y de la resurrección de la carne, poniéndolos al alcance de todos.

En palabras de quien hace el prólogo, en aquel entonces Rector del Seminario Arquidiocesano de Monterrey y actualmente Obispo de La Paz (También amigo de muchos años y presente en aquel 4 de agosto de 1989 en mi Ordenación), en este libro se pone al alcance del saber teológico, a través de una serie de textos que resultan asequibles a la lectura, sin perder rigor científico y cuya lectura y estudio recomendamos ampliamente.




Pablo Arce y Ricardo Sada,
"Curso de Teología Dogmática",
Ed. Minos.
México,
285 páginas.

El «Stabat Mater» de Pergolesi... Música Sacra extraordinaria

El «Stabat Mater» es un arreglo musical para la secuencia Stabat Mater, compuesto por Giovanni Battista Pergolesi en 1736. Compuesto en las últimas semanas de vida de Pergolesi, está diseñado para soprano y alto solistas, violín I y II, viola y bajo continuo (violonchelo y órgano).

Giovanni Battista Draghi, conocido como Pergolesi. (Estados Pontificios 1710 - Nápoles 1736) fue un compositor, violinista y organista italiano del período Barroco. Su obra influyó profundamente en la escuela napolitana, y sirvió como prototipo por antonomasia de la ópera italiana. Pergolesi confrontó el gusto estético derivado de la tradición de la ópera seria francesa y el de los partidarios de la nueva ópera bufa italiana. Pergolesi tiene el record de alcanzar la genialidad universal en el menor tiempo de vida, 26 años. A pesar de su corta existencia, ha dejado a la posteridad numerosas obras; desde óperas bufas y serias a cantatas, amen de otros tipos de piezas. Compuso otras obras, una sonata y un concierto para violín y música sacra, incluyendo una Misa en Fa, pero su obra de este estilo más conocida es, sin duda, su «Stabat Mater», para soprano, contralto y orquesta.

Aunque de muchas piezas atribuidas originalmente a Pergolesi se ha demostrado que lo estaban incorrectamente, en el caso del «Stabat Mater» parece claramente ser de su autoría, dado que se ha conservado un manuscrito de su propia mano. La obra fue compuesta para una confraternidad napolitana, la Confraternità dei Cavalieri di San Luigi di Palazzo, que también le había encargado un «Stabat Mater» a Alessandro Scarlatti. Pergolesi la compuso durante la fase final de su tuberculosis en un monasterio franciscano de Pozzuoli, al tiempo que preparaba otro arreglo para Salve Regina.

«Stabat Mater» es uno de esos textos recurrentes a lo largo de la historia, siendo musicado por compositores de distintas épocas, y que alcanza su punto culminante con esta versión que aporta Pergolesi. La obra que da pie a esta composición es un poema de veinte estrofas y sesenta versos, compuesto por el franciscano Jacopone de Benedetti en el siglo XIII, que narra la muerte de Cristo desde los ojos de su madre. Jacopone adoptó los hábitos tras la muerte de su esposa y parece ser que fue un espíritu rebelde de su época, llegándose a enfrentar al mismísimo papa Bonifacio VIII y pagando por ello con la cárcel. Muy en la línea operativa de la Orden de San Francisco, escribió Stabat Mater como un vehículo didáctico para acercar la Historia Sagrada al pueblo inculto, utilizando en sus versos un lenguaje sencillo y comprensible por todos.

La historia dice que Pergolesi aceptó el encargo de componer esta obra a pesar de hallarse ya muy enfermo, al parecer de tuberculosis, y la leyenda dice que compuso en un frenesí de devoción en su lecho de muerte. Sea cierta o no la leyenda, el compositor murió poco después cuando tenía tan sólo veintiseis años y en su «Stabat Mater» se puede apreciar una elevadísima inspiración musical, casi mística. Su obra póstuma se convirtió rápidamente en un éxito internacional y se la comparó por las circunstancias de su creación con el Réquiem de Mozart, convirtiéndose en la más editada e impresa del siglo XVIII, también arreglada o adaptada por un gran número de otros compositores, incluyendo a Johann Sebastian Bach, que la usó como base de su Salmo "Tilge, Höchster, meine Sünden", BWV 1083.

La letra de esta obra, en su versión latina medieval es esta:

Stabat Mater dolorosa Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius. Cuius animam gementem
Contristantam et dolentem Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta Fuit illa benedicta
Mater unigeniti Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat Nati poenas incliti.

Quis est homo qui non fleret, Matrem Christi si videret
In tanto supplicio? Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari Dolentem cum filio?

Pro peccatis suae gentis Jesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum. Vidit suum dulcem natum
Morientem desolatum Dum emisit spiritum.

Eja mater fons amoris, Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam. Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum, Ut sibi complaceam.

Sancta mater, istud agas, Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide. Tui nati vulnerati
Tam dignati pro me pati, Poenas mecum divide!

Fac me vere tecum flere, Crucifixo condolere,
Donec ego vixero. Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare In planctu desidero.

Virgo virginum praeclara, Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere. Fac ut portem Christi mortem
Passionis eius sortem Et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari, Cruce hac inebriari
Ob amorem filii, Inflammatus et accensus,
Per te virgo sim defensus In die judicii.

Fac me cruce custodiri, Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia. Quando corpus morietur
Fac ut animae donetur Paradisi gloria.
Amen.



Cápsula Bíblica 2240

El libro del Deuteronomio identifica al pueblo de Israel con un grupo de «árameos errantes» (Dt 26,1). Eran familias de pastores que vagaban por las regiones llanas entre los desiertos y las tierras agrícolas, llamadas estepas. En ese ambiente encontramos las historias de Abrahán, Agar y Sara; También la de Isaac y Rebeca; la de Jacob, Lía y Raquel. Vivían deambulando de un pastizal a otro, cambiando según la estación del año. Criaban ovejas y cabras y se movían a partir de la necesidad de agua y de pasto para los rebaños (Gn 13,5-11; 26,12-33). A ese fenómeno de migraciones por dependencia de clima, de lluvias o de sequía la llamamos trashumancia. En las épocas más calurosas del verano, los pastores se aproximaban más a los centros habitados. 

Uno más de los prodigios del Señor...

“Tomó el manto de Elías, que éste había dejado caer y, golpeando con él las aguas, dijo: «¿Dónde está ahora Yahvé, el Dios de Elías?» Y en cuanto golpeó las aguas, se partieron éstas de un lado y del otro, pasando así Eliseo” (2 Re 2,14).

sábado, 8 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2239

El año 587 a. de C., los edomitas, establecidos en las montañas del sur del Mar Muerto, se habían aprovechado cobardemente de la caída de Jerusalén para entregarse al pillaje. El profeta Abdías se lanza entonces contra ellos. En su orgullo, Edom se creía protegido de los invasores. Pero no será así. Su nación será castigada. Pronto llegará el día del Señor. Dios castigará a todos los que se hicieron culpables de crímenes y traerá la salvación a los fieles. Esta es la síntesis del libro del Profeta Abdías, un libro muy corto pero lleno de enseñanzas como todos los que conforman la Sagrada Escritura.

El Señor no necesita armas para vencer...

“Y sabrán todos estos que no por la espada ni por la lanza salva Yahvé, porque él es el Señor de la guerra, y los entregará en sus manos” (1 Sam 17,47).

viernes, 7 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2238

El libro del Éxodo, en la Biblia, es una gran colcha de retazos que se ha ido cosiendo durante casi mil años. Conserva trozos muy antiguos, como el himno de María (Ex 15,21), que guarda la memoria histórica del proceso de la salida de Egipto, redactado alrededor del siglo XII a.C. Existen textos como Éx 29-30 que deben ser de la época de Esdras, en el siglo IV a.C. Los primeros capítulos del libro, forman parte también de esa colcha. Pero es difícil datarlos. La mayor parte han sido redactados en la época de la monarquía (entre los siglos X al VI a.C). Otros textos han sido elaborados en el ámbito de la crisis del exilio (entre los años 597 y 538 a.C), tanto en Judea como en Babilonia. Al leer el Éxodo hay que ver los textos como un conjunto único para buscar el mensaje que se esconde en él.

Dejar a Dios ser Dios...

“No apaguen al Espíritu” (1 Tes 5,19).

jueves, 6 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2237

Buscar la presencia de Dios en nuestra realidad concreta es una labor de reflexión personal, pero también una tarea comunitaria. Por eso cuando se comparte la Palabra en grupos de reflexión, tanto en equipos de consagrados como en comunidades cristianas de laicos o en las que participan distintos miembros del pueblo de Dios, la riqueza es inmensa. Se comparte la meditación y se reflexiona en torno a la Palabra viva de Dios que ilumina nuestro compromiso bautismal.

Valorar a los ministros del Señor...

“Por santo le tendrás, pues el ofrece el pan de tu Dios, y será santo para ti, porque santo soy yo, Yahvé, que los santifico” (Lev 21,8).

miércoles, 5 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2236

Lo que garantiza la autenticidad de un texto bíblico es su tradición textual. El manuscrito hebreo más antiguo y completo del Antiguo Testamento que se conserva, es el manuscrito llamado «Leningrado», que se conserva en la biblioteca pública de esa ciudad y data del año 1008 d. de C. 

Muchos siguen falsos dioses...

“Apartándose de Yahvé, sirvieron a Baal y Astarté” (Jue 2,13).

martes, 4 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2235

En la Biblia se designa a Dios de diversas maneras, pero nunca se nos dice cómo debe ser la «correcta pronunciación». En el libro del Éxodo (capítulo 3), Dios revela su identidad a Moisés desde una zarza ardiente, el texto nos hace comprender solamente que las cuatro letras «YHWH» —el santo Tetragrama— que componen el nombre de Dios, guardan relación con la idea de ser y devenir, pero se ignora su pronunciación. Es que, en el pensamiento Bíblico, Dios debe quedar aparte, por eso los judíos adoptaron la costumbre de leer «Mi Señor (Adonai) siempre que se encontraban el Tetragrama YHWH.

Dios escucha las súplicas que brotan del alma

“Ella, amargada el alma, oraba a Yahvé, llorando muchas lágrimas” (1 Sam 1,10).

lunes, 3 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2234

La Biblia no sería un libro de vida ni alcanzaría nunca su condición de Palabra de Dios, si solamente se refiriera a unos lectores enamorados de la arqueología, de la historia o de la geografía, pero que no se sienten «afectados» por lo que leen, porque la verdadera lectura de la Biblia no es nunca nuestra. Hemos de dejarnos interpelar por cada texto leído, porque «la palabra de Dios es viva y eficaz» (Heb 4,12).

Dios nos reviste con su gracia...

“El espíritu de Yahvé revistió a Gedeón, que tocó la trompeta, y los abiezeritas le siguieron” (Jue 6,34).

domingo, 2 de abril de 2017

«EL Sobrino del Mago»... El primer libro de Las Crónicas de Narnia, de C. S. Lewis. Literatura juvenil que deja huella

No se por qué, pero nunca he visto una de las películas de «Las crónicas de Narnia» ni había leído ni un solo libro de este clásico de la literatura juvenil, que ha creado escuela en el género fantástico. Sabía que se trata de una serie de siete libros escritos por C.S. Lewis que relatan unas aventuras maravillosas en un lugar llamado "Narnia". Por fin lo he leído y prácticamente devorado, esperando continuar con los demás. En este volumen que inicia la serie, dos amigos, víctimas del poder de unos anillos mágicos, son arrojados a otro mundo en el que una malvada hechicera intenta convertirlos en sus esclavos. Pero entonces aparece Aslan y crea "Narnia", un mundo poblado por seres mitológicos, animales parlantes y brujas malvadas. Su lectura está recomendada hasta para niños a partir de los 10 años de edad.

Esta obra fue escrita en 1951 y publicada en 1955. Inicialmente es la sexta en el orden de publicación, pero es la primera en el orden cronológico. Por consiguiente es un ejemplo de una precuela, e incluye algunas referencias a los libros publicados previamente. En las recientes publicaciones, los libros se han reordenado cronológicamente, teniendo como primero a este de «El sobrino del mago».

La historia básica de El sobrino del mago fue incluida en la película The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe. Los espectadores que observen con cuidado podrán ver la historia representada en los tallados de la cara del armario.

Clive Staples Lewis (Belfast, Irlanda del Norte, 29 de noviembre de 1898—Oxford, Inglaterra, 22 de noviembre de 1963) es popularmente conocido como C. S. Lewis. Fue un medievalista, apologista cristiano, crítico literario, novelista, académico, locutor de radio y ensayista británico, reconocido por sus novelas de ficción, especialmente por las Cartas del diablo a su sobrino y Las crónicas de Narnia. Fue un amigo cercano de otro gran escritor que compartió su mismo estilo, J. R. R. Tolkien, el autor de El Señor de los Anillos.

Creo que hice una buena elección al empezar por el orden cronológico de los libros pues «El sobrino del mago» me ha gustado y me ha hecho descansar leyendo. Saber cómo es el principio de Narnia, me hará entender mejor las películas cuando las vea. La historia, por entretenida y al mismo tiempo intrigante, se lee de corrido. En mi opinión, es un libro que vale la pena leer y que, como decimos los regios: «me dejó picado». Se los recomiendo sobre todo a nuestros jóvenes lectores, les va a encantar.


C. S. Lewis,
"Las Crónicas de Narnia: El sobrino del Mago",
Ed. Planeta,
España 2006,
252 páginas.

Harry Gregson y su música en «Las Crónicas de Narnia»


La obra del afamado compositor inglés Harry Gregson-Williams (13 de diciembre de 1961) está repleta de obres y piezas muy cuidadas, en su mayoría creadas para el cine y, por lo mismo, es poco conocido y escuchado fuera de ese ámbito, sin embargo escuchar música como la de «Las Crónicas de Narnia», es un deleite aunque no se esté viendo o no se haya visto antes ninguna de las 2 películas de esta trilogía que Gregson-Williams musicalizó, como es mi caso, que solamente he leído el primero de los libros de estas crónicas, que comentaré en la entrada siguiente.

Harry Gregson-Williams es uno de los compositores más codiciados de Hollywood. Ha trabajado en una gran variedad de proyectos de alto perfil, tanto en animación, como en películas con actores reales, o en videojuegos, entre los cuales destaca la banda sonora de 2 películas de la trilogía de «Las Crónicas de Narnia». Nacido en Inglaterra en el seno de una familia de músicos, Harry se ganó una beca para estudiar en la escuela de música de St. Johns College en Cambridge apenas a la edad de 7 años. A los 13 ya había sido solista en una docena de discos y entonces ganó un puesto en la importante Guildhall School of Music and Drama en Londres. Comenzó su carrera como compositor de música para cine perimero como conductor y arreglista para el compositor Stanley Myers, y continuó su carrera componiendo sus primeras obras para el director Británico NicolasRoeg. La iniciación de Gregson-Williams a la música de Hollywood se vio entonces facilitada por su colaboración y amistad con el compositor y ganador de un Oscar de la Academia, el Sr. Hans Zimmer.

Hablando de esta obra sensacional Harry comenta que está muy satisfecho con la labor, que realizó desvelando que pasó en aquel entonces horas, días y meses preparando, la música, que maquetó en diversos secuenciadores y muestradores. Pasó mucho tiempo viendo la película una y otra vez y sentado al piano componiendo una cosa u otra. Para él, la composición de «Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario», la composición de las piezas, para las dos películas fue un tanto "movidita", cosa que resulta muy adecuada para los abundantes pasajes de acción que se suceden a lo largo de las películas, sobre todo en el tramo final de la segunda. Gregson-Williams afirma que, hasta el día de hoy, eso no deja de sorprenderle.

Gregson-Williams presenta una obra que mezcla la orquesta con elementos electrónicos, sobre todo rítmicos, algún instrumento exótico o poco habitual —el violín electrónico y el duduk tienen su protagonismo en varias escenas», coros y voz solista, para la que ha contado con la aterciopelada vocalización de la californiana Lisbeth Scott. Lo cierto es que se trata de una banda sonora muy cuidada, con temas que van de lo épico a lo sentimental, a veces contenida y a veces desbordante. Cuando uno la escucha tiene la sensación de que algunas partes vienen del pasado. Ese estilo  "movidito", diríamos "mediaventurero" al que hace referencia al compositor, hace su aparición en diversas fases de la banda sonora. Así, hay partes espectacularmente orquestadas y otras de una sencillez y nitidez impresionantes. Gregson-Williams creó una obra donde varios motivos temáticos se asocian a personajes, lugares y acciones. ¡Música que vale la pena escuchar!

En la actualidad se ha realizado una trilogía de una Heptalogía planeada: The Lion, the Witch and the Wardrobe (2005), El príncipe Caspian (2008) y La Travesía del Viajero del Alba (2010).




Cápsula Bíblica 2233

Tres son las lenguas originales de los escritos bíblicos: el hebreo, el arameo y el griego. El hebreo es una rama occidental de las lenguas semitas. Fue la lengua de los israelitas desde la época patriarcal hasta la cautividad de Babilonia (537 a.C.). La mayoría de los libros del Antiguo Testamento están escritos en Hebreo. El arameo es también de la rama semita, pero de la región noroccidental. Fue la lengua internacional en la época del imperio babilónico. Después de la cautividad, fue también la lengua vulgar de Palestina; Jesús y los apóstoles hablaron en esta lengua. En arameo están escritos algunos fragmentos de Esdrás y Daniel.