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domingo, 29 de marzo de 2020

«Concierto para violín n.º 2 en re menor, op. 44»... Obra de Max Bruch

Hace tiempo les invité a escuchar el concierto para violín n.º 1 de Max Bruch. Este domingo les invito a deleitar sus oídos con el «Concierto para violín n.º 2 en re menor, op. 44», de Max Bruch.

Este concierto que fue compuesto en 18781​ y dedicado al gran violinista español Pablo de Sarasate, quien lo estrenó en Londres en noviembre de 1878, bajo la dirección de Bruch. Es una obra que es muy poco difundida y prueba de ello es que casi no hay videos del mismo.

El concierto se divide en tres movimientos : 1. Adagio non troppo; 2. Recitativo: Allegro moderato (attacca) y 3. Finale: Allegro molto.

Disfruten de un buen momento de música:

domingo, 3 de febrero de 2019

«El Concierto de violín n.º 1 en sol menor, op. 26« Una excelente obra de Max Bruch

Max Bruch (Colonia, 6 de enero de 1838 - Friedenau, 2 de octubre de 1920), compuso tres conciertos para violín y orquesta. El Concierto para violín n.º 1 en sol menor, op. 26, fue compuesto por Max Bruch entre 1864 y 1866 y es tal vez, la obra más conocida de este compositor.. Luego de varias revisiones, Bruch le dio forma final en 1868. La primera versión fue interpretada por el violinista O. von Königslöw en Coblenza, el 24 de abril de 1866, bajo la dirección del propio Bruch. La versión final fue estrenada por Joseph Joachim el 5 de enero de 1868, bajo la batuta de Karl Reinthaler.

La popularidad de esta obra ha eclipsado otras obras del compositor, sus otros conciertos para violín y su Fantasía escocesa. Dado que Bruch no era violinista, durante la composición de la obra pidió ayuda a Joseph Joachim, a quien finalmente por eso dedicó la partitura.

El concierto está dividido en tres movimientos (los dos primeros unidos), y una ejecución media dura alrededor de 25 minutos. Los movimientos son: 1. Vorspiel – Allegro moderato, 2. Adagio y 3. Finale – Allegro energico.

Gocen escuchando esta hermosa melodía de Bruch:

domingo, 1 de octubre de 2017

«Fantasía Escocesa»... Una singular composición de Max Bruch

Max Christian Friedrich Bruch, conocido más bien por Max Bruch (1838 -1920) fue un músico alemán que, desde pequeñito, se veía destinado a convertirse en un gran compositor, aunque aún en su natal Alemania sus obras no son tan populares o conocidas. De hecho, la mayor parte de su música permanece más o menos olvidada en su tierra y en el mundo. Solo algunas de sus obras para violín y orquesta se conservan en el repertorio internacional de diversas orquestas, aunque compuso un buen número de óperas, oratorios, cantatas y otras obras vocales; una buena cantidad de piezas corales sacras y profanas; varias canciones; piezas para teclado; tres sinfonías; y una docena de obras de cámara, entre otras piezas. Su preferencia por el violín lo llevó a tener una estrecha relación con el famosísimo violinista Pablo Martín Melitón de Sarasate y Navascués (1844-1908), quien fuera el más grande violinista de su tiempo. Ningún compositor le dedicó a Sarasate tanta música como Max Bruch. Así, Sarasate fue el destinatario del segundo y del tercer concierto para violín de Bruch, la Romanza Op. 42, el Adagio appassionato Op. 57, el Adagio In memoriam Op. 65, la Serenata Op. 75, las Canciones y danzas Op. 79, y la Pieza de concierto Op. 84. Y por si todo ello fuera poco, Bruch también dedicó a Sarasate la Fantasía escocesa Op. 46 para violín y orquesta que les invito a escuchar este domingo.

Compuesta entre 1879 y 1880 la «Fantasía Escocesa», tuvo inicialmente un título bastante más largo y elocuente: «Fantasía para el violín con orquesta y arpa, con libre uso de melodías folklóricas escocesas, en mi bemol mayor, Op. 46». Fue el folklore de Escocia el principal motivo que impulsó a Bruch a componer esta obra, además de la lectura de algunos textos de Sir Walter Scott (1771-1832), el gran novelista escocés cuyas obras inspiraron también a otros compositores. 

El Adagio cantabile tiene como tema una antigua canción escocesa de amor, mientras que el tercer movimiento está basado en otra canción que lleva el extraño título de «Canción del molinero polvoso». En el Andante sostenuto, que es una combinación de variaciones con forma sonata, la fuente es una canción titulada «Cómo sufro por Johnny». El movimiento final es designado por Bruch como Allegro guerriero, pero no hay que dejarse engañar por el título, ya que las reminiscencias guerreras son bastante nobles y delicadas. La referencia bélica está en el hecho de que este movimiento está basado en una canción que, según cuenta la leyenda, fue cantada por el rey escocés Robert Bruce (1274-1329) durante la histórica batalla de Bannockburn en 1314.

Como detalle final quiero mencionar que un elemento fundamental en la interpretación de esta obra está en el empleo del arpa, que funciona casi como un segundo solista. Con esta propuesta instrumental, Bruch le recuerda al oyente que en diversas regiones de las islas británicas, especialmente en Escocia y en Irlanda, el violín y el arpa son parte medular de los conjuntos que tocan música tradicional. Para más señas, sólo hay un país en el mundo que tiene un instrumento musical como escudo nacional: el país es Irlanda y el instrumento es el arpa. ¡Disfruten!

domingo, 26 de febrero de 2012

Bruch, Brahms... el violín en manos de Sarah Chang

Esta semana quiero recomendar un disco fantástico. Se trata de "Sarah Chang, Bruch ° Brahms Violin concertos" En el cual la impecable violinista es dirigida por Kurt Masur junto a la Dresdner Philharmonie.

Cuando uno ve el disco, con el rostro sereno de Sarah y lee el título, las primeras preguntas que se haga pueden ser: ¿Qué tiene que ver Bruch con Brahms además de que estos apellidos empiezan con la letra B? ¿Por qué estas dos obras juntas? En el disco encontramos dos conciertos para violín. De Bruch: "Violin Concerto Nº1 in G Minor Op. 26", y de Brahms: "Violin Concerto In D Op. 77".

Max Christian Friedrich Bruch ( Max Bruch ), nació el 6 de enero de 1838 en Alemania y murió el 2 de octubre de 1920. Fue un compositor y director de orquesta de la época romántica de la música clásica. Compuso entre 1864 y 1866 ( a sus 28 años), este Concierto para violín nº 1 en sol menor, op. 26. El Concierto se interpretó en público por primera vez el 24 de abril de 1866, con Otto von Königslow como solista y la dirección del mismo Bruch. Más adelante fue revisado en profundidad con la colaboración de Joseph Joachim, que también había asesorado a Brahms con su concierto para violín. La nueva versión, dedicada a Joachim, pudo escucharse el 7 de enero de 1868 en la ciudad de Bremen, con el famoso violinista como intérprete y Karl Rheinthaler en la dirección. Durante su vida Max Bruch fue un compositor reconocido y muy respetado en su país, Alemania. Sin embargo después de su muerte y con las nuevas corrientes musicales del siglo XX, su nombre y su obra quedaron poco menos que olvidados a excepción del famoso concierto.

Por su parte, Johannes Brahms nació en Hamburgo el 7 de mayo de 1833 y murió en Viena el 3 de abril de 1897. Fue un pianista y compositor alemán, de música clásica del Romanticismo. A Brahms se le considera el más clásico de los compositores románticos, manteniéndose fiel toda su vida al clasicismo romántico y conservador influenciado por Mozart, Haydn y en especial Beethoven. Fue posiblemente el mayor representante del círculo conservador en la “Guerra de los románticos”. Sus oponentes, los progresistas radicales de Weimar, estaban representados por Franz Liszt, los miembros de la posteriormente llamada Nueva Escuela Alemana, y por Richard Wagner Fué en Alemania, su tierra natal donde su obra romántica, conservadora y con un clasicismo muy contenido no fue bien recibida. Debido a esto, en 1862 se autoexilió en Viena, donde creó lo mejor de su repertorio sinfónico y de conciertos para instrumentos solistas diversos. El concierto para violín en re mayor, op. 77 de Johannes Brahms, fue compuesto en 1878. Brahms lo escribió y dedicó a su amigo Joseph Joachim, quien lo estreno el 1 de enero de 1879 con el compositor dirigiendo a la orquesta de la Gewandhaus de Leipzig.

Así, la primera y la segunda pregunta quedan contestadas de golpe y porrazo. La causa de que tengamos las dos obras juntas y lo que tienen en común Bruch y Brhams no es algo, sino alguien, Joseph Joachim, quien enlaza de esta manera a estos grandes compositores alemanes. Tenemos entonces dos obras que como elemento principal, más allá del periodo romántico y obviamente el violín de Sarah, está la influencia del virtuosísimo violinista Joachim.

Para quien no conozca a Sarah Chang, quiero decir que esta «pequeñita» gran violinista estadounidense de origen coreano, es responsable de acercar como nadie al gran público un instrumento tan sublime como el violín, a pesar de aparecer a primera vista como una mujer poco fría y calculadora en sus ejecuciones. Se puede decir que hoy por hoy es una de las más destacadas violinistas de cualquier generación y que ha madurado convirtiéndose en una joven artista cuya visión musical, virtuosismo, técnica y emotividad continúan asombrando. Chang nació el 10 de diciembre de 1980. A la edad de 3 años pidió a sus padres un violín y desde entonces no lo ha soltado. Sarah realizó una audición en la Academia Juilliard de música cuando tenía 6 años, tocando precisamente el concierto para violín de Bruch. Fue admitida a la clase de Dorothy Delay, maestra de violín de algunos de los más grandes violinistas del mundo como Itzhak Perlman, Midori, Gil Shaham, Shlomo Mintz y muchos otros, incluyendo al padre de Chang. Fue reconocida como niña prodigio y cuando tenía 8, tuvo la oportunidad de audicionar con nombres como Zubin Mehta y Riccardo Muti, que estaban trabajando, respectivamente, con la New York Philharmonic Orchestra y la Orquesta de Filadelfia. Grabó su álbum debut a la edad de 9.

La dirección de  Kurt Masur hace lucir a la Dresdner Philharmonie impecable. La Dresdner Philharmonie es la orquesta del estado alemán de Sajonia y se creó en 1870. Contribuye en la vida cultural de su ciudad, Dresde, con más de ochenta conciertos al año. Desde 1969 su sede se encuentra en el Kulturpalast am Altmarkt en el mismo Dresde. En sus numerosos viajes ha visitado los principales auditorios del mundo, así como los festivales más importantes de Europa y América.

Después de este larguísimo comentario, dejo ahora que sus oídos se deleiten con esta música y al final les presento la portada del disco.

Puedes escuchar a Bruch dando click a los videos:





Para escuchar a Brahams haz click en los videos:






La portada del disco: