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domingo, 22 de diciembre de 2019

«El pensamiento de Teresa de Jesús para el hombre de hoy»... Pensamientos de santa Teresa de Ávila

Uno de los valores más comunes del hombre es su pensamiento. Así afirmaba san Juan de la Cruz: «Más vale un pensamiento del hombre que todo el mundo».

Todos sabemos que los buenos pensamientos ayudan eficazmente a la persona toda vez que se constituyen en factor dinámico de su crecimiento a nivel individual y social.

Santa Teresa de Ávila decía: «Ayuda tanto tener altos pensamientos», y vaya que los tuvo. En este librito que les recomiendo leer encontrarán 509 pensamientos profundos que la santa expresa en sus libros y en sus demás escritos.

Santa Teresa es rica en pensamiento... y en pensamientos. Es este un libro con frases de la célebre doctora de Iglesia que animan diversos momentos y etapas del camino.


Rafael Checa,
"El pensamiento de Teresa de Jesús para el hombre de hoy",
Ed. CEVHAC,
México 1983,
168 páginas.

domingo, 13 de noviembre de 2016

«Las Moradas»... El libro en el que santa Teresa de Ávila describe el camino de la oración hasta encontrarse con Dios

«Las Moradas», llamado también «El Castillo Interior», es una de las obras de la célebre doctora de la Iglesia santa Teresa de Ávila, la monja carmelita descalza, cuyo libro "Camino de Perfección" ya he recomendado y comentado.

Ahora les invito a leer esta obra «Las Moradas», escrita en el año de 1577 como guía para el desarrollo espiritual a través del servicio y la oración. Inspirada en la visión del alma que Teresa tuvo, como un diamante con forma de castillo, dividido en siete mansiones, la obra se concibe como el progreso de la fe en siete etapas, que concluye con la unión más íntima y profunda con Dios.

La santa empezó a escribir la obra el 2 de junio de 1577, completándola el 29 de noviembre del mismo año. En agosto de 1586, fue elegido como editor de la obra el monje agustino Fray Luis de Leon, tras lo que, finalmente, en 1588 el libro fue publicado en Salamanca, España. Cabe destacar que para los especialistas, «Las Moradas» es el libro de más calidad literaria. El que más elaboró y corrigió Teresa de Jesús.

«Las Moradas», escribe la santa, son siete, y describen el camino de la oración para ir hacia la intimidad con Dios como un castillo interior que está dividido en siete mansiones o moradas, cada una de las cuales describe un escalón en el acercamiento a Dios. Las primeras tres mansiones se consideran accesibles por la oración activa. Las cuatro últimas, propias para la oración contemplativa. Como ejemplo para distinguir ambos tipos de oración, santa Teresa pone el ejemplo de dos fuentes: una que recibe el agua de muy lejos, traída trabajosamente por diversos conductos; que vendría a ser la oración activa. La otra está sobre el mismo nacimiento de un manantial, y recibe el agua de su mismo origen; esta sería la oración contemplativa .

La primera morada comprende dos capítulos. Ella dice que se accede a su puerta por medio de la oración y que sólo las almas en estado de gracia pueden acceder a ella, por lo que primero deben liberarse de sus pecados. El demonio acecha en el exterior del castillo, con sus instrumentos, los pecados, representados por «fieras y bestias».

La segunda morada está comentada en un capítulo. Santa  Teresa las considera de menos peligro que las anteriores, pero de más trabajo, porque las almas, aunque puedan caer en pecado, están más cerca del Señor, y pueden oír mejor su llamada.

La tercera morada se describe en dos capítulos. Las almas, afirma Teresa, van ganando confianza, y si no retroceden, ven que van por el buen camino. Con toda humildad, confiadas en la misericordia divina, apartadas del mundo.

La cuarta morada se desarrolla en tres capítulos, haciendo referencia a la oración de quietud, para la que es necesario, más que pensar mucho, amar mucho. Dios aumenta su papel en el alma, que nota una gran paz interior y felicidad.

La quinta morada reclama cuatro capítulos de la obra. Describe la unión incipiente del alma con su Creador. El alma, rendida de amor, no quiere tener voluntad propia, sino que busca dejarse llevar de la voluntad de Dios.

La sexta morada tiene once capítulos. Aquí la unión se profundiza, con mayores efectos que en la morada anterior. El alma queda herida del amor del Esposo, y pasa mucho tiempo entre trabajos interiores y exteriores muy duros antes de alcanzar la séptima morada, ante los que nada puede hacer, sino esperar la misericordia de Dios, al que siente próximo.

Por último, la séptima morada, con cuatro capítulos, muestra cómo el alma recibe por fin la luz interior en su matrimonio espiritual con Dios. Ahora, se olvida de sí, y Cristo vive en ella.

Así, de esta manera, Teresa nos va mostrando ese Castillo Interior que ella misma recorrió y que ha influido en la vida de tantos santos y místicos de la Iglesia.

Es un libro espiritual que nadie se arrepentirá de leerlo. Es toda una alegoría de los grados de la vida espiritual, que parten desde la ascética hasta llegar a la mística. Una obra cumbre que enseña que sabiduría, felicidad y santidad pueden ir juntas. Es fácil adquirirlo en alguna de las librerías católicas.



Teresa de Ávila,
"Las Moradas"
Ed. Lumen,
288 páginas.

domingo, 1 de mayo de 2016

«CAMINO DE PERFECCIÓN»... Una joya de Santa Teresa de Ávila

Este Domingo quiero hablar de un libro que es una joya de espiritualidad formalmente dirigido a las monjas del monasterio de San José de Ávila, pero que su autora, la ínclita Doctora de la Iglesia, santa Teresa de Ávila, quien consciente o inconscientemente, acaba dirigiendo la obra a toda congregación religiosa e incluso a seglares, dado que el momento de reformas y cismas que se vivían en aquel tiempo, le hacen querer extender sus consejos a todos los cristianos.

Se trata de «CAMINO DE PERFECCIÓN», Un libro que la santa española escribe con pasión y se erige, aun sin pretenderlo, en una verdadera profeta de la oración. «CAMINO DE PERFECCIÓN» es la primera de las obras de santa Teresa que vio la luz, en Évora en 1583. La obra, en cuanto «camino de oración» y «perfección» es válida tanto para la vida monástica como para cualquier cristiano, algo que incluso la santa confirma cuando escribe acerca de cómo el Señor convida a todos a la fuente.

La obra es una invitación a profundizar en la relación de amistad con Dios, especialmente por el inefable camino de la oración. Inicialmente sobresalen en el libro los tres grandes consejos dirigidos a sus hermanas: amor fraterno, desapego de lo creado y humildad. Así lo dice la santa: “no penséis, amigas y hermanas mías, que serán muchas las cosas que os encargaré… Solo tres me extenderé en declarar, que son de la misma constitución, porque importa mucho entendamos lo muy mucho que nos va en guardarlas para tener la paz que tanto nos encomendó el Señor, interior y exteriormente: la una es amor unas con otras; otra, desasimiento de todo lo criado; la otra, verdadera humildad, que aunque la digo a la postre, es la principal y las abraza a todas” (Cap. 4, n. 4).

En su introducción, la santa dice verse importunada para escribirlo, por obediencia. Luego de desarrollar estas tres virtudes que Teresa quiere que vivan las religiosas del nuevo convento, se detiene a dar unos preciosos consejos de oración, con un estilo que deja ver que “habla más su corazón de lo que por experiencia siente, que su entendimiento de lo que por ciencia o lección o buen discurso sabe”. La parte final del libro está dedicada al Padre Nuestro, y la santa nos ofrece una aguda y profunda reflexión sobre esta oración que encierra «gran consolación». Teresa dice en estas páginas a sus hermanas: “mirad, hermanas, cómo el Señor me ha quitado de trabajo enseñando a vosotras y a mí el camino que comencé a deciros, dándome a entender lo mucho que pedimos cuando decimos esta oración evangelica. Sea bendito por siempre, que es cierto que jamás vino a mi pensamiento que había tan grandes secretos en ella, que ya habéis visto encierra en sí todo el camino espiritual, desde el principio hasta engolfar Dios el alma y darla abundosamente a beber la fuente de agua viva que dije estaba al fin del camino” (Cap. 42, n. 5).

«CAMINO DE PERFECCIÓN» es, pues, una obra que nos adentra en la obra de Teresa como si fuéramos discípulos suyos. Todo consagrado y también todo cristiano que quiera avanzar en el camino de oración y unión con Dios puede encontrar en esta obra una propuesta pedagógica que conserva toda su actualidad y que nos invita a “darnos del todo al Criador y poner nuestra voluntad en la suya y desasirnos…” (Cap. 32, n. 9).

La santa escribe esta obra dos veces y se conservan los dos autógrafos, conocidos como el autógrafo de El Escorial y el de Valladolid, por el lugar donde se conservan, pues ambos fueron escritos en San José de Ávila en 1566 y 1567. La primera redacción (El Escorial) es más espontánea y libre, con muchas expresiones familiares, al pensar la autora que no saldría de su monasterio. La segunda (Valladolid) ya parece pensada para su publicación y es más completa, aumentada y corregida. Como con otros de sus libros (Vida o Fundaciones) no pone un título inicialmente, ni se publica hasta después de su muerte. «CAMINO DE PERFECCIÓN» es el primero en publicarse, un año después de su muerte en 1583.



Teresa de Ávila,
"Camino de perfección",
Ed. San Pablo,
256 páginas.