domingo, 26 de enero de 2014

Cápsula Bíblica 1076

Nuestra vida de creyentes se desarrolla entre la alegría y el dolor. Hay días de gran gozo y satisfacción abundante, con una felicidad que parece hacer explotar el corazón. Pero también hay días en que nos sentimos perdidos, confundidos sobre nuestros propósitos y solos ante nuestras dificultades. En muchas familias se disfruta la alegría de la llegada de un nuevo ser querido o el retorno de algún alejado, muchos se alegran en el gozo entre vecinos nque saben ayudare y compartir, otros celebran un matrimonio... pero también se sufre, se sufre por muchas cosas como por la muerte de un ser querido, un divorcio o una separación, un padecimiento físico... todo eso también fue parte de los grandes personajes bíblicos como san Pablo, que lucharon por vivir con los mismos sentimientos de Cristo.

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