domingo, 22 de septiembre de 2013

«EL CAMINO DEL CORAZÓN»... La espiritualidad de los Padres del desierto y nuestro mundo ajetreado

Recientemente, leyendo un pequeño librito de Henri Nowen llamado «EL CAMINO DEL CORAZÓN», encontré esta frase: "Acompañar desde la compasión es difícil porque requiere la disposición interna de ir con los otros, allí donde se sienten débiles, vulnerables, solos y rotos. Nuestra respuesta espontánea al sufrimiento del otro es intentar apartarle de él, huyendo o buscando una solución rápida. Como personas de apoyo, amigos o profesionales ocupados, activos y relevantes queremos sentirnos bien haciendo una contribución real efectiva. Es decir que lo primero y más importante es intentar hacer algo que muestre que nuestra presencia realmente marca una diferencia. Y así ignoramos nuestro mayor don, que es la capacidad de entrar con compasión en el dolor de aquellos que sufren." y pensé en tantas partes devastadas de nuestro querido México. Tal vez mucha gente se ha volcado en solucionar las urgentes necesidades materiales, pero... ¿cu'ando se habrá trabajado en los corazones que han sufrido todo esto?
 

Henri Nouwen, cuyo nombre completo era Henri Jozef Machiel Nouwen (Nijkerk, 24 de enero de 1932 – Hilversum, 21 de septiembre de 1996) fue un sacerdote católico holandés autor de más de 40 libros sobre Espiritualidad de los que he leído una buena cantidad.

Sus libros son muy valorados tanto por protestantes como por católicos. "En el nombre de Jesús", ""Payasadas en Roma", "La vida del amado", "El regreso del hijo pródigo" y El camino del corazón" son sólo algunos de sus títulos más reconocidos. Después de casi dos décadas como profesor en la Menninger Foundation Clinic de Topeka, Kansas (EE. UU.) y en las Universidades de Notre Dame, Yale y Harvard, abandonó su trabajo para compartir su vida con personas con discapacidad mental en la comunidad de El Arca de Daybreak en Toronto (Canadá). Murió en septiembre de 1996 por un ataque al corazón.
Nowen nos regala una obra maravillosa y curiosamente, a pesar de haber leído tanto de él, no he publicado nada. Hoy quiero, inspirado por este pensamiento con el que inicio mi comentario sobre el libro de la semana, hablar de este pequeño libro de sólo 79 páginas que Nowen escribió hace muchos años y que encontré en la biblioteca de nuestras hermanas Misioneras Clarisas de Santa Ana, en California.


Nouwen nos regala en pocas lineas una obra maravillosa que narra la experiencia de los antiguos padres del desierto, plantea las vías de acceso a Dios desde el corazón, desierto, silencio y oración.

Las reflexiones sobre los escritos de los Padres del Desierto, no sólo nos cuestionan, sino que nos abre las puertas a caminos concretos. Las tensiones y tentadoras presiones de la vida cotidiana, tan ajetreada y el permanente ruido interno y externo, se asemejan a la paganización que soportaron y de la que supieron hacerse a un lado aquellos padres del desierto luego de finalizada la primera gran persecusión de los primeros cristianos. En la cercanía de Dios, todo aquello que les rodeaba no fue capaz de apartar sus corazones de ir haciA el interior del hombre, al corazón del hombre y de la mujer que sufren no sólo por las inclemencias de fuera, sino del dolor interno que causa la lejanía de Dios.

Excelente, profundo y práctico, este librito abre mi caminar a compartir mucho más de lo que Nowen me ha dejado en su prolífera obra.

Parecería que la oscuridad es, en nuestros tiempos, más densa que nunca, que los poderes del mal —como afirma Nowen en su obra— sobresalen como nunca y que los hijos de Dios están siendo probados con la mayor severidad que registra la historia, pero la luz del amor de Cristo ha de brillar desde lo más profundo del corazón de aquellos que creemos en Él.


Henri J. M. Nowen,
"El camino del corazón",
Ed. Guadalupe,
Buenos Aires 1986,
79 páginas.

«MARCHA IMPERIAL»... Una obra maravillosa de John Wiliams

Si hay algún compositor moderno que destaca por sus marchas, ese es John Towner Williams, conocido más bien como John Williams; y si hay una marcha de él que pueda considerarse como la más representativa de su producción y prácticamente un icono de las bandas sonoras contemporáneas, es la «MARCHA IMPERIAL».

He hablado ya en alguna otra ocasión de John Williams (Floral Park, Nueva York, 8 de febrero de 1932), laureado compositor y sumamente conocido gracias a la saga de Stars Wars. La música compuesta por Williams para esta doble trilogía se encuentra como algo de lo más respetado dentro de su ya de por sí aclamado trabajo para cine, especialmente la de la trilogía original y dentro de ella está el tema que he elegido para esta semana: «MARCHA IMPERIAL» cuya tonada marcial es la firma del Imperio Galáctico: el leitmotif de "Star Wars".

Williams utilizó la «MARCHA IMPERIAL» (aparece en los episodios I, II, III, V y VI de "Stars War") especialmente para el episodio VI de la serie de fantasía, "El imperio contraataca". La primera vez que se escucha es cerca de los 18 minutos del filme, cuando Darth Vader aparece por primera vez y las gigantescas naves de guerra llamadas Star Destroyers se agrupan en el espacio. Posteriormente, la tonada se asocia con la aparición de naves y personajes de los antagonistas de Luke Skywalker y la Alianza que lucha contra el Imperio. La pieza reaparece, con variaciones, en "El retorno del Jedi", y luego se incorporó en la segunda trilogía fílmica como un guiño al público sobre el futuro de Anakin Skywalker (Darth Vader). Se escucha en la batalla final de "La venganza de los Sith" (Episodio III) , entre Obi-Wan Kenobi y Anakin.
  
La pieza,  está llena de percusiones y de acentos que la hacen fácil de aprender. Williams utiliza el low brass de la orquesta: la tuba, los trombones, los conos, las trompetas muy brillantes y la percusión. Es muy atractiva para los músicos y para el público. Se dice que para la composición de esta obra monumental, Williams hizo algo similar a Marcha” de la ópera "El amor de las tres naranjas", de Prokofiev, sin embargo no hay una similitud directa de la melodía, aunque sí una idea recurrente en la forma en que se expone y se repite el tema principal en cada una, que hace recordar esta marcha de Prokofiev al escuchar el tema del Imperio. También se habla de la influencia de la "Marcha Fúnebre de la Sonata Nº2 para piano en Sib" menor de Chopin, y de "Marte, el que trae la guerra" de Gustav Holst.

Cierto que sería muy injusto recordar a John Williams únicamente por la música de "Star Wars" porque es un gran maestro y un compositor prolíFero,  que en cuanto a música para cine, desde "La lista de Schindler" hasta lo último que haya compuesto el día de hoy, tiene gran cantidad de composiciones de altísima calidad. John a recibido el Óscar de Hollywood en cinco ocasiones y tiene en su poder cuarenta y siete nominaciones. Es pianista, compositor, director y arreglista. Ha compuesto música para los Juegos Olímpicos y piezas de concierto

Esta fascinante obra musical que les invito a escuchar, no ha dejado de sonar desde que la compuso. El público la adora. Cuando alguna Filarmónica dedica alguno de sus conciertos a la música del cine, la «MARCHA IMPERIAL» siempre tiene un puesto preponderante. ¡Disfruten diversas interpretaciones!

Con el compositor dirigiendo:


Una versión en Praga:


Vale la pena ver esta:


Una versión para piano solo:


A dos pianos:


Y finalmente esta al estilo en que Beethoven la tocaría:


Como un colofón, para reirse un poco presento esto:

Cápsula Bíblica 950

En la Biblia hay muchos relatos históricos, son narraciones que tienen mucho parecido con lo que nosotros consideramos hoy como «historia». En este tipo de relatos se consigna un gran número de detalles: de tiempo, de lugar, de personas y otras circunstancias. Los personajes no son tipos, personificaciones, sino que aparecen más bien muy matizados en sus caracteres con notas diferenciales. Los acontecimientos están articulados en su juego de causa y efecto con la intención de informar; pero también interpretar los acontecimientos que van sucediendo. Ejemplos de relatos históricos podemos encontrarlos en los que se consideran primeros relatos escritos en las cortes de David y Salomón (2S 9-20); igualmente en los libros de los Reyes, etc.

Lo que contamina al hombre...

"Nada hay fuera del hombre que entrando en él pueda contaminarle; lo que sale del hombre, eso es lo que contamina al hombre" (Mc 7,15).

sábado, 21 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 949

Está claro que la expresión «reino» no tiene un sentido local o territorial en el Nuevo Testamento, sino que se está refiriendo a la soberanía, al dominio que tiene Dios sobre su pueblo o sobre toda la tierra. Los salmos, desde el Antiguo Testamento, ponen particularmente de manifiesto esta realeza y reinado de Yahvé. Al clasificarlos la Iglesia destaca una sección con el título de «Salmos del Reino de Dios» (23, 28, 46, 67, 92, 95-98).

Estar atentos siempre...

"Cuiden que no se emboten sus corazones por el libertinaje, por la embriaguez y por las preocupaciones de la vida y venga aquel día de improviso sobre ustedes" (Lc 21,34).

viernes, 20 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 948...

Entre los acontecimientos que narra la Biblia y nosotros, están los escritores inspirados del Antiguo Testamento, la primitiva comunidad cristiana y los redactores definitivos de los libros; nuestra pregunta ahora es: ¿podremos llegar nosotros hasta los acontecimientos que se narran en tantos años de historia de nuestra salvación? Para intentarlo, la Iglesia se sirve de las llamadas «crítica literaria» y «crítica histórica». La crítica histórica nos permite constatar hasta qué punto los textos reproducen los hechos y dichos que acontecieron, y la crítica literaria nos llevará a la comprensión de los textos.

Solidaridad...

"Muchos de los jefes de familias, al llegar a la casa de Yahvé, en Jerusalén, hicieron ofrendas voluntarias para la casa de Yahvé, para reedificarla en el lugar en que había estado" (Es 2,68).

jueves, 19 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 947

Indudablemente que al leer la Biblia no debemos tratar de captar todo al pie de la letra. Cito el ejemplo del  maná y las codornices en el libro del Éxodo: Frente a las quejas de falta de alimentos, el relato alude a ciertas cosas de que dispusieron en su vagabundear por el desierto. Naturalmente que tenían otros recursos para su alimentación: los rebaños que llevaban consigo (12, 38), los frutos de los oasis (l5, 27), el grano de las plantaciones en asentamientos más prolongados (Lv 8, 26), etc.; pero se destaca el maná y las codornices como ayuda providencial. De ambos se habla en Ex 16, aunque, probablemente los dos fenómenos se produjeron en zonas y en estaciones del año distintas; incluso pueden proceder de tradiciones de grupos diversos. Se supone que el llamado «maná» corresponde a la secreción producida en el taraminto al ser picado por insectos. Y las bandadas de codornices podían abatirse exhaustas sobre la península del Sinaí en sus periódicos desplazamientos entre Europa y África para invernar y veranear.

Gratitud...

"Que haga Yavhé con ustedes misericordia y verdad. Yo también les pagaré con favores lo que han hecho" (2 Sam 2,6).

miércoles, 18 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 946

Los hebreos, lo mismo que los hombres de todos los tiempos y culturas, se planteaban los grandes interrogantes: ¿de dónde venimos? ¿A dónde vamos? ¿Por qué existe la maldad en el mundo? ¿Por qué el dolor y la muerte? Por eso tenemos en la Biblia los llamados «libros sapienciales» y antes, los primeros capítulos del Génesis, donde se nos ofrece una interpretación a través de unos relatos de carácter aparentemente narrativo, que dejan ver respuestas a estas cuestiones.

Hacer siempre lo que es recto...

"Marchó por todos los caminos de Asa, su padre, sin apartarse, haciendo lo que es recto a los ojos de Yahvé" (1 Re 22,43).

martes, 17 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 945

Leyendo la Biblia vemos que el Reino de Dios que Jesús anuncia es, ante todo, una buena noticia: La buena noticia de la actualidad de la salvación: la salvación que está ya presente, lo que es motivo de alegría: la presencia del novio (Mc 2, 19), la tela nueva y el vino nuevo (Lc 5, 36s), la llegada del médico (Mc 2, 17), etc.

Buscar al Señor...

"Se dio a buscar a Yahvé durante la vida de Zacarías, que le educó en el temor de Dios; y mientras él buscó a Yahvé, Dios le protegió" (2 Cró 26,5).

lunes, 16 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 944

A finales del siglo  XVIII se inició un fuerte ataque contra la historicidad de los milagros de Jesús. Sin embargo, los católicos y muchos protestantes, gracias a la lectura, meditación y estudio de la Palabra de Dios, podemos darnos cuenta de su historicidad básica, apoyándonos en el examen interno de los evangelios.

Confianza en el Señor...

"Líbrame con tu mano y ayúdame a mí, que estoy sola y no tengo sino a ti, Señor" (Est 14,14).

domingo, 15 de septiembre de 2013

«TERESA DE LISEUX, UNA LLUVIA DE ROSAS»... Una biografía escrita por Jean Chalon

Aunque se ha escrito mucho sobre la vida yobra de la eximia doctora de la Iglesia, Teresa de Lisieux —mejor conocida entre nosotros como «Teresita»—, hay un libro que desde hace tiempo llegó a mí y me la hizo ver un poco diferente, un poco más... no sé como decirlo... más de la tierray más del cielo, más «Lluvia de Rosas».

Jean Chalon, el autor de este libro, «TERESA DE LISEUX, UNA LLUVIA DE ROSAS», es un apasionado de la santa de Lisieux, nos ofrece una obra que es más que un libro sobre ella y que que es bastante más que una biografía. Nada más lejos de la realidad de Teresita que esa vieja, tópica y falsamente pía imagen de sonrisa extática, en tono sepia, con una corona de flores sobre la cabeza, como escapada de un devocionario de beata de «fin de siècle». 

Teresita es una figura legendaria, una mujer desbordante de una eterna y vigorosa feminidad vivida en una santidad de las cosas ordinarias. Su vida está hecha de ternura y alegría, de fascinante y creadora imaginación y de una poderosa fuerza vital contagiosa que aparentemente se extingue con su muerte a los 24 años (había nacido en Alencon en 1873). Su belleza y su gran sensibilidad la habían hecho siempre una mujer diferente, y tanto en la Abadía donde estudió, como en el Carmelo —donde se le consideraba una inútil— se sabía poca cosa y decía: «Mi excusa es que soy una niña». Gracias al cielo, siempre conservó el espíritu de infancia que le inspiró su famoso «Caminito» y su voluntad manifiesta de convertirse en una santa mediante una vida de amor. Teresita murió pronunciando unas palabras que no acabarán jamás de sorprender: «Mon Dieu, je vous aime». Dios mio, te amo; que es como decir: "Soy de Dios y en Él amo a todos".

La santa que Chalón retrata es la mujer que tiene que requerir el permiso del Papa para entrar en el Carmelo a los 15 años; la novicia de aquellas desmañanadas impresionantes para levantarse a rezar; la mujer del quehacer sencillo con la sonrisa en los labios; la religiosa alegre y sencilla que se ganó, entre humillaciones, el título de Patrona de las Misiones sin pisar una misión más que en sueños; la enferma inmovilizada cuyo espíritu nadie pudo inmovilizar; la cristiana aferradac a la Cruz del martirio silencioso y secreto, ofrecido en don por los demás, permanentemente sumergida en su Dios de amor. La pequeña que nunca se imaginó que en el primer centenario de su «entrada en la vida» la harían, como a Teresa de Ávila y a Catalina de Siena, Doctora de la Iglesia, porque quien se humilla será ensalzado.

En su fascinante Chalón, nos ofrece la prueba de que pasóel tiempo en que Teresita de Lisieux parecía inalcanzable como «buena santita rosa» para el común de losmortales, incluidos los sabios e intelectuales que poco se acercaban a ella. A la altura de Catalina y Teresa, de Pablo y Agustín, Teresita, en el sencillo lenguaje de Jean Chalón, nos acreca a la pobreza y sencillez del «Poverello» de Asís en una época en que los cristianos, especialmente los católicos, somo invitados por el Papa Francisco a ser pobres, pequeños y sencillos para hacer espacio a la riqueza de Dios.

«No tenemos más que esta vida para vivir la fe», había escrito en Historia de un alma, y añadió: «Cada instante es una eternidad de alegría». Teresa de Lisieux, sin melifluas delicuescencias, ni remilgos, ni diminutivos, ni floripondios,ni frusilerías, llega así; una santa Teresita normal, a nuestro alcance. Una Teresita que se ha hecho la santita amiga de almas sencillas como ella, como la de la beata María Inés que la llama: "Mi santita predilecta".

El autor del libro es periodista y escritor, y se ha especializado como creador de biografías de mujeres de la talla de María Antonieta, Alexandra David Neél, Luisa Vilmorin y George Sand.


Jean Chalon,
"Teresa de Liseux, una lluvia de rosas",
Ed. Herder,
Barcelona 1997,
283 páginas.

«Judas Macabeo»... la obra más popular de Händel después del "Mesías"

Indiscutiblemente la obra más popular de los oratorios de Händel después del "Mesías" es esta de «Judas Macabeo» y, ciertamente, gracias a su tema (amor a la patria, confianza en Dios, lucha por la libertad) y a la música misma me viene como anillo al dedo para este domingo 15 en el que los mexicanos pensamos mucho en nuestra patria y en la calidad del amor que le debemos tener.

Este Oratorio fue realizado en 1746 por Händel y tiene tres partes con 68 números: 1. Muerte de Matatías y ascenso de su hijo Judas. 2. Victoria parcial de los judíos y posterior contraataque de sus enemigos. 3. Victoria “definitiva”, aclamación del héroe y celebración de la paz.). El libreto de la obra es de Morell, está basado en los capítulos 2 al 8 del Primer Libro de los Macabeos, y tal vez el único incoveniente que presenta es que se repite el curso de los acontecimientos (lamento y desesperación, sublevación y victoria); pero Händel ha allanado ampliamente esta falta con su energía de construcción y desarrollo.

La idea del Oratorio es la liberación del pueblo judío por Judas Macabeo, ya que el pueblo, tras la muerte de Alejandro Magno, cayó bajo la dominación de Antíoco IV, rey de Siria y la familia de los Macabeos guió a los judíos en su lucha por la libertad. ¡Vale la pena escuchar esta obra y pensar en la paz, en la libertad, en la independencia y abviamente en especial en Siria!

La obra lleva al oyente al tiempo en que habiendo muerto Matías Macabeo (el Oratorio de Handel comienza con un canto fúnebre del coro), su hijo Simón, sumo sacerdote, proclama jefe a su hermano Judas Macabeo y ete vence a los opresores.

En la segunda parte del Oratorio, se celebra la victoria; durante los festejos, Judas recibe la noticia de que Antíoco había enviado un nuevo ejército para someter otra vez a Israel. El pueblo se atemoriza pero Judas les alienta. El sumo sacerdote Simón exhorta al pueblo para que abandone la idolatría, con lo que Dios le socorrerá.

La tercera parte comienza con la consagración de un nuevo altar en el templo. Un emisario lleva la noticia de que Judas Macabeo ha vencido a los enemigos y se acerca triunfal. El héroe es saludado por el coro: "¡Ved, viene coronado por la victoria!"; Händel ha tomado este coro mundialmente famoso, de su "Josué". Durante la fiesta triunfal, Eupolemos, enviado judío en Roma, ofrece la alianza de los romanos.

Entre los cantos de gracias sorprende de una manera especial el hermoso dúo para soprano y contralto "¡Oh Paz!". La obra concluye con una corta y sonora aleluya del coro.

Cápsula Bíblica 943

No hay que confundirse en torno a los libros que faltan en las Biblias protestantes. Algunos hermanos separados —para mí son "esperados" porque dejaron la Iglesia y esperamos que regresen—dicen que la Iglesia católica añadió lossiete libros deuterocanónicos a Biblia en el Concilio de Trento (siglo XVI), pero no puede ser,porque Lutero no hubiera podido rechazar estos libros si ellos no hubieran estado ya en el canon. Otros dicen que no los aceptan porque no se citan en el Nuevo Testamento. Pero, tampoco el Nuevo Testamento cita Ester, Abdías y Nahum, y sin embargo ellos aceptan estos libros en su Biblia. 

El orden de la creación...

"Voy a traer a la memoria las obras del Señor y a pregonar lo que he visto. Por la palabra del Señor existe todo, todo cumple su voluntad según su ordenación" (Eclo 42,15).

sábado, 14 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 942

San Jerónimo dice: "Lee con mucha frecuencia las divinas Escrituras; es más, nunca abandones la lectura sagrada". A la luz de las enseñanzas de la Iglesia, la Biblia nos permite conocer el modo de salvarnos y reconciliarnos, y eso sólo puede lograrse conociendo, amando y encarnando la vida de Jesucristo a quien conocemos mejor, mucho mejor, leyendo, estudiando y meditando la Biblia.

El anhelo de la paz...

"Mi pueblo habitará en mansión de paz, en moradas seguras, en asilo de reposo" (Is 32,18).

viernes, 13 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 941

La Iglesia recomienda la lectura de la Biblia porque es alimento constante para la vida del alma; produce frutos de santidad, es fuente de oración, gran ayuda para la enseñanza de la doctrina cristiana y para la predicación.  El Concilio Vaticano II "exhorta a todos los fieles con insistencia a que, por la frecuente lectura de las Escrituras, aprendan la ciencia eminente de Cristo" (Constitución Dei Verbum, n. 25). Las disposiciones que se deben tener para leer y estudiar la Biblia son: fe y amor a la Palabra de Dios, intención recta, piedad y humildad para aceptar lo que Dios dice. Es recomendable leer los Evangelios diariamente durante unos cuantos minutos. 

Ponerse del lado de la justicia...

"Si el justo se aparta de su justicia y hace iniquidad, morirá por ésta" (Ez 33,18).

jueves, 12 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 940

La Biblia católica es la única verdsión completa de la Palabra de Dios. Existen, además, como sabemos, la Biblia Hebrea y las Biblias protestantes. La Biblia Hebrea contiene treinta y nueve libros del Antiguo Testamento. Por tanto, rechazan siete libros del Antiguo Testamento y todos los del Nuevo Testamento que forman la Biblia católica. Las biblias protestantes difieren entre ellas mismas. Muchas sectas tienen su propia version y otras, por su parte, admiten solamente el libre examen es decir, que cada uno ha de leer e interpretar la Biblia a su manera, sin necesidad de someterse a la autoridad de la Iglesia. A las Biblias protestantes les suprimieron algunos libros que están en la Biblia católica; además en los libros que conservan, modifican algunas palabras. Además de que algunas carecen de notas y comentarios, no tienen aprobación de la autoridad de la Iglesia. La mayoría de ellas suprime varios libros del Antiguo Testamento (Sabiduría, Judit, Tobías, Eclesiástico, I y II Macabeos, entre otros) y algunas también suprimen libros del Nuevo (Epístolas de Santiago, de San Pedro y de San Juan).

Él está siempre con nosotros, aunque parezca que duerma...

"Y él estaba en la popa, durmiendo sobre un cabezal; y le despertaron, y le dijeron: Maestro, ¿no te da cuidado de que perezcamos?" (Mc 4,38).

miércoles, 11 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 939

Siempre es bueno recordar que la hermenéutica bíblica es la ciencia que trata de las normas para interpretar rectamente los Libros Sagrados y que la Iglesia Católica es la única capacitada para interpretar auténticamente (con pleno derecho y sin posibilidad de equivocarse) la Sagrada Escritura porque Dios le confió solamente a Ella la misión de guardar, enseñar y aclarar a los fieles su Palabra, por eso la Biblia Católica es la que está completa, las otras Biblias tienen a veces bonitas traducciones, pero, como sabemos, les faltan algunos libros.

Amor es dar la vida...

"En esto hemos conocido el amor, en que él dio su vida por nosotros; también nosotros debemos dar nuestras vidas por los hermanos" (1 Jn 3,16).

martes, 10 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 938

La lectura asidua de la Biblia nos ayuda a ver y valorar la unidad entre el Antiguo y el Nuevo Testamento, y entre todas las partes de todos los libros. La Biblia no contiene errores en lo que atañe a nuestra salvación y contiene las verdades necesarias para nuestra salvación, por eso unida a la Tradición acrecienta en los creyentes la fe con la seguridad de que la Palabra de Dios enseña una doctrina santa y nos conduce a la santidad.

Dios nos ama entrañablemente...

"Incluso los cabellos de ustedes están contados. No teman, pues ustedes valen más que un sinnúmero de pajarillos" (Lc 12,7).

lunes, 9 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 937

La lectura de la Biblia es un medio excelente para acrecentar nuestra fe recordando que junto a ella está la Tradición, que es la Palabra de Dios no contenida en la Biblia, sino transmitida por Jesucristo a los Apóstoles y por éstos a la Iglesia. Las enseñanzas de la Tradición están contenidas en los Símbolos o Profesiones de la fe (por ejemplo, el Credo), en los documentos de los Concilios, en los escritos de los Santos Padres de la Iglesia y en los ritos de la Sagrada Liturgia que, unidos a la loectura, meditación y estudio de la Biblia, mantienen viva la fe y el compromiso cristiano.

Tarea misionera, predicar el Evangelio...

"Pablo, siervo de Cristo Jesús, llamado al apostolado, elegido para predicar el Evangelio de Dios" (Rm 1,1).

domingo, 8 de septiembre de 2013

«CRIMEN Y CASTIGO»... Imprescindible obra de Dostoievski

Publicada por primera vez en 1866, por entregas, en un periódico ruso, «CRIMEN Y CASTIGO» es una de las novelas más influyentes e internacionales de la literatura rusa y una de las más grandes e imperecederas de la literatura universal. La influencia de Dostoievski es universal. Lectores, escritores y estudiosos, han sentido su enorme capacidad de narrar historias. Esta fue la primera de las grandes obras de Dostoievski que se hizo célebre en el extranjero. El retrato psicológico del protagonista, así como algunos de los diálogos entre personajes de «CRIMEN Y CASTIGO» están en la cima de la literatura universal. Este es el libro del que quiero hablar este domingo.

Ródion Raskólnikov, el protagonista, es un estudiante que vive en San Petersburgo y que apenas tiene para comer. Él elabora una filosofía de vida radical (raskolnik significa "cismático" en ruso) que le lleva a una determinación práctica: el hecho de asesinar a una vieja usurera —por considerarla un ser humano inútil para la sociedad, un piojo que sólo puede entorpecer a quienes la rodean—  para que él y su familia solucionen sus problemas económicos. Eso, el protagonista, lo considera no sólo como algo no reprobable, sino como algo que es moralmente recomendable, porqué así el mundo se convertirá en un lugar mejor. Sin embargo, en el momento de consumar el plan trazado, Raskólnikov se ve obligado a asesinar también a la hermana de la usurera Aliona Ivánovna, Lizaveta, ya que lo sorprende en el lugar del crimen y muy  pronto descubrirá, arrepentido, que la distancia existente entre plantear un proyecto y culminarlo es abismal, y las consecuencias que el acto puede acarrear son imprevisibles tanto en el mundo que le rodea como en el interior de su alma.

Fiódor Mijáilovich Dostoievski (Moscú, 1921 — San Petersburgo, 1881), además de ser, como he dicho, uno de los mayores exponentes de la literatura rusa, es uno de los escritores que más lejos ha llegado en el análisis psicológico de sus personajes. Al Papa Francisco le fascina leerlo, dice que es uno de sus maestros.

Fiódor creció entre pobres, pues su padre regenteaba un hospital de bajos recursos. Junto con su hermano Mijail se sumió en un mundo de lecturas, principalmente Pushkin. La primera novela de Dostoievski, titulada "Pobres gentes" (1844), fue acogida extraordinariamente bien por el público y la crítica, pero sus siguientes obras "El doble" (1846), "Noches blancas" (1848) y "Niétochka Nezvánova" (1849), a pesar de ser interesantes, e incluso mejores que su debut, no fueron tan bien acogidas por los contemporáneos del autor. En 1849, por formar parte del círculo intelectual de Mijaíl Petrachevski, fue detenido y sentenciado a una pena de prisión de cuatro años en Siberia y a la prestación de servicio militar durante cinco años más. Después de una década de no publicar prácticamente nada, Dostoievski volvió a escribir. Entre 1865 y 1868 escribió dos obras sublimes, esta de «CRIMEN Y CASTIGO» y "El idiota". Su tercer gran libro, "Los hermanos Karamázov", se publicó tan solo unos meses antes de su fallecimiento en 1881.

Al leer «CRIMEN Y CASTIGO» uno va descubriendo el producto de un genio cuyo mundo gira entre la muerte y la locura, porque Dostoievski era una persona que retornaba vivo de aquellos tenebrosos mundos (sus ataques) directamente para escribir historias que también puedan ser devoradas por la juventud del siglo XXI. Y también porque este hombre ha sido el escritor que ha compuesto los análisis psicológicos más audaces y las caracterizaciones psicológicas más gloriosas. Sólo él puede presentar a un juez de instrucción encargado de un caso de asesinato (Zamétov, cuya raíz en ruso significa «observar»), quien se hace amigo del asesino, cosa que siempre chocó en el mundo anglosajón. En un mundo dominado en la actualidad por tanto loco que quebranta la vida y los derechos humanos de millones de personas en nombre de la democracia, el genio de Dostoievski, imbuido por la fe, ciento cincuenta años atrás nos dice aquí, a través de su protagonista Raskólnikov: «Dios no permite semejantes horrores, pero permite otros. Tal vez no haya Dios». Este personaje, Raskólnikov (raskólnik en ruso significa apóstata), defiende que él no es un asesino por haber matado y robado a una vieja usurera. ¿Quién está más loco y es más asesino? ¿Él, que sólo quiere hacerse con tres mil rublos para labrarse un porvenir digno y huir del hambre que le consume, o el admirado Napoleón (un político brillantísimo) que no duda en acabar con tanta gente con tal de hacer avanzar a la Humanidad?

El tiempo de nuestro autor es una época dura, de juventudes rusas con hambre de cambiar las estructuras feudalistas, que mantenían a la inmensa mayoría de la población sumida en la miseria y la desesperación. El extremo realismo conseguido por Dostoievski en su descripción social, pero sobre todo interna, sino es que íntima de los personajes, sólo lo pudo reproducir luego de experimentar en carne propia la más radical pobreza.  El joven protagonista de la novela decide asesinar a la anciana usurera, no con el fin de robarle sino de disponer de su dinero para algo bueno, incluso haciendo a un lado su grave situación económica —lo que se refleja en el hecho de que regala a una familia desconocida todo su dinero para que entierren al padre, el oficial Marmeladov—, pero Raskolnikov, que se sentía un hombre “superior” que había vencido los sentimientos, se ve perseguido por su arrepentimiento, lo que le demuestra que no puede convertirse en un hombre superior y que por lo tanto pertenece al tipo de hombre que tanto desprecia. Raskolnikov se entrega a la autoridades aun cuando no existe ninguna prueba contra él y un inocente se ha declarado culpable, víctima de las presiones policiales. Es enviado a las cárceles en Siberia para cumplir su condena y Sonia (hija de Marmeladov) se va con él a acompañarlo al presidio, en donde Raskolnikov se da cuenta de que la ama y que quiere terminar su condena para vivir junto a ella. El autor, en toda la obra, deja ser a los personajes pues sabe que la credibilidad se logra con la honestidad.

La relación entre la culpa y el castigo y la idea de la fuerza redentora del sufrimiento humano, aparecen a lo largo de toda la obra, planteando con todo vigor el conflicto entre el bien y el mal, ese dualismo ético que es una constante en la obra de Dostoievski. Bajo el armazón naturalista de una novela de tesis, subyace en todo momento una alegoría metafísica y moral. El glorioso escritor ruso observa en esta obra que el castigo no intimida al criminal, pues éste de por sí pide ya moralmente un castigo. Entre la ingente obra del novelista ruso, es este libro, sin duda, el de mayor plenitud formal. Se puede conseguir en muy diversas ediciones.

La obra ha sido llevada al teatro y al cine y en muchísimas adaptaciones. Entre muchas otras películas, “Match Point” (2005) dirigida por Woody Allen, es la más reciente  realización cinematográfica que está basada en esta novela.



 

Fiódor Mijáilovich Dostoievski ,
"Crimen y Castigo",
Colección "Sepan Cuantos 108"
Ed. Porrúa,
México 2005
494 págs.

«La Danza de los Caballeros»... Lo mejor del ballet Romeo y Julieta de Prokófiev

Este domingo, quiero invitarles a escuchar lo que para mi es una pieza musical perfecta, una composición que sintetiza —tal vez como ninguna otra— las mejores cualidades de los compositores soviéticos: calidad, adecuación al mensaje visual y sobre todo captación moderna de los conceptos clásicos del Ballet. Me refiero a «La Danza de los Caballeros», del ballet "Romeo y Julieta" de Prokófiev (También de la Suite nº 2. Op. 64 "Romeo y Julieta).

Sergéi Sergéyevich Prokófiev fue un compositor ruso, nacido en 1891, y fallecido en 1953. Su madre le enseñó a tocar el piano, haciendo de él un intérprete prodigioso y un compositor precoz. Su estilo no se parecía a ningún otro, y su Concierto para piano nº 1 no gustó a los por entonces de moda nacionalistas rusos. Sus obras más conocidas son "Pedro y el lobo", la ópera "Guerra y paz", y el ballet "Romeo y Julieta". Prokofiev murió el mismo día que Stalin, sin haber visto triunfar en Rusia su “cacofónica” obra.

El ballet "Romeo y Julieta" se estrenó a finales de diciembre de 1938 en Brno, Checoslovaquia, después de muchos intentos de hacerlo en la URSS ocasionados por la falta de alineamiento de su autor con la línea creativa realista impuesta por los bolcheviques durante el primer tercio del siglo XX. Además, debido a su complejidad rítmica y armónica, inicialmente fue calificado de imbailable, por lo que Prokofiev hubo de utilizar la obra en el desarrollo de tres suites orquestales y varias obras para piano.

Por su ritmo y composición, dramática fuerza descriptiva, delicadeza y la inclusión de instrumentos musicales poco habituales en una orquesta —incluidas las maracas que poco me gustan y los panderos—, Romeo y Julieta es una de las obras maestras de este compositor. Inspirada en el Romeo y Julieta de Shakespeare, consta de tres actos, quince escenas y 50 números musicales, de los que varios gozan de gran popularidad, especialmente este, el número 13, la «La Danza de los Caballeros».  Se trata de un momento inocente en el que Romeo conoce a Julieta en una fiesta de los Capuletos a la que no fue invitado. Tal vez el ambiente siniestro que sugiere la música sea una especie de advertencia de lo que viene después en la obra completa a la que me referiré en otra ocasión.

La parte más célebre de este ballet es este baile de los caballeros, que ameniza la fiesta en la que se conocen los jóvenes Romeo y Julieta. Los vientos metales, firmes y siniestros, marcan los acordes pesados de una danza con la que Prokófiev recupera el tempo y pulso de las danzas antiguas de su patria. Los acordes, graves, dejan paso a los arpegios que desgranan los armónicos principales. El modo menor empleado, junto con el pesado tempo, preludian la desgracia que se cierne sobre los personajes. Los arpegios, llenos de síncopas y puntillos, suben y bajan, estridentes, de mano de las cuerdas, nerviosas. El aire festivo se tiñe de aprensión mientras los caballeros pasean su coreografía. La calma precede a la tormenta. A los 48 segundos de haber empezado, la pieza presenta un puente, de cuerdas repetitivas y metales amenazantes y solo un poco después, a los 57 segundos, los arpegios que acompañan a las damas alcanzan la región más aguda y más electrizante. La tonalidad cambia constantemente en la melodía, sumiendo la atmósfera en una inestabilidad buscada. La obra acaba como comienza. Todo en ella nos hace presagiar la tragedia. ¡Escúchen esta música y vean varias versiones!




Cápsula Bíblica 936

En el Nuevo Testamento, nos topamos constantemente con la expresión «Reino de Dios», expresión que es traducción de la griega "e basileia tou Zeou", que, a su vez, traduce la hebrea "malkut Yahveh". *ero en el evangelio de san Mateo encontramos más bien el término «Reino de los Cielos». Ello obedece a la costumbre judía de evitar pronunciar el nombre de Dios. Probablemente Jesús, que se acomodaba al lenguaje usual, emplearía esta expresión «Reino de los Cielos».

Todos como María...

"Él contestó diciéndoles: Mi madre y mis hermanos son éstos, los que oyen la palabra de Dios y la ponen en práctica" (Lc 8,21).

sábado, 7 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 935

El elogio de la fe de Abraham lo encontramos en diversos pasajes de la Biblia: Eclo 44, 19-21; Rm 4, I-25; Ga 3, 6-14; Hb 11, 8-19. Leyendo estos pasajes aprendemos que frente al pecado de la humanidad de querer igualarse a Dios, Abraham responde con la actitud sumisa y filial de quien se fía de Dios, de quien espera contra toda esperanza. Es algo que debemos imitar si queremos ser hombres y mujeres de Dios en medio de un mundo que se debate siempre entre miles y miles de complicaciones. La paz vendrá al corazón del hombre y de la mujer que se fían de Dios.

Un galardón que es el cielo...

"Miren por ustedes, no vayan a perder lo que han trabajado, sino hagan por recibir un galardón cumplido" (2 Jn 8).

viernes, 6 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 934

Al leer en la Biblia el capítulo 2 del libro del Génesis, vemos que en la creación hay un ser privilegiado, por encima de todo lo demás, ya que él es el encargado de poner nombre a los demás seres (Gn 2, 20): el hombre. El hombre resulta del binomio: «varón + mujer». Entre ambos se da comunidad de naturaleza; lo de la «costilla», naturalmente, no es más que un símbolo para indicar esa comunidad de naturaleza.

Buscar al Dios que da la vida...

"Así, pues, dice Yahvé a la casa de Israel: ¡Búsquenme y vivirán!" (Am 5,4).

jueves, 5 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 933

Ya sabemos que la Biblia recibe también otros nombres, particularmente el de Sagrada(s) Escritura(s). Es interesante ver que este término es empleado ya en la misma Biblia; con frecuencia lo encontramos en el Nuevo Testamento: "y creyeron en la Escritura" (Jn 2,22), "ustedes investigan las Escrituras" (Jn 5,39).

Sabiduría y prudencia...

"El corazón  del sabio hace prudente su boca, y sobre sus labios crece la persuasión" (Prov. 16,23).

miércoles, 4 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 932

Para venir a nuestro encuentro Jesús quiso ser esperado, deseado por toda la humanidad, es llamado "el deseado de las naciones". La forma más adecuada de reconocerle es comparar lo que Él fue con lo que, con anterioridad, se había dicho de Él. Y esto es lo que precisamente vemos a lo largo del Nuevo Testamento: la Biblia que cita Jesús, la que citan los hagiógrafos cristianos es el Antiguo Testamento: san Pedro y san Pablo se apoyarán en el Antiguo Testamento para afirmar que Jesús es el Mesías.

Obedecer del todo al Señor...

"Hicieron los hijos de Isareal todo cuanto mandó Yahvé a Moisés; así lo hicieron" (Núm 1,54).

martes, 3 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 931

En la Constitución "Dei Verbum" del Concilio Vaticano Il se afirma la doble paternidad de los libros sagrados: "En la redacción de los libros sagrados Dios eligió a hombres, que utilizó usando de sus propias facultades y medios, de forma que, obrando él en ellos y por ellos, escribieron, como verdaderos autores, todo y sólo lo que él quería" (DV 11).

El Señor escucha nuestra oración...

"Ha escuchado Yahvé mis oraciones, ha acogido mi deprecación" (Sal 6,10).

lunes, 2 de septiembre de 2013

Cápsula Bíblica 930

Leyendo el Evangelio vemos que Jesús habla: evangeliza, y actúa: hace milagros. Los milagros de Jesús no son únicamente un simple apoyo para sus palabras. Los milagros de Jesús no son simple apoyo, refrendo del evangelio de Jesús, sino que ellos son también evangelio; también ellos nos transmiten el mensaje salvador de Jesús. No son, pues, como algunos podrían pensar, una añadidura posterior a los relatos de la predicación de Jesús, sino que están formando una inseparable unidad con ellos. Hay que leer detenidamente los diversos relatos evangélicos de las curaciones para darse cuenta y profundizar en ello.

La sinceridad vale mucho...

"La flauta y el arpa acompañan bien el canto, pero aún mejor es una lengua sincera" (Eclo 40,21).

domingo, 1 de septiembre de 2013

«SAN MANUEL BUENO, MÁRTIR»... Una novela de Unamuno

«San Manuel Bueno, mártir» es una interesante novela escrita por Miguel de Unamuno (1864-1936) que se publicó por primera vez en 1931, como parte de una revista, y en 1933 se volvió a publicar en San Manuel Bueno, mártir, y tres historias más.

Esta novela breve, considerada por la crítica y muchos lectores como la cima de la narrativa unamuniana, es la lectura que comparto para esta semana, me la recomendó hace un buen tiempo mi ahijada Alejandra Lozano, quien gusta de la buena lectura junto con su esposo Eduardo. La obra plantea una de las preocupaciones capitales del autor, la existencia de Dios, a través de la figura de un sacerdote que ha perdido la fe, pero es capaz de fingirla e incluso alcanzar fama de santo para proteger la inocente creencia de sus feligreses, para quienes la fe religiosa equivale a la paz. La fuerza del conflicto central (encarnación de lo que en el siglo xx se llamaría la duda existencial, el silencio de Dios o la pérdida de la fe) favorece la vigencia del libro, porque presenta un tema que puede dar mucho material para discutir y valorar la fe que hemos recibido.

La obra se desarolla en un pueblecito llamado Valverde de Lucerna. La narradora es una mujer, Ángela Carballino. Su madre es una piadosa cristiana de fe recia e inamovible. El escenario queda sugerido por el maravilloso lago de Sanabria en San Martín de Castañeda, Sanabria, al pie de las ruinas de un convento de Bernardos, y donde vive la leyenda de esta ciudad que yace en el fondo de las aguas del lago.

Unamuno no dividió su novela en capítulos, sino en veinticinco fragmentos que algunos críticos denominan secuencias. Los veinticuatro primeros constituyen el relato de Ángela, y el último es una especie de epílogo del autor. Él utiliza en su relato un procedimiento narrativo relativamente frecuente: nos dice que la obra editada es, en realidad, un manuscrito que apareció entre los papeles del protagonista de la novela. Toda la novela se construye a partir de este artificio literario del “manuscrito encontrado”; a través de tal recurso literario, Unamuno refuerza la verosimilitud del relato haciendo creer al lector que Ángela es un ser real, con entidad física, y que don Manuel también existió. Lo que le interesa al autor es reflejar a través de esos personajes una situación real, un drama humano. Esta elección le permite además incluir en el epílogo comentarios propios acerca de lo que sucede, orientando así al lector.

Además de la propia historia narrada, hay toda una intrahistoria realizada por Unamuno: la aldea (a lo largo de la obra adquiere otros nombres: pueblo, convento, villa, etc.) representa a la humanidad. La montaña representa la fe y el lago la duda. San Manuel Bueno se encuentra entre ambas, ya que está situado entre la fe y la duda de su pueblo (indirectamente de la Humanidad). San Manuel toma la duda y la sufre por todos los habitantes de la aldea, de ahí que se le pueda relacionar con la figura de Cristo, que sufre por los demás debido a la disyuntiva entre la fe y la duda. 

Ángela lleva su nombre debido a que éste viene de ἄγγελος (ángelos) que en griego significa "mensajero". Como Ángela se encarga de transmitir las memorias de San Manuel, actúa como el evangelista que transmite la palabra de Cristo. Lázaro se llama así debido a que, según la Biblia, un personaje de este nombre murió y luego fue resucitado por Jesucristo. En la novela, Lázaro dice refiriéndose a San Manuel, que éste le ha resucitado devolviéndole la fe, ya que antes no creía.

Para el personaje principal, Unamuno usa el nombre Manuel porque este es el nombre que da Isaías al Mesías que llega a aportar una nueva forma de ver la religión. En el caso de don Manuel éste aporta una nueva manera de ver la religión, él prefiere verla de una forma más interior, no seguir los preceptos por la tradición. El apellido Bueno hace referencia a su bondad. Se le añade "mártir" ya que sufre durante toda su vida por el asunto de la fe y la duda.

A parte de la simbología a lo largo del libro abundan las referencias a pasajes de los Evangelios. También hay una referencia a Calderón de la Barca (cuando Ángela le pregunta a San Manuel por qué somos pecadores, éste le contesta que nuestro mayor pecado es haber nacido, haciendo referencia a la obra calderoniana "La vida es sueño"), ya que este autor es muy admirado por Unamuno.

Miguel de Unamuno nació en Bilbao, España en 1864. Estudió Filosofía y Letras en Madrid. Enseñó en la Universidad de Salamanca, de la que sería elegido rector en 1901. Entre 1924 y 1930 vivió en el destierro por su oposición a la dictadura de Primo de Rivera. Tras la caída de éste, regresó triunfalmente a España. Fue diputado durante la República, y aunque su actitud ante el levantamiento militar del 36 fue cambiante, su postura definitiva de oposición a las tropas de Franco (“Venceréis pero no convenceréis”), le valió ser destituido y confinado en su domicilio, donde murió en 1936.

Unamuno fue un hombre con una personalidad muy fuerte, desgarrada, que llevó una vida de intensa labor intelectual, de incesante lucha. Él mismo se definió como “un hombre de contradicción y de pelea. Su evolución ideológica merece ser precisada: tras varias crisis juveniles (la más importante en 1890), perdió la fe y comenzó a desconfiar de la eficacia de la acción política; en 1897 una nueva crisis lo hundió en el problema de la muerte y desde ese momento abandonó la militancia política y se preocupó cada vez más por las cuestiones existenciales, aunque sin dejar nunca de lado el tema de España. De ese su permanente debatirse entre la fe y la incredulidad, de su angustia existencial, nos habla toda su obra y, de modo particular, «San Manuel Bueno, mártir».

Leer la novela aquí



«Ständchen» Serenata D. 957... Una bellísima composición de Schubert

Franz Schubert (1797-1828) escribió durante el que sería su último año de vida una de sus obras más populares: la Ständchen (Serenata) D. 957. Es la obra que he elegido para esta semana.

Aunque muy difundida en diversas versiones orquestales, la Serenata en su orígen fue otro lied que el compositor creó con letra del poeta alemán Ludwig Rellstab. Esta obra pertenece a una recopilación póstuma de Franz Shubert llamada El canto de los Cisnes que se publicó por su editor en 1829 con el número D957.

Schubert, como la historia lo señala, fue uno de los principales músicos austríacos que vivió a comienzos del siglo XIX; fue el único nacido en Viena, la que fuera la capital musical europea a fines del siglo XVIII y principios del XIX. Vivió, treinta y un años, tiempo durante el cual consiguió componer una obra musical excelente, de gran belleza e inspiración. Su talento creció a la sombra de Beethoven, a quien admiraba, pero la vida humilde que aveces tuvo que pasar en ciertos períodos de su vida, no le permitió tener su propio piano, por lo que usaba el de sus amigos y se le veía entreteniendo diversas reuniones sociales que le permitía dar a conocer y vender su música. Escribía veloces pequeñas piezas musicales que no alcanzaba ni a a revisar y ya se publicaban. Schubert murió un año después que su ídolo. Él no alcanzó la fama en vida y muchos de sus amigos, con los años, recordaron, cada uno a su modo, los años pasados junto a él dando lugar a una serie de leyendas, comola de que en esta obra refleja muchos de los sentimientos que guardaba en su corazón. 

La letra es esta:

Quedo implorando mis canciones
A ti a través de la noche;
Abajo, en la tranquila arboleda,
¡Amada, ven a mi lado!

Murmurantes, esbeltas copas susurran
A la luz de la luna,
El acecho hostil del traidor
No temas, tú, amada.

¿Oyes gorjear a los ruiseñores?
¡Ay! Ellos te imploran,
Con el sonido de dulces quejas
Imploran por mí.

Comprenden el anhelo del pecho,
Conocen el dolor del amor,
Conmueven con los argentinos sonidos
A todo tierno corazón.

Deja también conmoverse tu pecho,
Amada, escúchame;
¡Trémulo aguardo el encuentro!
¡Ven, hazme feliz!



Cápsula Bíblica 929

Leyendo la Biblia, en el Nuevo Testamento, nos encontyramos con una Iglesia primitiva como la nuestra, también tratando de ser fiel a Jesús, con comunidades dinámicas, misioneras, pero no exentas de defectos. Los fieles de esas comunidades escuchaban la predicación apostólica, reflexionaban sobre ella, la vivían día por día y celebraban su fe en unión con María y los Apóstoles.

Entrar en el reino de Dios...

"Jesús le dijo: –Te aseguro que el que no nace de nuevo no puede ver el reino de Dios" (Jn 3,3).