domingo, 26 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2226

Los judíos de Alejandría, que no comprendían el hebreo, quisieron tener, para el uso litúrgico en la sinagoga, la ley en su lengua. Una leyenda posterior (la carta de Aristeo) cuenta que vinieron de Palestina 72 judíos para traducir la ley en 72 días y que sus 72 traducciones resultaron idénticas. De ahí viene el nombre que se le dio a aquella traducción: la de los «setenta». Esta leyenda manifiesta el carácter sagrado que se le reconocía. De hecho se trata de una obra esmerada, que comenzó en el siglo III y prosiguió hasta finales del siglo II. A veces se trata más bien de una adaptación que de una simple traducción y nos permite descubrir cómo se interpretaban entonces ciertos pasajes de la escritura. Un ejemplo muy conocido: al traducir «la joven» de Is 7, 14 por «la virgen», manifiesta probablemente el progreso realizado en la idea de mesianismo. Esta traducción tiene sobre todo el mérito de haber forjado el vocabulario y el estilo que servirán para escribir el Nuevo Testamento. Será también la Biblia de los cristianos.

Llorar por los pecados y el perdón...

“Cuando el ángel de Yahvé hubo dicho estas palabras a todos los hijos de Israel, lloraron todos a voces” (Jue 2,4).

sábado, 25 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2225

El Antiguo Testamento, en la Biblia, nos presenta la historia de Israel desde el 1800 antes de Cristo hasta nuestra era. Leemos en él su historia —la historia vulgar de un pequeño pueblo, entre otros muchos—, pero también y sobre todo el significado que ese pueblo percibió en su propia historia.

Por el perdón de los pecados...

“El sacerdote los presentará a Yahvé y ofrecerá su sacrificio por el pecado y su holocausto” (Núm 6,16).

viernes, 24 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2224

La Biblia es una bibioteca compuesta por 73 libros que pueden colocarse de diversas maneras en una biblioteca. Se pueden agrupar por temas (podríamos colocar juntos, por ejemplo, a los profetas y las cartas de Pablo). O se pueden poner juntos a los que constituyen autoridad y luego a los otros (las biblias ecuménicas y ciertas ediciones protestantes sitúan al final del Antiguo Testamento a los libros «deutero- canónicos» o llamados por ellos «apócrifos»). O también se pueden acomodar por el orden en que fueron publicados. Para el Nuevo Testamento, la clasificación es la misma en todas las biblias cristianas. Para el Antiguo Testamento, se dan dos grandes clasificaciones: la Biblia Hebrea comprende tres partes: la LEY (los cinco libros del Pentateuco), los PROFETAS (primero los «profetas anterio- res» o los libros que solemos llamar «históricos»; luego los «profetas posteriores»: Isaías, Jeremías ...) y finalmente los ESCRITOS. Las biblias actuales siguen generalmente la clasificación adoptada por la traducción griega, distinguiendo cuatro partes: el PENTATEUCO, los LIBROS HISTORICOS, los LIBROS PROFETICOS y los LIBROS POETICOS y SAPIENCIALES.

Por la falta de fidelidad...

“Y yo entonces ocultaré mi rostro de ellos, por tanto mal como hicieron, yéndose tras otros dioses” (Dt 31,18).

jueves, 23 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2223

Los escritos apocalípticos de la Biblia, son un tipo de literatura profética que presenta sucesos poéticos y espirituales del futuro en una forma escondida o secreta, por medio del uso de símbolos y vívidas imágenes escritas. El significado de un escrito apocalíptico puede no ser entendido inmediatamente. Con frecuencia el tiempo es presentado como una serie de eventos que se van repitiendo en distintas eras que al final culminan en el día del Señor, el tiempo cuando Dios habrá de dar fin a la historia de la tierra presente estableciendo un nuevo orden. Hay escritos apocalípticos en Isaías, Daniel, Ezequiel, Zacarías y Apocalipsis.

Gratitud al Señor...

“Entonces Josué edificó un altar a Yahvé sobre el monte Ebal” (Jos 8,30).

miércoles, 22 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2222

Uno de los temas principales de la Biblia es el señorío de Dios en la creación y la redención. El Dios Todopoderoso es el Señor del cielo y de la tierra. El señorío del Señor se demuestra en su gobierno soberano sobre todas las cosas. Adán y Eva fueron creados a fin de gobernar para Dios, estableciendo su reino sobre la tierra para gloria de Dios y el bien de la humanidad. Donde el primer Adán desobedeció y fracasó en establecer el reino de Dios, el segundo Adán, Cristo Jesús, triunfó. 

El Señor no nos deja...

“Y las gentes de Bet Semes se decían: ¿Quién puede estar delante de Yahvé, este Dios santo? ¿Y a dónde habrá de ir al alejarse de nosotros?” (1 Sam 6,20).

martes, 21 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2221

Algunos libros de la Biblia son totalmente poesía (Salmos, Cantar de los Cantares, Lamentaciones) y otros contienen poesía (muchos de los profetas). En las traducciones modernas, se puede distinguir fácilmente entre poesía y prosa por la forma en que han sido impresas. En el Nuevo Testamento las poesías más fáciles de reconocer, están todas en Lucas (Lc 1,46b-55. 68-79; 2,14, 29-32), y son un eco de la poesía hebrea. Otros libros del Nuevo Testamento contienen porciones de lo que quizá son himnos cristianos (Ef 5,14; 1 Tim 1,17; 3,16; 6,16). 

Prosperidad...

"Y prosperó en cuanto emprendió, buscando a su Dios para el servicio de la casa de Dios, por la ley y los mandamientos" (2 Cro 31,21).

lunes, 20 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2220

La mejor manera de comprender el Nuevo Testamento será comprender y descubrir quién es Jesús de Nazareth, llamado Cristo. Para eso hay que leer por lo menos uno de los cuatro evangelios, que se encuentran precisamente allí, al comienzo del Nuevo Testamento. El más fácil de leer es el de San Mateo, aunque el más corto es el de San Marcos.

Hay que portarse bien...

"Igualmente son a Dios aborrecibles el impío y su impiedad" (Sab 14,9).

domingo, 19 de marzo de 2017

«La alegría del Señor es nuestra fuerza»... Un libro con reflexiones para el diario caminar.

Acabo de terminar de leer un libro que me regalaron —¡Qué raro que me regalen libros... y que Dios se los pague... me hacen tan feliz!— que está escrito por Fray Francisco Javier González Castellanos, un sacerdote mexicano de la Orden de San Agustín que ha escrito varios libros y que en este libro me encuentro por primera vez con él.

Fray Francisco Javier  escribe este extraordinario libro, que contiene un auténtico mensaje de aliento y esperanza frente a la angustia y el sinsentido del cansancio físico y el agotamiento existencial que sufre hoy nuestro mundo y nuestra sociedad globalizados aún en eso. Me parece que son páginas que ayudan en gran manera a ponerse en contacto con la alegría del Señor que es nuestra fuerza, la verdadera energía y la esperanza que no defrauda. «¡Se puede vivir la esperanza en este mundo postmodernoı afirmaba el Papa Emérito Benedicto XVI cuando escribió su encíclica "Spes Salvi˝.

Hoy necesitamos mucho acrecentar la esperanza, y una esperanza alegre, una esperanza que mira hacia el Señor, que es nuestra fuerza. Este libro es un maravilloso instrumento para abrir el corazón a esa esperanza alegre para que el kairós, el tiempo de Dios, irrumpa en nuestras vidas y las colme de su alegría infinita donde todos los días se puede estrenar la vida y vestir el traje de fiesta de los santos, de los que confían, de los que esperan en el Señor, porque «La alegría del Señor es nuestra fuerza».

Por cierto, hoy es día de San José (aunque este año se celebra mañana por ser hoy tercer domingo de cuaresma) y no lo puedo imaginar sino como un hombre lleno de alegría y esperanza.


Francisco Javier González Castellanos,
"La alegría del Señor es nuestra fortaleza",
Ed. San Pablo
2009,
220 páginas.

«EL SEÑOR DE LOS ANILLOS»... Música de película al estilo de Shore

Hace ya más de catorce años que escuchamos por primera vez la banda sonora de E«EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», con la primera entrega de la saga, pero me sigue poniendo los pelos de punta —bueno, los vellos, porque pelo casi ya no tengo— el volver a escuchar esta música del maestro Howard Shore, el compositor de la banda sonora de la saga que obtuvo tres premios Óscar. Y en especial para mí, que considero que el cine es inconcebible sin música; es uno de sus recursos retóricos.

Howard Leslie Shore (Toronto, Canadá; 18 de octubre de 1946) es un compositor y saxofonista canadiense, conocido por esta y sus muchas bandas sonoras para películas. Ha compuesto las partituras de más de ochenta películas, entre ellas "El silencio de los corderos" (El silencio de los inocentes) y las películas de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS». Más recientemente compuso también la banda sonora de la trilogía de "El Hobbit". También es un colaborador constante del director David Cronenberg, habiendo compuesto desde 1979 todas las partituras de sus películas, a excepción de una.

También ha compuesto obras de concierto, incluyendo una ópera, The Fly, basada en la trama, aunque no en la banda sonora, de la película de Cronenberg de 1986, estrenada en el Théâtre du Châtelet de París el 2 de julio de 2008;1 una pieza corta titulada «Fanfare for the Wanamaker Organ» para la Orquesta de Filadelfia; y una breve obertura para la Orquesta de la Suisse Romande.

La partitura de toda esta música de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», constituye una absoluta genialidad —desde el mismo comienzo de la primera película, cuando la pantalla está en negro y se escucha un coro inquietante de fondo. Es la canción de Lothlórien, el tema que representa a la elfa Galadriel, la narradora del prólogo de la historia del anillo único. Y entonces suena la canción del anillo. La banda sonora emociona  al espectador y al oyente con el leitmotiv de la comunidad del anillo. Y esto es sólo la introducción de esta excepcional música, a pesar de que las expectativas no eran muy buenas, pues cuando llamaron a Howard Shore para componer la música de la trilogía de «EL SEÑOR DE LOS ANILLOS», muchos lamentaban que el encargo no recayese en los famosísimos y estupendos compositores John Williams o Hans Zimmer, pero el incuestionable trabajo del canadiense fue la respuesta perfecta al escepticismo y es lo que ahora, en esta entrega les dejo como una probadita:






Cápsula Bíblica 2219

Abrir la Biblia es comprometerse con Dios, que nos habla. El hombre y la mujer de fe no se pueden acercar a la Biblia como curiosos, sino como creaturas ante el Creador, como hijos ante su Padre, como siervos ante el Señor: —Habla, Señor, que tu siervo escucha—. La Biblia es un libro, no sólo para estudiar, sino para meditar, vivir y transmitir. «Bienaventurados los que oyen la Palabra de Dios y la practica» (cf. Lc 11, 28).

Dios no nos deja solos en la lucha...

“El ángel de Yahvé le dijo: «Yo estaré contigo y derrotaré a Madián como si fuera un solo hombre»” (Jue 6,16).

sábado, 18 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2218

Estudiar la Biblia es estudiar lo más hermoso que existe. Hoy se oye con frecuencia: —Dios ya no habla en nuestro mundo; está callado—. ¡No es cierto! Dios siempre ha hablado y sigue hablando a los hombres. Y lo hace a través de su Palabra contenida en la Sagrada Escritura. ¿Queremos escuchar a Dios? Abramos la Sagrada Escritura. Ahí está todo lo que debemos hacer para llegar al cielo. Ahí está el camino para la verdadera felicidad. Ahí está la solución para todos nuestros problemas. Sólo tenemos que abrir, leer, meditar, interiorizar, vivir y transmitir lo que ésta contiene.

No hay mas que un solo Dios...

“Cuídense bien de no corromperse, haciéndose imagen alguna tallada, ni de hombre ni de mujer” (Dt 4,16).

viernes, 17 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2217

La Biblia nos muestra que el bautismo de Jesús fue un hecho histórico, un episodio real de su vida. Y el primer evangelista que lo puso por escrito fue san Marcos, quien compuso su libro alrededor del año 70. Según su relato, luego de presentarse Jesús en el río Jordán, fue bautizado por Juan.

Jesús vino a salvarnos...

"Pues Dios no ha enviado a su Hijo al mundo para que juzgue al mundo, sino para que el mundo sea salvo por Él" (Jn 3,17).

jueves, 16 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2216

La palabra «Abib» es un vocablo de origen cananeo que significa espigas maduras, primavera. Es el primer mes del año sagrado y séptimo del civil entre los judíos, posteriormente fue llamado «Nisán», este mes correspondiente aproximadamente a nuestro mes de abril y se llamó «Abib» porque en esta época el grano espigaba. El día 10 de abib comenzaba la preparación de la Pascua y en este mes salió el pueblo de Israel de Egipto Ex 13, 4 y 23, 15; 34, 18; Dt 16, 1.

Dios es siempre bueno...

“Y se juntaron las aguas de debajo de los cielos en sus lugares y apareció lo seco; y a lo seco llamó Dios tierra, y a la reunión de las aguas, mares. Y vio Dios ser bueno” (Gn 1,10).

miércoles, 15 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2215

El cordero —y también la oveja como la mayoría sabemos— es un animalito muy manso, dócil al pastor, sereno, aunque sea atacado y llevado al matadero. En los sacrificios ofrecidos a Dios en el Antiguo Testamento, era uno de los animales preferidos. En Is 53, 7 es símbolo del Siervo de Dios que sufre en expiación por los pecados de los hombres. En Ex 12 el cordero pascual se convierte en memorial de la liberación del pueblo israelita. Por eso el Nuevo Testamento —especialmente el Apocalipsis—, le da a Jesucristo el título de «Cordero». Un detalle que puede ayudar es que en arameo —el idioma que habló Jesús— la misma palabra «talya» significa «siervo» o «cordero». Conviene recordar que la mansedumbre del cordero se complementa con la firmeza persistente y la conciencia histórica del Siervo de Dios de que habla Isaías 42, 4. En este sentido es que nosotros somos ovejas del rebaño de Cristo. 

Servir obedeciendo al Señor...

“Y el pueblo dijo a Josué: «Serviremos a Yahvé, nuestro Dios, y obedeceremos su voz»” (Jos 24,24).

martes, 14 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2214

A los israelitas les gustaba reservar para Dios lo que todavía no había sido usado, lo que no era de segunda mano. De ahí la costumbre de la ofrenda del primogénito y de las primicias. Jesús montó en un borrico en el que nadie había montado, y fue sepultado en un sepulcro nuevo. Lo nuevo, en la Biblia, puede significar también algo totalmente diferente, santo, de Dios. Es bueno sentir la fuerza de expresiones como «nombre nuevo», «canto nuevo», «hombre nuevo», «nueva alianza», «nueva Jerusalén», «nuevo Éxodo», «cielos nuevos y tierra nueva». En casos como estos, lo nuevo es también lo que es renovador.

Ser justos...

“No cometas injusticia, ni en los juicios, ni en las medidas de longitud, ni en los pesos, ni en las medidas de capacidad” (Lev 19,35).

lunes, 13 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2213

El libro del Eclesiástico, es un libro del Antiguo Testamento, llamado así porque era muy leído en la Iglesia. Antes, por el nombre del autor, se llamaba «Sabiduría de Jesús, hijo de Sirac». Hoy se conoce también con el título de «Sirácide» o «Ben Sirá», otro modo de decir «hijo de Sirac». Este libro del Eclesiástico no se encuentra en las ediciones judías ni protestantes de la Biblia. 

Dios está en el cielo, en la tierra y en todo lugar...

“Puesto que el día en el que les habló Yahvé de en medio del fuego, en Horeb, no vieron figura alguna” (Dt 4,15).

domingo, 12 de marzo de 2017

«Últimas conversaciones»... Herencia de humildad de un Papa Emérito

El Papa Emérito, Benedicto XVI, fue varias veces entrevistado por el periodista Peter Seewald. Estas entrevistas dieron pie a los libros “La sal de la tierra”, “Dios y el mundo” y “Luz del mundo”.  Esta semana quiero invitarles a leer «Últimas conversaciones», el último libro que Benedicto ha escrito respondiendo a las preguntas de Seewald. El libro me lo regaló una amiga de años muy querida, la señora Lucy, que me lo dedicó con hermosas palabras —«Qué el Espíritu Santo lo guíe en esta hermosa lectura...»— cuando vino en peregrinación con uno de sus grupos a ganar la indulgencia plenaria a la parroquia hace poco tiempo y debo decir que, me lo bebí casi de un solo trago... ¡Mil gracias Lucy, tu amistad de años como la de tu hijo Nacho me enfervorizan y me invitan a seguir con mi ministerio! De por sí un libro siempre es un excelente regalo para un «bibliófilo» como yo, pero este es excepcional. Un libro que es un tratado de historia, de ascética y mística, de teología, de humildad y de humanidad, que escribió Benedicto, como todas sus demás obras «a lápiz, nunca con pluma, y con letra minúscula, y jamás de noche».

Las conversaciones son las más recientes, aunque no necesariamente las finales y definitivas. Nada impide al Papa Emérito —a mi juicio el Papa más inteligente de la historia de la Iglesia— conceder alguna otra entrevista. Está vivo y bastante lúcido, como se puede leer en sus respuestas a una serie de preguntas que lo abarcan todo.

El libro, editado por Mensajero, tiene 309 páginas. Y todas ellas merecen la pena ser leídas. La obra está estructurada en tres partes: 1. Las campanas de Roma. 2. Historia de un servicio y 3. El Papa que escribió sobre Jesús. Por primera vez en la historia del cristianismo, un papa hace balance y habla sobre su renuncia, su pontificado y su vida.

La primera parte del libro aborda algo que, sin duda, pasará a la historia de la Iglesia: La renuncia de un Papa en la época reciente. Creo que es una sección del libro muy interesante. Clarifica una renuncia voluntaria, sin presiones de ningún tipo, sino una decisión tomada con la plena conciencia de que un Papa no solo ha de «ser» o «estar», sino que también ha de «actuar». Y para actuar se necesita tener energía física y moral.

La respuesta de Benedicto a una serie de preguntas sobre el tema, abre un campo interesantísimo de investigación para los eclesiólogos y los canonistas: ¿Qué significa ser obispo “emérito” y, sobre todo, qué significa ser “Papa Emérito”? ¿Hasta qué punto la función desempeñada no marca para siempre la identidad de quien la ha desempeñado?

La segunda parte es un recorrido por la vida de J. Ratzinger—Benedicto XVI, que, como deja ver, se ha mantenido fiel a sí mismo: A su modo de ser, a su pasión por la teología, a su conciencia y a su sentido de la responsabilidad. Él dice que, en su obra teológica, no ha habido saltos sino desarrollo. Lo mismo se puede decir de su vida.

La tercera parte explica por qué un Papa en ejercicio consideró importante escribir tres volúmenes sobre Jesús: «si no conocemos a Jesús, la Iglesia está acabada». Y añade: «el método histórico no nos prohíbe la fe» (p. 253).

Sin duda, luego de leer esta obra, uno se da cuenta de que Benedicto XVI es el Papa más moderno que hemos tenido en los tiempos recientes. Pero en él la modernidad no se opone a la fe, sino que empuja a la fe a ahondar en sus razones y en sus propuestas. Un Papa de lo esencial, que quiere mantener abierto el acceso a Jesucristo para que la Iglesia sea lo que ha de ser, el «pequeño rebaño» del Señor.

Los católicos —y la humanidad en general— hemos tenido y, de momento, seguimos teniendo, el privilegio de contar con el papa Benedicto XVI. Un hombre excepcional, fuera de lo común, el pequeño servidor que a la vez sigue siendo una persona humilde de la que siempre se aprende, porque sigue ofreciendo al clero y a los seglares lecciones imborrables de humildad.


Benedicto XVI,
"Ultimas conversaciones"
Ed. Mensajero,
Bilbao 2016,
309 páginas

La Sinfonía No. 1 en Sol menor, Op 17 de Johann Peter Emilius Hartmann... música clásica danesa

Johan Peter Emilius Hartmann (Copenhague, Dinamarca, 14 de mayo de 1805 - 10 de marzo de 1900) fue un compositor y organista danés. De hecho fue el primer representante en su país de la dirección romántica y colorista, iniciada en su ópera "Die goldener Horner". Además de esta y de otras óperas, compuso los bailes Valkyrien, Thrymskviden, diversa música de escena, oberturas, sinfonías, coros, obras para órgano, lieder (algunos bellísimos), una sonata para violín y otra para piano, la interesante colección de piezas pianísticas Novelletten, y otras muchas producciones que le dieron una merecida fama. Johan Peter Emilius se convirtió en organista profesional con solo 19 años de edad, pero cumplió los deseos de su padre y estudió la carrera de derecho. En 1824, ya era el organista de la Garnisons Kirke en Copenhague, y en 1832, hizo su debut como compositor de la ópera "Raven" (El Cuervo). Su hijo Emil Hartmann (1836-1898), también fue compositor destacado.

La música de Hartmann se caracteriza por su seriedad artística, una vitalidad de tono dramático y, en particular, por el tinte nacionalista que atrajo profundamente al público danés. Los elementos nórdicos, que se podían discernir en los temas basados en las canciones populares, las modulaciones y la tendencia hacia sonidos bastante oscuros, surgieron fuertemente después de la década de 1830. Hartmann unió estas influencias románticas con un control fuerte sobre la forma y el tema, adquirido a través de su entrenamiento clásico ya menudo evocador de Felix Mendelssohn. Por eso algunas de sus obras tienen similitud con la música de Mendelssohn

Hoy comparto con ustedes, mis queridos amigos, La Sinfonía No. 1 en Sol menor, Op 17. Compuesta  en 1835 a la manera clásica en cuatro movimientos: I: Introduction: Moderato - Allegro assai, con passione. II: Andante. III: Menuetto y IV Finale: Allegro molto assai.

La obra me parece sencillamente fantástica. Es música que cautiva el oído. Hubiera querido encontrar datos sobre la misma, pero aunque Hartmann se convirtió en un monumento nacional de Dinamarca aún en vida en vida y a pesar de que sus obras de orientación nacional han —hasta nuestros días— eclipsado muchas sinfonías y sonatas de otros compositores, Hartmann y su obra aparece totalmente como alguien y algo desconocido para nuestra cultura americana.

Escuchen esta versión dirigida por Thomas Dausgaard en una interpretación de la "Danish National Radio Symphony Orchestra":

Cápsula Bíblica 2212

El griego bíblico es el griego común llamado «koiné». Este griego se propagó por toda la cuenca del Mediterráneo oriental a partir de las conquistas de Alejandro Magno; fue la lengua internacional de la época helenística y hasta el 500 después de Cristo. En esta lengua se propagó el cristianismo en los primeros siglos. En este griego común están escritos los libros de la Sabiduría, el Eclesiástico y todo el Nuevo Testamento. A esta lengua se tradujeron los demás libros del Antiguo Testamento en los siglos III y II en Alejandría. Es la versión de los «Setenta», así llamada por el número de sabios judíos que supuestamente llevaron a cabo la traducción al griego en Alejandría.

El Señor nos da la paz...

“Le dijo Yahvé: «La paz sea contigo; no temas, no morirás»” (Jue 6,23).

sábado, 11 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2211

Las civilizaciones más antiguas de Mesopotamia (sumerios, acadios y amorreos) suministraron a los autores bíblicos diversas tradiciones culturales acerca del origen del mundo, del hombre y de los pueblos, razas y lenguas; sobre la diversificación de los oficios; sobre la existencia de catástrofes de la región y de personajes míticos. También algunos códigos legislativos. Estos préstamos culturales llegaron en gran parte a la Biblia en la época del destierro; es decir, a través de la civilización babilónica, que ya los había asimilado y en cierto modo filtrado con el tamiz de su religión. Los autores bíblicos los amoldaron a las exigencias de su religión monoteísta.

Servir a nuestro Dios...

“El pueblo sirvió a Yahvé durante toda la vida de Josué y la de los ancianos que le sobrevivieron y habían visto toda la gran obra que Yahvé había hecho a favor de Israel” (Jue 2,7).

viernes, 10 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2210

La Biblia judía comprende básicamente lo que se llama Antiguo Testamento. Tiene tres partes: La Torá = Ley (Pentateuco), Los Nebiim = Profetas (libros históricos y proféticos), el Ketubim = Escritos (libros poéticos, sapienciales y algunos narrativos). Al conjunto lo llaman los judíos haTaNaK, por la siglas TNK. Sólo contiene los libros escritos en hebreo. No tiene los escritos en griego ni los fragmentos griegos de Esther y Daniel. La Biblia judía contiene veinticuatro libros.

Cumplamos los mandamientos...

“Guarden todas mis leyes y mandamientos y practíquenlos” (Lev 19,37).

jueves, 9 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2209

En la Biblia aparecen muchas bendiciones. La palabra «bendecir» procede del verbo latino benedicere, «decir bien» (en griego: eu-Iogo). Estas palabras se corresponden con los términos hebreos barak, bendecir, y beraká, bendición. Esta raíz brk no tiene relación con la palabra, sino con el término «rodilla» (bérek), que es un eufemismo para designar las partes sexuales, y, por tanto, la fecundidad. Bendecir es ante todo asegurar la fecundidad, el éxito; de ahí el sentido de baraka. (en árabe): el favor de Dios, la suerte. Algunos piensan también en el arrodillamiento del hombre bendecido que da gracias a Dios.

Alabar al Señor...

“Dijo entonces Josué a Acán: «Hijo mío, da gloria a Yahvé, Dios de Israel, y tribútale alabanza, manifestándome lo que has hecho, sin ocultármelo” (Jos 7,19).

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2208

En sus cartas, san Pablo reivindica el título de apóstol: «Pablo, siervo de Cristo Jesús, elegido como apóstol y destinado a proclamar el Evangelio de Dios» (Rom 1,1; cf. 1 Cor 1,1; 2 Cor 1,1). Está convencido de que ha sido enviado por el propio Jesús resucitado (Gál 1,11-12). Pero como no forma parte del grupo de los Doce, se designa como «un hijo nacido a destiempo (...) el menor de los apóstoles» (1 Cor 15,5.7). San Pablo concede igualmente el título de apóstoles a Andrónico y Junias, probablemente una pareja (Rom 16,7). Lucas, en los Hechos, da el título de apóstoles a Bernabé y Pablo (Hch 14,14).

Un corazón exultante...

“Oró entonces Ana diciendo: «Mi corazón exulta jubilante en Yahvé, mi poder se exalta en Yahvé; mi boca se ha dilatado contra mis enemigos, pues me he regocijado con tu salvación»” (1 Sam 2,1).

martes, 7 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2207

La palabra hebrea «malak» designa a un mensajero o embajador (Gn 32,4-7), de igual manera en griego ángelos (yen latín angelus), de ahí «ángel». Ver también la palabra «evangelio»: evangelion: buena noticia. Este sentido profano también puede designar a mensajeros divinos: un profeta (ls 44,25), un sacerdote (Mal 2,7), el Siervo de Dios (Is 42,19) o incluso los vientos (Sal 104,4).

Un mal tremendo...

“Los hijos de Israel hicieron el mal a los ojos de Yahvé y sirvieron a los baales” (Jue 2,11).

lunes, 6 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2206

La palabra hebrea «berit» designa un acuerdo, un pacto entre dos jefes o dos reyes, interlocutores iguales o no. Un soberano puede imponer a su vasallo un «tratado de vasallaje». La berit es, por tanto, un acto jurídico y político que impone deberes y garantiza derechos a cada uno de ellos. En la Biblia, la alianza es la relación que Dios establece con el pueblo que ha elegido o con algunos de sus representantes. Se lleva a cabo por iniciativa suya: «Vosotros sois mi pueblo y yo soy vuestro Dios». Berit fue traducido al griego por diatheke: el acto por el que alguien dispone libremente de sus bienes, y después al latín por testamentum, testamento, porque la desigualdad entre los interlocutores se experimentó vivamente.

Conversión...

“Tamar echó ceniza sobre su cabeza, rasgó la amplia túnica que vestía y, puestas sobre la cabeza las manos, se fue gritando” (2 Sam 13,19).

domingo, 5 de marzo de 2017

«Imperium»... La primera entrega de una trilogía fascinante de Robert Harris en la Roma antigua

En 2006, el escrito inglés Robert Harris lanzó una novela llamada «Imperium», una biografía ficticia de Cicerón, narrada en tercera persona a través de su secretario Tiro, comenzando con la persecución de Verres y finalizada cuando Cicerón consigue ganar el consulado que forma parte de una trilogía que continúa con «Lustrum» y «Dictator».

Harris es un aclamado autor gracias a su novela «Pompeya» y se ha convertido en un verdadero maestro de la innovación en la ficción histórica cautiva con esta «Trilogía de Cicerón», que arranca con el libro que ahora invito a leer «Imperium», ambientado en la Roma antigua, en una época de traiciones e intrigas políticas, tan alejada de la nuestra y, sin embargo, tan cercana.

Las páginas de esta novela nos hablan de Cicerón, un hombre de principios, apasionado e idealista, en un mundo dominado por la corrupción, los intereses económicos y la falta de escrúpulos de los políticos. La titánica lucha de Cicerón, el mayor orador de la historia, por conseguir el poder en Roma se lee de forma fascinante imaginando en cada página los lugares y los momentos en los que Robert Harris envuelve al lector.

La historia es fascinante. Llevándonos a la Roma del siglo I a.C., Harris nos lleva a encontrarnos con Tiro, el secretario y confidente de Cicerón, que, sin querer, desencadena una de las disputas judiciales más apasionantes de la historia que fue mucho más allá de la justicia y que tuvo consecuencias históricas para la República, porque sacó a la luz un torbellino de conspiraciones en el que, por su afán por conseguir el imperium, el poder supremo del Estado, se vio inmerso Cicerón, quien, después de viajar por Grecia para mejorar su retórica y de haber ejercido de magistrado en Sicilia, se desplaza a Roma donde debe llevar el caso de acusación contra Verres. Derrotando a Hortensio, el abogado de Verres, consigue catapultarse a la fama entre el pueblo pero termina creándose enemigos entre los patricios.

Para salvaguardar su posición necesita de la ayuda de Pompeyo y se une a su facción de populistas Cuando Pompeyo consigue sus objetivos (ir a oriente relevando a Lúculo del cargo de legado de oriente Lúculo) lo abandona dejando a Cicerón a su suerte. Después de conseguir ser Edil su carrera política va en ascenso y por medio de sus grandes discursos consigue que la plebe lo respete. Cicerón entonces decide presentarse a Cónsul pero descubre que sus dos candidatos Híbrida y Catilina se han aliado. Lejos de desalentarse Cicerón consigue a Híbrida a su favor prometiéndole Macedonia ( provincia que se le había atribuido en el sorteo) a cambio de mutuo apoyo y defensa( ya que Cicerón sigue siendo uno de los más grandes abogados en ese momento) finalmente Cicerón consigue el consulado con una victoria aplastante.

La lectura me cautivó desde el principio y, en dos semanas, entre ratos de aquí y de allá, pude llegar a su final. Me pareció una magnífica recreación histórica de uno de los personajes más fascinantes de la historia de Roma, y de su vinculación con las oscuras maquinaciones que determinaron el fin de la República. El joven Cicerón es un idealista, partidario de Pompeyo, pero sus enemigos le impiden acceder al codicado título que otorga poder absoluto, el de Imperium. Si quiere ascender políticamente tendrá que pactar con los aristócratas y así destruir a sus rivales...

Estoy seguro que nadie se arrepentirá de leer esta fascinante biografía ficticia de Cicerón.


Robert Harris,
"Imperium",
Ed. Grijalbo,
México 2007,
431 páginas.

«EL TIEMPO»... Estupenda composición del mexicano Tomás Barreiro


He hablado ya anteriormente del maestro Tomás Barreiro, un joven compositor (n. 1976) originario de la Ciudad de México, licenciado en guitarra y composición por el CIEM y con maestría del Conservatorio de San Francisco.

Este compositor mexicano actualmente labora en la Escuela de Música del Estado de Hidalgo, donde está creando una Maestría en Composición de Música Para Cine en donde tiene ya experiencia, pues hace mucha música para películas y un apasionado de la guitarra.

Participa actualmente como guitarrista y compositor en varios proyectos de teatro, televisión y cine.  Es autor de la música de Amores Perros, Café Paraíso, El último canto del pájaro cú, Arráncame la vida, 2033. Recientemente ha recibido comisiones del reconocido Javier Nandayapa, del Trio Cuicacalli, de los guitarristas Juan Carlos Laguna y Pablo Garibay y de la Banda Sinfónica del Estado de Hidalgo, que estrenó su Vals Descompuesto en su 110 aniversario.

Hoy, en esta combinación que hago en el blog de música clásica antigua y moderna, quiero dejarles su obra «EL TIEMPO», una de las finalistas en el certamen del Premio Nacional de Composición Orquestal 2016 en Guadalajara en año pasado.

«EL TIEMPO» es una obra fresca en donde Barreiro, como todo lo que hace, llena de vida una partitura maravillosa, que nos lleva al corazón del estilo mexicano y al mismo tiempo nos deja una novedosa entrega.

Cápsula Bíblica 2205

A diferencia de sus pueblos vecinos, Israel no tenía ni permitía hacer imágenes de su Dios. Y hasta, en defensa de su fe y de su identidad, mostraba a veces cierta agresividad, hasta el punto de interpretar negativamente prácticas de por sí justificables. El Antiguo Testamento es muy riguroso con las representaciones de seres animados; ciertamente que eso era por el peligro de convertir la imagen en un ídolo. Pero no se excluían totalmente las imágenes. En el Templo había imágenes de querubines  y otras representaciones (1 R 6, 23-28; 6, 29-35; Ez 41, 18-20). Particularmente es interesante la afirmación de que Dios creó al hombre a su imagen y semejanza (expresión hebrea para decir imagen semejante). El hombre es imagen de Dios: un rey entre los seres creados, en nombre de Dios y bajo su realeza absoluta y suprema. Sólo así puede hacer alianza con Dios. Pero la imagen no es totalmente fiel: solamente es semejante. Además, quedó muy manchada. Cristo, imagen fiel del Padre, fue quien le devolvió al hombre su cualidad de ser buena imagen de Dios (Rom 8, 29; Col 3, 10).

Quitar los dioses ajenos al verdadero Dios...

“Quiten, pues, los dioses ajenos que hay entre ustedes y vuelvan sus corazones a Yahvé, Dios de Israel” (Jos 24,23).

sábado, 4 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2204

En los escritos de Oriente «DANIEL» es el nombre de un sabio antiguo (Ez 14, 14). De ahí se forjó el nombre de Naiel, profeta y sabio, que hubiera vivido entre los desterrados de Babilonia y cuyas palabras y ejemplos debían ilustrar a los judíos en contacto con los paganos. En la Biblia hay dos libros apocalípticos, uno es el de Daniel en el Antiguo Testamento y el otro es el Apocalipsis o Revelación escrito por san Juan. Daniel aparece en el siglo II a.C., época en que la comunidad es perseguida y está en crisis. Daniel se propone en su libro sustentar la esperanza del pueblo israelita y provocar la resistencia ante los opresores. Daniel es el triunfo del Reino de Dios. Son muy especiales los apartados 7, 9-14 (el Hijo del hombre); 12, 1-3 (resurrección de muertos); 9, 21-27 (fin del mundo).

Tener cuidado de no defraudar al Señor nuestro único Dios...

“No acudan a los que evocan a los muertos, ni a los adivinos, ni los consulten, para no mancharse con su trato” (Lev 19,31).

viernes, 3 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2203

La ceniza, en la Biblia, es señal de dolor, luto, penitencia; en algunos pasajes se aplica también a la brevedad y a la limitación de la vida. En la Iglesia es utilizada como sacramental el miércoles llamado «Miércoles de Ceniza» para iniciar la Cuaresma.

Avanzar por el desierto, camino de purificación...

“Tenemos que ir por el desierto tres días de camino para sacrificar a Yahvé nuestro Dios, como él nos diga” (Ex 8,23).

jueves, 2 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2202

La Biblia, siendo la Palabra de Dios para toda la humanidad, es el Libro de los Libros, la colección de documentos más importante del mundo. Pero es un Libro difícil de entender ya que fue escrito en el transcurso de 3,000 años por autores humanos diversos, inspirados por Dios y provenientes de culturas y épocas distintas. 

El dolor de Dios son nuestros pecados...

“Se arrepintió de haber hecho al hombre en la tierra, doliéndole grandemente en su corazón” (Gn 6,6).

miércoles, 1 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2201

Los Filipenses fueron destinatarios de una de las cartas de San Pablo. Formaban la comunidad cristiana que San Pablo había evangelizado en su segunda misión (Hch 16, 6-40). La carta a los filipenses fue escrita probablemente desde la prisión de Efeso en los años 55-57 (Hch 19). Es una carta afectuosa y llena de gratitud en la que recuerda a los cristianos el verdadero Evangelio. La autenticidad del Evangelio anunciado y vivido se encuentra en la cruz del Cristo.

Convertirse al Señor...

“Quiten, pues, los dioses ajenos que hay entre ustedes y vuelvan sus corazones a Yahvé, Dios de Israel” (Jos 24,23).

martes, 28 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2200

La palabra «AMOR» en la Biblia, designa muchas cosas: lo que gusta, un amigo, una mujer, un compañero de trabajo, los hijos. Para Israel Dios ama al hombre. El ha tomado la iniciativa y él mismo le enseña el amor hasta las últimas consecuencias en su Hijo Jesús. La historia de la salvación no es más que la historia de su inmenso amor por el hombre al que le hace el regalo de Jesucristo en los tiempos del Evangelio. En su Hijo Dios concluye las nupcias eternas del esposo con la humanidad. Si tanto amó Dios al hombre hasta entregarle a su Hijo es para que los hombres tengan vida eterna. La vida de Jesús manifiesta muy a las claras el diálogo filial que él mantuvo con su Padre. En la cruz se revela el drama intenso de este amor. El calvario es el lugar del amor perfecto. Pentecostés dará carácter universal a este amor y abrirá a todos los hombres la posibilidad de vivir en diálogo de amor con Dios y con los hermanos. De todas las palabras humanas es la que mejor define a Dios. Dios es amor. Dios es amor y se dio a conocer en un acto de amor. No hay mayor fuente de amor que creer en ese amor. Es imposible procurar el Reino de Dios con algo más eficaz que el amor. El justifica la vida que se entrega para servir con cariño a algunos abandonados, enfermos, ancianos. Se justifica la vida que se aparta de la vida común para dedicarse totalmente a la oración y al amor más íntimo para con Dios. Se justifican los esfuerzos humildes y diarios para poner más amor donde vivimos.

Amar a los extranjeros...

“Trata al extranjero que habita en medio de ustedes como al indígena de entre ustedes; ámale como a ti mismo, porque extranjeros fueron ustedes en Egipto” (Lev 19,34).

lunes, 27 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2199

El bien salvífico más precioso e importante que fue confiado a la Iglesia de Jesucristo en este mundo es el evangelio de Jesucristo (Jesús el Cristo). El evangelio es el mensaje de salvación, establecido por Jesús y que le proclama a él como el Reconciliador y el Señor. Y es un mensaje que debe ser pregonado, escuchado y acogido de corazón.

El Señor nos escucha...

"Sí, sí, Dios de mis padres y Dios de la heredad de Israel, Señor de los cielos y de la tierra, Creador de las aguas, Rey de toda la creación; escucha mi plegaria" (Jdt 9,12).

domingo, 26 de febrero de 2017

«Jesús de Nazaret, Cristo de la fe»... Un libro de Peter Stuhlmacher

Acabo de empezar, hace tres semanas, un curso de «Cristología Fundamental» para laicos aquí en la parroquia de Fátima (Cd. de México) gracias a la invitación de Mons. Pedro Agustín Rivera, párroco, amigo y compañero de camino de hace más de 40 años. Eso me ha llevado a leer y releer varias obras de cristología para transmitir el gozo de encontrarse con Cristo a más de 90 alumnos de mi clase —integrada por personas desde adolescentes hasta ancianos muy entrados en años— y llevarlos, como dice el Catecismo de la Iglesia Católica «al conocimiento amoroso de Cristo» (CCE 429).

He estado leyendo diversas obras de distintos autores católicos y protestantes y hoy, quisiera recomendar este libro «Jesús de Nazaret, Cristo de la fe». Escrito por el célebre teólogo protestante Peter Stuhlmacher, un estudioso de Cristo que nació en 1932 en Leipzig (Alemania) y que realizó sus estudios en Tübingen y en Göttingen para luego enseñar como profesor de Nuevo Testamento en la Facultad teológico-evangélica de la Universidad de Tübingen, es un libro sí, ciertamente difícil pero que me ha fascinado sobre todo en su tercer apartado. Recuerdo que de seminarista hube de leer algunos libros de autores protestantes que penetraban hondamente en el misterio de Cristo y ahora que leí a Stuhlmacher, puedo decir que es uno de esos amantes de la Teología que se mete de lleno al misterio, aunque lo haga desde su fe.

El libro, como digo, difícil de leer, es fascinante a la vez. Stuhlmacher sostiene en 3 apartados interesantísimos, que veces no queda claro si la obra divina en Jesús es anterior, y cómo, a la fe de los cristianos nacida en pascua. El libro se ocupa de la conciencia mesiánica de Jesús, la interpretación que dio de su muerte y el sentido que dio a la última Cena. Puedo decir, que después de leerlo, aunque el autor es protestante, siento un amor más grande todavía, a la presencia de Nuestro Señor Jesucristo en la Eucaristía como sacramento. La comprensión de los textos bíblicos, en torno al Cristo de la fe —manifiesta el autor— no es solamente cosa del entendimiento, sino también del corazón y de la experiencia.

Hoy por hoy los libros y tratados de Jesús están en boga, y es fácil encontrar literatura de todo tipo al respecto. Sin embargo, este no es como otros que solamente tocan algunos aspectos primordiales de pasada. Para Peter Stuhlmacher —según lo expresa en estas páginas— ha llegado el momento de recoger mucho de los estudios históricos sobre Jesús de Nazareth. Y creo yo que, si vamos a este Jesús histórico «verdadero hombre» —como católicos— nos encontraremos más fácilmente con el Cristo «verdadero Dios», el Cristo de la fe y nos enamoraremos más y más de Él.



Peter Stuhlmacher,
"Jesús de Nazaret, Cristo de la fe",
Ed. Sígueme,
Salamanca 1996,
124 páginas.

La Sinfonía N ° 1 en Do mayor de Mili Alekséievich Balákirev... Más música de un compositor bastante desconocido

La Sinfonía N ° 1 en Do mayor de Mili Alekséievich Balákirev (1837—1910) es una obra fastuosa compuesta por este compositor tan desconocido (como ya mencioné en otra ocasión) para 3 flautas, oboe, trompa inglesa, 3 clarinetes, 2 fagots, 4 cornos, 2 trompetas, 3 trombones, tuba, timbales, triángulos, címbalos, tambores, bombo, 2 arpas, primeros y segundos violines, violas, violonchelos y contrabajos. 

El mismo Balakirev hizo una revisión de esta sinfonía, pero el editor Zimmerman no marca la impresión de la segunda versión como diferente y las puntuaciones y como consecuencia de eso partes de las dos versiones se han mezclado a veces. Una manera de diferenciarlas es que la segunda versión tiene cambios muy notables en el tercer movimiento.

La pieza, en sus dos versiones está hecha en cuatro movimientos:

Largo - Allegro vivo
Scherzo. Vivo - Poco meno mosso - Tiempo I
Andante
Final. Allegro moderato

El bosquejo lo inició Mili en 1864, pero la primera actuación, con la conducción de Balákirev mismo, no tuvo lugar sino hasta 1898. En 1949 Herbert von Karajan lo grabó con la Orquesta Philharmonia. En diciembre de 1955, Sir Thomas Beecham y la Royal Philharmonic Orchestra hicieron la primera grabación estéreo en el Reino Unido. También hay una grabación de una actuación de concierto con Beecham dirigiendo la BBC Symphony Orchestra. Yevgeny Svetlanov lo grabó en 1971, con la Orquesta Sinfónica de la URSS . Más tarde fue grabado digitalmente por Neeme Jarvi para EMI Classics. También está disponible una grabación moderna de la Orquesta Sinfónica Estatal de Rusia, dirigida por Igor Golovschin, así como una de la Orquesta Filarmónica de la BBC con Vassily Sinaisky como directora. Comento todo esto para llegar al punto de que he buscado algún video donde una orquesta la interprete y... ¡No encontré nada!, pero es una delicia escucharla. ¡Disfrútenla!

Cápsula Bíblica 2198

Para el católico, la Palabra de Dios goza de máxima autoridad. Pero las Escrituras no son la única fuente de la Palabra de Dios. Así nos lo enseñan las mismas Escrituras. En la Segunda Carta a los Tesalonicenses 2, 15, San Pablo recuerda a los creyentes de Tesalónica que deben guardar las tradiciones que los apóstoles les han transmitido por escrito o de palabra. “«eso, hermanos, manteneos firmes y observad las tradiciones que aprendisteis, tanto de palabra como por carta nuestra». La Sagrada Escritura y la Sagrada Tradición —la Tradición oral— forman una sola fuente por la que la Palabra de Dios llega a nosotros.

Emprender una nueva vida...

“Yahvé les envió un profeta que les dijo: «Así habla Yahvé, Dios de Israel: Yo los hice subir de Egipto y los saqué de la servidumbre»” (Jue 6,8).

sábado, 25 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2197

La Sagrada Escritura está inspirada y no contiene error. «Inspirada» (que viene de una palabra que significa «dar aliento») significa que Dios mismo guió a los autores que escribieron los libros de la Biblia. La inteligencia de estos autores fue iluminada directamente por la acción del Espíritu Santo para que escribieran sólo y exclusivamente aquello que Dios quería. Este proceso tuvo lugar a lo largo de miles de años. El Espíritu movió a estos autores, sin limitar en modo alguno su libertad, a escribir lo que guardaban en su inteligencia. Aunque Dios es el principal autor de las Escrituras, los autores humanos son también verdaderos autores, porque actuaron como instrumentos subordinados, libres e inteligentes del Espíritu Santo.

Dios es justo...

“Pues los hijos de Israel anduvieron durante cuarenta años por el desierto, hasta que perecieron todos los hombres de guerra salidos de Egipto, por no haber escuchado la voz de Yahvé. Yahvé les había jurado que no les dejaría ver la tierra que con juramento había prometido a sus padres, la tierra que mana leche y miel” (Jos 5,6).

viernes, 24 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2196

La revelación de Dios en Jesucristo se transmite mediante la fuente común de las Escrituras y la Tradición. La Tradición incluye las Escrituras, que son expresión privilegiada de la Tradición. “La Sagrada Escritura es la palabra de Dios en cuanto se consigna por escrito bajo la inspiración del Espíritu Santo, y la Sagrada Tradición transmite íntegramente a los sucesores de los Apóstoles la palabra de Dios” (DV 9). La Palabra de Dios, transmitida por escrito o en forma oral, sólo puede ser interpretada auténticamente por el Magisterio de la Iglesia. La Escritura —la Biblia— tiene que ser leída y explicada en la Iglesia.

No mirar atrás...

“La mujer de Lot miró atrás y se convirtió en un bloque de sal” (Gn 19,26).

jueves, 23 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2195

La Biblia, siendo la Palabra de Dios para toda la humanidad, es el Libro de los Libros, la colección de documentos más importante del mundo. Pero es un Libro difícil de entender ya que fue escrito en el transcurso de 3,000 años por autores humanos diversos, inspirados por Dios y provenientes de culturas y épocas distintas. 

Ofrecer nuestro sacrificio a Dios...

“Si no puede ofrecer una res, ofrecerá a Yahvé dos tórtolas o dos pichones, uno por el pecado y otro por el holocausto” (Lev 5,7).

miércoles, 22 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2194

En el Antiguo Testamento «heredar» podía significar recibir algo por bondad de Dios, sin esfuerzo propio; por ejemplo, recibir en herencia la tierra de Canaan. También en sentido figurado, heredar pudiera significar recibir algo como consecuencia de las propias actitudes: heredar gloria, castigo, etc. Israel es herencia de Dios, es decir, Dios tiene derecho sobre Israel como algo muy suyo. También Canaán lo es: Dios tiene lazos especiales con la tierra que dio a su pueblo. En el Nuevo Testamento, como hijos de Dios, somos herederos, es decir vamos a recibir de nuestro Padre lo que él nos prometió; el todo es no rechazarlo con nuestro modo de vivir. En griego lo que se recibe en herencia se llama clero. En 1 Pe 5, 3 se denomina así  «clero» a la comunidad confiada a los presbíteros: los cristianos son «herencia» de Dios, y Dios es su «heredad». Lástima que, con el tiempo, el nombre clero quedó reservado a un grupo dentro de la comunidad, que es la jerarquía de la Iglesia. 

La descendencia del Señor, somos su pueblo...

“Y añadió: «Yo multiplicaré tu descendencia, que por lo numerosa no podrá contarse” (Gn 16,10).


martes, 21 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2193

En la Biblia, cuando aparece la palabra «cuerpo», puede referirse al cuerpo humano o de los animales, o, más genéricamente, a la persona en su realidad histórica («el Verbo se hizo carne» Jn 1, 14); también puede ser la persona considerada en su debilidad, limitaciones, pecado (Mt 26, 41). O también alguien de la misma sangre, pariente, paisano (Gén 2, 23). En el Nuevo Testamento puede referirse a la Iglesia, a la comunidad de los creyentes (1 Cor 12,27). 

Un Templo para Dios...

“Y levantándose en pie dijo: «Escúchenme, hermanos míos y pueblo mío: Yo tenía el propósito de edificar una casa de reposo para el arca de la alianza de Yahvé, para el escabel de los pies de nuestro Dios, y había ya hecho aprestos para ello” (1 Cro 28,2).

lunes, 20 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2192

Todas las Biblias presentan siempre al principio los cinco libros titulados, según la tradición griega, el PENTATEUCO. Son las obras fundamentales del Antiguo Testamento, las que expresan la revelación esencial que nunca se deja de meditar y a la que se refieren todos los demás libros.

Dios nos elige...

"Luego que Samuel vio a Saúl, le dijo Yahvé: «Este es el hombre de quien te hablé ayer. Este reinará sobre mi pueblo»" (1 Sam 9,17).

domingo, 19 de febrero de 2017

«EL PODER DEL MANTRA»... Una guía muy efectiva para la meditación

Me acabo de encontrar, hace dos semanas, un libro que está escrito para descubrir el centro más profundo de nuestro ser a través de la meditación. Un libro lleno de verdades espirituales y consejos prácticos que sirven de guía a quien quiera ir por el camino de la paz interior, tan necesaria en la vida moderna.

El autor es uno de los más influyentes líderes espirituales de la oración en nuestros tiempos, John Main, un monje Benedictino Irlandés que nació en Inglaterra en 1926 y murió en Canadá cincuenta y seis años después. De acuerdo a Fr. Bede Griffiths, que escribió poco después de la muerte de John Main, él fue el «más importante líder espiritual de la Iglesia actual».

John Main era un joven diplomático católico que vivía en el Lejano este y fue introducido a la meditación por un monje Hindú llamado Swami Satyananda. Sin alejarse de su propia fe, John Main inmediatamente reconoció el valor de esta práctica que profundiza y enriquece las otras formas de oración Cristiana. No fue sino hasta muchos años después que se percató de lo mucho que esta práctica de oración silenciosa del corazón se encontraba enraizada en su propia tradición
Cristiana. 

John pudo ver con mirada fresca las enseñanzas de Jesús sobre la oración. Y leyó una nueva descripción viva de Juan Casiano acerca de los primeros monjes cristianos, Los padres del desierto, que practicaban y enseñaban con su humilde ejemplo la disciplina simple de la «oración de una palabra» o frase muy corta (Mantra). Vio el poder que tenía esta disciplina para lidiar con las distracciones que inevitablemente llenan la mente, sobretodo durante la oración pero también en otros momentos.

En el «Mantra», Main vio el camino de esta quietud («hesychia» como la llamaban en griego los cristianos del este) u «oración pura» que es la «adoración en Espíritu y en verdad». Este monje vio como la disciplina del mantra purifica el corazón de deseos contradictorios y nos unifica. El lugar de la unidad es el corazón, en donde hallamos nuestra más profunda y natural orientación hacia Dios como fuente personal y meta última. Entendió también cómo un mantra nos lleva a esa pobreza de Espíritu, o de la no-posesividad, que Jesús afirmaba como primera virtud y condición para la felicidad humana. 

John Main pronto aprendió, por medio de su propia práctica de meditación que la disciplina de meditar en la mañana y en la noche da balance a todo el día, cada día de nuestra vida, en una paz y dicha cada vez más profundas. Y cada vez más, notaba la conexión entre su experiencia de paz interna con el Evangelio y la fe Cristiana. La oración se volvió más importante que hablar o pensar en Dios. Es ser con Dios.

Este libro, publicado por la Nueva Secam de la Arquidiócesis de México, recoge mucha de la enseñanza de este hombre lleno de Dios y está escrito no para alentar a las personas a que se escapen de la vida, sino para ayudar a descubrir el centro más profundo de su ser a través de la meditación. Al ir recorriendo sus páginas, uno encuentra verdades espirituales y consejos prácticos que lo van guiando por el camino de la paz, tan necesaria en la vida moderna.

Un libro que vale la pena leer para adentrarse en el mundo de la oración de contemplación y que recuerda aquel otro del que ya hablé alguna vez: "Relatos de un peregrino ruso", que mucho me ha servido. ¡Feliz domingo, lleno de Dios!


John Main,
"El poder del mantra",
Ed. Fray Juan de Zumárraga, A.R.,
México 2002,
127 páginas.

«Quasi una fantasia. Cuarteto n.º 2 Op. 64»... Música de un compositor católico de nuestros tiempos

El compositor polaco Henryk Górecki (1933-2010) es uno de los compositores contemporáneos más reconocidos en la actualidad. Desde 1992 se han vendido más de un millón de discos de grabaciones de este músico, resultando su Tercera sinfonía la obra más conocida y que ya he comentado en este blog. Sin embargo, en México es poco conocido y esta falta de interés puede deberse a que se haya tratado de un fenómeno comercial anglosajón principalmente, con poca repercusión en los países de habla hispana. Estamos ante un compositor que Henryk nunca ocultó su orientación religiosa católica. El catolicismo para los  polacos ha sido casi una seña de identidad nacional, teniendo en cuenta la gran cantidad de gobiernos extranjeros que invadieron y sometieron al país, además de lo variable de sus fronteras a lo largo de los siglos.

Poco hay en español de este compositor sensacional. La monografía más completa sobre la música de este compositor polaco es el libro «Górecki» publicado en 1997 y escrito por Adrian Thomas, profesor en la Cardiff University (Wales, UK). Según se indica en la contracubierta de ese libro, «se trata ésta de la primera monografía en cualquier lengua dedicada a la obra del compositor» lejano y desconocido para muchos de los latinoamericanos. Tal vez la forma más fácil de acercarnos a él sea a través de su música religiosa, como el Himno «Totus Tuus» compuesto para la Virgen María y dedicado a san Juan Pablo II y del que al final de esta entrada dejo un viedo.

Sin embargo, yo quiero hablar ahora un poco de una de sus obras para cuerdas: «Quasi una fantasia. Cuarteto n.º 2 Op. 64», compuesta entre los años 1990-1991, una pieza musical en la que destaca la intención de Górecki de pulsar fragmentos melódicos que van aumentando en intensidad de la misma manera que el oleaje voltaico de la Tercera Sinfonía que crece hacia lo sublime.

Mucho más largo que el cuarteto n.º 1, este se tarda más de 30 minutos para llevar a cabo y se compone de cuatro partes. Se basa claramente en la popular música de las tierras altas de montaña Tatra y nos regala una música un tanto agresiva, casi brutal en el sonido de sus repeticiones obsesivas de motivos. Las tensiones cortantes de la segunda sección sólo se aplacan en parte por el sonido triste, pero todavía en bruto de la arioso de la tercera parte; es sólo la coda que trae paz y consuelo.

Toda la parte final de esta obra es —me parece a mí en lo personal— lo más interesante de esta pieza. Se inicia con una música un tanto vigorosa que se asemeja a las primeras obras impetuosas del compositor, y está plena de la energía pura de la música de las tierras altas de Tatra. Curiosamente, Gorecki alude aquí al musical West Side Story de Leonard Bernstein, una obra que había estado cerca de su corazón desde que vio su versión de la película en París en 1963. Introduciendo esta alusión fue su homenaje espontáneo a aquel compositor, que murió mientras Gorecki estaba trabajando en este cuarteto.

La danza rítmica vigorosa de esta parte final se interrumpe —bastante inesperadamente— para abrir una calma con una coda ligeramente sombría mirando hacia atrás a la atmósfera de los movimientos lentos, y de esta manera resume la composición. Mucho más importante para este cuarteto son sus referencias a la música de Beethoven y el uso de los llamados acordes de Beethoven, la estructura formal del conjunto, así como el subtítulo, tomado de una de las sonatas para piano de ese compositor: «Sonata quasi una fantasia», también conocido popularmente como Claro de luna.

Por último llega una enigmática referencia al himno de Navidad Silent Night. La pieza se cierra con una combinación de la pulsación baja de la apertura y una tríada sostenida plana derivada de la coral. Las transformaciones y re-combinaciones de materiales a lo largo de este cuarteto son de hecho magistrales, dignas de su homenaje. ¡Escuchen y gocen esta música contemporánea!



Cápsula Bíblica 2191

La Biblia nos enseña, entre otras cosas, que formamos parte de un pueblo elegido por nuestro Creador. Él nos hizo y somos suyos. Dios vino a buscar al hombre en medio de una humanidad perdida. Le abrió a Abrahán el camino el porvenir. Más tarde vino a  arrancar de la servidumbre a los lejanos descendientes de aquel patriarca. Después de liberarlos, les dio su ley, la ley del hombre regenerado. finalmente, los condujo a la tierra prometida, a la tierra que había prometido antaño a Abrahán. lo esencial de este mensaje está contenido en los cinco primeros libros de la Biblia, el PENTATEUCO (nombre que en griego significa «los cinco estuches»).

El gozo de recibir al Señor...

 “Cuando el arca de la alianza de Yahvé entró en el campamento, todo Israel lanzó tan grandes gritos de júbilo, que hacían retemblar la tierra” (1 Sam 4,5).

sábado, 18 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2190

Cuando se va a empezar a leer la Biblia por primera vez, conviene iniciar por la lectura de alguno de los Evangelios Sinópticos (Mateo, Marcos y Lucas), pues poseen un lenguaje sencillo y comprensible para acercarnos a Dios en la persona de Jesucristo.

Un gobierno del agrado del pueblo...

“Todo el pueblo se enteró, viendo con agrado lo que hacía el rey” (2 Sam 3,36).

viernes, 17 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2189

Sabemos que la Palabra de Dios presenta sus propuestas con seguridad. Pero hay un riesgo al leerla; escuchar a la propia imaginación o a lo que viene del subconsciente. No se vale. Hay que leer la Biblia (leer no «ler», quiero decir: leer detenidamente, sin prisas) rompiendo el circulo que inicia y termina en uno mismo; hay que escucharla sin responder con la propia mente, sino dejar en libertad a Dios para que nos hable al corazón.

El Señor es nuestro Dios...

“Dios habló a Moisés y le dijo: «Yo soy Yahvé»” (Ex 6,2).


jueves, 16 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2188

Todos tenemos fantasías personales que modifican el mensaje de la Biblia. Y tenemos esquemas mentales que filtran el encuentro con Dios, cayendo en el riesgo de verle según el cristal con que le miramos, no como aparece ante nosotros. ¿Cómo limpiar estas miradas empañadas? Con las enseñanzas seguras de la Biblia y el respaldo de la Iglesia.

Hay que acordarse de que vivimos en la presencia del Señor...

“Acuérdate del día en que estuviste ante Yahvé, tu Dios, en Horeb, cuando Yahvé me dijo: Convoca al pueblo a asamblea, para que yo le haga oír mis palabras y sepan temerme todos los días de su vida sobre la tierra y se lo enseñen a sus hijos” (Dt 4,10).


miércoles, 15 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2187

Fue en Antioquía, hoy la actual Turquía, en donde por primera vez los discípulos de Nuestro Señor Jesucristo recibieron el nombre de «cristianos» y después, cuando la Iglesia se extendió, se llamó «católica», es decir universal.

Levantemos nuestro rostro hacia el Señor...

“Yahvé dijo a Josué: «Levántate; ¿por qué te echas sobre tu rostro?» (Jos 7,10).


martes, 14 de febrero de 2017

Cápsula Bíblica 2186

La sola Biblia, sin la comunión con la Iglesia, no basta, no es suficiente para llevarnos a la verdad plena. Todo cristiano, no solamente los católicos, deben tener, junto a su Biblia, el Catecismo de la Iglesia Católica, para desentrañar de las páginas inspiradas, toda la verdad que encierran.

Hay que corregirse cuando se anda por mal camino...

“No, hijos míos, que no es bueno lo que de ustedes oigo. Están haciendo que el pueblo de Yahvé se aparte de él” (1 Sam 2,24).