domingo, 19 de febrero de 2012

Ejercicios Espirituales de San Ignacio... Un texto para leer y meditar en Cuaresma

El próximo miércoles se inicia el tiempo de Cuaresma, un tiempo privilegiado para detenerse a meditar y para evaluar nuestra vida de fe. Así como los comerciantes hacen periódicamente balances de sus negocios para ver como van las cosas, los creyentes debemos analizar nuestra situación personal y comunitaria para caminar a metas más altas de santidad y para rectificar y replantear lo que se deba corregir.

En la Cuaresma podemos y debemos encontrar un espacio de tiempo para considerar despacio las verdades eternas en las que creemos y a la luz de ellas pensar si vamos por el camino verdadero. Las clásicas meditaciones de San Ignacio de Loyola en los "Ejercicios Espirituales" pueden ser una muy buena pista para realizar este trabajo.

Este es el libro que quiero recomendar para esta semana y que puede ser de gran ayuda para la Cuaresma. “Los Ejercicios son todo lo mejor que yo en esta vida puedo pensar, sentir y entender, así para el hombre poderse aprovechar a sí mismo, como para poder fructificar, ayudar y aprovechar a otros muchos” (Monumenta Ignatiana, v.1, p.113). Esta es la opinión que —sin ninguna presunción— daba san Ignacio sobre su libro, es exacta. Los Ejercicios Espirituales de San Ignacio de Loyola son una secuencia de meditaciones y contemplaciones — por eso llamados "Ejercicios Espirituales"— que surgen de la profunda experiencia espiritual que Ignacio vive a partir de su conversión, con el fin de ayudar al que se ejercita en ellos a descubrir cuál es la voluntad de Dios para su vida.

Los Ejercicios Espirituales se remontan al Cuaderno de notas en el que el autor describe sus experiencias espirituales durante su visita a la cuidad de Manresa, donde —como lo ha dejado consignado en su Autobiografía— le trataba Dios de la misma manera que trata un maestro de escuela a un niño (Autobiografía 27). Ignacio decide escribir este cuaderno con el propósito de ayudar a otros, comunicándoles las ideas y sentimientos que a él le habían transformado. El objetivo de los Ejercicios es ayudar al ejercitante ayudar al que los experimenta, a discernir y conocer lo que Dios quiere de él, y a desear y elegir esto.

De modo particular, los Ejercicios son muy útiles para organizar la vida diaria de acuerdo a la Voluntad divina, e incluso ayudan a descubrir a qué Vocación Dios me esta llamando, para aquellos que todavía no han decidido. La experiencia completa de los Ejercicios está planeada para durar aproximadamente 30 días, los cuales se hacen en silencio y bajo la guía del Predicador. Pero es posible adaptar el mes de Ejercicios Espirituales a la situación real de cada ejercitante. De aquí que se puedan hacer versiones reducidas de 5 o hasta 3 días. Incluso ahora se están implementando en algunos lugares los Ejercicios Espirituales Ignacianos guiados por Internet. Aunque, Si bien lo óptimo es retirarse a un lugar tranquilo para hacer ejercicios espirituales, y tener la guia de un sacerdote «en persona»; sin embargo, dado que esto no siempre es factible, existe la posibilidad de hacer ejercicios a distancia, utilizando los beneficios que trae Internet. Los mismos pueden ser guiados por un sacerdote si el ejercitante decide contactarse con él (que es lo más aconsejable), aunque al registrarse ya puede acceder a la página con las descargas correspondientes a la modalidad escogida, y comenzar el Ejercicio.

En las librerías católicas es fácil encontrar el Texto Original y diversos libros que ayudan a realizar los Ejercicios.

Aquí dejo algunos enlaces útiles:


1 comentario:

  1. A quien pidió datos de Lourdes Ambriz, ya puse un comentario en el post que habla de ella.

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