
La obra tiene ciertas cosas en común con los conciertos para violín de Chaikovski y Beethoven. Cada uno de ellos fue considerado prácticamente inejecutable cuando era nuevo pero actualmente forman parte del repertorio normal de prácticamente todo violinista. Los tres son en Re mayor.
Orquestado para violín solista, dos flautas, oboes, clarinetes y fagotes, 4 trompas, 2 trompetas, timbales y cuerdas, el concierto dura poco más de media hora y está dividido en tres movimientos. Brahms consideró la opción de incluir un cuarto movimiento, algo poco usual en las piezas de concierto, pero que luego haría en su segundo concierto para piano. El movimiento sería un scherzo, pero la idea fue finalmente descartada y parte del material fue usado en el concierto para piano mencionado.Los movimientos que finalmente quedaron son: Allegro non troppo (re mayor), Adagio (fa mayor) y Allegro giocoso, ma non troppo vivace - Poco più presto (re mayor). Les invito a escuchar esta semana este delicioso concierto:
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