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domingo, 12 de mayo de 2019

«El ocaso de los dioses»... una ópera de Richard Wagner


Wilhelm Richard Wagner (Leipzig, Reino de Sajonia, Confederación del Rin, 22 de mayo de 1813-Venecia, Reino de Italia, 13 de febrero de 1883) es un compositor de esos que no se puede dejar de hablar. Son varias ya las obras que he comentado y recomendado escuchar y ahora me detengo en una más de este trascendental compositor: La ópera «El ocaso de los dioses». Una obra con un prólogo y tres actos  estrenada en el marco del primer Festival de Bayreuth el 17 de agosto de 1876.

Aunque «El ocaso de los dioses» es la cuarta y última de las óperas del Anillo, fue la primera en el orden de concepción. Wagner trabajó de delante hacia atrás planeando la ópera a partir de la muerte de Sigfrido, luego decidiendo que necesitaba otra ópera para narrar la juventud de Sigfrido, y luego decidió que necesitaba contar la historia de la concepción de Sigfrido y de los intentos de Brunilda de salvar a los padres de él, y finalmente decidiendo que también necesitaba un preludio que contara el robo original del oro del Rin y la creación del anillo. No obstante, la escena final de esta ópera se revisó varias veces entre 1856 y 1872. El título de esta última ópera del Ciclo, como ocurre con Sigfrido, probablemente no se fijó hasta 1856.

El compositor no solo estuvo a cargo del libreto y la música, sino que concibió la puesta en escena junto al escenógrafo Joseph Hoffmann, mientras que la dirección musical estuvo a cargo de Hans Ritchter. El reparto estaba encabezado por el tenor Georg Unger como Sigfrido y Amalie Materna como Brunilda. Inicialmente se comentaba que no obtuvo el mismo éxito que sus dos predecesoras, Las Valquirias y Sigfrido, y se comentó, además, que su poco triunfo pudo haberse suscitado por lo precipitado de ponerla en escena con los pocos elementos con los que contaban pero poco a poco se fue representando y sobre todo se fueron seleccionando partes de la música para interpretarla en conciertos junto a otras piezas.

Les dejo ahora una selección de la música de la misma. No me he encontrado la ópera completa, aunque ya comenté algo de ella cuando hablé de «El anillo del Nibelungo», quiero invitarles a escuchar esta bella selección:

domingo, 15 de octubre de 2017

«Lohengrin»... Ópera de Richard Wagner

«Lohengrin» es una ópera romántica en tres actos con música y libreto en alemán del compositor Richard Wagner de quien ya he comentado algunas de sus composiciones. Esta ópera fue estrenada el 28 de agosto de 1850, y dirigida nada menos que por Franz Liszt.

La obra desarrolla la historia del personaje homónimo tomada de un romance alemán medieval, especialmente el Parzival de Wolfram von Eschenbach y su secuela, Lohengrin, escrita por un autor diferente, a su vez inspirada por la épica de Garin le Loherain. Forma parte de la tradición del Caballero del Cisne, del Canon de Bayreuth.

Esta ópera, escrita durante sus años de exilio político en Suiza, ha inspirado otras obras de arte. Entre aquellos profundamente conmovidos por la ópera de cuento de hadas estuvo el joven rey Luis II de Baviera. Der Märchenkönig («El rey de cuento de hadas») tal como lo llamaron; construyó su castillo ideal como de cuento de hadas y lo llamó «El nuevo cisne de piedra». Fue el mecenazgo del rey Luis lo que proporcionó a Wagner los medios y la oportunidad de componer su ciclo épico «El anillo del nibelungo» que ya comenté y para el que construyó un teatro en el que se pudo representar. Está ópera en particular, es reconocida por ser la pieza musical preferida de Adolf Hitler.

De entre las óperas compuestas por Wagner, ésta es la que se considera la más italiana, incluso se acostumbra a interpretar en concierto escenas y fragmentos de la ópera. Las partes más conocidas son los preludios del primer y tercer acto, el aria final de Lohengrin «In fernem Land» y la marcha y coro nupcial, que tradicionalmente se interpreta en las bodas de la mayoría de los países occidentales.

«Lohengrin» es una historia de amor por una parte y de celos y ambición por otra. Todo aderezado con esos toques fantásticos con que Wagner adornaba sus trabajos: la magia, los poderes sobrenaturales, las visiones…son pinceladas que enseguida se identifican como salidas de la mente del compositor alemán.

Los personajes principales son seis. En primer lugar, Lohengrin, caballero del Grial que se convierte primero en defensor de Elsa y luego en su marido. Elsa, la protagonista femenina, princesa de Brabante y hermana del desaparecido Gottfried y esposa de Lohengrin. El rey Heinrich, con más importancia presencial que musical. Friedrich de Telramund, el enemigo de Lohengrin. Ortrud, la maga y esposa de Friedrich, un rol que tiene la curiosidad de tener que estar en escena sin cantar por espacio de casi una hora, durante el primer acto. El Heraldo real, que transmite los acontecimientos del lugar y la voluntad del rey. Gottfried, el príncipe transformado en cisne por las malas artes de Ortrud, un papel mudo para niño que sólo aparece al final del acto tercero. Hay otros papeles menores como son los de los cuatro nobles, amigos de Friedrich y el coro, que es importantísimo y tiene momentos de mucho lucimiento.

Lohengrin es una ópera bellísma llena de momentos de una gran calidad musical que vale la pena ver y escuchar. ¡Les invito a ver esta versión en alta fidelidad!

domingo, 5 de octubre de 2014

«EL ANILLO DEL NIBELUNGO»... 15 horas de música de Richard Wagner

«EL ANILLO DEL NIBELUNGO» (Der Ring des Nibelungen, en alemán), es un ciclo de cuatro óperas épicas (si bien el autor prefería el término drama), compuestas por Richard Wagner y basadas libremente en figuras y elementos de la mitología germánica, particularmente las Sagas islandesas, así como del cantar de los nibelungos medieval. Estas óperas son "El oro del Rin" (Das Rheingold), "La Valquiria" (Die Walküre), "Sigfrido" (Siegfried) y "El ocaso de los dioses" (Götterdämmerung); todas ellas forman parte del Canon de Bayreuth. La música y el libreto fueron escritos por él mismo en el curso de veintiséis años, de 1848 a 1874. Las partituras de esta tetralogía se extienden a unas 15 horas de ejecución. Está escrita para una orquesta de grandes proporciones.

Wagner dedicó veinticinco años de su atribulada y conflictiva vida al libreto de esta ópera magistral en la que se desmarca del Cantar de los Nibelungos, al introducir las leyendas mitológicas contenidas en las sagas nórdicas, fruto también de sus lecturas de Schopenhauer, de Jakob Grimm, y de Nietzsche, del que además fue amigo personal. Wagner crea su propia mitología germánica mientras que Nietzsche recurre a la mitología griega, a Dionisos y Apolo, para entender los poderes elementales de la vida y la cultura. La idea de un entorno nacional germánico regido por el concepto del héroe y de una concepción del mundo en la que se exalta la germanidad, simbolizada por el oro del Rhin es algo que está en la mente de Wagner; pero la obra, con el paso del tiempo, aunque transmita esa noción, destaca más fuertemente otras ideas, más universales y no tan ligadas a un sentimiento nacional.

El personaje central es el héroe Sigfrido, que ocupa las dos partes finales, figura que destaca con brillo propio y que oscurece hasta a los propios dioses. Es el héroe que, con su muerte redime a los hombres, devolviendo las cosas a su estado natural, a la Naturaleza. Los dioses desparecen, el oro vuelve a las aguas del sagrado Rhin y los hombres pueden vivir libres de la atracción fatal.

Obviamente, veinticinco años para componer una obra son muchos, y durante este tiempo los cambios que experimenta el compositor quedan plasmados en su obra. Existen notables diferencias entre las dos primeras partes y las dos últimas. Se aprecia una cierta evolución de la idea original, que pudo haberse ido modificando con el tiempo. El propio Wagner, que en su juventud fue un nacionalista político exaltado, tuvo que huir y exiliarse de su patria, iniciando un largo periplo de estancias en distintos países. Con los años va evolucionando hacia un esteticismo personal, le gusta rodearse de lujos, aunque no pudiera permitírselos, y los motivos de huida pasan a ser de políticos a financieros (era conocido por sus continuas deudas). Finalmente sus ideas del paganismo «germanizante» se vuelven hacia el cristianismo y los héroes de la religión (Parsifal). Sin embargo, en la tetralogía se mantiene la mitología pagana, no hay derivación hacia el cristianismo, al menos, no explícita, como sí se aprecia en otras de sus obras, Parsifal, por ejemplo, que le supuso la ruptura con Nietzsche.

De un magma primordial, que evoluciona lentamente desde un acorde de Mi bemol mayor, surge todo: la tierra, el Rhin, el amor, los dioses germánicos, la energía de las Valquirias, la espada, el oro mágico que dominará el mundo... Es el leitmotiv de la Naturaleza, el inicio de la sinfonía dramática (como la llama Wagner) más larga de todos los tiempos.

Aquí dejo, primero, este video con la explicación de la obra, en inglés —sólo así lo encontré— en poco más de dos minutos de duración:


Algo del Anillo del Nibelungo:



domingo, 27 de abril de 2014

«TRISTÁN E ISOLDA»... De las óperas más hermosas de Wagner y de todos los tiempos

Varias veces he hablado ya de Richard Wagner (Leipzig, Reino de Sajonia, Confederación del Rin, 22 de mayo de 1813 – Venecia, Reino de Italia, 13 de febrero de 1883) y su pasión por la ópera. «Tristán e Isolda» (Tristan und Isolde) es una de las óperas más importantes no solo de Wagner, sino de todo el género, debido a la extraordinaria grandeza de su partitura y su significado en la evolución de la música de nuestro tiem­po. Es la obra que quiero dejar esta semana

Esta ópera estrenó en 1865 en el Teatro de la Corte de Múnich. El libreto, obra —como es habitual en Wagner— del propio compositor, tiene como punto de partida un poema medieval de Gottfried von Strassburg (hacia 1210) sobre una leyenda de origen céltico que narra los trágicos amores de Tristán e Isolda. Curiosamente Wagner nunca la llamó ópera sino «Eine Handlung», que se traduce como «drama musical».

Reconocida ampliamente como una de las cumbres de su repertorio operístico, «Tristán e Isolda» destaca por el uso avanzado de Wagner del cromatismo, la tonalidad, el color orquestal y la suspensión armónica. El primer acorde de la ópera, llamado el «acorde de Tristán», se considera de gran importancia en el desarrollo de la armonía tonal tradicional.

La obra en sí, fue muy influyente entre los compositores clásicos occidentales y proporcionó inspiración a compositores como Gustav Mahler, Richard Strauss, Karol Szymanowski, Alban Berg y Arnold Schoenberg. Muchos ven en ella como el comienzo del fin de la armonía convencional y la tonalidad y consideran que establece la base para la dirección de la música clásica en el siglo XX, por eso me parece importante conocerla.

La historia de «Tristán e Isolda» es la quintaesencia del romance de la Edad Media y el Renacimiento. Existen varias versiones de la historia, la más temprana se remonta a mediados del siglo XII. La versión de Godofredo, parte de la rama "cortesana" de la leyenda y tuvo una enorme influencia en la literatura alemana. Wagner escribió el libreto basándose en esta versión, quien a su vez se basa en la leyenda medieval de Tristán, trasmitida en francés por Thomas de Bretaña. Los compositores románticos encontraron en los romances medievales una gran fuente de inspiración para los argumentos de sus óperas. Se sabe que, además de esta inspiración, influyó en la composición el amor que Wagner sentía por Mathilde Wesendonck, que por otra parte era la esposa de su protector, el banquero Wesendonck, a la que también dedicó los Wesendonck Lieder.

Wagner fue componiendo la obra en partes. Había épocas que casi no escribía al respecto y otras en las que, según se dice,hizo a un lado la composición de «Sigrfrido» para concluir por fin la obra que terminó siendo fastuosa aunque ciertamente muy difícil de interpretar.

El argumento es el siguiente:

Tiempo antes del inicio de la acción, hubo una lucha en Irlanda entre Tristán, caballero bretón, y Morold, un  irlandés del que la princesa Isolda, también irlandesa, estaba enamorada. Cuando Isolda llega al campo de batalla encuentra a su amado herido de muerte, y a Tristán gravemente herido. Isolde piensa matar a Tristán, pero, finalmente, en vez de hacerlo lo lleva a su palacio y lo cura de sus heridas. A pesar de este gesto, Tristán no mostró ningún afecto por la que le salvó la vida, y una vez repuesto de sus heridas volvió a Cornualles, donde le habló a su tío, el rey Marke, de las cualidades de Isolda como futura esposa del anciano rey. Marke decide casarse con ella y manda al mismo Tristan a buscarla.

En ese momento, durante la travesía en el barco que lleva a la princesa a Cornualles para casarse con el rey Marke, es cuando empieza el acto I de la ópera. Isolda espera la visita de Tristán que sin embargo no acude a verla. Ella, furiosa, manda a su doncella Brangäne a buscarlo, pero quien acude es el escudero de Tristán, llamado Kurwenal. Isolda decide castigar a Tristán y le pide a Brangäne que prepare un veneno para matar a Tristán y luego tomarlo ella misma para librarse de un matrimonio no deseado con el rey Marke. Brangäne, que había recibido de la madre de Isolda una gran instrucción en la elaboración de filtros de todo tipo, decide no tomar parte en los proyectos de Isolda, y en lugar de un veneno mortal, prepara un elixir de amor, que cuando ambos lo beben sienten un inmenso amor el uno por el otro. Cuando la nave llega a Cornualles, Brangäne y Kurwenal tienen que emplearse a fondo para separar a los dos enamorados antes de que el rey Marke, que sube a bordo, se dé cuenta de la situación que se ha producido durante el viaje.

El acto II nos sitúa en el palacio del rey Marke, quien ha preparado una cacería e Isolda espera la visita de su amado Tristán. Brangäne se queda custodiando a la pareja para que no sean sorprendidos mientras ellos dos se manifiestan su amor. Aquí tiene lugar un maravilloso dúo de amor entre Tristán e Isolda. Esta romántica escena se ve interrumpida por el mismo rey Marke, que avisado por el traidor Melot, llega soprprendiendo a la pareja en una actitud claramente reveladora de sus sentimientos.

El rey se siente traicionado por Tristán, que le dice a Isolda si quiere acompañarlo a la muerte, a lo cual ella responde afirmativamente, como es de esperar en todo drama romántico. Sin embargo, en una lucha con Melot, Tristán cae gravemente herido e Isolda se desmaya de dolor.

El castillo de Tristán es el escenario donde empieza el acto III, con un fiel Kurwenal cuidando de Tristán, que solo despierta de su sopor para preguntar por Isolda, que debe llegar en barco hasta allí, hecho que será advertido por el canto de un pastorcillo.

Finalmente se anuncia la llegada de la nave, Tristán saca fuerzas para despojarse de los vendajes de sus heridas y abrazar a Isolda y luego muere. Isolda cree que ella morirá de dolor, cuando la voz del pastorcillo anuncia la llegada de una segunda nave en la que viene el mismo rey Marke, con Melot y la sirvienta Brangäne, que había contado al rey que ella había sido la causante de la pasión entre Tristán e Isolda al darles a beber el filtro amoroso. El rey llegaba con la intención de unir a los dos amantes. Pero, cuando Kurwenal ve a Melot se enzarza en una lucha que les ocasionará la muerte a ambos. Isolda, al límite de sus fuerzas para resistir la separación de su amado Tristán, cree que éste se ha transfigurado para llamarla a compartir un amor eterno, Isolda se muere tras haber manifestado de manera sublime el gran amor que siente por Tristán.

Y de esta manera trágica, tan propia del drama romántico, concluye una de las óperas más bellas, no sólo de Wagner, si no también de toda la historia de la ópera.

Si gustan verla y escucharla, aquí está en dos versione:



Para escucharla:

domingo, 12 de enero de 2014

«EL HOLANDÉS ERRANTE»... Una ópera de Wagner de las más representadas en el mundo

Esta semana quiero compartir con mis 7 seguidores el primer gran drama musical de Richard Wagner y en el que aparecen, de forma más o menos encubierta, muchas de las constantes que luego definirían su personalidad musical; uso del leitmotiv, continuidad orquestal, carácter legendario del argumento, etc.

Con el nombre completo de Wilhelm Richard Wagner (Leipzig, Reino de Sajonia, Confederación del Rin, 22 de mayo de 1813 – Venecia, Reino de Italia, 13 de febrero de 1883), este compositor, director de orquesta, poeta, ensayista, dramaturgo y teórico musical alemán del Romanticismo, destacó principalmente por sus óperas (calificadas como «dramas musicales» por el propio compositor) en las que, a diferencia de otros compositores, asumió también el libreto y la escenografía.

Como en todas sus obras, Wagner es el autor de la música y letra de «EL HOLANDÉS ERRANTE». El libreto es el típico de una obra romántica con presencia constante de la naturaleza, misterio, leyendas, amor idealizado..., y se basa en una obra de Heinrich Heine (1797 - 1856) titulada "Las Memorias del Señor Von Schnabelewopski" (1834) cuyo capítulo VII contiene la "Historia del Holandés Errante".

Wagner dijo en su autobiografía del año 1870 "Mein Leben" que él se había inspirado para escribir "El holandés errante" después de un tormentoso paso por el mar desde Riga hasta Londres en julio y agosto de 1839, pero en un esbozo autobiográfico de 1843, escribió que había tomado la historia del relato que Heinrich Heine hizo de la leyenda en su novela satírica de 1834 Las memorias del señor de Schnabelewopski (Aus den Memoiren des Herrn von Schnabelewopski). El tema central es la redención a través del amor.

En mayo de 1841 ya tenía terminado el libreto de la obra bajo el título del "Buque Fantasma". La penuria económica por la que atravesaba, hizo que tuviera que vender, en julio de 1841 y por 500 francos, el esbozo de la obra a León Pillet, director de la Opera de París, que encargó la realización del libreto, en francés, a Paul Foucher y la música a Louis-Philippe Dietsch. "Le Vaisseau Fantôme" fue estrenada en París en noviembre de 1842, cayendo la obra en el más negro de los olvidos.

La tenacidad del maestro conduciría inexorablemente al estreno de la obra, en alemán, con el nuevo título de "Der Fliegende Hollander" (El Holandés Errante) el día 2 de enero de 1843 en Dresde, siendo acogida fríamente por el público y la crítica.

En «EL HOLANDÉS ERRANTE» Wagner usa una serie de leitmotifs (literalmente, "motivos líderes") asociados con los personajes y los temas. Los leitmotifs están todos presentados en la obertura, que empieza con un tema muy conocido de océano o tormenta antes de pasar a los motivos del Holandés y de Senta.

Wagner originalmente escribió la obra para ser representada sin interrupción —un ejemplo de sus esfuerzos por romper con la tradición— y, mientras los teatros de ópera de la actualidad a veces aún siguen esta directiva, también se interpreta en la versión de tres actos. El esquema original de Wagner ambientaba la acción en Escocia, y muchos de los personajes tenían nombres escoceses. Cambió la ubicación y los nombres a la final versión noruega mientras la ópera estaba siendo ensayada para su estreno.

La ópera, una de las más representadas alrededor del mundo, se presenta más en su versión de tres actos:

Acto I

Narra el encuentro de unos marineros con un misterioso buque, con las velas de color de sangre. En su viaje de regreso a casa, el capitán Daland es llevado por un tiempo tormentoso a buscar un puerto en el que refugiarse. Introducción: Hojoje! Deja al timonel de guardia y él y los marineros se retiran . (Canción del timonel: Mit Gewitter und Storm - "Con tempestad y tormenta en mares lejanos.") El timonel se duerme. Un buque fantasmal aparece a popa y el mar lo empuja contra el navío de Daland y los garfios de abordaje enganchan a los dos barcos juntos. Manos invisibles mueven las velas. Un hombre pálido, con cara enmarcada en una barba negra, salta a la orilla. Lamenta su destino. (Aria: Die Frist ist um; Ha, stolzer Ozean; Wie oft in Meeres - "Ha llegado la hora; Ah, orgulloso Océano; Cuán a menudo en el mar"). 

El holandés errante está perseguido por una maldición, debido a que en una ocasión invocó a Satanás, y condenado a navegar sin reposo, al que cada siete años se le concede la posibilidad de bajar a tierra en busca de un amor puro que lo salve, con la muerte.

Daland se despierta y conoce al extranjero, quien le dice que no tiene patria (Solo: Mein Schiff ist fest - "Mi barco es sólido"). Éste oye que Daland tiene una hija sin casar, llamada Senta, y pide su mano en matrimonio, ofreciendo un cofre del tesoro como regalo. Tentado por el oro, Daland se muestra conforme con el matrimonio. Sopla un viento sur y ambos buques tienden las velas y navegan hacia el hogar de Daland.

Acto II

Un grupo de chicas locales están cantando e hilando en la casa de Daland. (Coro de hilanderas: Summ und brumm, du gutes Rädchen - "Zumba y suena, buena rueda"). Senta, la hija de Daland, soñadoramente mira a una impresionante imagen del legendario holandés que cuelga del muro; desea salvarlo. Contra la voluntad de su aya, ella canta a sus amigas la historia del Holandés (Balada con el Leitmotiv: Johohoe! Doch Kann dem bleichen Mann - "Pero el pálido hombre"), cómo Satán le oyó jurar y le tomó la palabra. Ella jura salvarlo a través de su fidelidad.

El cazador Erik, anterior novio de Senta, llega y la oye. Acto seguido, las chicas se marchan y el cazador, que ama a la doncella, le advierte hablándole de su sueño premonitorio, en el que Daland regresa con un misterioso extranjero que se la llevará consigo al mar. Ella le escucha complacida, y Erik se marcha desesperado.

Daland, el capitán de la nave noruega, se lleva a casa al holandés; él y Senta se quedan mirando en silencio. Senta apenas nota a su padre, incluso cuando él presenta al invitado como su prometido. En el posterior dúo, que cierra el acto, Senta jura ser leal hasta la muerte. Dúo: Wie aus der ferne; Er steht vor mir - "Desde lejos; Ante mi se halla").

Acto III

Posteriormente, esa misma tarde, las muchachas locales llevan comida y bebida a los hombres de Daland. Invitan a la tripulación del extraño barco que se unan a su alegría, pero es en vano. Las chicas se retiran maravilladas; formas fantasmales aparecen trabajando sobre la cubierta del buque El Holandés errante, y los hombres de Daland se retiran atemorizados.

Senta llega, seguida por Erik, quien le reprocha haberle abandonado, pues ella anteriormente lo amó y juró constancia. Cuando el extranjero, que había estado escuchando, oye estas palabras, queda sobrecogido por la desesperación, pues cree que ahora estará perdido para siempre. Llama a sus hombres, le cuenta a Senta la maldición, y para consternación de Daland y su tripulación declara que él es el "Holandés errante".

Al hacerse el Holandés a la mar, Senta se lanza al mar, diciendo que le será leal hasta la muerte. Esta es su salvación. El barco espectral desaparece, y se ve a Senta y el Holandés ascendiendo al cielo. T.: Ha! Zweifelst du an meiner Treue! - "¡Ah! Dudas de mi lealtad!"; dúo: Erfahre das Geschick - "Escucha al Destino".

Como se puede ver, es un auténtico drama en el más puro estilo romántico que pueden disfrutar en este video con subtítulos en español:


Una versión fantástica de mayo del 2013 y con Keri-Lynn Wilson al frente, una de mis directoras de orquesta favoritas: