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domingo, 29 de noviembre de 2020

«Danzón n.º 2»... Una obra maestra de Arturo Márquez*

El «Danzón n.º 2» es una obra musical para orquesta sinfónica compuesta por el destacado músico mexicano Arturo Márquez, (n. Álamos, Sonora, 20 de diciembre de 1950) que ya he dicho en varias ocasiones, es mi compositor mexicano favorito y ya he hablado varias veces, con diversas obras, de él, solo que me faltaba detenerme con detalle en esta fastuosa composición. Sin duda alguna puedo decir que de sus composiciones, la que más veces he escuchado y que más me gusta es ésta.

La obra fue estrenada con gran éxito el 5 de marzo de 1994. Influenciada por el danzón, los ritmos populares y la música mexicana de concierto, es la más destacada de la serie de nueve piezas tituladas así de las cuales ya he hablado en general, y se convirtió en una pieza recurrente en la interpretación de orquestas sinfónicas de México y el mundo. El gobierno mexicano en su vigésimo aniversario reconoció a «Danzón n.º 2» como la segunda obra de música mexicana de concierto más famosa, sólo por detrás del Huapango de José Pablo Moncayo. Críticos como Aurelio Tello lo califican como «uno de los rostros más profundamente genuinos de la actual música mexicana».

La mejor forma de acercarse al Danzón No. 2 de Arturo Márquez es a través de un texto de su puño y letra, que dice así: «La idea de componer el Danzón No. 2 surgió en 1993 durante un viaje a Malinalco con el pintor Andrés Fonseca y la bailarina Irene Martínez, ambos expertos en bailes de salón y con una especial pasión por el danzón, la cual me transmitieron desde el principio y también en posteriores excursiones a Veracruz y al Salón Colonia en la colonia Obrera del Distrito Federal. 

A partir de estas experiencias empiezo a aprender sus ritmos, su forma, sus contornos melódicos a base de escuchar las viejas grabaciones de Acerina y su Danzonera, y dentro de mi fascinación capto que la aparente ligereza del danzón es sólo una carta de presentación para una música llena de sensualidad y rigor cualitativo que nuestros viejos mexicanos siguen viviendo con nostalgia y júbilo como escape hacia su mundo emocional, el cual afortunadamente aún podemos ver en el abrazo que se dan música y baile en Veracruz y en los salones de la ciudad de México. 

Danzón No. 2 es un tributo a ese medio que lo nutre. Trata de acercarse lo más posible a la danza, a sus melodías nostálgicas, a sus ritmos montunos, y aun cuando profana su intimidad, su forma y su lenguaje armónico, es una manera personal de expresar mi respeto y emotividad hacia la verdadera música popular. El Danzón No. 2 fue compuesto gracias a un encargo de la Dirección de Actividades Musicales de la UNAM y está dedicado a mi hija Lily».

Debido a su carácter rítmico y su asociación con el danzón, las audiencias asociaron paulatinamente la pieza a un ánimo festivo que predomina en las diversas interpretaciones de esta obra alrededor del mundo. 

Padre Alfredo.

Disfruten varias versiones:



domingo, 15 de julio de 2018

«Leyenda de Miliano»... De Arturo Márquez

Muchos saben que mi compositor preferido de música clásica mexicana es Arturo Márquez Navarro (n. Álamos, Sonora, 20 de diciembre de 1950). Ahora comparto otra de sus magistrales composiciones: «Leyenda de Miliano», una fantástica obra que desde que la escuché primera vez me cautivó —como toda la música de Márquez— y que vio la luz en el año 2010 gracias a la encomienda que le dio la Comisión Ejecutiva del estado de Morelos para conmemorar los 100 años de la Revolución Mexicana.

La fuerza y explosividad de esta obra, que es ya en poco tiempo un clásico del repertorio sinfónico nacional de México, esta inspirada en la historia y leyenda de Emiliano Zapata, a  quien sus mas allegados amigos solían llamarlo «Miliano». Emiliano Zapata Salazar,  (Anenecuilco, Morelos, 8 de agosto de 1879–Chinameca, Morelos, 10 de abril de 1919) fue uno de los líderes militares y campesinos más importantes de la Revolución mexicana y un símbolo de la resistencia campesina en México. En la composición se distinguen elementos de escenas revolucionarias así como sonidos que parecieran decir la famosa frase de «Tierra y Libertad» que gritaba el caudillo. Para el ritmo de la pieza Márquez recurre desde el inicio al  ritmo sesquiáltero (3X2) de la danza de chinelos del estado de Morelos. La obra se divide en dos movimientos. El primero de ellos es «Plegaria», que es una reflexión sobre el documento que dio cauce al movimiento zapatista: el Plan de Ayala. El segundo «Canto fúnebre de las cigarras», recuerda que ellas fueron las principales testigos del asesinato de Zapata, ya que por esa temporada empiezan a cantar.

Arturo Márquez, quien ya forma parte del firmamento de compositores mexicanos de toda la historia,  junto con Juventino Rosas, José Pablo Moncayo, Manuel M. Ponce, Carlos Chávez, Miguel Bernal Jiménez, Silvestre Revueltas por nombrar algunos, detalla que vive en un pueblo-colonia de Tepoztlán, en Santiago Tepetlpana, en el Camino Real a Yautepec, cerca del Capulín, donde Zapata y sus tropas tomaron algunos acuerdos con los que por aquí vivían. «Conozco a Manuel, su nieto —afirma Arturo—, es maestro jubilado, gran conocedor y bailador de danzón. Convivo diariamente con sus herederos morelenses y me he apasionado con las historias, mitos y leyendas de Miliano, como le llama la gente que lo siente cercano».

Les invito a escuchar y gozar de esta pieza muy mexicana:

domingo, 15 de enero de 2017

«SON A TAMAYO»... Una obra muy mexicana, elegante y refinada de Arturo Márquez

Ustedes saben que mi compositor preferido de música clásica mexicana es el sonorense Arturo Márquez Navarro (n. Álamos, Sonora, 20 de diciembre de 1950), un hombre reconocido por utilizar formas y estilos musicales mexicanos e incorporarlos en sus diversas composiciones y que fue galardonado en el 2009 con el Premio Nacional de Bellas Artes de México.

Esta semana me he deleitado el oído volviendo a escuchar una y otra vez su obra para arpa, percusión y cinta: «SON A TAMAYO».

En 1995, para el "Primer Encuentro Latinoamericano de Arpa", se encarga a Márquez componer una obra y el compositor entrega esta obra elegante y refinada que escapa de todo lo que se había venido realizando anteriormente, según lo impuesto por las hegemonías occidentales. Profundamente actual y por supuesto con el toque "mexicano" que Márquez suele imprimir, la obra sigue un ritmo tripartito característico en muchas de las obras de Arturo: rápido—lento—rápido incorporando a la pieza toques caribeños y veracruzanos. La cinta, con un fondo de metales salseros y el ritmo de las percusiones, hacen que el arpa luzca en todo su esplendor y que el piano, siguiendo a ésta, le de un toque de especial elegancia a la pieza.

Márquez estudió parte de su carrera musical en el Instituto de Artes de California becado por la Fundación Fulbright entre 1988 y 1990, y fue allí donde se introdujo en la música por computadora, el jazz, la música contemporánea y la latina, lo cual influirá en su posterior obra. Por eso en esta, y en otras de sus composiciones, Arturo logra composiciones maravillosas que mezclan los ritmos populares con técnicas modernistas apoyando el uso de instrumentos por una cinta magnetofónica.

Les invito este Domingo a escuchar esta obra de la música clásica contemporánea y orgullosamente mexicana que nutre nuestros oídos de nuevas sonoridades con la personalidad exquisita y vibrante de Arturo Márquez Navarro, mientras envío un saludo muy cariñoso a mi amigo el maestro y arpista José Enrique Guzmán, a quien admiro por su pasión a la música, a su familia, a la cocina y a la vida... ¡Saludos maestro y te recuerdo al escuchar el arpa! El maestro José Enrique asistió al estreno de esta obra y luego la interpretó en uno de los festivales de música de mi natal Monterrey.



domingo, 8 de febrero de 2015

Nuevamente Arturo Márquez y sus danzones... Ocho danzones

Muchos saben que mi compositor mexicano favorito es Arturo Márquez y, de cuando en cuando, hago una entrada con algo de su obra.

Hace poco más de 20 años que se escuchó el «Danzón No. 2» por primera vez, la obra más emblemática del compositor. El año pasado, para homenajearle, CONACULTA realizó la grabación de un disco con los ocho danzones que Arturo compuso en menos de 10 años y desde hace más de 10 años.

Han pasado ya muchos años de aquella época en la que Márquez trabajaba en la vanguardia musical recordándonos algo del nacionalismo de los grandes. Desde hace 20 años fueron saliendo a la luz diversas partituras entre las que se destaca esta serie de ocho danzones, escritos para diversas formaciones instrumentales y con variada estructura.

Sabemos que el trabajo de este compositor Sonorense, destaca sobre todo por el más conocido de estos danzones, el Danzón No. 2, que ha alcanzado celebridad internacional junto al "Huapango" de Moncayo. Esta obra de Márquez se interpreta regularmente en importantes centros musicales del mundo y por directores muy variados. Hoy por hoy es la obra representativa de la creatividad nacional sinfónica en el mundo. Incluso en el 2010 se hizo un cortometraje en honor de esta obra en el que aparece el compositor tocando el piano.

La lista de danzones es representativa de la fascinación que sobre el músico ejerce esta sugestiva forma de baile, particularmente el elegante estilo que se cultiva en el puerto de Veracruz, lugar que visita con frecuencia. No tengo mucho que decir, pues en la entrada «El Danzón según  Márquez» he dicho bastante. ¿Disfruten mejor de estos videos!

El propio Arturo Márquez dirige el «Danzón No. 8»:


En este video puedes conocer algo de la vida de Arturo Márquez:


El famoso Gustavo Dudamel dirige aquí el «Danzón No. 2»:


El «Danzón No. 4» con Cristina Pestana dirigiendo en la Primera Convención de Orquestas Juveniles Universitarias, en Zacatecas en el 2012:


El «Danzón No. 7» con la OSIM (Orquesta Sinfónica Infantil y Juvenil de México) en 2014:


«Danzón No. 3» con Rodrigo Carneiro:


El cuarteto "Paax Kan nos deleita con el «Danzón No. 5»:

domingo, 20 de enero de 2013

ESPEJOS EN LA ARENA...Música de Arturo Márquez

He presentado ya en otras ocasiones música de Arturo Márquez, músico mexicano que nació un 20 de Noviembre de 1950 en Álamos, Sonora. Márquez es especialmente famoso por su difundido Danzón No. 2 compuesto en 1994 como un encargo de OFUNAM, su lenguaje musical está especialmente vinculado al danzón (casi todas sus obras parecen danzones), sus «Espejos en la Arena», es una obra que está dedicada a Carlos Prieto, y de cierta manera, para Márquez, fue en su momento como un reto para salir del ambiente tradicional y experimentar un lenguaje nuevo, aunque siempre manteniendo esa como «espina» de recordar al danzón. Ahora con el paso de los años, Márquez tiene otras obras que deleitan nuestros oídos con ese lenguaje nuevo y fresco que imprime a sus creaciones, como la Obertura Leyenda de Miliano, de la que hablaré en otra ocasión.

Arturo Márquez ha colaborado siempre en múltiples eventos y con diferentes instituciones, como los festivales Cervantino, del Caribe, de la Ciudad de México, de Música de Cámara de San Miguel Allende, la Universidad Autónoma Metropolitana, el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes, la Universidad Nacional Autónoma de México, y la Organización de Estados Americanos, entre otros. La composición de «Espejos en la Arena» surge precisamente en 1999 gracias al deseo de colaborar en un proyecto encargado por el violonchelista mexicano Carlos Prieto, cuando Arturo fue director musical del espectáculo de Tajín 2000. La obra aperece en el cd «Conciertos para el Fin del Milenio», en donde junto a la música de Márquez, Carlos Prieto interpreta algo de la obra del también mexicano Eugenio Toussaint (1954-2011) y de Roberto Sierra (1953) un compositor oriundo de Puerto Rico.

Arturo Márquez ha sido merecedor de diversos premios y reconocimientos tanto a nivel nacional como internacional, entre ellos: la Medalla Mozart; la Medalla Dr. Alfonso Ortiz Tirado; la Medalla de Oro de Bellas Artes de México; el California Institute of the Arts Distinguished Alumnus Award, la Medalla Orgullo Sonorense 2009 y el Premio Nacional de Ciencias y Artes 2009. Es debido a dicha popularidad que en el 2004, el Festival Internacional de Música, en Caracas, Venezuela, fue denominado Arturo Márquez. En octubre de 2010 la Sociedad de Autores y Compositores de México le entregó la presea Trayectoria 25 y más… En el libro «Mar que es arena, danzones y espejos», publicado por el Instituto Sonorense de Cultura, el periodista sonorense José Carlos Esquer ofrece un análisis pormenorizado de la vida y obra de Arturo Márquez, quien es considerado como uno de los mejores compositores mexicanos.

Por ahora los dejo con esta obra que he vuelto a escuchar con el mismo gusto de siempre:



domingo, 5 de agosto de 2012

Música sinfónica mexicana... La Orquesta Filarmónica de la UNAM dirigida por Ronald Zollman

La Orquesta Filarmónica de la UNAM (OFUNAM), es el conjunto sinfónico más antiguo de la Ciudad de México y constituye uno de los factores preponderantes del proyecto cultural de mayor trascendencia del país: el de la Universidad Nacional Autónoma de México.

Durante setenta y cinco años, esta orquesta se ha convertido en una de las mejores orquestas del país. Su popularidad se debe a la calidad del conjunto, de sus directores titulares. También a contribuido a ello la participación de directores huéspedes y solistas de prestigio nacional e internacional. La orquesta ofrece constantemente una programación interesante y variada que se une al entusiasmo de sus integrantes y a la belleza, la comodidad y la magnífica acústica de su sede, la fastuosa Sala Nezahualcóyotl. Además, cada temporada la orquesta realiza giras por diferentes escuelas y facultades de la UNAM. Su repertorio abarca todos los estilos, desde el barroco hasta los contemporáneos, destacando desde luego la producción nacional.

Ronald Zollman fue director artístico de la misma de 1993 a 2002 y ahora nos ofrece el cd que recomiendo escuchar. Se trata de un compilado de 2 discos que contiene lo básico de la música sinfónica mexicana junto con algunas obras de compositores mexicanos contemporaneos. El conjunto de dos discos reúne a seis autores vivos, algo inusitado en la vida musical de nuestro país, cuyas orquestas casi no graban la nueva música mexicana. Aunque ciertamente están incluidas las obras que —de cajón— vienen en todos los discos de música clásica mexicana como si fuera una manda que se tiene que cumplir, me refiero a Sensemayá y Huapango, de Revueltas y Moncayo respectivamente, la interpretación de las mismas es soberbia, lo mismo que el famoso e increíble Danzón No. 2 de Márquez que me encanta y que, aunque viene también en casi todos los últimos discos de directores contemporaneos, en este tiene una interpretación fascinante. «Música Sinfónica Mexicana» deja claro que, para Ronald Zollman, una orquesta no es, ni nunca ha sido, un mero museo de compositores muertos, sino la más vital y viva expresión de la sociedad contemporánea y el arte de nuestro tiempo.

La grabación ofrece, además, la oportunidad de escuchar al máximo exponente de la música de flauta de pico en México, el flautista Horacio Franco en el «Primer concierto para flautas de pico» de Marcela Rodríguez y de disfrutar del percusionista Ricardo Gallardo en «Concierto Candela para percusiones» de Gabriela Ortiz, dos compositoras mexicanas que prometen mucho.

El maestro Zollman nació en Amberes, Bélgica y comenzó sus estudios musicales a los cuatro años de edad. Después de asistir a los Conservatorios Reales en Amberes y Bruselas, en 1967 se hizo alumno de Igor Markevitch y Nadia Boulanger en París. Ha sido invitado por la Sinfónica de la BBC, la Orquesta de la Suisse Romande, la Orquesta Residentie y la Orquesta de la Radiodifusión de Hesse, entre otras. Se ha presentado en el Festival de Edimburgo, el de Flandes, el Otoño de Varsovia, el Festival de París, el Gulbenkian, los Proms de Londres, Les Folles Journées en Nantes entre otros encuentros musicales. De 1989 a 1993 fue director musical de la Orquesta Nacional de Bélgica; después de que estuvo al frente de la OFUNAM, fue designado, en 2002, director de la Sinfónica del Norte de Israel en Haifa. Recientemente ha sido nombrado director de estudios orquestales [director of orchestral studies] de la Universidad Carnegie Mellon, en Pittsburgh, donde es director de la Carnegie Mellon Philarmonic, una de las mejores orquestas de jóvenes en Estados Unidos al tiempo  que sigue participando con actividades en México, Europa, Estados Unidos y Japón.

El contenido de la grabación es el siguiente:

Silvestre Revueltas: Sensemayá
Federico Ibarra: Sinfonía No. 2 "Las Antesalas del Sueño"
Gabriela Ortíz: Concierto Candela para Percusiones y Orquesta
Manuel Enríquez: Ritual
José Pablo Moncayo: Huapango
Joaquín Gutiérrez Heras: Postludio
Mario Lavista: Clepsidra
Marcela Rodriguez: Concierto No. 1 para Flautas de Pico y Orquesta
Arturo Márquez: Danzón No. 2
Carlos Chávez: Sinfonía India

Dejo, para muestra el Danzón No. 2 de Márquez:


También de Gabriela Ortiz, el "Concierto Candela para percuciones":

domingo, 6 de mayo de 2012

México Sinfónico... música mexicana con la Orquesta de las Américas

Si definitivamente Carlos Chávez y Silvestre Revueltas son considerados, con razón, los compositores mexicanos más importantes del siglo XX, la música sinfónica de México no se reduce a las bellísimas composiciones de estos dos grandes maestros, sino que tiene un rico pasado y un futuro prometedor, pues no faltan en nuestro México lindo y querido compositores que, con esa chispa especial, han enriquecido y siguen dando al mundo el resultado de su amor a la música.

Presento esta semana este disco "México Sinfónico", que tiene el sello de Urtext. Las obras que lo integran son precisamente un ejemplo contundente de la afirmación que hice en el párrafo anterior. Desde José Pablo Moncayo, autor de "Huapango", hasta Arturo Márquez, sumamente conocido por su "Danzón No. 2", se escucha música de Alfredo Carrasco, de Ricardo Castro, de Blas Galindo, de José Maria Chávez y de Samuel Zyman, dándonos una muestra de los grandes esplendores de la música mexicana, música que, proveniente de diversas épocas nos hace exclamar con gusto: «¡Esto es puro mexicano!». En la magistral interpretación de la Orquesta de las Américas —que se ha caracterizado desde sus inicios por interpretar continuamente obras de importantes compositores mexicanos de los siglos XIX y XX— ahora bajo la dirección de Benjamín Juárez Echenique, destaca la fuerza y la suavidad en las diversas obras, según su estilo y época. Me parece que básicamente el disco muestra 3 épocas musicales: la clasisísta, la nacionalísta y la música vanguardista, lo que da como resultado una pequeña prueba de la igual variada cultura musical de mi bello país que es México. 

Benjamín Juárez Echenique, por sí es un consagrado director de orquesta que precisamente por este trabajo fue nominado al Grammy en el 2001. Juárez Echenique ha sido igualmente director de las más importantes Orquestas mexicanas así como director del Centro Nacional de las Artes (CENART). Es reconocido por los trabajos que ha hecho para rescatar la música barroca mexicana así como para difundir las composiciones de los autores del S. XX. 

Personalmente he escuchado diversas orquestas nacionales y diversas interpretaciones tanto orquestales como populares de algunas piezas pero, como han comentado varios expertos, la más invaluable ejecución del Huapango de Moncayo está en este disco, hay que poner mucha atención en el arpa, los trinos, la imitación contrapuntística y los crescendos. ¡Disfruten la música mexicana de concierto!


domingo, 14 de agosto de 2011

ZARABANDEO... Clarinete y piano

Es de muchos conocido que uno de mis compositores favoritos de música clásica en México es Arturo Márquez. Esta semana quiero recomendar un disco que debe su nombre a una pieza compuesta por Márquez en 1995: "Zarabandeo", obra dedicada al clarinetista Luis Humberto Ramos, quien la interpreta de una forma simplemente genial.

La "Zarabanda" o "Sarabanda", fue un baile o danza muy popular durante la mitad del siglo XVI en México. No se sabe su origen, pero se conoce su gran influencia en la sociedad mexicana de aquellos años, a pesar de que en la Madre Patria era un baile prohibido. En el siglo XVII pasa a formar parte del barroco instrumental bajo la forma de una "suite", pero tomando ya un carácter muy diverso al original.

En su "Zarabandeo", Márquez incorpora, pudiéramos decir, el "tangueo" y el "danzoneo", dos de sus ritmos favoritos, invitando a relacionar en nuestros oídos la música y la danza, el baile de salón y el gusto de la escucha al tomar café o charlar. 

Márquez nació en Alamos, Sonora en 1950, y es muy reconocido como uno de los más grandes compositores mexicanos de nuestros tiempos. Inició sus estudios musicales en 1966 con Thomas Rosseti y Eva McGowen en La Puente, California. En 1969 y 1970 fue dircetor de la Banda de Música de Navojoa Sonora. Continuó luego sus estudios en el Conservatorio de la Ciudad de Mexico; el Taller de Composición del Instituto de Bellas Artas de Arts of Mexico con Joaquin Guttierez Heras, Hector Quintanar, Razi Pavsn y Federico Ibarra; en Paris con Jacques Casterède e Ivo Malec; y en el California Institute of the Arts con Morton Subotnick, Lucky Mosko, Mel Powell y James Newton. 
 
El clarinete es un instrumento musical de viento. Como parte de la familia de los instrumento de madera, es fabricado especialmente con ébano. Consiste en un tubo cilíndrico con agujeros que se tapan con los dedos o con llaves. Es uno de los principales instrumentos en una orquesta. 

En este disco Luis Humberto Ramos está al clarinete. Él nació en Zacatecas, ha estudiado en México y en Viena y ha destacado como solista en el clarinete con varias orquestas. Ha tenido destacados maestros y directores como Eduardo Mata, Aaron Copland, Carlos Chavez, y Leonard Bernstein.

Acompaña a Ramos, la Rumana Camelia Goila, quien vive en México desde 1994 y es reconocida como una afamada pianista.


 Aquí un video con "Zarabandeo" en un recital en San Lusi Potosí con Francisco Pascual en el clarinete.




domingo, 6 de febrero de 2011

EL DANZÓN SEGÚN MÁRQUEZ... Música para la semana

Arturo Márquez nació en Álamos, Sonora, en 1950. Sus primeras lecciones fueron allí mismo, escuchando las músicas tradicionales: valses, polcas y chotises. Su familia se trasladó a Los Ángeles, California, donde, a los 16 años, empezó a estudiar violín, tuba, trombón y piano, con el cual empezó sus primeras composiciones con un acompañamiento de armonía intuitivo. A los 17 años regresó a México y siguió en el mundo de la música. Su historia como músico y compositor es larga y fecunda, con saltos entre México y los Estados Unidos.

Su música ha sido interpretada y ha conseguido una gran popularidad. Sus danzones, (en clave siempre clásica y de los cuales el más famoso es el número dos), son interpretados por diversas orquestas sinfónicas y de cámara alrededor del mundo y se utilizan cada vez más para producciones de famosos ballets. Es debido a dicha popularidad que existe incluso, un festival internacional de música nombrado "Arturo Márquez" en Caracas, Venezuela.

Algunas veces catalogado como un compositor controversial (por incluir temas y motivos latinoamericanos en su obra), Márquez es un reconocido compositor mexicano que ha sido elogiado por la crítica y por el público como un icono de la música latina y mexicana y que en lo personal califico como el más importante compositor de música clásica de nuestro México actual. Lo admiro y sigo en sus múltiples obras que incluyen desde sencillas composiciones para piano, hasta complicada música para computadora.

Les recomiendo este disco que contiene la serie de Danzones, interpretados por la Orquesta Mexicana de las Artes, dirigida por el maestro Eduardo García Barrios, quien es actualmente el director musical de la Orquesta de Baja California (OBC) y que ayuda a adentrarse en su estilo tan peculiar. Espero lo disfruten y comenten.


Alfredo.