domingo, 16 de abril de 2017

«El tiempo para Dios»... Un sencillo libro para acrecentar nuestra vida de oración

Es Domingo de Pascua, con un gozo inmenso hemos celebrado la noche de anoche la gran «Vigilia Pascual», una bellísima y prolongada Misa cargada de elementos que nos hacen vibrar con la historia de nuestra salvación y con la presencia del Resucitado en medio de nosotros. 

Quiero compartir con ustedes, mis 14 seguidores, este pequeño libro escrito por Jacques Philippe titulado: «El tiempo para Dios», una guía para la vida de oración y el diálogo constante con el Señor.

El autor ofrece en este breve y jugoso libro, sugerencias y consejos sencillos que orientan a toda persona deseosa de hacer oración. Son páginas que ayudan a perseverar y aportan respuesta a las dudas que puedan surgir en el itinerario orante. Para ello se apoya en las experiencias de grandes contemplativos de la Iglesia, como Juan de la Cruz, Teresa de Jesús o Teresa de Lisieux.

Jacques Philippe nos dice que las técnicas de meditación que hoy abundan por todos lados, se reducen a un conjunto de métodos que centralizan su esfuerzo en el hombre, en lo que él pude lograr; en cambio —afirma el autor— la contemplación cristiana es Dios mismo que se da al hombre gratuitamente.

El libro ayuda a aclarar que cuando nuestra oración depende de un método, hacemos que su importancia se fije en nosotros, pero la oración no es algo que se trate de un poco de práctica o de aprender ciertos trucos, sino un «encuentro».

Si la oración dependiera de técnicas, la consecuencia sería que habría personas capaces de orar y otras a quienes no se les daría. Philippe nos dice que cada uno con su propia personalidad y limitaciones es capaz de lograr, si corresponde fielmente a la gracia divina, una vida de oración muy profunda.

¡Felices Pascuas a todos!



Jacques Philippe,
"El tiempo para Dios",
Ed. San Pablo,
Argentina 2006,
128 páginas.

«Yo sé que vive mi Señor»... Una bella composición para celebrar la resurrección del Señor

Pocos o más bien poquísimos datos tengo del compositor Samuel Medley de quien este Domingo de Resurrección quiero presentar su obra «I know that my Redeemer lives». Solamente se que Medley fue un predicador bautista inglés y compositor que nació en Cheshunt, a 10 kilómetros al sur de Hertford, el 23 de junio de 1738 y murió en Liverpool el 17 de julio de 1799. 

Tras servir algún tiempo en la Marina (1755-59), Samuel fue a la escuela en Londres (1762-66), entrando al ministerio en Watford, Hertfordshire (1767) y fue ordenado pastor de la Iglesia Bautista en 1768; desde 1772 hasta su muerte fue pastor de la capilla Byrom Street en Liverpool. Allí compuso varios himnos que han pasado a ser obras clásicas especialmente de la Iglesia Bautista. Les invito a escuchar estas diversas versiones de esta bellísima obra.

La letra de este Himno en inglés es:

1. I know that my Redeemer lives.
What comfort this sweet sentence gives!
He lives, he lives, who once was dead.
He lives, my ever-living Head.
He lives to bless me with his love.
He lives to plead for me above.
He lives my hungry soul to feed.
He lives to bless in time of need.

2. He lives to grant me rich supply.
He lives to guide me with his eye.
He lives to comfort me when faint.
He lives to hear my soul's complaint.
He lives to silence all my fears.
He lives to wipe away my tears.
He lives to calm my troubled heart.
He lives all blessings to impart.

3. He lives, my kind, wise heav'nly Friend.
He lives and loves me to the end.
He lives, and while he lives, I'll sing.
He lives, my Prophet, Priest, and King.
He lives and grants me daily breath.
He lives, and I shall conquer death.
He lives my mansion to prepare.
He lives to bring me safely there.

4. He lives! All glory to his name!
He lives, my Savior, still the same.
Oh, sweet the joy this sentence gives:
"I know that my Redeemer lives!"
He lives! All glory to his name!
He lives, my Savior, still the same.
Oh, sweet the joy this sentence gives:
"I know that my Redeemer lives!"

La letra en español:

1. Yo sé que vive mi Señor;
consuelo es poder saber
que vive aunque muerto fue
y siempre Su amor tendré.
El vive para bendecir,
y ante Dios por mí pedir.
El vive para sustentar
y a mi alma alentar.

2. El vive para sostener
y con Su mano proteger.
El vive para escuchar
y oídos a mis quejas dar.
El vive para alentar
y mis angustias sosegar.
El vive para ayudar
y a mi alma consolar.

3. El vive, mi amigo fiel;
me ama para siempre El.
El vive y siempre cantaré:
El vive, mi Señor y Rey.
Por El la vida yo tendré;
la muerte yo conquistaré.
Mi gran mansión preparará,
y viviré con El allá.

4. El vive, y yo lo honraré.
A Cristo siempre alabaré.
Gozoso, canto con fervor:
Yo sé que vive mi Señor.
El vive, y yo lo honraré.
A Cristo siempre alabaré.
Gozoso, canto con fervor:
Yo sé que vive mi Señor.




Cápsula Bíblica 2246

La resurrección corporal de Jesucristo fue necesaria para cumplir la profecía, para completar la obra de la cruz (Romanos 4,25), y para elevar a Cristo a su presente obra en el cielo. El cuerpo resucitado de Jesucristo era real. No era un espíritu (Lucas 24,39). Fue el mismo cuerpo que había sido crucificado, porque tenía las marcas de los clavos y la herida en su costado (Juan 20,27). Él se ha quedado ahora vivo para nosotros en la Eucaristía.

Cristo resucitó...

"Vayan luego y digan a sus discípulos que ha resucitado de entre los muertos y que los precede a Galilea; allí le verán" (Mt 28,7).

sábado, 15 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2245

En la Biblia, la fe es confianza personal y comunitaria en Dios. Significa que creemos lo que Él dice, y confiamos como personas y como como comunidad de creyentes que Él nos puede salvar y guardar de todo pecado. La fe abarca tres cosas: conocimiento, creencia y confianza. La fe es confianza en el Señor a quien no vemos, pero en quien creemos y esperamos con amor. 

Humillarse...

"Humíllense, pues, bajo la poderosa mano de Dios, para que a su tiempo los ensalce" (1 Pe 5,6).

viernes, 14 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2244

Leyendo la Biblia, vemos que cada creyente puede producir dos clases de frutos en su vida, pero sólo una clase será evidente en su tiempo. Recuerda, como que como cristiano, tú puedes producir uno de estos frutos, dependiendo de tus deseos. Puede ser el fruto de la carne o el fruto del Espíritu. El fruto dependerá de quien tenga el control de tu vida. «Anden en el Espíritu y no satisfagan los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne» (Gálatas 5,16-17). 

Pedir por la paz...

"¡Rueguen por la paz de Jerusalén! ¡Vivan en paz los que te aman! (Sal 122,6).

jueves, 13 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2244

Cristo es presentado en la Biblia como un Profeta, un Sacerdote y un Rey. Como Profeta, Él transmite a los hombres lo que Dios debe decirles y Él revela a Dios a los hombres (Juan 1,18). Como Sacerdote, Él representa a los creyentes delante de Dios (Hebreos 4,14-16). Como Rey, Él reina hoy en los corazones de aquellos que se someten a Él. En el tiempo venidero, El reinará sobre la tierra por mil años (Apocalipsis 20,2-3). El Salmo 72 describe su reino sobre la tierra. Desde entonces, y por la eternidad el Señor continuará siendo nuestro Rey de Reyes y Señor de Señores.

En Cristo estamos llamados a la gloria...

"Y a los que predestinó, a ésos también llamó; y a los que llamó, a ésos los justificó; y a los que justificó, a ésos también los glorificó" (Rm 8,30).

miércoles, 12 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2243

En el Antiguo Testamento Dios dijo a Moisés: «YO SOY EL QUE SOY.» Este nombre fue usado frecuentemente por Jesús para demostrar su divinidad. Cuando Él frecuentemente usaba el nombre YO SOY, estaba diciendo, «Yo soy Dios.» YO SOY el pan que descendió del cielo (Juan 6,41). YO SOY la luz del mundo (Juan 8,12). YO SOY la puerta (Juan 10,7). YO SOY el buen pastor (Juan 10,11). YO SOY la resurrección y la vida.” (Juan 11,25). YO SOY el camino, la verdad y la vida (Juan 14,6). YO SOY la vid verdadera (Juan 15,1).

Confiar siempre en Dios...

"En ti, ¡oh Yahvé!, confío; no sea yo nunca confundido, líbrame en tu justicia" (Sal 31,2).

martes, 11 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2242

En la Biblia el Nuevo Testamento comienza con los 4 Evangelios, los cuales presentan la vida de nuestro Señor Jesucristo. El libro de los Hechos de los Apóstoles nos narra la historia del cristianismo en su infancia, revela el comienzo de la Iglesia y nos da testimonios personales de encuentros con el Evangelio de Jesucristo, incluyendo la conversión del gran apóstol san Pablo. De Romanos a Judas, encontramos cartas a iglesias e individuos, desarrollando las grandes verdades de la fe cristiana, e instrucción práctica concerniente a la vida cristiana. El Apocalipsis, el último libro de la Biblia, nos da una visión del futuro sobre eventos que tendrán lugar en los cielos, en la tierra y en el infierno.

Imposible esconderse de Dios...

"¿Dónde podría alejarme de tu espíritu? ¿A dónde huir de tu faz?" (Salmo 139,7).

lunes, 10 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2241

Al leer la Biblia y conocerla más y más, nos damos cuenta de que nos va presentando un registro del mundo desde el principio del tiempo (creación) hasta el fin futuro. Por ejemplo, en el Antiguo Testamento, el Génesis nos habla de la creación del mundo, la entrada del pecado, el diluvio y el comienzo de la nación de Israel. Desde el Éxodo hasta Ester tenemos la historia de Israel hasta cerca de 400 años antes del nacimiento de Cristo. Los libros que van desde Job hasta el Cantar de los Cantares contienen maravillosa poesía y sabiduría. El resto del Antiguo Testamento, desde Isaías a Malaquías, es profético; eso es, estos libros contienen mensajes de Dios a Israel concernientes a su presente condición y su futuro destino.

Perseverar en medio de la persecución...

"Perseguidos, pero no abandonados; abatidos pero no aniquilados" (2 Cor 4,9).

domingo, 9 de abril de 2017

«Curso de Teología Dogmática»... Un libro de estudio que no puede faltar

Esta semana, al adentrarnos en la Semana Santa quiero hablar un poco de un libro que, para muchas de las clases que me ha tocado dar a laicos, seminaristas y estudiantes del Instituto Diaconal se ha convertido en un fiel compañero por años. La formación siempre ha sido una tarea importante en la Iglesia y es algo en lo que todos debemos invertir, como se acostumbra decir, tiempo, dinero y esfuerzo.

Este «Curso de Teología Dogmática»sale al encuentro de muchas de las interrogantes transcendentales que se plantea todo hombre deseoso de llegar al conocimiento de la verdad. Los autores  hablan con bastante claridad de esta parte de la Teología que trata del conjunto de verdades reveladas por Dios y propuestas como tales por el Magisterio de la Iglesia. 

¿Es demostrable la existencia de Dios? La religión, ¿es un artilugio, una necesidad o un modo de huir de la realidad? ¿Quién es Cristo? ¿Qué son los milagros? ¿Qué son los ángeles y los demonios? ¿Realmente existen?, ¿cómo actúan? ¿Qué es la Iglesia? Y dentro de la Iglesia ¿qué son los obispos, los cardenales o los monseñores? Es un hecho que todos moriremos, pero… ¿qué hay más allá? En este libro se habla con claridad de la muerte, del infierno, del purgatorio, del cielo y de la resurrección de la carne. Iglesia y Estado: ¿debe o no haber relaciones?…

Los autores, miembros del Opus Dei son los sacerdotes Pablo Arce (a quien aún recuerdo como concelebrante en mi Ordenación Sacerdotal y a quien de cariño llamábamos en aquel entonces «el padre Pablito») y el padre Ricardo Sada a quien también tuve el gusto de conocer, tratan con bastante claridad los temas propios de esta ciencia como muerte, el infierno, el purgatorio, el cielo y de la resurrección de la carne, poniéndolos al alcance de todos.

En palabras de quien hace el prólogo, en aquel entonces Rector del Seminario Arquidiocesano de Monterrey y actualmente Obispo de La Paz (También amigo de muchos años y presente en aquel 4 de agosto de 1989 en mi Ordenación), en este libro se pone al alcance del saber teológico, a través de una serie de textos que resultan asequibles a la lectura, sin perder rigor científico y cuya lectura y estudio recomendamos ampliamente.




Pablo Arce y Ricardo Sada,
"Curso de Teología Dogmática",
Ed. Minos.
México,
285 páginas.

El «Stabat Mater» de Pergolesi... Música Sacra extraordinaria

El «Stabat Mater» es un arreglo musical para la secuencia Stabat Mater, compuesto por Giovanni Battista Pergolesi en 1736. Compuesto en las últimas semanas de vida de Pergolesi, está diseñado para soprano y alto solistas, violín I y II, viola y bajo continuo (violonchelo y órgano).

Giovanni Battista Draghi, conocido como Pergolesi. (Estados Pontificios 1710 - Nápoles 1736) fue un compositor, violinista y organista italiano del período Barroco. Su obra influyó profundamente en la escuela napolitana, y sirvió como prototipo por antonomasia de la ópera italiana. Pergolesi confrontó el gusto estético derivado de la tradición de la ópera seria francesa y el de los partidarios de la nueva ópera bufa italiana. Pergolesi tiene el record de alcanzar la genialidad universal en el menor tiempo de vida, 26 años. A pesar de su corta existencia, ha dejado a la posteridad numerosas obras; desde óperas bufas y serias a cantatas, amen de otros tipos de piezas. Compuso otras obras, una sonata y un concierto para violín y música sacra, incluyendo una Misa en Fa, pero su obra de este estilo más conocida es, sin duda, su «Stabat Mater», para soprano, contralto y orquesta.

Aunque de muchas piezas atribuidas originalmente a Pergolesi se ha demostrado que lo estaban incorrectamente, en el caso del «Stabat Mater» parece claramente ser de su autoría, dado que se ha conservado un manuscrito de su propia mano. La obra fue compuesta para una confraternidad napolitana, la Confraternità dei Cavalieri di San Luigi di Palazzo, que también le había encargado un «Stabat Mater» a Alessandro Scarlatti. Pergolesi la compuso durante la fase final de su tuberculosis en un monasterio franciscano de Pozzuoli, al tiempo que preparaba otro arreglo para Salve Regina.

«Stabat Mater» es uno de esos textos recurrentes a lo largo de la historia, siendo musicado por compositores de distintas épocas, y que alcanza su punto culminante con esta versión que aporta Pergolesi. La obra que da pie a esta composición es un poema de veinte estrofas y sesenta versos, compuesto por el franciscano Jacopone de Benedetti en el siglo XIII, que narra la muerte de Cristo desde los ojos de su madre. Jacopone adoptó los hábitos tras la muerte de su esposa y parece ser que fue un espíritu rebelde de su época, llegándose a enfrentar al mismísimo papa Bonifacio VIII y pagando por ello con la cárcel. Muy en la línea operativa de la Orden de San Francisco, escribió Stabat Mater como un vehículo didáctico para acercar la Historia Sagrada al pueblo inculto, utilizando en sus versos un lenguaje sencillo y comprensible por todos.

La historia dice que Pergolesi aceptó el encargo de componer esta obra a pesar de hallarse ya muy enfermo, al parecer de tuberculosis, y la leyenda dice que compuso en un frenesí de devoción en su lecho de muerte. Sea cierta o no la leyenda, el compositor murió poco después cuando tenía tan sólo veintiseis años y en su «Stabat Mater» se puede apreciar una elevadísima inspiración musical, casi mística. Su obra póstuma se convirtió rápidamente en un éxito internacional y se la comparó por las circunstancias de su creación con el Réquiem de Mozart, convirtiéndose en la más editada e impresa del siglo XVIII, también arreglada o adaptada por un gran número de otros compositores, incluyendo a Johann Sebastian Bach, que la usó como base de su Salmo "Tilge, Höchster, meine Sünden", BWV 1083.

La letra de esta obra, en su versión latina medieval es esta:

Stabat Mater dolorosa Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius. Cuius animam gementem
Contristantam et dolentem Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta Fuit illa benedicta
Mater unigeniti Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat Nati poenas incliti.

Quis est homo qui non fleret, Matrem Christi si videret
In tanto supplicio? Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari Dolentem cum filio?

Pro peccatis suae gentis Jesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum. Vidit suum dulcem natum
Morientem desolatum Dum emisit spiritum.

Eja mater fons amoris, Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam. Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum, Ut sibi complaceam.

Sancta mater, istud agas, Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide. Tui nati vulnerati
Tam dignati pro me pati, Poenas mecum divide!

Fac me vere tecum flere, Crucifixo condolere,
Donec ego vixero. Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare In planctu desidero.

Virgo virginum praeclara, Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere. Fac ut portem Christi mortem
Passionis eius sortem Et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari, Cruce hac inebriari
Ob amorem filii, Inflammatus et accensus,
Per te virgo sim defensus In die judicii.

Fac me cruce custodiri, Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia. Quando corpus morietur
Fac ut animae donetur Paradisi gloria.
Amen.



Cápsula Bíblica 2240

El libro del Deuteronomio identifica al pueblo de Israel con un grupo de «árameos errantes» (Dt 26,1). Eran familias de pastores que vagaban por las regiones llanas entre los desiertos y las tierras agrícolas, llamadas estepas. En ese ambiente encontramos las historias de Abrahán, Agar y Sara; También la de Isaac y Rebeca; la de Jacob, Lía y Raquel. Vivían deambulando de un pastizal a otro, cambiando según la estación del año. Criaban ovejas y cabras y se movían a partir de la necesidad de agua y de pasto para los rebaños (Gn 13,5-11; 26,12-33). A ese fenómeno de migraciones por dependencia de clima, de lluvias o de sequía la llamamos trashumancia. En las épocas más calurosas del verano, los pastores se aproximaban más a los centros habitados. 

Uno más de los prodigios del Señor...

“Tomó el manto de Elías, que éste había dejado caer y, golpeando con él las aguas, dijo: «¿Dónde está ahora Yahvé, el Dios de Elías?» Y en cuanto golpeó las aguas, se partieron éstas de un lado y del otro, pasando así Eliseo” (2 Re 2,14).

sábado, 8 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2239

El año 587 a. de C., los edomitas, establecidos en las montañas del sur del Mar Muerto, se habían aprovechado cobardemente de la caída de Jerusalén para entregarse al pillaje. El profeta Abdías se lanza entonces contra ellos. En su orgullo, Edom se creía protegido de los invasores. Pero no será así. Su nación será castigada. Pronto llegará el día del Señor. Dios castigará a todos los que se hicieron culpables de crímenes y traerá la salvación a los fieles. Esta es la síntesis del libro del Profeta Abdías, un libro muy corto pero lleno de enseñanzas como todos los que conforman la Sagrada Escritura.

El Señor no necesita armas para vencer...

“Y sabrán todos estos que no por la espada ni por la lanza salva Yahvé, porque él es el Señor de la guerra, y los entregará en sus manos” (1 Sam 17,47).

viernes, 7 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2238

El libro del Éxodo, en la Biblia, es una gran colcha de retazos que se ha ido cosiendo durante casi mil años. Conserva trozos muy antiguos, como el himno de María (Ex 15,21), que guarda la memoria histórica del proceso de la salida de Egipto, redactado alrededor del siglo XII a.C. Existen textos como Éx 29-30 que deben ser de la época de Esdras, en el siglo IV a.C. Los primeros capítulos del libro, forman parte también de esa colcha. Pero es difícil datarlos. La mayor parte han sido redactados en la época de la monarquía (entre los siglos X al VI a.C). Otros textos han sido elaborados en el ámbito de la crisis del exilio (entre los años 597 y 538 a.C), tanto en Judea como en Babilonia. Al leer el Éxodo hay que ver los textos como un conjunto único para buscar el mensaje que se esconde en él.

Dejar a Dios ser Dios...

“No apaguen al Espíritu” (1 Tes 5,19).

jueves, 6 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2237

Buscar la presencia de Dios en nuestra realidad concreta es una labor de reflexión personal, pero también una tarea comunitaria. Por eso cuando se comparte la Palabra en grupos de reflexión, tanto en equipos de consagrados como en comunidades cristianas de laicos o en las que participan distintos miembros del pueblo de Dios, la riqueza es inmensa. Se comparte la meditación y se reflexiona en torno a la Palabra viva de Dios que ilumina nuestro compromiso bautismal.

Valorar a los ministros del Señor...

“Por santo le tendrás, pues el ofrece el pan de tu Dios, y será santo para ti, porque santo soy yo, Yahvé, que los santifico” (Lev 21,8).

miércoles, 5 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2236

Lo que garantiza la autenticidad de un texto bíblico es su tradición textual. El manuscrito hebreo más antiguo y completo del Antiguo Testamento que se conserva, es el manuscrito llamado «Leningrado», que se conserva en la biblioteca pública de esa ciudad y data del año 1008 d. de C. 

Muchos siguen falsos dioses...

“Apartándose de Yahvé, sirvieron a Baal y Astarté” (Jue 2,13).

martes, 4 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2235

En la Biblia se designa a Dios de diversas maneras, pero nunca se nos dice cómo debe ser la «correcta pronunciación». En el libro del Éxodo (capítulo 3), Dios revela su identidad a Moisés desde una zarza ardiente, el texto nos hace comprender solamente que las cuatro letras «YHWH» —el santo Tetragrama— que componen el nombre de Dios, guardan relación con la idea de ser y devenir, pero se ignora su pronunciación. Es que, en el pensamiento Bíblico, Dios debe quedar aparte, por eso los judíos adoptaron la costumbre de leer «Mi Señor (Adonai) siempre que se encontraban el Tetragrama YHWH.

Dios escucha las súplicas que brotan del alma

“Ella, amargada el alma, oraba a Yahvé, llorando muchas lágrimas” (1 Sam 1,10).

lunes, 3 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2234

La Biblia no sería un libro de vida ni alcanzaría nunca su condición de Palabra de Dios, si solamente se refiriera a unos lectores enamorados de la arqueología, de la historia o de la geografía, pero que no se sienten «afectados» por lo que leen, porque la verdadera lectura de la Biblia no es nunca nuestra. Hemos de dejarnos interpelar por cada texto leído, porque «la palabra de Dios es viva y eficaz» (Heb 4,12).

Dios nos reviste con su gracia...

“El espíritu de Yahvé revistió a Gedeón, que tocó la trompeta, y los abiezeritas le siguieron” (Jue 6,34).

domingo, 2 de abril de 2017

«EL Sobrino del Mago»... El primer libro de Las Crónicas de Narnia, de C. S. Lewis. Literatura juvenil que deja huella

No se por qué, pero nunca he visto una de las películas de «Las crónicas de Narnia» ni había leído ni un solo libro de este clásico de la literatura juvenil, que ha creado escuela en el género fantástico. Sabía que se trata de una serie de siete libros escritos por C.S. Lewis que relatan unas aventuras maravillosas en un lugar llamado "Narnia". Por fin lo he leído y prácticamente devorado, esperando continuar con los demás. En este volumen que inicia la serie, dos amigos, víctimas del poder de unos anillos mágicos, son arrojados a otro mundo en el que una malvada hechicera intenta convertirlos en sus esclavos. Pero entonces aparece Aslan y crea "Narnia", un mundo poblado por seres mitológicos, animales parlantes y brujas malvadas. Su lectura está recomendada hasta para niños a partir de los 10 años de edad.

Esta obra fue escrita en 1951 y publicada en 1955. Inicialmente es la sexta en el orden de publicación, pero es la primera en el orden cronológico. Por consiguiente es un ejemplo de una precuela, e incluye algunas referencias a los libros publicados previamente. En las recientes publicaciones, los libros se han reordenado cronológicamente, teniendo como primero a este de «El sobrino del mago».

La historia básica de El sobrino del mago fue incluida en la película The Chronicles of Narnia: The Lion, the Witch and the Wardrobe. Los espectadores que observen con cuidado podrán ver la historia representada en los tallados de la cara del armario.

Clive Staples Lewis (Belfast, Irlanda del Norte, 29 de noviembre de 1898—Oxford, Inglaterra, 22 de noviembre de 1963) es popularmente conocido como C. S. Lewis. Fue un medievalista, apologista cristiano, crítico literario, novelista, académico, locutor de radio y ensayista británico, reconocido por sus novelas de ficción, especialmente por las Cartas del diablo a su sobrino y Las crónicas de Narnia. Fue un amigo cercano de otro gran escritor que compartió su mismo estilo, J. R. R. Tolkien, el autor de El Señor de los Anillos.

Creo que hice una buena elección al empezar por el orden cronológico de los libros pues «El sobrino del mago» me ha gustado y me ha hecho descansar leyendo. Saber cómo es el principio de Narnia, me hará entender mejor las películas cuando las vea. La historia, por entretenida y al mismo tiempo intrigante, se lee de corrido. En mi opinión, es un libro que vale la pena leer y que, como decimos los regios: «me dejó picado». Se los recomiendo sobre todo a nuestros jóvenes lectores, les va a encantar.


C. S. Lewis,
"Las Crónicas de Narnia: El sobrino del Mago",
Ed. Planeta,
España 2006,
252 páginas.

Harry Gregson y su música en «Las Crónicas de Narnia»


La obra del afamado compositor inglés Harry Gregson-Williams (13 de diciembre de 1961) está repleta de obres y piezas muy cuidadas, en su mayoría creadas para el cine y, por lo mismo, es poco conocido y escuchado fuera de ese ámbito, sin embargo escuchar música como la de «Las Crónicas de Narnia», es un deleite aunque no se esté viendo o no se haya visto antes ninguna de las 2 películas de esta trilogía que Gregson-Williams musicalizó, como es mi caso, que solamente he leído el primero de los libros de estas crónicas, que comentaré en la entrada siguiente.

Harry Gregson-Williams es uno de los compositores más codiciados de Hollywood. Ha trabajado en una gran variedad de proyectos de alto perfil, tanto en animación, como en películas con actores reales, o en videojuegos, entre los cuales destaca la banda sonora de 2 películas de la trilogía de «Las Crónicas de Narnia». Nacido en Inglaterra en el seno de una familia de músicos, Harry se ganó una beca para estudiar en la escuela de música de St. Johns College en Cambridge apenas a la edad de 7 años. A los 13 ya había sido solista en una docena de discos y entonces ganó un puesto en la importante Guildhall School of Music and Drama en Londres. Comenzó su carrera como compositor de música para cine perimero como conductor y arreglista para el compositor Stanley Myers, y continuó su carrera componiendo sus primeras obras para el director Británico NicolasRoeg. La iniciación de Gregson-Williams a la música de Hollywood se vio entonces facilitada por su colaboración y amistad con el compositor y ganador de un Oscar de la Academia, el Sr. Hans Zimmer.

Hablando de esta obra sensacional Harry comenta que está muy satisfecho con la labor, que realizó desvelando que pasó en aquel entonces horas, días y meses preparando, la música, que maquetó en diversos secuenciadores y muestradores. Pasó mucho tiempo viendo la película una y otra vez y sentado al piano componiendo una cosa u otra. Para él, la composición de «Las crónicas de Narnia: El león, la bruja y el armario», la composición de las piezas, para las dos películas fue un tanto "movidita", cosa que resulta muy adecuada para los abundantes pasajes de acción que se suceden a lo largo de las películas, sobre todo en el tramo final de la segunda. Gregson-Williams afirma que, hasta el día de hoy, eso no deja de sorprenderle.

Gregson-Williams presenta una obra que mezcla la orquesta con elementos electrónicos, sobre todo rítmicos, algún instrumento exótico o poco habitual —el violín electrónico y el duduk tienen su protagonismo en varias escenas», coros y voz solista, para la que ha contado con la aterciopelada vocalización de la californiana Lisbeth Scott. Lo cierto es que se trata de una banda sonora muy cuidada, con temas que van de lo épico a lo sentimental, a veces contenida y a veces desbordante. Cuando uno la escucha tiene la sensación de que algunas partes vienen del pasado. Ese estilo  "movidito", diríamos "mediaventurero" al que hace referencia al compositor, hace su aparición en diversas fases de la banda sonora. Así, hay partes espectacularmente orquestadas y otras de una sencillez y nitidez impresionantes. Gregson-Williams creó una obra donde varios motivos temáticos se asocian a personajes, lugares y acciones. ¡Música que vale la pena escuchar!

En la actualidad se ha realizado una trilogía de una Heptalogía planeada: The Lion, the Witch and the Wardrobe (2005), El príncipe Caspian (2008) y La Travesía del Viajero del Alba (2010).




Cápsula Bíblica 2233

Tres son las lenguas originales de los escritos bíblicos: el hebreo, el arameo y el griego. El hebreo es una rama occidental de las lenguas semitas. Fue la lengua de los israelitas desde la época patriarcal hasta la cautividad de Babilonia (537 a.C.). La mayoría de los libros del Antiguo Testamento están escritos en Hebreo. El arameo es también de la rama semita, pero de la región noroccidental. Fue la lengua internacional en la época del imperio babilónico. Después de la cautividad, fue también la lengua vulgar de Palestina; Jesús y los apóstoles hablaron en esta lengua. En arameo están escritos algunos fragmentos de Esdrás y Daniel.

Cantemos la misericordia del Señor...

“Después, habido consejo con el pueblo, puso cantores de Yahvé para alabar la hermosura de su santuario delante del ejército: «Alaben a Yahvé, porque es eterna su misericordia»” (2 Cro 20,21).

sábado, 1 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2232

El pueblo o comunidad de Israel y la comunidad cristiana primitiva tenían otros libros además de los de la Biblia. Los libros de la Sagrada Escritura fueron aceptados por toda la comunidad cristiana (católica desde sus inicios) y por sus dirigentes. Y la misma comunidad ha trasmitido a través de los siglos estos libros. A la lista de libros que forman parte de la Sagrada Escritura se le llama  «Canónicos». Los que fueron discutidos durante un tiempo y finalmente admitidos, reciben el nombre de «Deuterocanónicos».

Dios nos cuida siempre...

“David vino a ser de día en día más grande, y Yahvé Sebaot estaba con él” (1 Cro 11,9).

viernes, 31 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2231

Jesús estableció el reino de Dios en el mundo, reveló el amor insondable de Dios a través de su muerte y resurrección, y prometió su Espíritu para establecer su Iglesia para continuar su misión de salvación. Los escritos del Nuevo Testamento son el testimonio inspirado de Dios de estas realidades asombrosas

El Señor todo lo sana...

“Y yendo a la fuente de las aguas, echó en ellas la sal, diciendo: «Así dice Yahvé: Yo saneo esta agua y no saldrá de ellas en adelante ni muerte ni esterilidad» (2 Re 2,21).

jueves, 30 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2230

La Biblia se escribió hace mucho tiempo, pero eso no quiere decir que no podemos entrar en ese mundo antiguo y formar parte del mismo. Existen muchas maneras de acortar la distancia entre los dos mundos. Hoy día tenemos traducciones en español y en muchos otros idiomas, incluso maya, Tzotzil y Purépecha. Gracias a la erudición moderna, hay muchas ayudas, como mapas, diccionarios bíblicos y comentarios en Internet, en audio o impresos, que podemos usar para comprender mejor ese mundo antiguo.

La nueva alianza...

“¿No es así mi casa para con Dios? Porque Él ha hecho conmigo una eterna alianza, en todo ordenada y que será cumplida. Él hará germinar toda mi salud y todo su bien deseo” (2 Sam 23,5).

miércoles, 29 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2229

La Biblia es el lugar privilegiado donde experimentamos a Dios que se comunica con nosotros. Si nos parece que nos va bien sin leer la Biblia, démonos cuenta de que las Escrituras nos pueden ofrecer muchísimo más. Aunque Dios se comunica con nosotros de otras maneras, en la Biblia se nos asegura que experimentaremos la presencia y la verdad de Dios que nos llaman a un encuentro y a un conocimiento más profundo. San Jerónimo dijo: «Desconocer las Escrituras es desconocer a Cristo». 

Vencer las dificultades...

“David dijo a Saúl: «Que no desfallezca el corazón de mi Señor por el filisteo ese. Tu siervo irá a luchar contra él” (1 Sam 17,29).

martes, 28 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2228

Cuando se le da un lugar preferencial a la Biblia en la vida, se notan cambios interiores que marcan la manera de vivir la espiritualidad y se abre por un camino que de verdad se anhela seguir. Cuando se medita esta literatura antiquísima e inspirada de la familia de Dios, se entabla una relación personal más profunda con Jesús y se convierte uno más plenamente en hijo de Dios.

Valentía...

“Se le apareció el ángel del Señor y le dijo: «Yahvé contigo, valiente héroe»” (Jue 6,12).

lunes, 27 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2227

Dios ha revelado su presencia de maneras más específicas en la historia de la humanidad: liberando a personas de la esclavitud, formándolas en una comunidad especial, llevándolas al culto y a la práctica de la justicia y ofreciéndoles una vida que tiene significado y esperanza. Sobretodo, Dios le ha revelado la divina presencia a la humanidad por Jesucristo. Y Dios continúa revelándose en la presencia constante de Jesús, por medio del Espíritu Santo que está vivo en la Iglesia. Evidencias valiosas de todo esto las podemos encontrar en la Sagrada Escritura.

Dios nos enseña...

“Miren, yo les he enseñado leyes y mandamientos, como Yahvé, mi Dios, me los ha enseñado a mí, para que los pongan por obra en la tierra en que van a entrar a poseerla” (Dt 4,5).

domingo, 26 de marzo de 2017

«VIVE TU VIDA»... Páginas sobre la autoestima en las etapas de la vida

Nuevamente hablo de un libro de Enrique Rojas, el Director del Instituto Español de Investigaciones Psiquiátricas de Madrid de quien ya he recomendado otros dos de sus libros: "El Hombre Light" y "La Conquista de la Voluntad".

Ahora recomiendo este libro en el que Rojas ha sabido hilvanar unas páginas llenas de sugerencias y observaciones psicológicas. Nos habla de que en la infancia está todo por descubrir y que el niño es una esponja que lo capta todo. De la juventud como una época de grandes rebeldías y de inconformismo. Cuando eres joven estás lleno de posibilidades, pero cuando eres mayor estás lleno de realidades. Presenta la madurez como esa etapa de la vida llena de realidades en la que hay que saber darle a las cosas que nos pasan la importancia que realmente tienen. La tercera edad la presenta como la época de serenidad y benevolencia.

Este libro es, a la vez, un elemento valioso para ayudar a hacer un balance personal trabajando en el haber y debe de lo que uno ha ido viviendo. Su lectura es amena y además práctica como taller, puesto que incorpora numerosos test a partir de los casos resueltos por este prestigiado psiquiatra español, de manera que el lector puede explorar su evolución psicológica. «VIVE TU VIDA» funciona perfectamente como una hoja de ruta que permite al lector descubrir que todo tiene solución.

Es, pues, una obra que, a cualquiera que la empiece a leer, invita a detenerse para reflexionar sobre la vida, la propia y la de todos, sea cual sea la edad del lector, porque el autor no deja área psicológica sin analizar y nos ofrece un completo cuadro en el que encontraremos, entre otras muchas cosas, un plan de choque contra la ansiedad; diez remedios para los que sufren la “pandemia” de ese siglo, el estrés, y también contra la depresión; terapias contra el miedo y el pánico o trucos contra la ira.

En su recorrido se detendrá también en los complejos de inferioridad, el culto al cuerpo, el síndrome de Peter Pan, cómo afrontar la pérdida de seres queridos, el fracaso escolar, el TDH, el narcisismo, las adicciones, la hipocondría o el mobbing. Definitivamente un libro que se convierte —como todos los de Enrique Rojas que he leído— en una herramienta útil que ayuda a descubrir cómo solucionar los diferentes problemas que se presentan en la vida afrontándolos desde “la inteligencia, el sentido común y la voluntad de superación”.

La página de Enrique Rojas es: www.enriquerojas.com.


Enrique Rojas,
"Vive tu vida",
Ed. Planeta,
Madrid 2013,
302 páginas.

Sinfonía No. 4 en Re menor, Op. 120... una sinfonía maravillosamente evocadora

El atractivo popular de Robert Schumann como uno de los maestros de la música de piano de mediados del siglo XIX ha sido, por así decirlo, un poco perjudicial para su reputación en otros géneros. Sus cuartetos de cuerda son frecuentemente ignorados y sus cuatro sinfonías han corrido la misma suerte. Se habla de la inexperiencia de Schumann como orquestador y de sutiles modificaciones que se han hecho a sus partituras. En 1939, tras mostrar su incomodidad y frustración con las limitaciones que suponía la composición exclusiva para piano, Clara Schumann (en aquel entonces Clara Wiek) le anima a escribir para orquesta, alegando que el piano le impedía desarrollar su imaginación y no le permitía mostrar su grandeza de espíritu. En 1840, tras su boda, el compositor escribe varios ciclos de lieder, algunos de ellos (como Dichterliebe o Frauenliebe und Leben) de los más famosos de su producción, para volcarse en la producción sinfónica durante el año siguiente.

Ciertamente sus cuatro sinfonías no son en absoluto meras transcripciones de piano. Schumann era obviamente un compositor fluido para el piano, sin embargo, esto no disminuye en absoluto el impacto que sus sinfonías maravillosamente evocadoras, prototípicamente "románticas" (en el sentido original de la palabra a mediados del siglo XIX) que pueden ser interpretadas por manos expertas. 

Hoy quiero compartir su Sinfonía No. 4 en Re menor, Op. 120, última por número, pero originalmente compuesta inmediatamente después de la finalización de la Primera Sinfonía en 1841, y por tanto, antes de la Segunda o la Tercera sinfonía. Schumann, sin embargo, se abstuvo de publicar esta obra hasta 1853, cuestión que le dio la oportunidad de hacer algunas revisiones (principalmente en el área de la orquestación, aunque la complejidad de la obra nos llevaría a sospechar que siguió afinando detalles durante buen tiempo). La obra es, de lejos, la más formalmente innovadora de las cuatro sinfonías del compositor. Los cuatro movimientos, cada uno estructuralmente incompleto, se tocan sin interrupción alguna, formando un solo diseño formal a gran escala. Significativamente, Schumann consideró llamar a la pieza «Fantasía Sinfónica».

La sinfonía fue estrenada en ese 1841, y revisada y reorquestada por el mismo compositor en 1851. La composición está orquestada para dos flautas, dos oboes, dos clarinetes, dos fagotes, cuatro trompas, dos trompetas, tres trombones, timbales y cuerdas.

Schumann prefería la versión revisada por varias razones: además de la orquestación, revisó la estructura de la pieza de forma particularmente para enfatizar la relación de las distintas partes: así, borró el coral de metales que iniciaba el tercer movimiento y reformó las transiciones de la sección Lebhaft del primer movimiento y el finale. 

La viuda de Robert, Clara Schumann, escribió posteriormente en la primera página de la partitura — tal y como se publicó en 1882 como parte de las obras completas de su marido (Robert Schumanns Werke, Herausgegeben von Clara Schumann, publicado por Breitkopf y Härtel) — que la sinfonía fue apenas esbozada en 1841 y que sólo fue orquestada completamente ("vollständig instrumentiert") en 1851. Sin embargo, esto no era cierto y, de hecho, Johannes Brahms (que tenía en mucha mejor estima la primera versión), intentó publicar la primera versión con la ayuda del director de orquesta Franz Wüllner; pero en su revisión se realizaron tantos cambios que el resultado acabó siendo un híbrido de las dos versiones, publicándose en 1891. La primera versión de la Cuarta Sinfonía se mantuvo olvidada durante casi todo el siglo XX. 

Cápsula Bíblica 2226

Los judíos de Alejandría, que no comprendían el hebreo, quisieron tener, para el uso litúrgico en la sinagoga, la ley en su lengua. Una leyenda posterior (la carta de Aristeo) cuenta que vinieron de Palestina 72 judíos para traducir la ley en 72 días y que sus 72 traducciones resultaron idénticas. De ahí viene el nombre que se le dio a aquella traducción: la de los «setenta». Esta leyenda manifiesta el carácter sagrado que se le reconocía. De hecho se trata de una obra esmerada, que comenzó en el siglo III y prosiguió hasta finales del siglo II. A veces se trata más bien de una adaptación que de una simple traducción y nos permite descubrir cómo se interpretaban entonces ciertos pasajes de la escritura. Un ejemplo muy conocido: al traducir «la joven» de Is 7, 14 por «la virgen», manifiesta probablemente el progreso realizado en la idea de mesianismo. Esta traducción tiene sobre todo el mérito de haber forjado el vocabulario y el estilo que servirán para escribir el Nuevo Testamento. Será también la Biblia de los cristianos.

Llorar por los pecados y el perdón...

“Cuando el ángel de Yahvé hubo dicho estas palabras a todos los hijos de Israel, lloraron todos a voces” (Jue 2,4).

sábado, 25 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2225

El Antiguo Testamento, en la Biblia, nos presenta la historia de Israel desde el 1800 antes de Cristo hasta nuestra era. Leemos en él su historia —la historia vulgar de un pequeño pueblo, entre otros muchos—, pero también y sobre todo el significado que ese pueblo percibió en su propia historia.

Por el perdón de los pecados...

“El sacerdote los presentará a Yahvé y ofrecerá su sacrificio por el pecado y su holocausto” (Núm 6,16).

viernes, 24 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2224

La Biblia es una bibioteca compuesta por 73 libros que pueden colocarse de diversas maneras en una biblioteca. Se pueden agrupar por temas (podríamos colocar juntos, por ejemplo, a los profetas y las cartas de Pablo). O se pueden poner juntos a los que constituyen autoridad y luego a los otros (las biblias ecuménicas y ciertas ediciones protestantes sitúan al final del Antiguo Testamento a los libros «deutero- canónicos» o llamados por ellos «apócrifos»). O también se pueden acomodar por el orden en que fueron publicados. Para el Nuevo Testamento, la clasificación es la misma en todas las biblias cristianas. Para el Antiguo Testamento, se dan dos grandes clasificaciones: la Biblia Hebrea comprende tres partes: la LEY (los cinco libros del Pentateuco), los PROFETAS (primero los «profetas anterio- res» o los libros que solemos llamar «históricos»; luego los «profetas posteriores»: Isaías, Jeremías ...) y finalmente los ESCRITOS. Las biblias actuales siguen generalmente la clasificación adoptada por la traducción griega, distinguiendo cuatro partes: el PENTATEUCO, los LIBROS HISTORICOS, los LIBROS PROFETICOS y los LIBROS POETICOS y SAPIENCIALES.

Por la falta de fidelidad...

“Y yo entonces ocultaré mi rostro de ellos, por tanto mal como hicieron, yéndose tras otros dioses” (Dt 31,18).

jueves, 23 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2223

Los escritos apocalípticos de la Biblia, son un tipo de literatura profética que presenta sucesos poéticos y espirituales del futuro en una forma escondida o secreta, por medio del uso de símbolos y vívidas imágenes escritas. El significado de un escrito apocalíptico puede no ser entendido inmediatamente. Con frecuencia el tiempo es presentado como una serie de eventos que se van repitiendo en distintas eras que al final culminan en el día del Señor, el tiempo cuando Dios habrá de dar fin a la historia de la tierra presente estableciendo un nuevo orden. Hay escritos apocalípticos en Isaías, Daniel, Ezequiel, Zacarías y Apocalipsis.

Gratitud al Señor...

“Entonces Josué edificó un altar a Yahvé sobre el monte Ebal” (Jos 8,30).

miércoles, 22 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2222

Uno de los temas principales de la Biblia es el señorío de Dios en la creación y la redención. El Dios Todopoderoso es el Señor del cielo y de la tierra. El señorío del Señor se demuestra en su gobierno soberano sobre todas las cosas. Adán y Eva fueron creados a fin de gobernar para Dios, estableciendo su reino sobre la tierra para gloria de Dios y el bien de la humanidad. Donde el primer Adán desobedeció y fracasó en establecer el reino de Dios, el segundo Adán, Cristo Jesús, triunfó. 

El Señor no nos deja...

“Y las gentes de Bet Semes se decían: ¿Quién puede estar delante de Yahvé, este Dios santo? ¿Y a dónde habrá de ir al alejarse de nosotros?” (1 Sam 6,20).

martes, 21 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2221

Algunos libros de la Biblia son totalmente poesía (Salmos, Cantar de los Cantares, Lamentaciones) y otros contienen poesía (muchos de los profetas). En las traducciones modernas, se puede distinguir fácilmente entre poesía y prosa por la forma en que han sido impresas. En el Nuevo Testamento las poesías más fáciles de reconocer, están todas en Lucas (Lc 1,46b-55. 68-79; 2,14, 29-32), y son un eco de la poesía hebrea. Otros libros del Nuevo Testamento contienen porciones de lo que quizá son himnos cristianos (Ef 5,14; 1 Tim 1,17; 3,16; 6,16). 

Prosperidad...

"Y prosperó en cuanto emprendió, buscando a su Dios para el servicio de la casa de Dios, por la ley y los mandamientos" (2 Cro 31,21).

lunes, 20 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2220

La mejor manera de comprender el Nuevo Testamento será comprender y descubrir quién es Jesús de Nazareth, llamado Cristo. Para eso hay que leer por lo menos uno de los cuatro evangelios, que se encuentran precisamente allí, al comienzo del Nuevo Testamento. El más fácil de leer es el de San Mateo, aunque el más corto es el de San Marcos.

Hay que portarse bien...

"Igualmente son a Dios aborrecibles el impío y su impiedad" (Sab 14,9).

domingo, 19 de marzo de 2017

«La alegría del Señor es nuestra fuerza»... Un libro con reflexiones para el diario caminar.

Acabo de terminar de leer un libro que me regalaron —¡Qué raro que me regalen libros... y que Dios se los pague... me hacen tan feliz!— que está escrito por Fray Francisco Javier González Castellanos, un sacerdote mexicano de la Orden de San Agustín que ha escrito varios libros y que en este libro me encuentro por primera vez con él.

Fray Francisco Javier  escribe este extraordinario libro, que contiene un auténtico mensaje de aliento y esperanza frente a la angustia y el sinsentido del cansancio físico y el agotamiento existencial que sufre hoy nuestro mundo y nuestra sociedad globalizados aún en eso. Me parece que son páginas que ayudan en gran manera a ponerse en contacto con la alegría del Señor que es nuestra fuerza, la verdadera energía y la esperanza que no defrauda. «¡Se puede vivir la esperanza en este mundo postmodernoı afirmaba el Papa Emérito Benedicto XVI cuando escribió su encíclica "Spes Salvi˝.

Hoy necesitamos mucho acrecentar la esperanza, y una esperanza alegre, una esperanza que mira hacia el Señor, que es nuestra fuerza. Este libro es un maravilloso instrumento para abrir el corazón a esa esperanza alegre para que el kairós, el tiempo de Dios, irrumpa en nuestras vidas y las colme de su alegría infinita donde todos los días se puede estrenar la vida y vestir el traje de fiesta de los santos, de los que confían, de los que esperan en el Señor, porque «La alegría del Señor es nuestra fuerza».

Por cierto, hoy es día de San José (aunque este año se celebra mañana por ser hoy tercer domingo de cuaresma) y no lo puedo imaginar sino como un hombre lleno de alegría y esperanza.


Francisco Javier González Castellanos,
"La alegría del Señor es nuestra fortaleza",
Ed. San Pablo
2009,
220 páginas.

«EL SEÑOR DE LOS ANILLOS»... Música de película al estilo de Shore

Hace ya más de catorce años que escuchamos por primera vez la banda sonora de E«EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», con la primera entrega de la saga, pero me sigue poniendo los pelos de punta —bueno, los vellos, porque pelo casi ya no tengo— el volver a escuchar esta música del maestro Howard Shore, el compositor de la banda sonora de la saga que obtuvo tres premios Óscar. Y en especial para mí, que considero que el cine es inconcebible sin música; es uno de sus recursos retóricos.

Howard Leslie Shore (Toronto, Canadá; 18 de octubre de 1946) es un compositor y saxofonista canadiense, conocido por esta y sus muchas bandas sonoras para películas. Ha compuesto las partituras de más de ochenta películas, entre ellas "El silencio de los corderos" (El silencio de los inocentes) y las películas de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS». Más recientemente compuso también la banda sonora de la trilogía de "El Hobbit". También es un colaborador constante del director David Cronenberg, habiendo compuesto desde 1979 todas las partituras de sus películas, a excepción de una.

También ha compuesto obras de concierto, incluyendo una ópera, The Fly, basada en la trama, aunque no en la banda sonora, de la película de Cronenberg de 1986, estrenada en el Théâtre du Châtelet de París el 2 de julio de 2008;1 una pieza corta titulada «Fanfare for the Wanamaker Organ» para la Orquesta de Filadelfia; y una breve obertura para la Orquesta de la Suisse Romande.

La partitura de toda esta música de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», constituye una absoluta genialidad —desde el mismo comienzo de la primera película, cuando la pantalla está en negro y se escucha un coro inquietante de fondo. Es la canción de Lothlórien, el tema que representa a la elfa Galadriel, la narradora del prólogo de la historia del anillo único. Y entonces suena la canción del anillo. La banda sonora emociona  al espectador y al oyente con el leitmotiv de la comunidad del anillo. Y esto es sólo la introducción de esta excepcional música, a pesar de que las expectativas no eran muy buenas, pues cuando llamaron a Howard Shore para componer la música de la trilogía de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», muchos lamentaban que el encargo no recayese en los famosísimos y estupendos compositores John Williams o Hans Zimmer, pero el incuestionable trabajo del canadiense fue la respuesta perfecta al escepticismo y es lo que ahora, en esta entrega les dejo como una probadita:






Cápsula Bíblica 2219

Abrir la Biblia es comprometerse con Dios, que nos habla. El hombre y la mujer de fe no se pueden acercar a la Biblia como curiosos, sino como creaturas ante el Creador, como hijos ante su Padre, como siervos ante el Señor: —Habla, Señor, que tu siervo escucha—. La Biblia es un libro, no sólo para estudiar, sino para meditar, vivir y transmitir. «Bienaventurados los que oyen la Palabra de Dios y la practica» (cf. Lc 11, 28).

Dios no nos deja solos en la lucha...

“El ángel de Yahvé le dijo: «Yo estaré contigo y derrotaré a Madián como si fuera un solo hombre»” (Jue 6,16).

sábado, 18 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2218

Estudiar la Biblia es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: —Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado—. ¡No es cierto! Dios siempre ha hablado y sigue hablando a los hombres. Y lo hace a través de su Palabra contenida en la Sagrada Escritura. ¿Queremos escuchar a Dios? Abramos la Sagrada Escritura. Ahí está todo lo que debemos hacer para llegar al cielo. Ahí está el camino para la verdadera felicidad. Ahí está la solución para todos nuestros problemas. Sólo tenemos que abrir, leer, meditar, interiorizar, vivir y transmitir lo que ésta contiene.

No hay mas que un solo Dios...

“Cuídense bien de no corromperse, haciéndose imagen alguna tallada, ni de hombre ni de mujer” (Dt 4,16).

viernes, 17 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2217

La Biblia nos muestra que el bautismo de Jesús fue un hecho histórico, un episodio real de su vida. Y el primer evangelista que lo puso por escrito fue san Marcos, quien compuso su libro alrededor del año 70. Según su relato, luego de presentarse Jesús en el río Jordán, fue bautizado por Juan.

Jesús vino a salvarnos...

"Pues Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él" (Jn 3,17).

jueves, 16 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2216

La palabra «Abib» es un vocablo de origen cananeo que significa espigas maduras, primavera. Es el primer mes del año sagrado y séptimo del civil entre los judíos, posteriormente fue llamado «Nisán», este mes correspondiente aproximadamente a nuestro mes de abril y se llamó «Abib» porque en esta época el grano espigaba. El día 10 de abib comenzaba la preparación de la Pascua y en este mes salió el pueblo de Israel de Egipto Ex 13, 4 y 23, 15; 34, 18; Dt 16, 1.

Dios es siempre bueno...

“Y se juntaron las aguas de debajo de los cielos en sus lugares y apareció lo seco; y a lo seco llamó Dios tierra, y a la reunión de las aguas, mares. Y vio Dios ser bueno” (Gn 1,10).

miércoles, 15 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2215

El cordero —y también la oveja como la mayoría sabemos— es un animalito muy manso, dócil al pastor, sereno, aunque sea atacado y llevado al matadero. En los sacrificios ofrecidos a Dios en el Antiguo Testamento, era uno de los animales preferidos. En Is 53, 7 es símbolo del Siervo de Dios que sufre en expiación por los pecados de los hombres. En Ex 12 el cordero pascual se convierte en memorial de la liberación del pueblo israelita. Por eso el Nuevo Testamento —especialmente el Apocalipsis—, le da a Jesucristo el título de «Cordero». Un detalle que puede ayudar es que en arameo —el idioma que habló Jesús— la misma palabra «talya» significa «siervo» o «cordero». Conviene recordar que la mansedumbre del cordero se complementa con la firmeza persistente y la conciencia histórica del Siervo de Dios de que habla Isaías 42, 4. En este sentido es que nosotros somos ovejas del rebaño de Cristo. 

Servir obedeciendo al Señor...

“Y el pueblo dijo a Josué: «Serviremos a Yahvé, nuestro Dios, y obedeceremos su voz»” (Jos 24,24).

martes, 14 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2214

A los israelitas les gustaba reservar para Dios lo que todavía no había sido usado, lo que no era de segunda mano. De ahí la costumbre de la ofrenda del primogénito y de las primicias. Jesús montó en un borrico en el que nadie había montado, y fue sepultado en un sepulcro nuevo. Lo nuevo, en la Biblia, puede significar también algo totalmente diferente, santo, de Dios. Es bueno sentir la fuerza de expresiones como «nombre nuevo», «canto nuevo», «hombre nuevo», «nueva alianza», «nueva Jerusalén», «nuevo Éxodo», «cielos nuevos y tierra nueva». En casos como estos, lo nuevo es también lo que es renovador.

Ser justos...

“No cometas injusticia, ni en los juicios, ni en las medidas de longitud, ni en los pesos, ni en las medidas de capacidad” (Lev 19,35).

lunes, 13 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2213

El libro del Eclesiástico, es un libro del Antiguo Testamento, llamado así porque era muy leído en la Iglesia. Antes, por el nombre del autor, se llamaba «Sabiduría de Jesús, hijo de Sirac». Hoy se conoce también con el título de «Sirácide» o «Ben Sirá», otro modo de decir «hijo de Sirac». Este libro del Eclesiástico no se encuentra en las ediciones judías ni protestantes de la Biblia. 

Dios está en el cielo, en la tierra y en todo lugar...

“Puesto que el día en el que les habló Yahvé de en medio del fuego, en Horeb, no vieron figura alguna” (Dt 4,15).

domingo, 12 de marzo de 2017

«Últimas conversaciones»... Herencia de humildad de un Papa Emérito

El Papa Emérito, Benedicto XVI, fue varias veces entrevistado por el periodista Peter Seewald. Estas entrevistas dieron pie a los libros “La sal de la tierra”, “Dios y el mundo” y “Luz del mundo”.  Esta semana quiero invitarles a leer «Últimas conversaciones», el último libro que Benedicto ha escrito respondiendo a las preguntas de Seewald. El libro me lo regaló una amiga de años muy querida, la señora Lucy, que me lo dedicó con hermosas palabras —«Qué el Espíritu Santo lo guíe en esta hermosa lectura...»— cuando vino en peregrinación con uno de sus grupos a ganar la indulgencia plenaria a la parroquia hace poco tiempo y debo decir que, me lo bebí casi de un solo trago... ¡Mil gracias Lucy, tu amistad de años como la de tu hijo Nacho me enfervorizan y me invitan a seguir con mi ministerio! De por sí un libro siempre es un excelente regalo para un «bibliófilo» como yo, pero este es excepcional. Un libro que es un tratado de historia, de ascética y mística, de teología, de humildad y de humanidad, que escribió Benedicto, como todas sus demás obras «a lápiz, nunca con pluma, y con letra minúscula, y jamás de noche».

Las conversaciones son las más recientes, aunque no necesariamente las finales y definitivas. Nada impide al Papa Emérito —a mi juicio el Papa más inteligente de la historia de la Iglesia— conceder alguna otra entrevista. Está vivo y bastante lúcido, como se puede leer en sus respuestas a una serie de preguntas que lo abarcan todo.

El libro, editado por Mensajero, tiene 309 páginas. Y todas ellas merecen la pena ser leídas. La obra está estructurada en tres partes: 1. Las campanas de Roma. 2. Historia de un servicio y 3. El Papa que escribió sobre Jesús. Por primera vez en la historia del cristianismo, un papa hace balance y habla sobre su renuncia, su pontificado y su vida.

La primera parte del libro aborda algo que, sin duda, pasará a la historia de la Iglesia: La renuncia de un Papa en la época reciente. Creo que es una sección del libro muy interesante. Clarifica una renuncia voluntaria, sin presiones de ningún tipo, sino una decisión tomada con la plena conciencia de que un Papa no solo ha de «ser» o «estar», sino que también ha de «actuar». Y para actuar se necesita tener energía física y moral.

La respuesta de Benedicto a una serie de preguntas sobre el tema, abre un campo interesantísimo de investigación para los eclesiólogos y los canonistas: ¿Qué significa ser obispo “emérito” y, sobre todo, qué significa ser “Papa Emérito”? ¿Hasta qué punto la función desempeñada no marca para siempre la identidad de quien la ha desempeñado?

La segunda parte es un recorrido por la vida de J. Ratzinger—Benedicto XVI, que, como deja ver, se ha mantenido fiel a sí mismo: A su modo de ser, a su pasión por la teología, a su conciencia y a su sentido de la responsabilidad. Él dice que, en su obra teológica, no ha habido saltos sino desarrollo. Lo mismo se puede decir de su vida.

La tercera parte explica por qué un Papa en ejercicio consideró importante escribir tres volúmenes sobre Jesús: «si no conocemos a Jesús, la Iglesia está acabada». Y añade: «el método histórico no nos prohíbe la fe» (p. 253).

Sin duda, luego de leer esta obra, uno se da cuenta de que Benedicto XVI es el Papa más moderno que hemos tenido en los tiempos recientes. Pero en él la modernidad no se opone a la fe, sino que empuja a la fe a ahondar en sus razones y en sus propuestas. Un Papa de lo esencial, que quiere mantener abierto el acceso a Jesucristo para que la Iglesia sea lo que ha de ser, el «pequeño rebaño» del Señor.

Los católicos —y la humanidad en general— hemos tenido y, de momento, seguimos teniendo, el privilegio de contar con el papa Benedicto XVI. Un hombre excepcional, fuera de lo común, el pequeño servidor que a la vez sigue siendo una persona humilde de la que siempre se aprende, porque sigue ofreciendo al clero y a los seglares lecciones imborrables de humildad.


Benedicto XVI,
"Ultimas conversaciones"
Ed. Mensajero,
Bilbao 2016,
309 páginas

La Sinfonía No. 1 en Sol menor, Op 17 de Johann Peter Emilius Hartmann... música clásica danesa

Johan Peter Emilius Hartmann (Copenhague, Dinamarca, 14 de mayo de 1805 - 10 de marzo de 1900) fue un compositor y organista danés. De hecho fue el primer representante en su país de la dirección romántica y colorista, iniciada en su ópera "Die goldener Horner". Además de esta y de otras óperas, compuso los bailes Valkyrien, Thrymskviden, diversa música de escena, oberturas, sinfonías, coros, obras para órgano, lieder (algunos bellísimos), una sonata para violín y otra para piano, la interesante colección de piezas pianísticas Novelletten, y otras muchas producciones que le dieron una merecida fama. Johan Peter Emilius se convirtió en organista profesional con solo 19 años de edad, pero cumplió los deseos de su padre y estudió la carrera de derecho. En 1824, ya era el organista de la Garnisons Kirke en Copenhague, y en 1832, hizo su debut como compositor de la ópera "Raven" (El Cuervo). Su hijo Emil Hartmann (1836-1898), también fue compositor destacado.

La música de Hartmann se caracteriza por su seriedad artística, una vitalidad de tono dramático y, en particular, por el tinte nacionalista que atrajo profundamente al público danés. Los elementos nórdicos, que se podían discernir en los temas basados en las canciones populares, las modulaciones y la tendencia hacia sonidos bastante oscuros, surgieron fuertemente después de la década de 1830. Hartmann unió estas influencias románticas con un control fuerte sobre la forma y el tema, adquirido a través de su entrenamiento clásico ya menudo evocador de Felix Mendelssohn. Por eso algunas de sus obras tienen similitud con la música de Mendelssohn

Hoy comparto con ustedes, mis queridos amigos, La Sinfonía No. 1 en Sol menor, Op 17. Compuesta  en 1835 a la manera clásica en cuatro movimientos: I: Introduction: Moderato - Allegro assai, con passione. II: Andante. III: Menuetto y IV Finale: Allegro molto assai.

La obra me parece sencillamente fantástica. Es música que cautiva el oído. Hubiera querido encontrar datos sobre la misma, pero aunque Hartmann se convirtió en un monumento nacional de Dinamarca aún en vida en vida y a pesar de que sus obras de orientación nacional han —hasta nuestros días— eclipsado muchas sinfonías y sonatas de otros compositores, Hartmann y su obra aparece totalmente como alguien y algo desconocido para nuestra cultura americana.

Escuchen esta versión dirigida por Thomas Dausgaard en una interpretación de la "Danish National Radio Symphony Orchestra":

Cápsula Bíblica 2212

El griego bíblico es el griego común llamado «koiné». Este griego se propagó por toda la cuenca del Mediterráneo oriental a partir de las conquistas de Alejandro Magno; fue la lengua internacional de la época helenística y hasta el 500 después de Cristo. En esta lengua se propagó el cristianismo en los primeros siglos. En este griego común están escritos los libros de la Sabiduría, el Eclesiástico y todo el Nuevo Testamento. A esta lengua se tradujeron los demás libros del Antiguo Testamento en los siglos III y II en Alejandría. Es la versión de los «Setenta», así llamada por el número de sabios judíos que supuestamente llevaron a cabo la traducción al griego en Alejandría.

El Señor nos da la paz...

“Le dijo Yahvé: «La paz sea contigo; no temas, no morirás»” (Jue 6,23).

sábado, 11 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2211

Las civilizaciones más antiguas de Mesopotamia (sumerios, acadios y amorreos) suministraron a los autores bíblicos diversas tradiciones culturales acerca del origen del mundo, del hombre y de los pueblos, razas y lenguas; sobre la diversificación de los oficios; sobre la existencia de catástrofes de la región y de personajes míticos. También algunos códigos legislativos. Estos préstamos culturales llegaron en gran parte a la Biblia en la época del destierro; es decir, a través de la civilización babilónica, que ya los había asimilado y en cierto modo filtrado con el tamiz de su religión. Los autores bíblicos los amoldaron a las exigencias de su religión monoteísta.

Servir a nuestro Dios...

“El pueblo sirvió a Yahvé durante toda la vida de Josué y la de los ancianos que le sobrevivieron y habían visto toda la gran obra que Yahvé había hecho a favor de Israel” (Jue 2,7).

viernes, 10 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2210

La Biblia judía comprende básicamente lo que se llama Antiguo Testamento. Tiene tres partes: La Torá = Ley (Pentateuco), Los Nebiim = Profetas (libros históricos y proféticos), el Ketubim = Escritos (libros poéticos, sapienciales y algunos narrativos). Al conjunto lo llaman los judíos haTaNaK, por la siglas TNK. Sólo contiene los libros escritos en hebreo. No tiene los escritos en griego ni los fragmentos griegos de Esther y Daniel. La Biblia judía contiene veinticuatro libros.

Cumplamos los mandamientos...

“Guarden todas mis leyes y mandamientos y practíquenlos” (Lev 19,37).

jueves, 9 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2209

En la Biblia aparecen muchas bendiciones. La palabra «bendecir» procede del verbo latino benedicere, «decir bien» (en griego: eu-Iogo). Estas palabras se corresponden con los términos hebreos barak, bendecir, y beraká, bendición. Esta raíz brk no tiene relación con la palabra, sino con el término «rodilla» (bérek), que es un eufemismo para designar las partes sexuales, y, por tanto, la fecundidad. Bendecir es ante todo asegurar la fecundidad, el éxito; de ahí el sentido de baraka. (en árabe): el favor de Dios, la suerte. Algunos piensan también en el arrodillamiento del hombre bendecido que da gracias a Dios.

Alabar al Señor...

“Dijo entonces Josué a Acán: «Hijo mío, da gloria a Yahvé, Dios de Israel, y tribútale alabanza, manifestándome lo que has hecho, sin ocultármelo” (Jos 7,19).

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2208

En sus cartas, san Pablo reivindica el título de apóstol: «Pablo, siervo de Cristo Jesús, elegido como apóstol y destinado a proclamar el Evangelio de Dios» (Rom 1,1; cf. 1 Cor 1,1; 2 Cor 1,1). Está convencido de que ha sido enviado por el propio Jesús resucitado (Gál 1,11-12). Pero como no forma parte del grupo de los Doce, se designa como «un hijo nacido a destiempo (...) el menor de los apóstoles» (1 Cor 15,5.7). San Pablo concede igualmente el título de apóstoles a Andrónico y Junias, probablemente una pareja (Rom 16,7). Lucas, en los Hechos, da el título de apóstoles a Bernabé y Pablo (Hch 14,14).

Un corazón exultante...

“Oró entonces Ana diciendo: «Mi corazón exulta jubilante en Yahvé, mi poder se exalta en Yahvé; mi boca se ha dilatado contra mis enemigos, pues me he regocijado con tu salvación»” (1 Sam 2,1).