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domingo, 9 de abril de 2017

El «Stabat Mater» de Pergolesi... Música Sacra extraordinaria

El «Stabat Mater» es un arreglo musical para la secuencia Stabat Mater, compuesto por Giovanni Battista Pergolesi en 1736. Compuesto en las últimas semanas de vida de Pergolesi, está diseñado para soprano y alto solistas, violín I y II, viola y bajo continuo (violonchelo y órgano).

Giovanni Battista Draghi, conocido como Pergolesi. (Estados Pontificios 1710 - Nápoles 1736) fue un compositor, violinista y organista italiano del período Barroco. Su obra influyó profundamente en la escuela napolitana, y sirvió como prototipo por antonomasia de la ópera italiana. Pergolesi confrontó el gusto estético derivado de la tradición de la ópera seria francesa y el de los partidarios de la nueva ópera bufa italiana. Pergolesi tiene el record de alcanzar la genialidad universal en el menor tiempo de vida, 26 años. A pesar de su corta existencia, ha dejado a la posteridad numerosas obras; desde óperas bufas y serias a cantatas, amen de otros tipos de piezas. Compuso otras obras, una sonata y un concierto para violín y música sacra, incluyendo una Misa en Fa, pero su obra de este estilo más conocida es, sin duda, su «Stabat Mater», para soprano, contralto y orquesta.

Aunque de muchas piezas atribuidas originalmente a Pergolesi se ha demostrado que lo estaban incorrectamente, en el caso del «Stabat Mater» parece claramente ser de su autoría, dado que se ha conservado un manuscrito de su propia mano. La obra fue compuesta para una confraternidad napolitana, la Confraternità dei Cavalieri di San Luigi di Palazzo, que también le había encargado un «Stabat Mater» a Alessandro Scarlatti. Pergolesi la compuso durante la fase final de su tuberculosis en un monasterio franciscano de Pozzuoli, al tiempo que preparaba otro arreglo para Salve Regina.

«Stabat Mater» es uno de esos textos recurrentes a lo largo de la historia, siendo musicado por compositores de distintas épocas, y que alcanza su punto culminante con esta versión que aporta Pergolesi. La obra que da pie a esta composición es un poema de veinte estrofas y sesenta versos, compuesto por el franciscano Jacopone de Benedetti en el siglo XIII, que narra la muerte de Cristo desde los ojos de su madre. Jacopone adoptó los hábitos tras la muerte de su esposa y parece ser que fue un espíritu rebelde de su época, llegándose a enfrentar al mismísimo papa Bonifacio VIII y pagando por ello con la cárcel. Muy en la línea operativa de la Orden de San Francisco, escribió Stabat Mater como un vehículo didáctico para acercar la Historia Sagrada al pueblo inculto, utilizando en sus versos un lenguaje sencillo y comprensible por todos.

La historia dice que Pergolesi aceptó el encargo de componer esta obra a pesar de hallarse ya muy enfermo, al parecer de tuberculosis, y la leyenda dice que compuso en un frenesí de devoción en su lecho de muerte. Sea cierta o no la leyenda, el compositor murió poco después cuando tenía tan sólo veintiseis años y en su «Stabat Mater» se puede apreciar una elevadísima inspiración musical, casi mística. Su obra póstuma se convirtió rápidamente en un éxito internacional y se la comparó por las circunstancias de su creación con el Réquiem de Mozart, convirtiéndose en la más editada e impresa del siglo XVIII, también arreglada o adaptada por un gran número de otros compositores, incluyendo a Johann Sebastian Bach, que la usó como base de su Salmo "Tilge, Höchster, meine Sünden", BWV 1083.

La letra de esta obra, en su versión latina medieval es esta:

Stabat Mater dolorosa Iuxta crucem lacrimosa,
Dum pendebat filius. Cuius animam gementem
Contristantam et dolentem Pertransivit gladius.

O quam tristis et afflicta Fuit illa benedicta
Mater unigeniti Quae maerebat et dolebat.
Et tremebat, cum videbat Nati poenas incliti.

Quis est homo qui non fleret, Matrem Christi si videret
In tanto supplicio? Quis non posset contristari,
Piam matrem contemplari Dolentem cum filio?

Pro peccatis suae gentis Jesum vidit in tormentis
Et flagellis subditum. Vidit suum dulcem natum
Morientem desolatum Dum emisit spiritum.

Eja mater fons amoris, Me sentire vim doloris
Fac ut tecum lugeam. Fac ut ardeat cor meum
In amando Christum Deum, Ut sibi complaceam.

Sancta mater, istud agas, Crucifixi fige plagas
Cordi meo valide. Tui nati vulnerati
Tam dignati pro me pati, Poenas mecum divide!

Fac me vere tecum flere, Crucifixo condolere,
Donec ego vixero. Juxta crucem tecum stare
Te libenter sociare In planctu desidero.

Virgo virginum praeclara, Mihi jam non sis amara,
Fac me tecum plangere. Fac ut portem Christi mortem
Passionis eius sortem Et plagas recolere.

Fac me plagis vulnerari, Cruce hac inebriari
Ob amorem filii, Inflammatus et accensus,
Per te virgo sim defensus In die judicii.

Fac me cruce custodiri, Morte Christi praemuniri,
Confoveri gratia. Quando corpus morietur
Fac ut animae donetur Paradisi gloria.
Amen.



domingo, 13 de enero de 2013

LA MÚSICA CLÁSICA EN EL CINE... El cd "Favorite film music"

Acabo de escuchar un cd de la colección Inspiration que se llama "FAVORITE FILM MUSIC" y que más que nada me parece una verdadera «escuela» para que mucha gente aprenda y pruebe el gusto por la música clásica.

El disco contiene obras de Johann Sebastian Bach, Sir Edward Elgar, Gustav Holst, Wolfgang Amadeus Mozart, Giovanni Pergolesi, Giacomo Puccini, Franz Schubert, Francisco Tarrega, Peter Ilyich Tchaikovsky que han aparecido en películas como Un milagro para Lorenzo, El silencio de los inocentes, Billy Elliot, Ace Ventura, Entre copas, Memorias de África, Amadeus, El club de la suerte y la alegría, Elizabeth y otras más.

El cine y la música clásica muchísimas veces se unen, en ocasiones han dado pie a excelentes ambientaciones de películas o han creado conjuntamente escenas míticas y han hecho que mucha gente llegue a conocer las obras de los grandes compositores gracias a una película, cuyo momento, musicalizado por uno de los «grandes» ha quedado grabado en su corazón.

Este disco nos presenta dieciocho obras clásicas de bandas sonoras que seguro se han quedado en la pupila y en el tímpano de quien ha disfrutado de las mismas. Quien haya visto Memorias de Africa, recordará el bello Concierto para oboe y orquesta de W.A. Mozart. Cómo olvidar el Nessun dorma de la ópera Turandot, obra de Puccini, en Las brujas de Eastwick, la música de Tarrega en la película Entre copas, o El lago de los cisnes de Tchaikovsky en Billi Elliot.

Desde los primeros comienzos del cine, la música ha sido un elemento fundamental como potenciador de la imagen. La música clásica en la pantalla grande, ha ayudado mucho para que se expresen sentimientos, circunstancias, pensamientos e ideas que conmueven la sensibilidad del individuo y  producen una transformación psicológica en el cinéfilo metiéndolo en la escena.

Este disco, contiene casi todo género de música clásica, podemos ir al Ballet, al periodo Barroco, a las piezas de carácter fuerte, al periodo clásico propiamente dicho, a la Ópera buffa, al Concierto, a la Ópera, a los Motetes, a una Sinfonía y detenernos en en Adagio, podemos escuchar algo del periodo romántico o un quinteto de cuerdas, podemos escuchar Temas y Variaciones y más, lo cual, como afirme desde el inicio del comentario, hace de esto una escuela de música, ofreciendo al oyente una especie de  curso rápido de apreciación musical. Hay innumerables ejemplos de uso de música clásica en los que la pieza está tan bien elegida y refuerza tanto lo que se proyecta en la pantalla que parecería imposible crear una obra que pueda cumplir mejor esas funciones. Estoy pensando en Breve encuentro y el Concierto Nº 2 de Rachmaninov, o en los dos Strauss (Richard y Johann hijo) en 2001 Odisea del espacio. ¿Seríal igual muchas de estas películas sin esa música clásica? Seguro que no.

En este cd tenemos directores de la talla de Adrian Boult, Colin Davis, Norman Del Mar, Herbert Von Karajan, Alain Lombard, Riccardo Muti, Paul Daniel, Andre Previn, Sir Simon Rattle, Sir Neville Marriner y Hans Vonk. Podemos escuchara solistas como Barry Tuckwell con el crono francés, Robin Blaze y Robert Cohen en el Cello, Fritz Helmis y James Galway con sus flautas, el tenor José Carreras y la soprano Lesley Garrett. Aquí deleitamos nuestro oído escuchando al piano a Radu Lupu y Christopher Parkening, y a Sabine Meyer en el clarinete.

En esta ocasión remito a otra página para ver el elenco del cd y poderlo disfrutar, y coloco algunas de las obras en videos que no son de las películas.


Algunas de las obras que aparecen en el cd:

Concierto para clarinete de Mozart en "Memorias de África":


Ave verum de Mozart en "Un milagro para Lorenzo"


Variaciones Goldberg de Bach en "El silencio de los inocentes":


Favorite Film Music
Varios compositores
Realizado el 26 de julio de 2011.
EMI Classics