domingo, 31 de mayo de 2015

«LAUDATO SI»... Una encíclica de nuestros tiempos para gente de nuestros tiempos

No me he cansado de leer, releer y hablar de la última encíclica del Papa Francisco titulada «LAUDATO SI» (Alabado Sea) y calificada por algunos como un documento "histórico", por ser la primera vez que un Papa dedica un documento de este tipo a la protección medioambiental. Ya hablé de esta encíclica en mi blog, sin embargo, no quiero dejar de recomendar su lectura aquí.

El Papa habla sobre el cuidado de la tierra, "nuestra casa común" y en una lectura muy amena nos dice entre otras cosas que, si no se toman medidas para frenar el cambio climático, se reducirá el agua potable, se dañará la agricultura y seremos testigos de la extinción de algunas plantas y animales. Francisco dice que el cambio climático se da en parte de manera natural pero que los estudios científicos indican que su "principal" causa somos los humanos, dado que el "consumismo inmoral" ha llevado a la sociedad a un comportamiento que permite la degradación continua del medio ambiente. Los países ricos —dice el Papa— tienen una "deuda ecológica" con los países pobres.

Es interesantísimo ver y analizar varios de los número del documento, sobre todo en los que se aclara que el argumento de que solo a través del crecimiento económico se puede resolver el hambre, la pobreza y se puede recuperar el medio ambiente es algo fallido. El Papa llama a este modo de pensar un"un concepto mágico del mercado".

El Papa pide un cambio de perspectiva ética global para cuidad de la naturaleza y hacer que los pueblos sean prioridad, sin enmascarar los problemas u ocultar los síntomas, tratando sólo de reducir algunos impactos negativos del cambio climático".

Francisco es tan actual y tan cercano al problema, que hace un llamado para que individuos formen redes sociales para presionar a los líderes políticos y para ayudar a los que han quedado desamparados y desempleados debido al cambio climático. Insta también a todos a hacer pequeños cambios en sus hábitos diarios, incluyendo el "uso de transporte público, compartir viajes en auto, plantar árboles y apagar luces innecesarias".

El libro, definitivamente... ¡hay que leerlo! Está dirigido a toda la humanidad y termina con dos oraciones muy comprometedores que vale la pena hacer con la conciencia bien puesta en su lugar.



Francisco,
"Laudato Si"
(Alabado seas)
Ed. San Pablo
México 2015,
163 páginas.

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