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domingo, 25 de agosto de 2019

«La Suite Lírica»... Una obra dodecafónica de Alban Berg


La Suite Lírica (Lyrische Suite für Streichquartett) es una obra musical en seis movimientos escrita para cuarteto de cuerda por el compositor austríaco Alban Berg (1885 – 1935) entre los años 1925 y 1926, utilizando métodos derivados de la técnica dodecafónica desarrollada por su maestro Arnold Schönberg.

Aunque al ser publicada fue dedicada a Alexander von Zemlinsky (quien es citado en la Suite), se ha descubierto que la obra posee una «dedicatoria secreta» a la que era su amante Hanna Fuchs-Robettin. 

Según algunos estudiosos, la obra está escrita en su totalidad utilizando la técnica dodecafónica, posee forma sonata pero sin una sección de desarrollo. La reexposición aparece directamente seguida a la exposición. Sin embargo, debido a la tan avanzada técnica de variación empleada en el método dodecafónico, todo está en desarrollo en un movimiento constante.

Esta pieza musical se estructura en los siguientes movimientos:

1. Allegretto gioviale, 2. Andante amoroso, 3. Allegro misterioso - Trio estatico, 4. Adagio appassionato, 5. Presto delirando - Tenebroso 6. Largo desolato.

Quien guste de escuchar música de violín un tanto diferente, gozará escuchando esta suite:

domingo, 2 de septiembre de 2018

«Concierto para violín»... El único concierto para instrumento solista de Alban Berg

Alban Maria Johannes Berg (Viena, 9 de febrero de 1885 – Viena, 24 de diciembre de 1935) fue un músico que incursionó en la atonalidad y luego en el dodecafonismo, escribiendo obras vinculadas a la estética expresionista. Su música tiene una sonoridad que a la vez, evoca la tonalidad, con reminiscencias del romanticismo y una inclinación marcadamente dramática. Sus tres obras más conocidas son el «Concierto para violín» y las óperas «Wozzeck» y «Lulú». Hoy yo quiero presentarles su «Concierto para violín» y dedico esta entrada de mi blog a mi sobrina Brendita, amante apasionada del violín, que interpreta maravillosamente en la Orquesta Sinfónica Juvenil de Nuevo León. ¡Ánimo Brendita y a seguir con esa pasión por la música que, junto al amor a Dios y a los hermanos, llena el corazón y lo hace vibrar!

Dicen que Berg, cuando era niño, tenía más interés por la literatura que por la música, pero a la par de la lectura, comenzó a componer lieder y dúos desde los quince años, con la educación musical tradicional y autodidacta1​que tuvo. Su hermana Smaragda, excelente pianista y alumna de Theodore Lescheitzky, fue quien le introdujo en la música francesa contemporánea (Claude Debussy y Maurice Ravel sobre todo).

En 1910 terminó sus estudios con Schönberg. Su obra de graduación fue la «Sonata para piano» (Op. 1), de la que hablaré algún día y está catalogada como «una de las obras más formidables jamás escritas por un compositor». Durante toda su vida, Berg tuvo una gran amistad y estima hacia su maestro Arnold Schoenberg, a quien lo consideraba como un padre y, cuando éste abandonó el uso de la tonalidad —que había sido el sistema principal usado en la música occidental durante varios siglos— y comenzó a experimentar en lo que se llamaría atonalidad, Berg se unió en esta búsqueda de posibilidades sonoras que se evidencian en sus Cuatro Lieder Op. 2 y su Cuarteto de cuerdas Op. 3..

El «Concierto para violín» de Alban Berg, también conocido como «Dem Andenken eines Engels» o «A la memoria de un ángel», fue compuesto en 1935, su último año de vida, cuando recibió el encargo de componer un concierto para violín y orquesta de parte de Louis Krasner, un violinista ruso-americano que más tarde construiría una carrera notable realizando varias de las primeras audiciones de las obras de sus colegas contemporáneos. Louis Krasner fue, por supuesto, el solista del estreno, que fue dirigido por Hermann Scherchen en el Festival de la Sociedad Internacional de Música Contemporánea, celebrado en el Palacio de la Música Catalana de Barcelona, el 19 de abril de 1936.

La obra constituye el único concierto de Berg para instrumento solista y se desarrolla según los principios de la música dodecafónica que el compositor aprendió de Schoenberg. Se ha convertido en la obra más popular del compositor, y la más programada en los escenarios. Y pese a su atrevida combinación de lenguaje tonal y atonal, es también su obra más accesible.

Está conformada por dos movimientos, aunque cada uno de ellos incluye otra sección que se toca sin interrupción. Según Berg contó a su biógrafo, en el primer movimiento trató de traducir los rasgos de carácter de una niña en personajes musicales. El segundo es algo menos pastoral, quizá medio pesadillesco diríamos, representando la catástrofe de la muerte. La obra termina sin aspavientos. No resulta fácil encontrar otra obra en que el silencio que sigue a los últimos compases, sea tan importante como el que aquí «se escucha» y que para el amante de la música es de vital importancia. El primer movimiento es el Andante - Allegretto y el segundo el Allegro - Adagio

¡Disfrútalo Brendita y disfrútenlo todos en estas dos versiones!

domingo, 27 de febrero de 2011

Mozart: 'Gran Partita' Serenade, K.361 / Berg: Kammerkonzert (Chamber Concerto) ~ Boulez... Música de Mozart y Berg

Berg-Mozart parecería un binomio imposible, o al menos, poco probable para un especialista en música del siglo XX y la vanguardia. Y sin embargo la lectura de Boulez es sencillamente deslumbrante y espectacular. El disco que que presento contiene dos composiciones:De Mozart nos ofrece Serenade in B flat major for 13 wind instruments "Gran Partita" y de Berg escucharemos "Chamber Concerto for piano, violin and 13 wind instruments". 

A pesar de su corta vida y su aparente malograda carrera, Mozart se encuentra entre los grandes genios de la música. Su inmensa producción (más de 600 obras), muestra a una persona que, ya desde niño, dominaba la técnica de la composición a la vez que poseía una imaginación desbordante. Sus obras instrumentales incluyen sinfonías, divertimentos, sonatas, música de cámara para distintas combinaciones de instrumentos, y conciertos; sus obras vocales son, básicamente, óperas y música sacra. Sus manuscritos muestran cómo, salvo cuando hacía borradores de pasajes especialmente difíciles, primero pensaba la obra entera y luego la escribía. Su música combina las dulces melodías del estilo italiano, y la forma y el contrapunto de Alemania. Mozart, sobre todo en sus conciertos, con los dramáticos contrastes entre el instrumento solista y la orquesta, y en las óperas, con las reacciones de sus personajes ante diferentes situaciones, hace una producción lírica que pone de manifiesto nueva unidad entre la parte vocal y la instrumental, con una delicada caracterización y el uso del estilo sinfónico propio de los grandes grupos instrumentales.

Por otra parte, Alban Berg (9 de febrero de 1885 – † 24 de diciembre de 1935) es un compositor austriaco cuya música es clave en la música culta del siglo XX. Su música tiene una sonoridad que siempre evoca la tonalidad, llevándonos siempre al romanticismo con una inclinación marcadamente dramática. Cuando era pequeño, Berg tenía más interés por la literatura que la música y comenzó a componer lieder y dúos desde los quince años, con la educación musical tradicional que tuvo.  Después fue alumno de Arnold  Schönberg y perteneció a la Segunda Escuela de Viena. En 1910 terminó sus estudios con Schönberg. Su obra de "graduación" fue la Sonata para piano catalogada como Op. 1; y según comentarios, es una de las obras más formidables jamás escritas por un compositor. Siguió componiendo y trabajando en el último descubrimiento de su maestro, la técnica dodecafónica, que utilizó de forma libre. Escribió algunos artículos sobre música. Falleció en la nochebuena de 1935, de una septicemia causada, al parecer, por una picadura de abeja, dejando su ópera "Lulu" inconclusa, le faltaba la orquestación del acto III. La obra sería orquestada después por el compositor austríaco Friedrich Cerha hasta 1979 en París, y estrenada nada más y nada menos que bajo la dirección de Pierre Boulez.

La elegancia y equilibrio, la expresividad, la cuidadosa y transparente dimensión sonora de la grabación que les invito a escuchar es simplemente extraordinaria. En este disco encontramos una  interpretación que no está hecha con instrumentos de época, y que es dirigda magistralmente por Pierre Boulez. El conjunto que dirige es el Ensemble InterContemporain. 

Hay en esta grabación algo que resulta sorprendente para quienes piensan que Boulez es un director frío o poco expresivo, esta versión está llena de emoción y de una poderosa fuerza humana que pocas veces he escuchado en otras interpretaciones. Vale la pena escuchar a Mitsuko Uchida al piano y a Christian Tetzlaff en el violín. 

¡Es un disco que vale la pena escuchar!