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domingo, 23 de julio de 2017

«Masquerade»... Una hermosa suite de Khachaturian

Aram Ilich Jachaturián (1903–1978) es un compositor soviético de origen armenio de quien ya he publicado varias obras. Hoy quiero hablar de «Masquerade», la suite basada en una obra del autor ruso Mikhail Lermontov. Khachaturian compuso en 1941 la música escénica para la obra dramática de Mikhail Lermontov y en 1944 realizó una suite compuesta por cinco de sus números con el mismo título «Masquerade» Op.48. cuyo vals se ha hecho muy popular.

La obra representa la tragedia de una mujer que es asesinada por su marido sobre una falsa acusación de infidelidad. La historia comienza con un gran baile de disfraces con el famoso Vals que abre la suite orquestal. En esta fiesta la baronesa Schiller, que está secretamente enamorada del príncipe, le otorga un brazalete como muestra de su afecto. Como la baronesa está disfrazada por su máscara, el príncipe no sabe quién es, lo que le lleva a confiar en su conocido Arbenin, que buscará hasta encontrar a la mujer misteriosa que le dio el regalo.

Las cosas se complican cuando Arbenin llega a su casa y se da cuenta de que a su esposa, Nina, le falta un brazalete que se asemeja sospechosamente al que el príncipe poseía. Asegurando a su marido que ella probablemente perdió la pulsera descuidadamente en la mascarada, Nina visita la casa de la baronesa en busca de sus joyas extraviadas. Desafortunadamente ella encuentra al príncipe en lugar de otro y en un malentendido magnífico el príncipe está convencido que ella le dio la pulsera. Los chismes se diseminaron alrededor de la comunidad y alcanzan a un Arbenin furioso.

Enfurecido de que su esposa lo engañe, Arberin comienza a planear la venganza celosa de su esposa infiel. Mientras tanto, la baronesa se da cuenta de todo el lío y confiesa al príncipe que fue ella quien le dio la pulsera y que Nina es totalmente inocente. En el siguiente encuentro, el príncipe devuelve el brazalete a Nina y le advierte de la intensidad de la ira y desconfianza de su marido. Por supuesto Nina no lo toma en serio y más tarde, en la noche, cuando ella de repente cae gravemente enferma, su marido revela que envenenó el helado que le dio antes y que seguramente morirá. En la desesperación Nina trata de convencer a su marido que es inocente y que todo es un malentendido, pero finalmente es demasiado tarde, ella muere.

Sólo después, cuando ya está más calmado, Arbenin se da cuenta del error que ha cometido. Para aportar sal a la herida, el príncipe llega para confirmar que no hay relación entre Nina y él y le entrega a Arbenin una carta de la baronesa que lo explica todo.




Este video es del vals incial:

domingo, 29 de enero de 2017

«Masquerade»... La suite de Aram Jachaturián con un bellísimo vals

Aram Jachaturián, pese a haber nacido en 1903 en Tiflis, siempre se consideró un compositor armenio. En 1929 ingresó en el conservatorio de Moscú y tres años más tarde se unió al Sindicato de Compositores y en 1930 se casó con la compositora y compañera de estudios, Nina Makarova.

Estos días pasado he escuchado nuevamente la suite «Masquerade», y quiero compartir algo de esto con ustedes, mis queridos seguidores.

Jachaturián fue el primer compositor armenio en alcanzar fama internacional y de hecho el himno nacional armenio lleva su firma. Dotado de un prodigioso sentido melódico, Jachaturián bebió de las fuentes populares armenias a la hora de componer su música, muy caracterizada por los frecuentes ostinati, con acordes de cuarta y quinta que se inspiran en la apertura del saz armenio, y la elevada improvisación de sus desarrollos melódicos a la manera de una inacabable rapsodia. Su aportación al ballet, en la tradición de Rimski-Korsakov y Stravinski, es fundamental para el estudio de la música rusa. En definitiva, un gran compositor que justamente se revaloriza día a día.

La historia de esta obra es así: A Jachaturián se le pidió que escribiera la música para una producción titulada «Masquerade», una producción del mismo nombre del poeta y dramaturgo ruso Mikhail Lermontov . Jachaturián compuso esta música incidental y la obra se estrenó el 21 de junio de 1941 en el Teatro Vakhtangov en Moscú producida por el director Ruben Simonov.

Se dice que de toda esta música fue el famoso tema del vals, la parte que le dio a Khachaturian muchos problemas en su creación: movido por las palabras de la heroína de la obra, Nina: "¡Qué hermoso es el nuevo vals! ... algo entre pena y alegría se apoderó de mi corazón", el compositor se esforzó por encontrar un tema que fuera hermoso y nuevo. Su antiguo profesor, Nikolai Myaskovsky intentó ayudar a Jachaturián dándole una colección de romances y valses de la época de Lermontov; Aunque no inspiraron de inmediato, Jachaturián admitió que "si no hubiera sido por la búsqueda ardua" del estilo apropiado y la inspiración melódica, no habría descubierto el segundo tema de su vals que actuaba "como un eslabón mágico, permitiéndome Para sacar toda la cadena ... El resto del vals me llegó fácilmente, sin ningún problema. Jachaturián dedicó el vals a la actriz que dio vida a Nina, Alla Kazanskaya. La suite no se estrenaría en su versión para gran orquesta hasta 1944 en Moscú.

La composición se abre con la que es junto con el Adagio de Spartacus y la Danza del sable de Gayaneh la pieza más famosa de Jachaturián, un vals apasionado que queda en la memoria del oyente desde la primera vez que lo escucha. El Nocturno hace honor a su nombre, con su carácter ensoñador sostenido en la melodía que corre a cargo del violín con el que dialogan por momentos las maderas. La Mazurca tiene un carácter festivo y luminoso al que aporta un plus de brillantez la graciosa y repetida llamada de las flautas. En la suave Romanza volvemos al clima del Nocturno de la mano de la melodía de la cuerda puntuada por las maderas a la que responderá suavemente la trompeta. Cierra la suite un brillantísimo Galop basado en dos temas y que incluye, como un respiro, una breve cadenza  para clarinete.

Un dato histórico: «Masquerade» fue la última producción puesta en escena por el teatro antes de la invasión de la URSS por Alemania , y el ciclo de producción fue cortado.



domingo, 10 de julio de 2016

«TRÍO PARA CLARINETE, VIOLÍN Y PIANO»... Música serena de Jachaturián

El compositor soviético de origen armenio Aram Ilich Jachaturián (1903-1978), todavía era un estudiante en el Conservatorio de Moscú en la década de 1930, cuando escribió este trio para clarinete, violín y piano con serenos dispositivos rítmicos y armónicos, mismos que marcarán luego sus obras de madurez.

Algo muy particular que distingue a Khachaturian en esta obra que les comparto para este domingo, es el uso —a comparación de otros compositores como Mozart o Beethoven— del violín en lugar de la viola o el violonchelo. El instrumento de cuerda en este caso llega a ser un «socio» del clarinete, compartiendo los deberes melódicos en toda la pieza.

La apertura con el Andante con «dolore» —muy expresivo por cierto— es un dúo casi improvisado del clarinete y el violín con el acompañamiento del piano, entrando en conflicto rítmico con los demás instrumentos y dando una sensasión de serenidad muy especial. El allegro está inspirado en las danzas populares de aquellos tiempos, con una riqueza de color y ritmos muy precisos. El Moderato final es un conjunto de variaciones sobre una canción popular de Uzbekistán, lo que contrasta con eficacia los timbres de los instrumentos y mostrando el clarinete como un instrumento popular.

¡Disfruten de esta sencilla pero bellísima obra!

domingo, 12 de julio de 2015

Segunda sinfonía «La Campana» OP. 56 en mi menor... una de las obras más impresionantes de Khachaturian

Ya en otra ocasión hablé de Aram Ilich Jachaturián (1903 – 1978) el compositor soviético de origen armenio, cuyo nombre en armenio es Արամ Խաչատրյան, y en ruso, Аpaм Ильич Xaчaтypян; pero frecuentemente se cita en textos españoles con su apellido transcrito al modo anglosajón, Khachaturian, o francés, Khatchatourian.

Hoy les invito a escuchar su segunda sinfonía «La Campana» OP. 56 en mi menor compuesta en 1943 y titulada así (no por su autor) gracias a la utilización de tres campanas en su partitura. Khachaturian decía que se trataba de una obra abstracta. Es, a mi juicio, una de las obras más sentidas e intensas de este compositor y es también, estructuralmente hablando, una de las obras más impresionantes de Khachaturian, un hito en su creatividad digno de permanecer al lado, por ejemplo, de la Quinta de Shostakovich.  

Escrita durante los trágicos acontecimientos de la invasión nazi, la sinfonía nos ofrece un poema sinfónico dividido en cuatro partes. El mismo Khachaturian la revisó varias veces hasta llegar a su versión final impresa en 1969. El movimiento final fue notablemente acortado.A pesar de no poseer un verdadero programa la música nos describe las diferentes fases por las que pasa el pueblo soviético desde la tristeza de la invasión hasta la victoria final. La sinfonía fue presentada en los Estados Unidos el 13 de abril de 1945 en New York dirigida por Leonard Bernstein, causando una gran impresión especialmente por su doloroso movimiento lento. 

El primer movimiento, "andante maestoso", empieza con un motivo acompañado por el sonido de las campanas que anuncian la catástrofe. Un tema melódico de carácter melancólico presentado por los violines que contrasta con las secciones enérgicas derivadas del motivo inicial. El desarrollo está teñido de tristeza mediante un dulce lamento que en momentos se convierte en un grito de cólera que termina con una apacible coda.

El segundo movimiento, "allegro risoluto", corresponde al scherzo. Es una viva danza de carácter folclórico interpretada por la cuerda que presenta un tema lírico. La tonalidad va cambiando como si nos presentara una serie de acontecimientos diversos. En la parte central correspondiente al trío, los violoncelos en solitario interpretan un tema más lento, pero pronto reaparece el tema de danza inicial.

El tercer movimiento, "andante sostenuto", consiste en una marcha fúnebre, una  especie de elegía trágica reflejando los inmensos sufrimientos del pueblo soviético infligidos por la brutal máquina de guerra nazi, con las notas amenazadoras del Dies Irae elevándose desde las profundidades como un motivo universal de muerte y de lamento. El ritmo de la marcha fúnebre acompaña a una forma melódica que expresa un sentido dolor. El tema se desarrolla hasta la aparición de las notas del Dies Irae en forma de himno. Termina con una melodía que nos muestra cierta esperanza en el porvenir.

El último movimiento, "andante mosso—allegro sostenuto,—maestoso", empieza con unas notas de llamada, una llamada a las armas. Un tema triunfal nos describe la victoria final. El tema es interpretado brillantemente y acompañado por la percusión. Motivos rítmicos nos describen la lucha que nos conducirá a la victoria. En la parte final reaparecen motivos del primer movimiento transformados adquiriendo un carácter más apacible. El sonido de las campanas se convierte en un repique de victoria.

Les dejo esta versión con la State Youth Orchestra de Armenia dirigida por Sergey Smbatyan

domingo, 25 de agosto de 2013

Jachaturián, Khachaturian o Khatchatourian... «LA DANZA DEL SABLE»

Aram Ilich Jachaturián, (1903-1978) fue un compositor soviético de origen armenio cuya música ha trascendido fronteras. Su nombre en armenio es Արամ Խաչատրյան, y en ruso Аpaм Ильич Xaчaтypян; por eso frecuentemente se cita en textos españoles con su apellido transcrito al modo sajón, Khachaturian, o en francés, Khatchatourian.

Aram fue el más pequeño de cinco hermanos y empezó a desarrollar su gusto por la música oyendo canturrear a su madre y escuchando a los músicos callejeros. A los once años acudió, por vez primera, a una representación de ópera que le produjo un gran impacto y lo dejó fascinado. En 1921, mientras estudiaba algo de economía, aceptó la invitación de uno de sus hermanos que residía en Moscú y allí continuó sus estudios en la universidad. Pese a sus escasos conocimientos de solfeo y piano, demostró tener tanto talento musical que fue admitido en el Instituto Gnésiny donde estudió violonchelo comenzando clases de composición en 1925. En 1929 se trasladó al Conservatorio de Moscú. Junto con Prokófiev y Shostakóvich, forma lo que se conoce como los «titanes» de la música soviética, disfrutando de reputación mundial como destacados compositores del siglo XX.

Jachaturián fue el primer compositor que integró la música moderna y el ballet clásico. Estaba convencido de que el público debía sentir las mismas emociones y sensaciones que los bailarines trataban de transmitir. Su temperamento, así como su talento musical se ponen de manifiesto en obras tan célebres como el ballet "Espartaco", el "Poema a Stalin" y "Gayaneh" (1942) que incluye la famosa «Danza del sable», que es la obra que invito en especial a escuchar esta semana.

La «Danza del sable» es un movimiento del acto final de este ballet, que evoca una danza de espadas armenia en la que los danzantes muestran su habilidad con los sables. Su sección central incorpora una canción tradicional armenia. Dado su ritmo vivo, esta obra, especialmente con su reconocible ostinato y su popular melodía se han convertido en una popular pieza concertante.

El ballet, del que esta «Danza del sable» forma parte, está ambientado en la tierra natal del compositor, Armenia, una de las ex-repúblicas socialistas soviéticas. Contiene temas populares de su folclore, con el objetivo de hacer una música comprensible para todos los públicos. La «Danza del sable» destaca en la composición por su ritmo vitalista y por la alternancia, en pocos minutos, de un tema rítmico y otro melódico, en un tiempo rápido y de gran brillantez.

Dotado de un excelente sentido melódico, Jachaturián destacó, sobre todo, por sus composiciones para ballet y por su sentido de la orquestación, lleno de colorido, melodioso, sensual y lírico. Autor de más de cuarenta obras para teatro y cine, Khachaturian es también el autor del Himno Nacional Armenio. ¡Disfruten la «Danza del sable» en algunas de sus muy variadas versiones!