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domingo, 8 de junio de 2014

La acción del Espíritu Santo...

"A los que creyeren les acompañarán estas señales: en mi nombre echarán los demonios, hablarán lenguas nuevas" (Mc 16,17).

domingo, 1 de junio de 2014

«EL ESPÍRITU SANTO Y SUS FRUTOS»... un libro para prepararse a Pentecostés

No es la primera vez que invito a mis 9 seguidores a leer un libro del Siervo de Dios Luis María Martínez, quien fue un gran conocedor del que él llamaba "El Gran Desconocido", el Espíritu Santo y del que bastantes meditaciones nos dejó. Al acercarnos nuevamente a esta fiesta, los católicos hemos de reconocer que son los «amigos del Espíritu Santo», los que nos pueden ayudarnos a conocer mejor a la Tercera Persona de la Santísima Trinidad para vivir bajo sus influjos. Ellos nos descubren, a través de su existencia, que si no estamos en sintonía con el Espíritu de Dios, no podemos ser guías de otros para llegar a Dios mismo. Luis María Martínez decía que "Hay que hacer de la devoción al Espíritu Santo lo que hizo San Luis María Grignon de Montfort de la devoción a María". 

En un pequeño librito de 123 páginas, este extraordinario hombre, con su acostumbrado lenguaje de sencillez y profundidad —tan alabado por la Beata María Inés Teresa y muchos hombres y mujeres de Dios— nos hace un viaje por los frutos que proceden del Espíritu con mayúscula y fortifican nuestro espíritu con minúscula.

Llevamos el Espíritu grabado en lo más íntimo de nuestro ser. El deseo de buscar la dicha y la felicidad, la paz, el deseo de la justicia y de la verdad ¿de dónde provienen? ¡De Dios! Está presente en cada uno de los que quieren recibirlo. “Mira que estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y me abre la puerta, entraré en su casa y cenaré con él y él conmigo” (Apocalipsis 3,20).

Creo que en estas páginas hay una buena oportunidad de profundizar en esos frutos que todos necesitamos dar: "Caridad, gozo, paz, benignidad, bondad, longanimidad, mansedumbre, fidelidad, modestia, continencia y castidad" (Gal. 5, 22-23).

Actualmente, Luis María Martínez, se encuentra en proceso de beatificación y es llamado popular y afectuosamente «El santo del Espíritu Santo», aún cuando todavía no ha sido declarado Venerable.

domingo, 27 de mayo de 2012

El Espíritu Santo... para leer en Pentecostés

Este domingo en el que los católicos celebramos la fiesta de «Pentecostés», quiero recomendar un excelente libro sobre el Espíritu Santo, obra cumbre del Siervo de Dios Luis María Martínez, quien fuera obispo mexicano y Arzobispo Primado de México (1937-1956) quien es llamado popular y afectuosamente "el santo del Espíritu Santo", aun cuando su proceso de canonización está en la primera etapa todavía.

Precisamente su devoción por la tercera persona de la Santísima Trinidad le llevó a escribir esta obra llamada precisamente así: "El Espíritu Santo". Este libro, muy bien escrito y excelentemente explicado, consta originalmente de 475 páginas, pero gracias a la labor del Dr. Héctor Guiscafre Gallardo podemos encontrar en Internet un compendio de poco menos de 50 páginas de texto más cuadros sipnóticos y algunas páginas en blanco como separadores, que alcanza apenas los 68 folios. La obra consta de cuatro partes y finaliza con el índice temático. Vivamente la recomendamos a todos nuestros lectores que podrán ir al enlace.

El apasionante tema del Espíritu Santo, siendo tan vital para nuestra fe, es uno que por lo general es poco profundizado por la mayoría de los católicos; este compendio permitirá leer lo esencial de esta obra de Mons. Luis María Martínez, que por supuesto sería maravilloso si la pueden conseguir y leerl completa.

El autor, que llegó a ser Arzobispo Primado de México, nació en 1881 en Molino de los Caballeros, Michoacán. Fue alumno del Seminario Conciliar de Morelia, del que, una vez ordenado Sacerdote en 1904, fue Prefecto, Profesor y Rector. Luego fue Canónigo de la Catedral de Morelia y después Obispo Auxiliar de esa Arquidiócesis. De 1937 a 1956 rigió pastoralmente la Arquidiócesis Primada de México, y destacó como excelente orador sagrado (predicador) y escritor. Asimismo, fue admirable su inteligencia y proverbial sentido del humor, sobre todo ante situaciones difíciles o comprometedoras. Por su fama de santidad, su Proceso de canonización se inició en 1985, y a la fecha se han integrado y entregado 1,600 folios de investigación documentada.

A él le tocó organizar y dirigir la grey católica en medio de dos violentos procesos: la Revolución Mexicana y la Persecución Religiosa, “conoció la mística práctica, siendo excelente predicador que supo formar cuadros seglares, organizándolos en células de lucha por la defensa de la fe por toda la República”.



Luis María Martínez,
"El Espíritu Santo",

Editorial La Cruz
México.

Cápsula Bíblica 468

La Biblia hace referencia al Espíritu Santo por nombre más de 300 veces. Su pronombre es mencionado por lo menos 40 veces. Algunas citas interesantes al respecto son estas: Romanos 1,4; Hebreos 9,14; Romanos 8,9; Romanos 8,2; Juan 14,17; Mateo 1, 18. Además, en la Biblia aparecen descritas muchas cosas que simbolizan al Espíritu Santo. 

Decididos por la fuerza del Espíritu...

"Cuando terminaron de orar, tembló el lugar donde estaban reunidos; todos quedaron llenos del Espíritu Santo y anunciaban decididamente la Palabra de Dios" (Hch 4,31).

jueves, 10 de mayo de 2012

Ser buenos siempre...

"Les dieron las gracias, exhortándolos a continuar siendo benévolos con los de su linaje; y se vinieron a Jerusalén, próxima ya la fiesta de las Semanas o Pentecostés (2 Mac 2,31).