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lunes, 28 de septiembre de 2020

Participar de la herencia de los santos...

 "Dando gracias a Dios padre que los ha hecho capaces de participar de la herencia de los santos en la luz" (Col 1,12).

miércoles, 22 de julio de 2020

Los santos...

"Mientras que para tus santos brillaba una espléndida luz, aquellos, oyendo sus voces sin ver a las personas, las proclamaban felices aunque hubieran sufrido." (Sab 18,1).

domingo, 14 de junio de 2020

«La Doctrina Espiritual de Sor Isabel de la Trinidad»... Un libro que es un tesoro

Ahora que he estado un buen tiempo en casa de mi madre. Me he encontrado verdaderos tesoros en la biblioteca de casa. Uno de ellos es este: «La Doctrina Espiritual de Sor Isabel de la Trinidad», un libro antiguo, que data de 1965 pero con la inmensa riqueza de esta santa que desde niña anheló buscar en lo profundo de su corazón el conocimiento y la contemplación de la Trinidad, y afligida por muchos sufrimientos, todavía joven continuó caminando, como siempre había soñado, «hacia el amor, hacia la luz y hacia la vida». Isabel es una santa reciente, se puede decir, pues la historia de la Iglesia se mide por siglos y ella murió en 1906.

Este libro contiene recuerdos que contienen la narración de su vida y numerosos escritos de la santa, cuya doctrina se ha extendido ya universalmente de forma rápida. Hay muchos escritos actuales sobre ella, pero a mí me ha llamado la atención este del padre María Miguel Philipon, O.P.

Es tan personal el estilo de santa Isabel, que se goza en estas páginas con el excelente hilo conductor que establece el autor del libro que, si pueden conseguir, es un tesoro del que no necesito decir más.

En sus páginas, santa Isabel de la Trinidad —cabe decir que cuando se escribió este libro ella no estaba ni siquiera beatificada— nos aparece ante todo como un alma de fe, cada vez más en comunión con el mundo invisible.

El autor escribió este libro después de haber meditado largas horas la vida y los escritos de sor Isabel de la Trinidad. 

Y como será seguramente muy difícil conseguir el libro, lo dejo en formato PDF en el enlace.



María Miguel Philipon, O.P.
"La Doctrina Espiritual de Sor Isabel de la Trinidad",
Ed. Desclée de Brower,
Bilbao, 1965,
350 páginas.

miércoles, 12 de junio de 2019

Cápsula Bíblica 3018

La lectura de la Biblia nos va llevando a querer andar por un camino de santidad. Dice san Pablo: «Sean imitadores míos, como yo lo soy de Cristo» (1 Cor 11,1). Conocer e imitar a los santos, que fueron unos enamorados de la Sagrada Escritura, es conocer la manera de cómo hacer vida la Palabra de Dios.

miércoles, 24 de abril de 2019

La comunión de los santos...

"En las visiones de mi espíritu en mi lecho vi que bajaba del cielo uno de esos que velan y son santos" (Dn 4,10).

lunes, 4 de marzo de 2019

Llamados a ser santos...

"A la Iglesia de Dios en Corinto, a los santificados en Cristo Jesús, llamados a ser santos, con todos los que me invocan el nombre de nuestro Señor Jesucristo en todo lugar, suyo y nuestro" (1 Cor 1,2).

domingo, 17 de febrero de 2019

«10 claves del Hno. Rafael para vivir el evangelio»... Un libro sobre San Rafael Arnaiz

Nuevamente aparece en escena el hermano Rafael Arnaiz (Burgos 9 de abril de 1911 – Monasterio de San Isidro de Dueñas, 26 de abril de 1938) este santo monje trapense que figura entre los más grandes místicos del siglo XX. Un hombre que vivió el evangelio desde su vocación monástica sin interrupción alguna por sus salidas de la Trapa varias veces debido a su enfermedad. «Me cansan los hombres, aun los buenos —decía con sencillez—, nada me dicen. Suspiro todo el día por Cristo (...). El monasterio va a ser para mí dos cosas. Primero: un rincón del mundo donde sin trabas pueda alabar a Dios noche y día; y, segundo, un purgatorio en la tierra donde pueda purificarme, perfeccionarme y llegar a ser santo. Yo le entrego mi voluntad y mis buenos deseos. Que Él haga lo demás».

En este libro Rafael Palmero Ramos nos ofrece diez claves que están en el eje de la santidad del Hermano Rafael, este monje del que ya he hablado y que, desde que lo conocí a través de sus escritos, me impresionó. El hermano Rafael nos invita a viajar al centro de su alma contemplativa. Alegría, Abandono, Alabanza a Dios, Silencio, Vocación, Cruz, Enfermedad, María y Serenidad, son palabras que alcanzan su valor más pleno cuando acaban conduciendo a Rafael a la afirmación central de su vida: Dios, Sólo Dios. Expresadas en sus escritos, se nos ofrece como jalones seguros en el camino de la santidad cristiana.

En 126 páginas, Palero nos lleva a encontrar «cuestiones de alta espiritualidad» vividas y expresadas con sencillez y profundidad por el Hermano Rafael. Las diez que comenta, quieren ser las «claves» de su vivencia a lo divino, y las encontramos expresadas con marcada repetitividad, como indicadores seguros de la santidad cristiana.

Rafael Palmero Ramos,
"10 claves del Hno. Rafael para vivir el evangelio",
Ed. Monte Carmelo,
Burgos 2009,
126 páginas.

domingo, 4 de noviembre de 2018

Un reflejo de la paz interior en el rostro de Esteban...

"Fijando los ojos en él todos los que estaban sentados en el Sanedrín, vieron su rostro como el rostro de un ángel" (Hch 6,15).

domingo, 3 de junio de 2018

«DIEZ ACTITUDES INTERIORES»... Un libro sobre la espiritualidad de Santa Teresita para leerse pausadamente

Siempre me ha fascinado Teresita del Niño Jesús, la célebre y a la vez sencilla doctora de la Iglesia a quien la beata María Inés Teresa llama cariñosamente: «Mi santita predilecta». El deseo de amar a Dios y al prójimo, no conoce barreras en esta extraordinaria mujer a pesar de que, a primera vista, cuando uno empieza a leer a la conocida también como Teresa de Lisieux no encuentra nada de especial.

La espiritualidad de esta extraordinaria religiosa francesa a la que muchos estudiosos de su vida y de su obra llaman afectuosamente «la pequeña Teresa», no se puede resumir en una práctica o virtud particular, sino en una intención fundamental del corazón que se manifiesta a través de una apertura confiada a la acción de Dios y a través de un ardiente deseo de vivir de amor. Para Teresa, el amor tiene siempre la última palabra.

Jacques Gauthier, adentrándose en esta experiencia centrada en el amor sobre todo a la persona de Jesús, ha extraído diez actitudes interiores en las que los verbos constituyen otras tantas invitaciones a vivir la aventura de la santidad con Teresa. Así, el autor rinde homenaje a la joven doctora de la Iglesia, cuya fe bebe con sencillez y profundidad en el Evangelio. De este modo, en unas cuantas páginas se esboza un retrato cautivador destinado a imitar el amor ardiente que animaba a la santa y nos incita a seguir hacia adelante.

Este libro es un tesoro y es, además, un tratado que hay que leer pausadamente para irlo degustando y aplicando a la vida. Yo tardé para leerlo y lo fui saboreando a la luz de «Historia de un alma» y haciendo en cada página, una especie de «test» sobre el amor a Dios y al prójimo en mi vida. ¡Lo recomiendo ampliamente!


Jacques Gauthier,
"Diez actitudes interiores",
Ed. Desclée De Brouwer,
Bilbao 2014,
180 páginas.

domingo, 20 de agosto de 2017

«José y María, historia de un gran amor»... Un libro para ver a María desde José

Llegó apenas a mis manos este libro de Carlos Saravia Máynez titulado: «José y María, historia de un gran amor». Pocos libros hay que hablen de san José y ya que llegó hasta mí inesperadamente, me pareció interesante leerlo desde que en el preámbulo, vi que el autor nos invita a redescubrir el lugar importantísimo que José ocupa en la Sagrada Familia, dado que esta se constituye a partir del gran amor humano que José tuvo por María y María por José.

En una época en la que lo que brota a flote es el «desamor» entre los matrimonios que aún los más jóvenes parecen padecer, la lectura de unas sencillas lineas en una historia cargada de amor, pero de amor del bueno, animan a cualquiera a luchar para construir, en la familia, la anhelada civilización del amor.

¡Cuánto habrá amado José a María y ella a su santo esposo! Jesús creció en medio de esta historia de amor que Saravia va describiendo en una sencilla narración cuyos capítulos inician siempre con una cita bíblica que da pie a la reflexión, a la reflexión que el autor hace y a la que cada uno de los lectores puede hacer. El prólogo está a cargo de Roberto O'Farrill que nos presenta, además, la figura del autor, un prolífico escritor, teólogo y ventrílocuo, admirador incansable de María y de san José. El Antiguo Testamento —apunta—, comienza con una pareja, la de Adán y Eva; la del nuevo, con otra pareja, la de José y María. 

En la página 86 de este libro, encontré una de las frases que más me han gustado y, al invitarlos a buscar por no se donde, este libro, la comparto: «No todos pueden ser teólogos como san Agustín, ni predicadores como Santo Domingo, ni misioneros en tierras lejanas como san Francisco Javier, en cambio todos podemos ser como san José. Y esto es así porque todos podemos creer y obrar como san José. Porque todos podemos ser custodios del Jesús interior que Dios nos dio. Hemos de cuidarlo y defenderlo sobre todo de nuestras propias ofensas». ¡Qué gran enseñanza! Me basta quedarme con esto de todo el libro.


Carlos Saravia Máynez,
"José y María, historia de un gran amor",
Ed. Rotodiseño y Color,
Ciudad de México 2011,
115 páginas.

martes, 3 de enero de 2017

Dios nos eligió para ser santos...

"Pero nosotros debemos dar incesantes gracias a Dios por ustedes, hermanos amados del Señor, a quienes Dios ha elegido desde el principio para hacerlos salvos por la santificación del Espíritu y la fe verdadera" (2 Tes 2,13).

domingo, 9 de octubre de 2016

«IÑIGO»... Un libro para conocer más de cerca a San Ignacio de Loyola

Las vidas de los santos siempre son apasionantes. Hoy quiero comentar y recomendar un libro del santo fundador de los Jesuitas, San Ignacio de Loyola, cuyo nombre en su lengua natal es «IÑIGO». Esta biografía de del santo promotor de los Ejercicios Espirituales, se publicó otriginalmente allá en los albores del V centenario de su nacimiento y se han hecho nuevas ediciones. Está escrita sobre todo para las personas interesadas en conocer la vida del santo o recordarla. 

Relativamente en pocas páginas y en un estilo fácil, sencillo y moderno, el autor, el padre Pablo López de Lara, va surgiendo la figura del gran santo haciendo de él una persona accesible para todos. Como todo buen biógrafo, el autor se identifica y compenetra con su personaje. En esta forma nos da su propia imagen de él, pero sin deformar el verdadero retrato de Ignacio, basado en las mejores biografías anteriores y en las fuentes originales del santo español. 

Del enorme acervo de datos que el padre López de Lara recogió, solo ha seleccionado —y con mucha habilidad— los mas significativos. El modo como entreteje los temas de cada capitulo despierta un interés especial en la lectura y provoca cierto suspenso, que queda satisfecho al final de la obra. Otro gran acierto ha sido el ahorrarnos aparato critico, apelando a su honestidad científica.

Léanlo si quieren conocer un poco más a uno de los Santos más populares de todos los tiempos.


Pablo López de Lara,
"Iñigo",
Ed. Progreso
México 2012.
192 páginas.

sábado, 24 de septiembre de 2016

Cápsula Bíblica 2043

Entre tantas enseñanzas en torno a la Sagrada Escritura que san juan Pablo II nos ha dejado está esta: «El verdadero apóstol del Evangelio es el que va humanizando y evangelizando al mismo tiempo, en la certeza de que quien evangeliza, también civiliza».

domingo, 4 de septiembre de 2016

«MADRE TERESA»... Un libro de Cristina Siccardi sobre la nueva santa

Este Domingo el papa Francisco proclama santa a la Madre Teresa de Calcuta. El Papa —quien sintoniza profundamente con la vida de la nueva santa— ha querido rendir homenaje a la «Madre» —como la llamaba muja gente en India— reservando un lugar preferente en la plaza a 1,500 personas sin hogar, de varias ciudades de Italia y a las que invitará a comer pizza después del evento. 

Durante la homilía, el Papa Francisco ha dicho: «La madre Teresa hizo sentir su voz ante los poderosos de la tierra para que reconocieran sus culpas ante los crímenes de la pobreza creada por ellos mismos», recordando tal vez  una de las anécdotas más difundidas de la Madre Teresa de Calcuta cuando un periodista que la estaba entrevistando mientras ella limpiaba de gusanos la pierna de un moribundo le dijo: «Yo no haría eso ni por un millón de dólares» a lo que la santa monja respondió: «Por un millón de dólares, yo tampoco lo haría». 

Agnes Gonxha Bojaxhiu, nacida en la actual Macedonia en 1910 y fallecida en la India en 1997, fue una mujer entregada a los más pobres. Viajó por todo el mundo y se entrevistó con los más poderosos para impulsar la labor de las Misioneras de la Caridad, la congregación que fundó en 1950 y por la que recibió el Premio Nobel de la Paz en 1979.

Cristina Siccardi, escritora italiana y colaboradora de L'Osservatore Romano, quien es conocida, sobre todo en Italia por la publicación de otras biografías, nos relata los momentos más sobresalientes de la vida de la Madre Teresa, quien fue una maestra de vida para todos los que la conocieron y lo sigue siendo todavía hoy para miles y miles de personas (Más de 100,000 asistieron a la ceremonia de canonización). Este libro reconstruye, a través de sus escritos, testimonios y documentos inéditos, la influencia de la educación familiar en la vida y la obra de la nueva santa. 

Siccardi nos lleva por la vida de Agnes Bojaxhiu, una mujer que, desde pequeña, tuvo a su madre como modelo de caridad y generosidad, y a su tierra, Albania —hoy Macedonia—, como ejemplo de convivencia y tolerancia religiosa. 

Es de todo aquello que surge en Agnes una llamada a calmar la sed de Cristo en los pobres, una invitación a llevar la sonrisa de Dios a los que sufren. Para ello, la joven Bojaxhiu tuvo que vivir la purificación de la «noche oscura», la de los místicos, y así se convirtió en la Madre Teresa, encargada de llevar la esperanza a los más necesitados. Sabedora de que su obra no cambiaría el mundo, la Madre Teresa se contentó con ser «una gota de agua limpia en la cual pudiese reflejarse el amor de Dios».

Todos saben quien fue la Madre Teresa, pero muy pocos (me atrevo a decir que casi nadie) conoce sus orígenes, lo que le llevó a ser lo que fue, lo que hizo que esta magnífica mujer viviera para el Señor como lo hizo. Comenzando con sus padres y continuando con su infancia y juventud, cada suceso marcó a Agnes. De todo ello surge una llamada a calmar la sed de Cristo en los pobres, una invitación a llevar la sonrisa de Dios a los que sufren. Para ello, la joven Agnes Bojaxhiu tuvo que vivir la purificación de la noche oscura, la de los místicos, y así se convirtió en la Madre Teresa, encargada de llevar la esperanza a los más necesitados. Sabedora de que su obra no cambiaría el mundo, la Madre Teresa se contentó con ser «una gota de agua limpia en la cual pudiese reflejarse el amor de Dios».

Conmovedor libro que contiene algunos trozos de cartas inéditas de la Madre Teresa y que se disfruta descubriendo numerosos datos y sucesos, desconocidos hasta el momento momento por muchos. ¡Merece la pena leer este libro, sobre todo en este Año Jubilar en el somos invitados a salir de nuestras instalaciones y de nuestras comodidades para ser expresión de la misericordia del Padre. ¡Santa Teresa de Calcuta. Ruega por nosotros!


Cristina Siccardi,
"Madre Teresa",
Ed. San Pablo,
México,
407 páginas.

domingo, 3 de abril de 2016

Dios ilumina nuestros corazones...

"Iluminando los ojos de su corazón, para que entiendan cual es la esperanza a que los ha llamado, cuáles las riquezas y la gloria de su herencia otorgada a los santos" (Ef 1,18).

domingo, 21 de febrero de 2016

Las «Florecillas» de San Francisco»...

Hoy quiero hablar y recomendar un libro que leí desde pequeño, una joya literaria del santo preferido de mi padre, una obra escrita hace 750 años a la luz de la Toscana y del recuerdo de este santo que, ahora, ha inspirado también al Papa actual: "Francisco de Asís".

Si nunca han leído las «Florecillas» de San Francisco... ¡hay que leerlas ya! Las «Florecillas» no son solo una biografía de San Francisco, sino más bien una historia de la orden franciscana en sus primeros momentos con sus aciertos y errores. Es un libro muy bello, con muchas historias interesantes y que dejan huella en el lector. Debe tener más de hagiografía que de biografía, pero realmente merece la pena ser leído y meditado. San Francisco de Asís, pobre entre los más pobres es una figura que debe ser muy atractiva en estos tiempos para los creyentes y por ello merece la pena profundizar en su vida.

El anónimo autor de las «Florecillas» (Aunque se atribuyen al Santo y a sus primeros compañeros) esboza en sus páginas el retrato épico de una parte de la Orden franciscana, constituida por un grupo de frailes, algunos de los que desde el primer momento siguieron de cerca a Francisco, gozaron más íntimamente del encanto de su compañía, se adentraron en los secretos de su vida interior y se estremecieron de veneración al verlo sellado con los estigmas de la pasión. 

“Este libro contiene –así reza el encabezado– ciertas florecillas, milagros y ejemplos devotos del glorioso pobrecillo de Cristo messer San Francisco y de algunos de sus santos compañeros”. El libro está estructurado en 53 capítulos, recopila diversos episodios de la vida de san Francisco y de algunos de sus compañeros y discípulos posteriores. En una serie de relatos sueltos, va describiendo un mundo transfigurado en el que también uno puede habitar, en el que ya, seguramente, habita y sueña despierto el niño interior que llevamos dentro. Además incluye las cinco consideraciones acerca de la impresión de las llagas de Cristo en el cuerpo del santo sobre el monte Alverna.

Hoy, en medio de un  mundo globalizado que ha confundido los valores y se debate por un lado ante el terrorismo, la delincuencia organizada y la persecución religiosa por un lado y el consumismo, la competencia desleal y el materialismo desmedido por otro no estamos, se puede decir que no estamos para cándidas florecillas, para fábulas milagreras ni cuentos moralistas. ¡No estamos para eso, pero las «Florecillas» son otra cosa! Son relatos que rezuman frescura, sencillez, libertad, esperanza. Son letras que irradian, sobre todo, alegría y bondad y también mucho inconformismo. Las «Florecillas» son menos cándidas y más subversivas de lo que parece, pero no hay en ellas ni pizca de amargura. Son como el Evangelio de Jesús... ¡Siempre alegre! Francisco y sus compañeras nos hablan a nosotros, hombres de hoy que nos resistimos a una experiencia impersonal y numérica. Hombres prisioneros de tantas conquistas científicas y técnicas que nos hacen añorar ese clima de sencillez y hasta de ingenuidad donde las ciencias, el poder y las riquezas materiales son "cosas de este mundo" al servicio de lo único necesario y absoluto: conocer, amar y servir a Dios, y gozarlo luego en la Vida Eterna. 

Eso quiso Francisco de Asís y eso quiere Francisco el Papa: Vivir el Evangelio de la alegría de Jesús, junto con los hermanos a quienes fue contagiando (aunque a Francisco nunca se le ocurrió, por cierto, hacer eso que hoy llamamos “Pastoral vocacional”). Las «Florecillas» nos muestran a un santo que quiso vivir el Evangelio sin glosas y sin reglas complicadas, sin conventos ni moradas estables, sin nada, caminando de aldea en aldea, conviviendo con los últimos y trabajando con sus manos, pidiendo limosna solo cuando el trabajo no les daba para comer, e invitando a todos a perdonarse a sí mismos y a los otros, a vivir en paz con todas las criaturas, a ser hermanos y menores, a cuidarse los unos a los otros, a ser felices con poco, y a no querer más. Eso es todo. Por eso «Las Florecillas» siguen siendo, hasta el día de hoy, una clara protesta, una provocación profética, pacífica y enérgica, contra el poder, la riqueza y todas las convenciones sociales, contra el mundo de los poderosos de entonces y de hoy.




Francisco de Asís y compañeros,
"Florecillas",
Ed. San Pablo,
Argentina,
256 páginas.

domingo, 22 de febrero de 2015

«El diario de santa María Faustina Kowalska»... un libro extraordinario de la Divina Misericordia

San Juan Pablo II dijo en una ocasión que para todos aquellos que habían vivido las duras experiencias de la II Guerra Mundial, las palabras que quedaron escritas  en el Diario de santa Faustina, aparecían como un Evangelio extraordinario de la Divina Misericordia, escrito desde la perspectiva del siglo XX.

Esta semana este es el libro que quiero recomendar, un libro que para algunos puede dejar —si se lee sin profundizar— la impresión de que esta llevaba una vida fácil, porque se encontró con Jesús, la Virgen María y los ángeles místicamente. Sin embargo, Santa Faustina dijo que tal convicción era engañosa, porque siempre se dio cuenta de su miseria humana. La Santa luchó con sus debilidades cada día; apenas triunfaba sobre un defecto de carácter, cuando resultaba que era sustituido por diez fallas más. Santa Faustina no se desanimó ya que sabía que su vida no era un tiempo de paz, sino de guerra, de guerra contra el pecado, contra la mediocridad, contra todo lo mal que una persona, por más santa que parezca, puede dejar entrar a su corazón.

Estamos en Cuaresma, y Cuaresma es tiempo de cambio, de conversión. Cuaresma es tiempo de adentrarse, como la autora de este libro, en la propia miseria para dejar paso a la misericordia divina.

Los ángeles no tomaban decisiones por ella, ellos aparecieron como sus compañeros en sus viajes místicos al infierno, al purgatorio y al cielo. Después de las visiones que ella pidió a la Divina Misericordia, fue el doble de duro.

Santa Faustina tuvo la misión de transmitir un mensaje sobre la Divina Misericordia, el Señor le dijo: “Yo bajé del cielo a la tierra por ustedes (…), he derramado mi sangre por ustedes, así que la gente no tenga miedo de conocerme” (Diario, 1275).

De los propios labios de la santa, en este diario de sus últimos cuatro años, nos llega la revelación de que los ángeles le enseñaron a orar bien y a contemplar a Dios, y que ellos nunca aliviaron sus deberes, sino que la animaron a esforzarse y luchar con claras intenciones de acción.

En medio de este mundo plagado de incredulidad y de ideas confusas, vale la pena leer detenidamente esta obra maravillosa de la espiritualidad contemporánea, ya que Santa Faustina tuvo contacto con San Miguel Arcángel, un serafín y un querubín, un espíritu llamado “uno de los siete”, su ángel de la guarda y ángeles de la guarda de otras personas y de las iglesias. Faustina conoció a su ángel de la guarda, por ejemplo, en un tren de Varsovia a Cracovia (Diario, 490).

En los momentos cruciales de su vida, Faustina siempre los invocó. Sus amigos celestiales nunca le defraudaron, ya que no sólo la defendieron de los ataques demoníacos, sino también la consolaron en los momentos difíciles y le recordaron sobre el cumplimiento de sus deberes con amor también.

Destinada por su superiora a la portería del convento, ella sintió miedo debido a los disturbios revolucionarios y a la actitud hostil de la sociedad hacia la Iglesia. En respuesta a su solicitud de protección de Dios le dijo: “Hija mía, en el momento en que te aproximaste a la puerta yo ordené a mi querubín protegerte. Ten calma, por favor.” (Diario, 1271)

Al tener tantos amigos celestiales, Faustina buscó siempre modelar su vida sobre la vida de Jesús crucificado. Solía decir que ella no envidiaba los ángeles porque ellos “sólo” adoraban a Dios, mientras que el Señor vivió en su corazón, como su sangre que circula en las venas a través de la Sagrada Comunión (Diario, 278).

Durante todos los días las meditaciones del alma de Santa Faustina la prepararon para cumplir la voluntad de Dios, buscando y amando el Bien. Cuando estaba en oración en el convento, ella llamaba a la intercesión de los ángeles pidiendo una vida celosa y una buena muerte.

Un jueves en la hora santa Sor Faustina se sintió mal, pero ella decidió no interrumpir sus oraciones, más tarde fue atacada por los demonios que estaban blasfemando y asustándola. Su ángel de la guarda apareció de inmediato y dijo: no tengas miedo, novia de mi Señor, porque no te pueden hacer ningún daño, sin su permiso (Diario, 419). 

Sor Faustina nació en el año 1905 en la aldea de Glogowiec, cerca de Lodz, como la tercera de 10 hermanos en la familia Kowalski. Desde pequeña se destacó por el amor a la oración, laboriosidad, obediencia y sensibilidad ante la pobreza humana. Su educación escolar duró apenas tres años. Al cumplir 16 años abandonó la casa familiar para trabajar de empleada doméstica en casas de familias acomodadas.

A los 20 años entró en la Congregación de las Hermanas de la Madre de Dios de la Misericordia, donde como Sor María Faustina vivió 13 años cumpliendo los deberes de cocinera, jardinera y portera. Su vida, aparentemente ordinaria, monótona y gris, se caracterizó por la extraordinaria profundidad de su unión con Dios. Desde niña había deseado ser una gran santa y, en consecuencia, caminó hacia este fin colaborando con Jesús en la obra de salvar a las almas perdidas, hasta ofrecerse como sacrificio por los pecadores. Los años de su vida conventual estuvieron marcados, pues, por el estigma del sufrimiento y las extraordinarias gracias místicas.

Santa Faustina contempló la Divina Misericordia, que le ayudó a soportar las dificultades de su vida. Ella vio un resplandor de gloria en los ángeles, se dio cuenta y luego imitó su humildad y adoración a Dios.

¡Una buenísima lectura para esta Cuaresma!




Maria Faustina Kowalska,
Diario, la Divina Misericordia en mi alma,
Ed. Marian Press.

domingo, 8 de febrero de 2015

«CUANDO LOS SANTOS SON AMIGOS»... Un libro que nos acerca al Evangelio

Segundo Galilea (1928-2010) fue un hombre de Dios, un hombre de humanidad, uno de los más acertados conocedores de la Teología de la Liberación, pero de esa Teología sería, no de la que en los aparadores hace alarde de protestas y cosas llamativas, sino de esa que teníamos que estudiar en los Seminarios. Recuerdo haber utilizado algunos de sus libros para las diversas clases que recibí allá en la década de los ochenta, en el siglo pasado.

Sacerdote católico y escritor chileno que formó parte de la hermandad de Foucauld, Segundo escribió selectas obras teológicas que calaron de un modo intenso y tranquilo en la trayectoria de muchos cristianos, sobre todo de América Latina. Segundo fue un pensador serio y radical, sin estridencias como digo; un testigo de la fe, en la línea de los Hermanitos de Jesús, a ras de la calle, a ras de la vida, desde los más pobres. Fue, tal vez el primero que, conservando su temperamento callado, empezó a emplear el término de “liberación”, aplicándolo, al mismo tiempo, a la libertad personal y social.

Hasta 1975 recorrió América Latina, en conferencias, retiros y ejercicios espirituales y trabajando de una manera especial en Cuernavaca, México, formando misioneros. Luego con las Pontificias Obras misioneras y con otros sacerdotes organizó un instituto misionero. Viajó a Filipinas y a Corea del Sur. Colaboró frecuentemente con las Misioneras del Sagrado Corazón de Jesús, (fundadas por Santa Francisca Cabrini) y estuvo en Brasil, Argentina, Italia y Estados Unidos dándoles conferencias sobre misión y espiritualidad y exhortándolas a vincular más laicos en su misión. Trabajó en Estados Unidos con las comunidades de inmigrantes.1 En 1997 fue nombrado por el arzobispo de Santiago de Chile como parte del grupo de expertos que redactó las conclusiones del noveno sínodo diocesano. En el año 2000 partió para Cuba donde fue director espiritual del seminario de San Carlos.

Entre sus innumerables libros, dejó uno que, a simple vista, es muy pequeño, y que para muchos puede pasar de largo. El título es sugerente: «CUANDO LOS SANTOS SON AMIGOS», pero se trata solamente de 133 páginas y tal vez por eso no llama tanto la atención.

La lectura de este libro trae «sorpresas» sobre santos que nos son muy conocidos. El padre Galilea nos acerca a ellos como sus mejores amigos, y nos hace descubrir que no se trata de figuras «inimitables» sino de personas que echando gala de la gracia que Dios les dio y del desarrollo de las virtudes,enfatizó en sus vidas, la importancia de la teología y de la vida espiritual, recuperando y reformulando en su tiempo la experiencia de hacer vida el Evangelio.

El autor nos dice de entrada: "Uno se siente unido a todos los santos de la Iglesia, y con la debida información uno podría exponer la vida de los más importantes, pero uno no puede penetrar el alma sino de aquellos que lo han inspirado por largo tiempo". Así, el padre Segundo nos presenta a dieciséis de sus santos amigos, los más íntimos, los que más le marcaron, los que le impulsaron a amar a los pobres y vivir para ellos al estilo de Jesucristo. De ellos aprendió a vivir así, como lo declaró en alguna ocasión: “Si queremos una Iglesia más misionera, más coherente y testimonial, más participativa en la comunión... significa que queremos una Iglesia más espiritual, más orante y más contemplativa, es decir, más bella.” y eso, se aprende de los santos.


Segundo Galilea,
"Cuando los santos son amigos",
Ed. Paulinas,
Bogotá 1992,
133 páginas.

sábado, 24 de enero de 2015

Cápsula Bíblica 1436

La Palabra de Dios es siempre viva y actúa. Penetra hasta lo más profundo del corazón de quien tiene contacto con ella. Según nuestras circunstancias personales y sociales, la Palabra de Dios nos ilumina, nos impulsa, nos da vida vivificándonos y dándonos fuerza para encontrar el sentido de lo que somos y de lo que vivimos. Por eso los santos, al igual que vivían aferrados a la Eucaristía, así, de la misma manera, con la Palabra en sus labios y en su corazón.

martes, 9 de septiembre de 2014

Dar testimonio de santidad...

"Ella dijo a su marido: «Yo sé que este hombre, que pasa siempre por nuestra casa, es un santo hombre de Dios»" (2 Re 4,9).