Mostrando las entradas con la etiqueta Lalo. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Lalo. Mostrar todas las entradas

domingo, 24 de noviembre de 2019

«El rey de Ys»... Una ópera de Édouard Lalo

Hoy les invito a escuchar ópera. Se trata de «El rey de Ys» (título original en francés, Le roi d'Ys) es una ópera en tres actos y cinco escenas con música de Édouard Lalo (Lille, 27 de enero de 1823-París, 22 de abril de 1892) y libreto de Édouard Blau, basada en la vieja leyenda bretona de la ciudad hundida de Ys, que fue, según la leyenda, la capital del reino de Cornouaille. Se estrenó en la Opéra Comique en París el 7 de mayo de 1888. Aparte de la obertura, la pieza más famosa de la ópera es la alborada del tenor en el Acto III "Vainement, ma bien-aimée" («En vano, amada mía»).
Fuera de territorio francés no suscita el interés que, sin la menor duda, merece. Es una ópera muy poco representada; en las estadísticas de Operabase aparece con sólo 5 representaciones en el período 2005-2010, siendo la primera de Lalo.

Gracias al aria de tenor, una bellísima aubade sita en el acto III, previa a la hecatombe, la ópera mantiene su nombre presente en la memoria musical, con versiones tan celebradas como las de Georges Thill o Beniamino Gigli en el pasado, o más cercanas en el tiempo las de Alfredo Kraus o Marcelo Álvarez. Lalo pone notas a una leyenda bretona, con San Corentin por medio como una especie de Deus ex machina cristiano solucionando los problemas de costumbre, los que pasan por los consabidos desencuentros amorosos que tanto dan de sí en la vida, claro está, y sobre todo en el arte. 

Se estrenó en mayo de 1888, un momento en que en Italia Verdi seguía hablando con su voz propia mientras se iba gestando el Verismo y Francia conocía los primeros éxitos de Massenet. Lalo se muestra fervoroso admirador de Wagner y no sólo lo cita reverente en la magnífica obertura de la obra, recordando nada menos que el coro de peregrinos de Tannhäuser, sino que luego, con la pareja de malvados (Margared, Karnac), realiza una especie de clonación respectiva de la Ortrud y el Telramund lohengrinianos, que como se sabe son a su vez bien deudores de los weberianos Eglantine y Lysiart. Pero el compositor francés tamiza estas influencias teutonas, primero con la sobriedad de su discurso y después añadiendo características innatas, el elegante lirismo, el dramatismo controlado, esas que impregnan las partituras propias de su país y que les dan tanta personalidad y distinción. 

En la sucinta partitura, que no llega a las dos horas de duración, se suceden sin descanso y sin que decaiga la emoción, el interés o el valor expositivos, arias, dúos, conjuntos, excelentes momentos corales, hasta alcanzar el esperanzado remate, cuando todo vuelve a su sitio con la muerte del malvado y el suicidio purificador de Margared. 

¡Qué disfruten!:

domingo, 22 de septiembre de 2019

«Sinfonía Española»... Un obra de Edouard Lalo

La «Sinfonía Española» (Symphonie espagnole, en el original en francés), opus 21, en re menor, es una de las obras más conocidas de Édouard Lalo (27 de enero de 1823 - † 22 de abril de 1892).

Se trata de una bellísima composición para violín y orquesta de aproximadamente treinta minutos de duración considerada oficialmente como una sinfonía. Fue escrita en 1874 por este violinista y compositor francés de origen español y​ dedicada al violinista español Pablo de Sarasate.

Como cosa curiosa de esta obra, no incluye el uso de las dobles cuerdas, tan característico de las interpretaciones de este intérprete, quien la estrenó el 7 de febrero de 1875 al lado de la Orquesta Pasdeloup (en francés, Orchestre Pasdeloup, en ese entonces llamada Concerts Populaires, "Conciertos Populares"), en París y fue un éxito desde su estreno, dando gran fama a su autor.

Ya he hablado de Lalo cuando escribí sobre su Concierto para violonchelo y ahora simplemente les invito a escuchar:

domingo, 6 de octubre de 2013

«Concierto para violonchelo y orquesta en re menor»... Música de Édouard Lalo

El «Concierto para violonchelo y orquesta en re menor» de Édouard Lalo (27 de enero de 1823 - † 22 de abril de 1892) es un concierto para violonchelo escrito en 1877 escrito por este famoso violinista y compositor francés de ascendencia española., en colaboración con el violonchelista francés Franz von Fischer. La obra fue estrenada el 9 de diciembre de 1877, en el Circo de Hiver, París, con von Fischer como solista.

Lalo es mucho más conocido por ser el compositor de la Sinfonía española para violín y orquesta. Su trabajo para orquesta sinfónica, instrumentos solistas, grupos de cámara, ballet, ópera y música sacra, es sumamente ignorado. Édouard, desde su infancia, mostró una excelente disposición para la música, aunque esta no fue muy bien admitida por su padre, quien lo hubiera querido ver en la carrera militar que él mismo profesaba. No obstante, a los 16 años logró que le enviara a París a cursar estudios musicales. En el conservatorio de la capital francesa tuvo excelentes maestros de violín, instrumento del que llegó a ser un gran virtuoso. En 1848, tras haberse ejercitado en la composición, escribió sus primeras obras que no tuvieron una acogida muy favorable. En vista de ello formó en 1855 con Armingaud, Mas y Jacquard el famoso «Cuarteto Armingaud» dedicado a la música alemana —en especial a la de Beethoven— y en él destacó y adquirió nombre como intérprete. Hacia 1865 retornó a la composición con mayor madurez que antes y ya no abandonó esta actividad hasta su muerte, en París, el 22 de abril de 1892.

Fuera de la Sinfonía española para violín y orquesta — su obra más conocida y de la que hablaré en otra ocasión—, la obra que logró sobrevivir mejor fue este «Concierto para violonchelo y orquesta en re menor» que acabo de escuchar hace poco una vez más y quiero ahora compartir.

Durante muchos años Édouard trabajó en la oascuridad dando clases de violín y componiendo algunas obras. Sus primeras obras ya conocidas y divulgadas son interpretadas después de que ha cumplido los 43 años de edad. Este concierto logró una gran aceptación desde su estreno, consolidando a Édouard Lalo como uno de los más grandes compositores de la época y otorgándole un estilo propio marcado por su ascendencia española y su preferencia por las músicas populares. Aunque Lalo nunca estuvo en España, eso no le impidió mantener una gran amistad con el violinista navarro Pablo Sarasat y dejar una cierta «huella española» en sus composiciones.

Lalo tenía una visión bien definida sobre la relación entre el solista y la orquesta, era un compositor rmuy reflexivo, y aunque este concierto a veces se vuelve un poco trivial, no está exento de encantos. Pese a su nacionalidad francesa, Lalo deja ver a lo largo del concierto esa «huella española» a través de la introducción sutil del idioma musical español. El allegro maestoso está precedido por una introducción lenta en que el violonchelista reflexiona sobre el estilo recitativo del movimiento que viene. El cuerpo del movimiento está compuesto en base a tres elementos: una melodía firmemente cincelada interpretada por el solista, un tema acompañante descendiente e inquebrantable, y un hermoso y dulcísimo segundo motivo, durante el cual el tema acompañante descendiente adquiere una nueva ternura, sin llegar a disolverse. El segundo movimiento es un intermezzo que alterna el andantino lírico con el enérgico allegro presto. Luego de una breve introducción (que temporalmente se mueve en la tonalidad de si bemol menor y anticipa uno de los motivos siguientes), el último movimiento toma la forma de un sólido rondó.

En esta obra Lalo no escatima en explorar el rico registro del violonchelo, a menudo grave y oscuro, evitando ocultar al solista en la masa orquestal, para lo cual genera texturas suaves en los tutti sobre las cuales el violonchelo es capaz de brillar tanto melódica como dinámicamente.