Mostrando las entradas con la etiqueta Gálatas. Mostrar todas las entradas
Mostrando las entradas con la etiqueta Gálatas. Mostrar todas las entradas

martes, 1 de diciembre de 2020

viernes, 25 de septiembre de 2020

Elegidos por Dios...

"Pero cuando agradó a Dios, que me apartó desde el vientre de mi madre, y me llamó por su gracia" (Gal 1,15).

sábado, 18 de enero de 2020

Crucificados con Cristo...

"Los que son de Cristo Jesús han crucificado la carne con sus pasiones y concupiscencias" (Gal 5,24).

sábado, 20 de julio de 2019

miércoles, 6 de marzo de 2019

La gracia de una conversión...

"En efecto, ustedes habrán oído mi conducta de otro tiempo en el judaísmo, cómo con exceso perseguía a la Iglesia y la devastaba" (Gal 1,13).

miércoles, 12 de diciembre de 2018

miércoles, 10 de octubre de 2018

miércoles, 27 de junio de 2018

La Buena Nueva ha de llegar a todos...

"Y reconociendo la gracia que me había sido concedida, Santiago, Cefas y Juan, que eran considerados como columnas, nos tendieron la mano en señal de comunión a mí y a Bernabé: nosotros nos iríamos a los gentiles y ellos a los circuncisos" (Gal 2,9).

domingo, 13 de mayo de 2018

Somos hijos y herederos de Dios...

"De manera que no eres siervo sino hijo, y si hijo, también heredero por medio de Dios" (Gal 4,7).

miércoles, 28 de marzo de 2018

Cápsula Bíblica 2594

San Pablo, en su primer viaje misionero, acompañado de Bernabé, visitó las sinagogas de Chipre y de Galacia; el rechazo al mensaje cristiano por parte de los judíos llevó a los misioneros a dirigirse a los paganos, que reaccionaron de un modo muy positivo. En la Carta a los Gálatas, san Pablo censura una vez más el formulismo religioso, basado en el simple acatamiento de la Ley, ya que esta tuvo solamente la función pedagógica de preparar a los creyentes para la llegada de Jesucristo.

miércoles, 29 de noviembre de 2017

sábado, 3 de junio de 2017

La enfermedad no impide el anunciar el Evangelio...

“Bien saben que estaba enfermo de dolencia corporal cuando por primera vez les anuncié el Evangelio” (Gal 4,13).

miércoles, 17 de mayo de 2017

La visita de la enfermedad...

“Y puestos a prueba por mi enfermedad, no me desdeñaron ni hicieron ascos de mí, antes me recibieron como a un ángel de Dios, como a Cristo Jesús” (Gal 4,14).

viernes, 14 de abril de 2017

Cápsula Bíblica 2245

Leyendo la Biblia, vemos que cada creyente puede producir dos clases de frutos en su vida, pero sólo una clase será evidente en su tiempo. Recuerda, como que como cristiano, tú puedes producir uno de estos frutos, dependiendo de tus deseos. Puede ser el fruto de la carne o el fruto del Espíritu. El fruto dependerá de quien tenga el control de tu vida. «Anden en el Espíritu y no satisfagan los deseos de la carne. Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne» (Gálatas 5,16-17). 

miércoles, 8 de marzo de 2017

Cápsula Bíblica 2208

En sus cartas, san Pablo reivindica el título de apóstol: «Pablo, siervo de Cristo Jesús, elegido como apóstol y destinado a proclamar el Evangelio de Dios» (Rom 1,1; cf. 1 Cor 1,1; 2 Cor 1,1). Está convencido de que ha sido enviado por el propio Jesús resucitado (Gál 1,11-12). Pero como no forma parte del grupo de los Doce, se designa como «un hijo nacido a destiempo (...) el menor de los apóstoles» (1 Cor 15,5.7). San Pablo concede igualmente el título de apóstoles a Andrónico y Junias, probablemente una pareja (Rom 16,7). Lucas, en los Hechos, da el título de apóstoles a Bernabé y Pablo (Hch 14,14).

lunes, 23 de enero de 2017

Que nadie predique otro evangelio...

"Se los he dicho antes y ahora de nuevo se los digo: Si alguno les predica otro evangelio distinto del que han recibido: sea anatema" (Gal 1,9).

martes, 11 de octubre de 2016

El Evangelio es Palabra de Dios...

"Porque les hago saber, hermanos, que el evangelio por mí predicado no es de hombres" (Gal 1,11).

martes, 13 de septiembre de 2016

Cápsula Bíblica 2032

Sin duda alguna el personaje más importante de la toda la historia de la humanidad es Jesucristo, por el hecho de ser nada menos que la Segunda Persona de la Santísima Trinidad. La Sagrada Escritura nos lo presenta como el Hijo, «nacido de mujer, nacido bajo la ley en la plenitud de los tiempos» (Gál 4,4).

jueves, 12 de mayo de 2016