domingo, 5 de abril de 2015

«EL PÁJARO DE FUEGO»... La primera obra que compuso por encargo Stravinsky

En 1909 Sergei Diaghilev, director de los Ballets Rusos, le solicitó al músico ruso Igor Stravinsky la primera obra por encargo de su carrera, una composición para un ballet cuyo tema sería un cuento popular basado en una leyenda folklórica rusa conocido como: «EL PÁJARO DE FUEGO» (en ruso: Жар-птица). Hoy, esta obra fantástica, forma parte del gran clásico repertorio ruso y es un relato coreográfico en dos partes y siete cuadros, basado en historias folclóricas rusas sobre el ave mágica de brillo intenso (el Zhar-Ptitsa o Pájaro de fuego) que es tanto una bendición como una maldición para su captor. Es esta la música que les invito en esta semana. Es tan popular esta obra, que hay una anécdota divertida demuestra lo popular que ha llegado a ser la obra: un desconocido una vez se acercó al compositor y le preguntó si en realidad era el famoso compositor, el señor Fireberg. (Juego de palabras con el término "Firebird", que significa "Pájaro de fuego" en inglés). 

El estreno de la obra, como parte de la puesta en escena de Diaghilev, tuvo lugar el 25 de mayo de 1910 en la Ópera de París, con coreografia de Michel Fokin, y resultó un éxito que marcó la presentación de Stravinsky en sociedad. 

El argumento de la obra es el siguiente: A la caza del pájaro de fuego, el príncipe Iván aguarda por la noche cerca del árbol de manzanas de oro. La hermosa ave aparece y revolotea cerca del árbol mientras el príncipe espera y acecha. Finalmente, Iván atrapa al pájaro de fuego, que le pide clemencia. El príncipe se conmueve, le concede la libertad y la criatura mítica le regala una pluma mágica.

Trece princesas encantadas llegan al árbol de manzanas de oro sin ver a Iván, quien pasa inadvertido contemplando su hermosura. Las princesas juegan con los frutos de oro mientras el príncipe se enamora de una de ellas. Iván sale de su escondite ante la sorpresa de las princesas y le pide a su elegida que se acerque, tras lo que se inicia una danza de enamorados. De pronto las princesas se agitan, se despiden y se van precipitadamente, pues está a punto de amanecer. Iván permanece solo y lo encuentran los monstruos guardianes de Kaschei, quienes lo capturan. Llega el malvado semidiós y condena a muerte al príncipe Iván, a pesar de las súplicas de las princesas.

Iván recuerda la pluma mágica que tiene en su poder, la saca y el pájaro de fuego aparece. El mítico ser volador encanta a los guardianes de Kaschei y los envuelve en una danza infernal que termina por derrotarlos. El pájaro canta una canción de cuna con la que todos menos Iván son vencidos por el sueño, incluyendo a Kaschei, quien despierta después de un momento. El pájaro de fuego le entrega al príncipe el cofre de acero que contiene el huevo con el alma del malvado semidiós. El príncipe toma el huevo y lo destruye, con lo que acaba con la vida de Kaschei.

Los hechizos de Kaschei desaparecen: los doce caballeros petrificados regresan a la vida y las trece doncellas quedan libres del maleficio. Amanece, la alegría los invade a todos y con el despertar de los caballeros petrificados, el príncipe y la princesa celebran su boda.

Stravinsky volvió sobre El Pájaro de Fuego para extractar de él suites para concierto. Estas suites se ejecutan con mucha más frecuencia que la partitura completa del ballet. Yo, por mi parte, les invito a ver y escuchar algo de esta obra:

Ballet completo, presentado por un ballet ruso:


Otra versión:


La Suite del ballet con la Orquesta Sinfónica de Córdoba, España.

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